La tertulia de hoy en La Grada Ràdio ha arrancado desde una sensación bastante compartida por el espanyolismo: ganas de saber cosas, pero pocas noticias reales encima de la mesa. El mercado del Espanyol sigue sin romperse, Monchi trabaja en silencio y la afición, que viene de muchos veranos de ir tarde y mal, mira el calendario con una ceja levantada. No es pánico, ni mucho menos. Es más bien esa inquietud tan perica de decir: vale, confiamos, pero enséñame algo.
Juan Antonio de Haro lo ha resumido con una mezcla de paciencia y duda: “Con ganas de saber codas, están retrasando la situación. Monchi dijo y estoy de acuerdo de no precipitarse, pero lo que dijo de tener el grueso de la plantilla en pretemporada lo veo complicado a no ser que tengan cosas avanzadas o que las operaciones estén siendo complicadas o algo Mika Mármol a mí no convence, me quedo con Pablo Ramón para tener que gastar algo”. La frase refleja bastante bien el momento: nadie quiere fichar por fichar, pero tampoco apetece llegar a julio con media plantilla en el aire.
Mika Mármol divide opiniones en clave Espanyol
Uno de los nombres que ha vuelto a salir en la conversación ha sido el de Mika Mármol, central catalán de la UD Las Palmas que acaba contrato y que cada día acumula más pretendientes. El perfil gusta a una parte de la mesa, pero no genera unanimidad. De Haro, por ejemplo, no lo ve tan claro y prefiere mirar hacia otro tipo de apuesta si hay que poner dinero sobre la mesa, como Pablo Ramón.
Víctor Maymó, en cambio, sí se ha mostrado más favorable a una posible llegada del defensa: “A mí sí me gustaría el fichaje de Mika Mármol, es catalán y se puede adaptar bien, tiene buena edad, y bien lo que le he visto. Y respecto a los tiempos, no sé si me equivoco al pensar que está Monchi, al que nos hemos agarrado como a un clavo ardiendo, pero cuando haya de ser será, no sé si el Espanyol esté en predisposición de ir al mercado con la cartera por delante. Pero lo que me alarmaría sería estar en esta situación sin o con otro director deportivo”. Y aquí hay una clave importante: la calma existe, sí, pero existe porque está Monchi. Con otro nombre al mando, seguramente el ruido sería mucho más fuerte.
Monchi, el gran escudo emocional de la afición
Francesc Via también ha puesto contexto al momento que vive el club. El Espanyol tiene que cambiar muchas cosas, pero el mercado no se mueve siempre al ritmo que quiere la afición. Y menos cuando tienes poco margen, muchas carpetas abiertas y una plantilla que necesita bastante cirugía.
Via lo ha explicado así: “Es normal, hay cositas pero no hay nada materializado y al final hemos de cambiar media plantilla. Y estoy de acuerdo con lo de Monchi, está todo en ebullición”. Esa palabra, ebullición, encaja bien con el verano perico. Hay movimiento, hay llamadas, hay nombres, hay informes. Pero lo que cuenta para la grada, al final, son los fichajes anunciados. Y ahí, de momento, toca esperar.
Jesús Martínez, Zenitram, también se ha movido en esa línea de confianza vigilante: “Expectante, esperando, creía que ya había llegado algo pero confiemos en Monchi”. Pocas palabras, pero bastante claras. La afición se agarra al prestigio del nuevo director general deportivo porque necesita creer que esta vez el club no va a improvisar.
La paciencia tiene límite si la pretemporada se acerca
El debate no va tanto de exigir fichajes ya, como de evitar errores conocidos. El Espanyol no puede permitirse empezar la pretemporada con demasiadas piezas por cerrar si la idea es que Manolo González trabaje con una base clara desde el inicio. Monchi dijo que quería tener el grueso de la plantilla preparado pronto, pero la realidad del mercado siempre va a su bola. Y eso genera dudas.
La tertulia ha coincidido en una idea de fondo: confiar, sí, pero sin dormirse. Porque la plantilla necesita cambios, el equipo necesita subir el nivel competitivo y la afición quiere ver señales. El verano acaba de empezar, pero en el Espanyol los plazos pesan más porque la experiencia reciente no invita precisamente a vivir tranquilos.
