La tertulia de hoy en La Grada Ràdio ha arrancado con Àlex Cobas poniendo el foco en el Espanyol Femenino, una sección que empieza a moverse con fuerza en plena reconstrucción. Junto a él han estado Juan Antonio Casanova “JAC”, Alberto Capilla, David Andrés y Gerard Gavara, que ya habían acompañado al conductor del programa desde el inicio. Y el arranque no ha sido menor: nombre nuevo para el ataque, renovación importante en La21 y una sensación bastante clara de que el proyecto femenino quiere empezar a ordenar el futuro cuanto antes. Después de tantas salidas, el club necesita noticias que suenen a construcción, no solo a despedida.
Natalia Escot aparece como una operación con mucho gol
El primer gran asunto ha sido Natalia Escot, delantera de Terrassa que, según ha avanzado Maria Tikas en SPORT, dejará el filial del Barça para jugar en el Espanyol las dos próximas temporadas. La noticia tiene bastante peso porque Escot no llega con una etiqueta vacía. Llega tras ser la máxima goleadora de Primera Federación, con 16 goles en 25 partidos, una cifra que en cualquier categoría ya pide atención. En la tertulia se ha leído como un movimiento con bastante sentido: el Espanyol necesita reconstruirse, sí, pero no puede hacerlo solo con buenas intenciones. Necesita gol. Y el gol, ya lo sabemos, no aparece por generación espontánea.
Un fichaje joven, pero no una apuesta a ciegas
Escot tiene solo 19 años, pero viene de competir con peso en el filial azulgrana. Entrenó con el primer equipo del Barça, entró en algunas convocatorias de Pere Romeu y se quedó a las puertas de ese debut oficial que nunca llegó. Ese detalle también explica parte del movimiento. La jugadora buscaba un escenario donde el salto al fútbol de élite no fuese una promesa lejana, sino una posibilidad más real. El Espanyol, en cambio, necesitaba una atacante con hambre y margen. Ahí se encuentran las dos partes: una delantera que quiere crecer y un club que necesita volver a armarse arriba.
La salida del Barça le da un punto extra al movimiento
En la mesa también pesa el componente emocional, porque cualquier camino que vaya del Barça al Espanyol siempre tiene su puntito de picante. No hace falta forzarlo. Está ahí. Ahora bien, la lectura principal va mucho más allá del morbo. Escot llega porque puede aportar rendimiento, porque viene de marcar diferencias en Primera Federación y porque el Espanyol Femenino necesita futbolistas que no vengan solo a completar plantilla. Que venga del Barça llama la atención; que venga de marcar 16 goles explica la operación.
Sara Monforte gana una pieza útil para una plantilla en reconstrucción
El fichaje encaja en un verano movido para Sara Monforte, que deberá rehacer una plantilla tocada por muchas salidas. Se han marchado Aina Duran, Ainoa Campo, Amaia Martínez, Ángeles del Álamo, Daniela Caracas, Estefanía Botero, Laia Ballesté, Olivia Ferguson y Paula Perea, una lista demasiado larga como para pensar que el equipo solo necesita dos retoques. Por eso el nombre de Escot tiene lógica. No soluciona todo, claro, pero sí tapa una necesidad básica: tener una atacante con instinto y llegada.
Ari Domènech, la otra buena noticia del día en clave femenina
El otro apunte importante de Cobas ha sido la renovación de Ari Domènech hasta 2028. Aquí el tono cambia un poco, porque no hablamos de un fichaje desde fuera, sino de una jugadora formada en casa. Y eso siempre toca otra fibra. Ari llegó a La21 en la temporada 2019-20, desde La Roca del Vallès, y esta pasada campaña ya debutó en Liga F con el primer equipo. La renovación no es solo una firma: es un mensaje para la cantera. Si hay nivel, hay camino.
La tertulia valora el golpe simbólico de fichar talento del Barça
La tertulia ha valorado positivamente lo que supone la llegada de Natalia Escot al Espanyol Femenino, no solo por la calidad que se le presupone a una delantera que viene de ser máxima goleadora de Primera Federación, sino también por el punto simbólico del movimiento. Porque durante años el Barça ha captado talento formado en la Dani Jarque, y esta vez la dirección cambia. Tampoco hace falta convertirlo en una guerra mundial, pero en clave perica tiene su gracia. Que una jugadora salga del Barça para crecer en el Espanyol también manda un mensaje.
