El Espanyol sigue dando forma a su pretemporada y ya tiene otro partido más en el calendario. El conjunto de Manolo González jugará el próximo 21 de julio a las 19h en Palamós ante el Pau, en un amistoso que servirá para seguir afinando piernas, ideas y sensaciones antes de que llegue lo serio. Porque sí, todavía queda verano por delante, mercado, pruebas y muchos nombres por encajar, pero el equipo ya empieza a tener una hoja de ruta bastante clara.
El partido ante el Pau encaja dentro de la concentración en Navata
Este nuevo amistoso llega justo en medio de la concentración que el Espanyol hará en Navata entre el 15 y el 22 de julio. Es decir, el duelo ante el Pau no será un partido suelto puesto ahí porque sí, sino una prueba más dentro de esos días de trabajo más intenso en tierras gerundenses. Palamós volverá a tener fútbol perico en pleno verano, con todo lo que eso suele mover: curiosidad, primeros apuntes tácticos y esa sensación de mirar al equipo con libreta nueva, aunque todavía falten piezas.
El Espanyol ya tenía confirmados los amistosos ante Olot, Burnley y Middlesbrough
Este partido se suma a los amistosos que el club ya había confirmado contra la UE Olot, el Burnley y el Middlesbrough. El primero será el 18 de julio a las 19:00 horas en el Municipal d’Olot, justo tres días antes de este nuevo duelo ante el Pau. Luego vendrá la gira inglesa, con el partido ante el Burnley el 29 de julio en Turf Moor, un encuentro con bastante morbo por aquello de compartir propiedad con Alan Pace, y después el choque ante el Middlesbrough, el 1 de agosto en el Riverside Stadium.
Manolo González empieza a tener pruebas para medir al nuevo Espanyol
La pretemporada siempre tiene esa cosa rara: no vale para sacar grandes sentencias, pero sí para empezar a oler por dónde va el equipo. Y este verano, con el Espanyol entrando en una etapa nueva, todavía más. Manolo González tendrá varios partidos para probar sistemas, ver estados físicos, dar minutos a jóvenes y empezar a ordenar el grupo. No será solo ganar o perder. Será ver quién empuja, quién aprovecha la oportunidad y qué necesita todavía el equipo para llegar preparado al arranque de curso.
El amistoso de Palamós llega en pleno mercado y con muchas carpetas abiertas
El partido ante el Pau también llega en un momento en el que el mercado estará ya bastante caliente. El Espanyol todavía tiene que resolver salidas, entradas y decisiones importantes con varios futbolistas. Por eso, este tipo de amistosos también sirven para algo más que rodar: sirven para enseñar, para decidir y para que algunos jugadores puedan ganar sitio. En verano, cada minuto cuenta un poco más de lo que parece, sobre todo cuando hay una plantilla que todavía está en construcción.
La pretemporada del Espanyol va cogiendo forma poco a poco
Con este nuevo amistoso en Palamós, el calendario perico empieza a tener más cuerpo. Primero tocará arrancar el trabajo el 7 de julio, luego la concentración en Navata, después los partidos ante Olot y Pau, y más tarde el doble examen inglés contra Burnley y Middlesbrough. No está todo cerrado, pero ya hay suficientes fechas como para empezar a imaginar el verano blanquiazul. Y, como siempre, la afición estará pendiente. Porque en el Espanyol hasta un amistoso de julio acaba dando conversación.