JAC pide calma y deja claro que el ritmo lo marca Monchi
Juan Antonio Casanova, JAC, ha optado por un tono más relajado con el mercado. Para él, no toca ponerse nervioso antes de tiempo. Su postura ha sido clara: “No hay prisa, el ritmo ha de marcarlo Monchi; eso me pasa porque me estoy entreteniendo con el Mundial que ya me da vergüenza reconocerlo. Y ya digo que no quiero que gane España”. Algo en lo que tiene mucho que ver cómo está tenñida la misma de azulgrana, y la poca simpatía que tiene por dirigentes políticos y federativos como Trump o Infantino.
La frase ha abierto el segundo gran melón de la tertulia: el Mundial y la relación de los pericos con la Selección Española. Porque sí, en teoría son dos temas distintos. Pero en el fútbol todo se mezcla. El mercado del Espanyol, el Mundial, los jugadores que caen mejor o peor, el seleccionador, Gavi, los agravios de siempre… y de repente ya tienes debate servido.
El Mundial abre una pregunta incómoda para muchos pericos
La tertulia también ha dedicado espacio a una cuestión que siempre genera respuestas muy distintas: ¿van los pericos con la Selección Española en este Mundial? Hay quien sí, hay quien no, y hay quien directamente pasa bastante del torneo. El tema tiene su miga, porque la presencia de nombres como Gavi provoca rechazo en una parte importante del entorno blanquiazul. No solo por ser jugador del Barça, sino por todo lo que muchos pericos sienten que representa.
Zenitram lo ha dicho con una frase bastante directa: “No quiero ver a Mortadelo ni a Gavi, pero quiero que gane España”. Es una contradicción muy de fútbol, pero también muy real. Puedes no soportar a algunos jugadores y aun así acabar siguiendo a la Selección cuando rueda la pelota. A muchos les pasa, aunque no siempre lo digan demasiado alto.
Maymó se siente menos conectado con esta España
Víctor Maymó ha reconocido que sigue a España, pero también que esta vez le cuesta más engancharse emocionalmente. No es tanto una cuestión de camiseta como de sensación. De sentirse representado o no por lo que hay alrededor del equipo.
Su reflexión ha sido una de las más duras de la tertulia: “Siempre sigo a España, pero es la vez que menos pasional estoy, me representa igual pero el entrenador me parece una veleta de la RFEF y una persona con pocos valores, y el equipo nos representa muy poco”. Más allá de estar de acuerdo o no, el mensaje conecta con una parte del espanyolismo que se ha ido enfriando con la Selección. Por motivos futbolísticos, por nombres propios, por política federativa o por simple desgaste.
De Haro carga contra el seleccionador y recuerda a Luis Aragonés
Juan Antonio de Haro fue todavía más contundente. Su crítica no se quedó en Gavi ni en el ambiente alrededor de la Selección, sino que apuntó directamente al seleccionador y a una sensación de injusticia que muchos pericos han arrastrado durante años con sus jugadores.
De Haro lo expresó así: “No quiero que España pase de cuartos, es lo que nos hacen ver, tenemos un seleccionador que no es justo y está corrupto, me sentía muy identificado con la España de Luis Aragaonés porque era una persona justa, llevó a cuatro jugadores del Espanyol. Y además está el tema sentimental de Joan García, que con nosotros no valía y ahora que está en el Barça sí”.
La comparación con Luis Aragonés no es casual. Para muchos pericos, aquella Selección sí tuvo una conexión distinta, entre otras cosas porque el Espanyol se sintió más reconocido. Que ahora algunos futbolistas parezcan tener más opciones según la camiseta que llevan es una sensación que molesta, y mucho, en el entorno blanquiazul.
El Espanyol, siempre mirando la Selección con una mezcla rara
El debate dejó claro que la relación entre muchos pericos y la Selección Española no es sencilla. Hay quien la vive con ilusión, quien la sigue por costumbre, quien se ha bajado del barco y quien entra en el Mundial casi sin querer, porque al final el fútbol tira. Pero el fondo del asunto va más allá de ganar o perder. Va de representación.