Capilla apunta que Escot sería el primer fichaje de Monchi
En ese debate, Alberto Capilla ha dejado una reflexión curiosa: técnicamente, el fichaje de Escot sería el primer movimiento de Monchi como responsable deportivo del club, teniendo en cuenta que el andaluz también está metido en el Femenino. Y ahí se ha abierto otro melón. Àlex Cobas ha mostrado cierta preocupación por la posibilidad de que Monchi acabe cargándose demasiadas carpetas encima y termine decidiendo absolutamente todo en todas las categorías, como sucedía con Fran Garagarza. El Espanyol necesitaba criterio, sí, pero también una estructura que no dependa de una sola cabeza para cada decisión.
Hartman, el comité de fichajes y las decisiones frenadas
Capilla también ha explicado que Monchi ha ralentizado decisiones que parecían prácticamente hechas, como el posible fichaje de Quilindschy Hartman, y eso ha llevado a la mesa a hablar del famoso comité de fichajes. La sensación que ha dejado el debate es que, con la llegada del gaditano, ese comité ha perdido bastante sentido o, como mínimo, ha quedado en un segundo plano. Capilla ha reflexionado sobre una idea incómoda: quizá no había tanto trabajo avanzado como parecía. Cuando llega alguien nuevo y frena varias carpetas, normalmente es porque quiere revisar si aquello encaja de verdad o si solo iba rodando por inercia.
JAC ve más revolución en el Femenino que en el masculino
Juan Antonio Casanova “JAC” ha puesto una frase muy clara sobre la mesa: “De momento la revolución que todos dan por hecha para el masculino se va a hacer en el femenino, porque no tengo claro que venga tanta gente”. La reflexión tiene bastante sentido si uno mira el contexto. En el Femenino ya hay una lista larga de salidas y varios movimientos que apuntan a reconstrucción profunda. En el masculino, en cambio, se habla mucho de remodelación agresiva, pero falta ver cuántos fichajes reales llegan y cuántas operaciones puede asumir el club. Una cosa es la idea de mercado y otra el dinero que tienes para ejecutarla.
David Andrés pide que no pase como con Diego Martínez
David Andrés también ha mostrado su extrañeza ante la idea de que un profesional recién llegado haga una revolución total desde el primer verano. No porque Monchi no tenga capacidad, sino porque tocar demasiado sin tenerlo todo atado puede ser peligroso. Y ha recordado un precedente que en el Espanyol todavía escuece: el verano de Diego Martínez, cuando se marcharon futbolistas sin tener cerrados los recambios. El mensaje es fácil de entender: vender o dejar salir, sí; quedarte cojo, no. Porque luego llega agosto, empieza la Liga y las urgencias ya no preguntan si el mercado estaba complicado.
JAC recuerda que Monchi no tiene miedo a abrir la puerta de salida
JAC ha apuntado también que Monchi, durante su carrera, nunca ha tenido demasiado problema en enseñar la puerta de salida cuando lo ha considerado necesario. Es parte de su manera de trabajar: mover plantilla, generar recursos, ajustar salarios y buscar perfiles nuevos. La duda, claro, está en qué gran venta puede hacer ahora el Espanyol para financiar esa revolución de la que tanto se habla. Porque no es lo mismo vender en un club con activos muy cotizados que hacerlo en una plantilla que viene de sufrir y donde no sobran futbolistas con mercado alto.
Vender para mejorar, no para tapar agujeros
David Andrés ha insistido en una diferencia clave respecto a los últimos años: esta vez el Espanyol debe vender para mejorar la plantilla, no para tapar agujeros. Parece una frase simple, pero cambia mucho el enfoque. Si vendes solo para cuadrar números, el equipo acaba perdiendo calidad. Si vendes para reinvertir bien, entonces el mercado puede tener sentido. La gran prueba de Monchi será esa: que una salida importante no se note como una pérdida, sino como el inicio de dos o tres mejoras reales.
Capilla cree que todo el Espanyol está en venta
Capilla ha sido bastante directo al hablar de posibles salidas: “todo el Espanyol está en venta, si viene una oferta mínimamente buena por Urko se venderá. Es el único que puede valer hasta 15 millones. Y fijaos en lo que sijo Monchi, ventas y ahorro, yo creo que el ahorro será en fichas, no van a haber sueldos astronómicos”. La frase deja dos ideas fuertes. La primera, que nadie parece intocable si llega una propuesta interesante. La segunda, que el club buscará ajustar masa salarial, evitando contratos pesados que luego se conviertan en una mochila. El Espanyol necesita músculo, pero no puede volver a hipotecarse con fichas que no respondan sobre el campo.
Gavara pone la defensa como prioridad absoluta
Gerard Gavara ha sido muy claro sobre la primera línea que debe tocar Monchi: la defensa. Lo ha explicado así: “lo que hay que apuntalar es la defensa, es lo primero, Cabrera es una montaña rusa, nos hemos quedado sin Romero, lo primero es apuntalar esta línea. Imagino que Monchi está mirando, haciendo números, ver quien sale y esperar que quien venga funcione, que venga para ser titular. Y sé que es difícil pero tenemos que tener un poco de paciencia, algo complicado a nivel de cultura del Espanyol, Monchi acaba de llegar, no podemos pensar que en la primera temporada haga una plantilla para ir a Europa, sino para estar tranquilos”. Y aquí cuesta llevarle la contraria. El Espanyol ha sufrido demasiado atrás y, sin una defensa fiable, todo lo demás se tambalea.
Paciencia, una palabra complicada en clave perica
La palabra paciencia siempre suena rara en el Espanyol. Se pide mucho, pero se agota rápido. Gavara lo sabe y por eso su reflexión tiene valor. Monchi acaba de llegar, necesita ordenar salidas, medir salarios, ver qué margen real tiene y encontrar jugadores que no solo vengan con nombre, sino con rendimiento. La afición quiere fichajes ya, claro. Pero este mercado no se arregla a base de ansiedad. Se arregla acertando, y para acertar hace falta algo más que correr.
Cobas matiza qué significa estar tranquilos en esta Liga
Cobas ha introducido un matiz interesante sobre el objetivo de estar tranquilos. Según ha dicho, “en la actual Liga salvatrse tranquilamente es equivalente a luchar por Europa”. La frase puede sonar exagerada a primera vista, pero se entiende. LaLiga está tan apretada que encadenar dos meses buenos te acerca arriba, y dos malos te mete abajo. David Andrés ha coincidido en esa idea: el Espanyol no debe obsesionarse con prometer grandes metas, pero sí debe construir una plantilla que no viva con miedo desde octubre.
Rendimiento inmediato y perlas ocultas
David Andrés ha llevado el debate hacia el perfil de fichajes que debería buscar Monchi. Para él, el Espanyol necesita jugadores que lleguen para ser titulares, pero también talento menos evidente. Lo ha expresado así: “hemos de traer jugadores para ser titulares pero también traer perlas ocultas, es el lo que está el valor de un director deportivo. Combinar hombres de rendimiento inmediato con otros hombres menos conocidos”. Y esa es, seguramente, una de las claves del verano. El Espanyol no podrá ganar todas las pujas por jugadores conocidos, así que tendrá que acertar donde otros no miran tanto.
Puado, el primer fichaje… pero con calma
Gavara ha dejado una idea optimista: el primer fichaje es Javi Puado. Su recuperación puede ser una noticia enorme para el equipo, porque hablamos de un futbolista diferencial para el Espanyol, de esos que cambian el ataque aunque no toque mucho balón. Pero Capilla ha puesto el freno necesario: “hasta enero no estará. Dependerá del ritmo competitivo, y no podemos esperar que esté desde el minuto uno en su menor momento. Es momento de tener paciencia”. Y es verdad. Puado será importante, pero no se puede construir la planificación como si fuese a volver mañana y al cien por cien.