El Espanyol lleva años sintiendo que sus jugadores necesitan hacer el doble para recibir la mitad de foco. Y cuando aparece el Barça en la ecuación, la herida se abre todavía más. Por eso nombres como Gavi o casos como el de Joan García generan tanto ruido en clave perica. No es solo una cuestión de rivalidad. Es la sensación de que el escudo blanquiazul pesa menos en determinados despachos.
Luis Quintana sitúa a Mika Mármol como un central “sobrado” para Primera
En la tertulia también hemos llamado a Luis Quintana, compañero de Cadena SER Las Palmas, para poner algo de luz sobre el caso Mika Mármol, uno de esos nombres que no dejan de aparecer alrededor del Espanyol. Y la primera idea que ha dejado es clara: el central tiene mercado de sobra. Quintana ha explicado que “La lista de pretendientes es larga, ha hecho un buen año y ya estaba cotizado, hay dos equipos muy interesados, Rayo Vallecano y Getafe, al margen de cantos de sirena que ha tenido siempre desde Italia. Yo creo pese a ello que quiere quedarse en España”. Es decir, que el Espanyol no está solo ni mucho menos. Rayo y Getafe aprietan, Italia sigue rondando y el jugador parece priorizar seguir en nuestro fútbol. Buena noticia por un lado, porque no se iría lejos. Mala por otro, porque aquí también hay tortas.
El sueldo, una de las claves para sacar a Mika de Las Palmas
Francesc Via ha apuntado durante la conversación que desde el entorno del futbolista se estarían pidiendo condiciones altas, y Quintana ha explicado el contexto económico del jugador en Las Palmas. Según ha contado, Mika cambió de agencia hace unos meses y su contrato actual se le había quedado pequeño: “Cambio de agencia hace unos meses, y decía que su ficha era muy baja al venir del Andorra. No es de los mejores pagados aquí, con razón quiere una ficha más alta, es una de las razones de no haber renovado. El que quiera llevárselo habrá de ponerle un buen sueldo porque sabe que tiene muchos equipos detrás”. Ahí está una parte importante del asunto. Puede quedar libre, sí, pero eso no significa que sea una operación sencilla ni barata. El salario será una de las batallas.
La contundencia genera dudas, pero su inteligencia le sostiene
Uno de los puntos que más debate genera con Mika Mármol es su perfil defensivo. No tanto por la salida de balón, que ahí casi nadie discute que tiene nivel, sino por la contundencia. Quintana no ha esquivado esa duda, aunque la ha puesto en contexto: “Por lo que he visto aquí es un central de Primera división sobrado, la contundencia no es la mayor de sus virtudes pero la suple con inteligencia. Sería un fichajazo para el Espanyol y cualquiera de los equipos que se lo lleve, aunque hubiera que poner dinero”. La frase es potente, porque no vende humo. Reconoce una debilidad, pero también deja claro que el futbolista tiene recursos para compensarla. Y cuando un jugador tiene buen pie, entiende el juego y no se vuelve loco defendiendo, en ciertos equipos puede crecer bastante.
Un perfil que puede rendir mejor en Primera que en Segunda
Quintana también ha apuntado una idea interesante: Mika podría incluso lucir más en Primera División que en Segunda. Parece raro decirlo de un jugador que viene de la Hypermotion, pero tiene lógica. En Segunda hay más choque, más balón dividido, más partidos trabados y menos espacios para centrales que quieren jugar. En Primera, según el periodista, su perfil puede encajar mejor: “Yo creo que so. LA UDLP le iría muy bien, pero creo que por perfil destaca más en Primera que en Segunda, por el tipo de futbol con partidos menos trabados, le beneficia más”. Para un Espanyol que quiere dar un salto con balón y no vivir solo de resistir, este matiz no es menor.
“La Hypermotion se le quedaba pequeña”
Preguntado por si Mika tiene personalidad suficiente para adaptarse a la exigencia de Primera, Quintana ha sido rotundo. No lo ve como una incógnita, sino como un jugador preparado para dar ese paso: “Estoy seguro, ya ja jugado en Primera y la sensación que tenemos en Las Palmas es que la Hypermotion se le quedaba pequeña, es un jugador de Primera, va a ser mejor por el estilo de juego y está preparadísimo para jugar en cualquiera de los equipos mencionados”. Y aquí se entiende por qué hay tantos clubes detrás. No se trata solo de fichar a un central libre. Se trata de fichar a un central que ya ha demostrado nivel, que tiene edad para crecer y que encaja en un fútbol donde salir jugando desde atrás pesa cada vez más.