El delantero con gol, una necesidad que no se puede esquivar
David Andrés también ha señalado una de las carencias más evidentes de esta temporada: la falta de un delantero que garantice goles. Ha pedido un punta de más de 10 tantos, algo que el Espanyol no ha tenido este año. Y aquí no hay demasiado misterio. Puedes tener buena presión, buenos automatismos y un bloque competitivo, pero si nadie marca con regularidad, acabas sufriendo. El Espanyol necesita un delantero que meta miedo, no solo uno que trabaje bien y se deje la piel. Eso está muy bien, pero los goles deciden temporadas.
Marcos Fernández abre el debate del nueve
Precisamente en la carpeta del delantero aparece un nombre que no se puede pasar por alto: Marcos Fernández. El atacante se ha salido en Segunda y ahora la pregunta cae sola encima de la mesa: si se queda, ¿qué papel tendría? Porque el Espanyol ya cuenta con Kike García, está Roberto Fernández, y si Marcos vuelve para quedarse de verdad, el reparto de minutos se complica. No es una duda menor. Un delantero necesita sentirse importante, no vivir esperando diez minutos sueltos cada tres jornadas. Y ahí Monchi y Manolo tendrán que hilar bastante fino.
David Andrés pide un delantero de referencia
David Andrés ha insistido en una idea que resume muy bien el debate: “no puedes tener tres delanteros de seis goles, los delanteros necesitan jugar y encontrar la racha. Necesitas un delantero titular, que se arefenecia, la estrella, y que te de esos 14 goles que son la base de la temporada, lo que hemos tenido con Gerard, RDT, Joselu, Braithwaite… creo que Roberto tiene potencial para serlo, pero viendo los números de esta temporada claramente no lo ha sido”. La reflexión toca una herida bastante reconocible para cualquier perico. El Espanyol ha vivido años en los que tenía un nombre arriba que sostenía media temporada. Gerard Moreno, Raúl de Tomás, Joselu, Braithwaite… cada uno a su manera, pero todos con gol. Este curso, esa figura no ha existido de forma clara.
El gol no se improvisa, y menos en Primera
El problema del delantero es que todo el mundo lo quiere. Y los que meten 12, 14 o 15 goles no suelen estar esperando una llamada barata. Por eso el debate es tan delicado. Roberto tiene condiciones, Marcos viene de una temporada potente y Kike aporta experiencia, oficio y esa mala leche competitiva que siempre ayuda. Pero juntar perfiles no garantiza goles. El Espanyol necesita saber quién va a ser su referencia arriba antes de que empiece la Liga, porque ir probando sobre la marcha suele salir caro.
JAC mira más allá del punta: hacen falta socios para que llegue el gol
JAC ha sido más realista con el contexto económico del club. Su punto es claro: el Espanyol no tiene ahora mismo dinero para fichar un delantero que se fabrique solo los goles. Y si no puedes comprar ese tipo de jugador, tienes que construir mejor alrededor. Lo ha explicado así: “Anes de fichar dos centrales teniendo en cuenta que no tenemos dinero para fichar 8 titulares necesitamos un extremo que se haga notar y un hombre que domine la pelota, no podemos vivir sin un tío que le pases el balón y digas, estamos dominando el encuentro. Es en el centro del campo donde se pierden los partidos, y ahí no tenemos un hombre que mande”. Y ahí hay mucha verdad. Puedes tener un delantero bueno, pero si no le llega un balón limpio en 70 minutos, acaba peleándose con centrales y poco más.
El centro del campo, esa carpeta que no puede quedar a medias
La tertulia ha vuelto así a una de las grandes obsesiones del verano: el centro del campo. El Espanyol necesita piernas, sí, pero también mando. Un futbolista capaz de ordenar, pausar, girar el juego y dar esa sensación de que el partido no va siempre a trompicones. El equipo ha vivido demasiadas veces sin un jugador que diga “tranquilos, la pelota pasa por mí”. Y eso se paga. Se paga defendiendo más de la cuenta, se paga atacando mal y se paga dejando al delantero aislado. Por eso, para JAC, antes que llenar la plantilla de centrales, el club debe encontrar un extremo diferencial y un centrocampista que mande.