Un central que también puede actuar como lateral izquierdo
Otro detalle que suma en la valoración de Mika Mármol es su polivalencia. Quintana recordó que no solo puede jugar de central, sino también como lateral izquierdo, algo que siempre gusta en una plantilla corta o con margen salarial limitado. Eso sí, volvió a insistir en que el factor económico será decisivo: “Una cosa que tiene es que también puede jugar de lateral izquierdo, otra cosa es ver cuánto dinero hay que soltar porque busca un mejor sueldo, aquí creía que estaba infravalorado y el contrato que tenía de cuando vino a Las Palmas se le quedó pequeño. El equipo que se lo lleve deberá aflojar dinero”. Traducido al idioma del mercado: libre, sí; ganga, no tanto. Y el Espanyol, como ya sabemos, no va precisamente sobrado para entrar en guerras de sueldo.
Luis García, otro frente abierto en Las Palmas
La llamada con Luis Quintana también sirvió para hablar de la situación de Luis García tras no conseguir el ascenso con Las Palmas. Y ahí el periodista dejó una lectura curiosa, porque la opinión de la grada y la del club no parecen ir de la mano con el ex perico: “La sensación de la gente es distinta ala club, la afición no lo quiere pero en el club gusta su método y lo consideran un técnico de proyecto. Tiene una oferta de renovación sobre la mesa, esperan mientras la sensación es que Luis García espera también aunque yo creo que seguirá aquí”. Mientras Mika mira al mercado y varios equipos se colocan alrededor, Las Palmas también debe resolver su banquillo. Otro verano con muchas carpetas abiertas. Como todos, vaya.
La ‘subasta’ por Mika Mármol incomoda
La sensación que ha quedado tras hablar con Luis Quintana es que los agentes de Mika Mármol están jugando sus cartas y moviendo al central en una especie de subasta, algo bastante lógico viendo la cantidad de equipos interesados, pero también peligroso para un Espanyol que no puede permitirse entrar en según qué guerras económicas. La mesa ha coincidido en que el club perico debe ir con cuidado, porque una cosa es apostar por un buen jugador y otra meterse en una puja que acabe rompiendo el equilibrio salarial o hipotecando otros movimientos. Víctor Maymó, aun así, ha defendido otra lectura: si el Espanyol quiere crecer y aprovechar oportunidades reales de mercado, también debe empezar a ganar este tipo de batallas. Porque claro, si siempre se baja de la mesa cuando aparece competencia, luego cuesta mucho subir el nivel de la plantilla.
Álex Calatrava mantiene la predisposición de venir al Espanyol, pero el dinero mandará
Francesc Via también ha insistido, como ya había apuntado en la primera parte del programa, en que con Álex Calatrava no ha pasado nada extraño ni se ha torcido la situación por algún movimiento concreto del Espanyol. El extremo del CD Castellón, que viene de firmar una temporada muy potente con 15 goles y 8 asistencias, sigue siendo un nombre que gusta y, según ha explicado Via, tanto el entorno como el propio jugador tienen predisposición a venir al Espanyol. La cuestión, como sucede con Mika Mármol, es que el mercado no se juega solo con deseo. Calatrava tiene varias ofertas encima de la mesa y, cuando aparecen distintos clubes interesados, el factor económico acaba pesando muchísimo. El Espanyol puede tener proyecto, ciudad, Monchi y una oportunidad atractiva, pero si la puja sube demasiado, la operación se complica. La voluntad ayuda, claro, pero en este mercado la cartera también habla.