Capilla quiere más delanteros y una oportunidad para Marcos
Alberto Capilla, en cambio, ha defendido una visión distinta. Para él, viendo cómo juega Manolo González en determinados momentos, el Espanyol debería tener hasta cuatro delanteros. Y en esa foto, Marcos Fernández merece una oportunidad. Es jugador de propiedad, llega con confianza y no tendría demasiado sentido cerrarle la puerta sin probarlo, más aún en un verano donde el club no va sobrado. Capilla incluso iría más allá: daría sitio a Marcos y ficharía otro delantero para ser titular. La idea es tener variedad, competencia y gol, no quedarse con una delantera corta y rezar para que nadie se constipe.
Monchi ha detectado un problema físico evidente
Capilla también se ha mostrado tranquilo por un detalle que Monchi ha repetido en sus entrevistas: quiere jugadores fuertes y rápidos. Eso indica que el nuevo director general deportivo ha visto una carencia bastante evidente en la plantilla. El Espanyol ha sufrido en duelos, en carreras largas, en cambios de ritmo y en partidos donde el rival parecía tener una marcha más. Que Monchi hable de potencia y velocidad no es casualidad; es diagnóstico. Ahora falta que ese diagnóstico se transforme en fichajes que realmente cambien la cara del equipo.
JAC no ve al Espanyol pescando en el Mundial
Otro punto interesante ha sido la posibilidad de buscar jugadores en el Mundial. JAC tiene dudas, y más teniendo en cuenta que el propio Monchi ya ha dicho alguna vez que no le gusta demasiado pescar en este tipo de torneos. Su sensación es bastante prudente: “creo que jugaremos a desprendernos de mucho, traer mucho y a esperar que salga bien, no me veo fichando tantos titulares”. Es una frase que baja un poco el suflé del verano. Habrá movimiento, sí, pero quizá no esa revolución de nombres importantes que algunos imaginan. Puede que el Espanyol cambie muchas piezas, pero no todas serán titulares claros desde el primer día.
Fortuño, otra carpeta abierta bajo palos
La portería también ha tenido su rato en la tertulia con el caso de Ángel Fortuño. El guardameta ya dejó la puerta abierta a una salida, y ahora el club deberá decidir qué camino toma: cesión para que juegue o venta si aparece una oferta interesante, como ha apuntado JAC. La situación obliga a mirar el mercado, porque si Fortuño sale, el Espanyol necesitará otro portero que acompañe y compita con Marko Dmitrovic. No es una carpeta tan llamativa como el delantero, pero también cuenta. Una mala planificación en la portería puede darte un susto cuando menos lo esperas.
Un segundo portero no debería romper el mercado
David Andrés ha rebajado la preocupación económica en este caso: “fichar un segundo portero no es caro en el mercado”. Y seguramente tiene razón. No estamos hablando de ir a por una estrella para discutirle el puesto a Dmitrovic desde el minuto uno, sino de encontrar un perfil fiable, con experiencia y capacidad para competir si toca. Un portero suplente no puede ser un adorno. Tiene que estar preparado, porque las temporadas son largas y nunca se sabe cuándo aparece una lesión, una sanción o una mala racha.
Capilla apuesta por un veterano mientras Fortuño se curte
Capilla ha defendido una fórmula bastante lógica: apostar por un portero veterano, con un contrato corto, mientras Fortuño se curte fuera cedido. Así el Espanyol no corta el crecimiento del canterano, pero tampoco se queda corto en la primera plantilla. David Andrés ha coincidido en esa línea: “No nos hace falta más, no necesitamos otro portero titular porque Dmitrovic ha estado bien”. Es una lectura bastante sensata. Dmitrovic ha respondido, así que la prioridad no es cambiarlo todo bajo palos. La prioridad es tener una segunda opción de garantías.
La tertulia deja claro que el mercado va por capas
La sensación final de este tramo de tertulia es que el mercado del Espanyol no va de una sola gran operación, sino de muchas capas pequeñas que deben encajar. Delantero, centro del campo, extremos, centrales, portería, salidas, salarios, cesiones… Todo está conectado. Si sale Fortuño, necesitas un portero. Si se queda Marcos, cambia la planificación del nueve. Si vendes a Urko, tienes dinero, pero pierdes una pieza. Si fichas un delantero caro, quizá no puedes traer ese centrocampista que te ordene el equipo. Por eso este verano no se gana con un nombre bonito, sino con equilibrio.
Monchi tiene que decidir dónde poner el dinero
La gran cuestión es esa: dónde poner el dinero. David Andrés pide un nueve de referencia. JAC cree que sin centro del campo y extremos que alimenten al punta, ese nueve tampoco va a hacer milagros. Capilla quiere más delanteros y aprovechar a Marcos. Gavara ya había señalado antes la defensa como prioridad. Todos tienen parte de razón, y ahí está el lío. El Espanyol tiene muchas necesidades y no puede resolverlas todas a golpe de talonario. Monchi tendrá que elegir qué agujeros tapa primero y cuáles intenta disimular con trabajo, cantera o apuestas de mercado.
Pace también se examina este verano
La tertulia ha cambiado de pantalla cuando David Andrés ha llevado el debate más allá de los fichajes. Porque sí, todos estamos pendientes de Monchi, de los centrales, del delantero, del extremo y de la famosa lista de salidas. Pero el verano del Espanyol no va solo de nombres para Manolo González. También va de saber qué músculo real tiene la nueva propiedad. Andrés lo ha explicado así: “Estamos con ganas de ver qué hace Monchi pero también la propiedad, es el primer gran mercado que gestiona Alan Pace, tengo ganas de ver quién fichamos, los naming rights del estadio, el espónsor de la camiseta, estrategias para aumentar ingresos en el área digital, son cosas más importantes que el fichaje porque determinarán el futuro del Espanyol”. Y tiene bastante razón. Un fichaje te arregla una posición. Un buen plan de ingresos te cambia varios veranos.
Monchi tendrá foco, pero Pace tiene una carpeta igual de pesada
Alberto Capilla ha coincidido en esa lectura y ha puesto el foco en el propietario. Para él, este mercado no será solo el de Monchi, sino también el de Alan Pace. Lo ha resumido con una idea muy clara: “va a ser el verano de Monchi pero también el de Pace, el Espanyol merece un nombre en la camiseta que aporte valor y que el patrocinador del estadio salga bien. Hay muchas marcas a las que cueste patrocinar al Espanyol, tiene miedo que haya un efecto rebote en sus clientes”. Ahí está una de las grandes rarezas del club: una entidad histórica, con estadio propio, afición fiel y una marca reconocible, pero que muchas veces parece tener que pedir perdón antes de venderse bien. El Espanyol necesita dinero nuevo, pero también necesita que alguien sepa venderlo sin complejos.
Patrocinio y naming rights: dinero que puede cambiar el límite salarial
Andrés ha añadido una lectura muy importante, de esas que no salen en el once inicial pero acaban condicionando el once inicial: “Si cierras patrocinio y naming rights se te dispara inmediatamente el límite salarial”. Y eso lo cambia todo. Porque el Espanyol puede hablar de fichajes, pero si no sube sus ingresos, el margen será el que será. El patrocinador principal de la camiseta y el nombre comercial del estadio no son solo cuestiones de marketing. Son herramientas deportivas indirectas. Cuanto más ingrese el club, más margen tendrá Monchi para dejar de hacer encaje de bolillos.
El miedo de algunas marcas al efecto Barça
La tertulia ha entrado entonces en un terreno delicado: el miedo de algunas empresas a asociarse con el Espanyol por el posible rechazo de clientes culés. Andrés ha contado un ejemplo concreto: “Hay una marca con la que hablé hace un par de semanas que se planteó patrocinarnos no sé si la pasada temporada o esta y no avanzó por miedo a eso, que patrocinar al Espanyol le llevase a perder clientes culés, que son más que nosotros”. Es duro escucharlo, pero ayuda a entender muchas cosas. El Espanyol pelea en un mercado donde el Barça ocupa demasiado espacio, incluso fuera del césped. Y aun así, resignarse no puede ser una opción.