Monchi sostiene la calma, pero la pretemporada ya empieza a asomar
La mesa ha coincidido en una idea bastante gráfica: que en la tertulia se haya acabado hablando incluso del Mundial dice mucho de lo que ha cambiado el ambiente con la llegada de Monchi. En otro contexto, con el mercado parado y sin nombres anunciados, el socio perico ya estaría casi subido a la lámpara. Via, aun mostrando plena confianza en el nuevo responsable deportivo, ha avisado de que la pretemporada se acerca y que lo recomendable sería empezar a ver movimientos oficiales. De Haro lo ha explicado con claridad: “La tranquilidad la tenemos porque hay un profesional como Monchi detrás y algo tendrá detrás porque si no no hubiese venido, pero ha de afrontar negociaciones duras. Supongo y ya lo dijo, que le están cumpliendo hasta la fecha lo que le prometieron. Pero quiero información, fichajes, y noticias porque hay gente en plantilla que no puede seguir, necesito saber cómo va avanzando el proyecto a nivel de fichajes y posible salidas”. Zenitram también ha apuntado que algo debe estarse cocinando de puertas adentro, aunque Via ha dejado una frase que resume muy bien el contraste con el pasado reciente: “si esta situación nos pillase con Garagarza, ahora mismo estaríamos subiéndonos por las paredes”. Maymó ha ido en la misma línea, separando calma de conformismo: ”Es la reflexión que hago, que si podemos venir hoy con risas es por eso, no hay que confundir tranquilidad con pasividad, yo también quiero fichajes pero por fin han fichado a un profesional que estará haciendo su trabajo. Tampoco están fichando mucho el resto de equipos, excepto el Madrid. Cuando los grandes fichan se comienza a mover la rueda del mercado”. Via, de hecho, ha repasado las altas en los equipos de Primera y la fotografía confirma que la mayoría siguen prácticamente a cero en cuanto a fichajes. La confianza existe, sí, pero el calendario no se detiene.
Ramis a Osasuna y el feo de Demichelis al Mallorca
También dentro del bloque de mercado, Francesc Via ha puesto sobre la mesa dos movimientos de banquillo con pasado perico. El primero, el de Luis Miguel Ramis, cuyo fichaje por Osasuna le ha sorprendido bastante. La lectura de Via es que no hay tantos entrenadores en España que encajen con lo que suele buscar el club navarro y que, tras lo vivido este año con Alessio Lisci, en Pamplona habrían optado por un perfil más reconocible, más de sota, caballo y rey, sin demasiados experimentos y con una idea bastante clara de lo que quiere. También ha salido el caso de Martín Demichelis, otro ex del Espanyol, que ha dejado una situación bastante fea en el Mallorca: dos semanas después de renovar, habría dejado tirado al club balear para marcharse al Leipzig. Cosas del mercado, sí, pero de esas que vistas desde fuera chirrían bastante.
Joel Roca, un nombre que gusta pero que no parece sencillo
En la tertulia también ha aparecido el nombre de Joel Roca, futbolista del Girona FC, sobre el que Via ha explicado que en el Espanyol hay buenos informes. Es un perfil que encaja bastante con lo que puede buscar el club: joven, con margen, formado en una cantera cercana y con experiencia ya en Primera. Nacido en Camprodón en 2005, puede actuar como extremo izquierdo o delantero, y esta temporada ha acumulado 32 partidos en LaLiga, 16 de ellos como titular, con 1.469 minutos y 3 goles. No hablamos de un jugador cualquiera, sino de un talento que el Girona tiene bastante controlado.
La parte menos optimista viene por ahí precisamente. Gustar gusta, pero otra cosa es que Roca, que tiene contrato hasta 2029, pueda acabar vistiendo de blanquiazul. El Espanyol puede tenerlo en la libreta, como tantos otros nombres que Monchi y su equipo están valorando, pero ahora mismo no se transmite demasiada confianza en que sea una vía que pueda avanzar de verdad.
Una tertulia entre la espera y el desencanto
La tertulia de hoy ha dejado dos fotografías bastante claras. La primera, la de un mercado del Espanyol que todavía no ha arrancado de forma visible y que pone a prueba la paciencia de la afición. La segunda, la de una Selección Española que ya no conecta igual con muchos pericos, aunque algunos acabarán siguiéndola igual, porque el fútbol tiene estas cosas.
Monchi sigue siendo el gran punto de confianza. El Mundial, en cambio, parece más dividido. Y en medio de todo, el espanyolismo vive otro verano de espera, rumores, debates y miradas al calendario. La pelota aún no se mueve en Cornellà, pero la tertulia ya va caliente.