Gavara ve una oportunidad en la propiedad americana
Gerard Gavara ha aportado una mirada algo más optimista. Ha explicado que, con una propiedad americana, el Espanyol puede jugar con candidatos diferentes a los que podía atraer la antigua propiedad china. Su idea es que cuanto más alejada esté la marca de una presencia fuerte en España, mejor, porque se reduce ese miedo absurdo a perder mercado por la rivalidad con el Barça. Tiene lógica. Una compañía internacional, sin tanta exposición directa al cliente local, puede mirar al Espanyol como puerta de entrada, como proyecto deportivo, como activo en Barcelona y no solo como “el otro club de la ciudad”. Quizá el camino no está en convencer a quien teme al Barça, sino en encontrar a quien vea al Espanyol como oportunidad.
Patrocinar también puede ser una forma de invertir
Andrés también ha dejado otro matiz interesante: hay marcas que aparecen en camisetas no tanto por retorno publicitario puro, sino como una manera de invertir en el club o de acercarse a un proyecto. Y ahí Alan Pace debería tener trabajo adelantado. Lo ha dicho así: “Pace lleva trabajando en esto desde que cogió las riendas del club, desde octubre, ha tenido tiempo de cerrar un buen espónsor, y lograrlo lanza un gran mensaje a la afición y al socio”. Porque cerrar un patrocinio fuerte no sería solo ingresar más. Sería enseñar que la nueva propiedad no ha venido a mirar desde lejos, sino a activar palancas reales. Un buen espónsor también es un mensaje de credibilidad.
La broma de Rastar y una respuesta bastante clara
En medio del debate, Capilla ha metido una idea con bastante retranca: pedir que Rastar patrocine la camiseta. La ocurrencia ha tenido su punto, claro, porque después de tantos años de propiedad china, imaginar a Rastar pagando por aparecer en la elástica sería casi una escena de comedia negra perica. Andrés lo ha descartado al cien por cien, como era lógico. Y casi mejor. Hay bromas que hacen gracia precisamente porque nadie quiere verlas hechas realidad.
“Hay muchas”, pero hay que saber encontrarlas
Capilla, pese a las dificultades que pueden poner algunas empresas por miedo al entorno culé, se resiste a creer que no haya una compañía dispuesta a apostar fuerte por el Espanyol. Andrés ha respondido con una frase corta, pero que abre mucho campo: “Hay muchas”. La clave, como se ha comentado en la mesa, es encontrarlas, convencerlas y presentarles un proyecto que tenga sentido. Porque el Espanyol no puede limitarse a esperar que una marca llame a la puerta. Tiene que salir a venderse. Bien. Con ambición. Con números. Con relato. El club necesita dejar de comportarse como si fuese pequeño cuando intenta generar ingresos.
Marketing, errores pasados y una herida que viene de lejos
Gavara ha lamentado que durante muchos años la gente encargada del marketing en el club no haya sido capaz de encontrar esas marcas adecuadas. Y no solo eso: también ha recordado que algunos patrocinios cerrados en el pasado acabaron mal, con problemas, estafas o líos legales. Ese historial no ayuda. Al contrario, deja una sensación fea, como si el Espanyol hubiese tenido más de una vez que conformarse con lo que encontraba en vez de escoger desde una posición fuerte. Si Pace quiere cambiar de verdad el club, esta carpeta es tan importante como fichar un central.
La carpeta mexicana que sigue sin demasiadas noticias
Andrés también ha recuperado un tema que casi siempre aparece de fondo y pocas veces se explica con claridad: la sociedad filial mexicana del Espanyol para explotar unos terrenos en México. Lo ha recordado así: “el Espanyol tiene una sociedad filial mejicana para explotar unos terrenos en México, y debería generar ingresos, se hizo porque Riviera Maya tenía unas deudas con el Espanyol. Se vendió como una oportunidad para hacer negocio y de momento, no tenemos noticia de cómo está yendo”. Es una de esas carpetas que al socio le cuesta seguir porque parece lejana, técnica y algo escondida. Pero si se vendió como una vía de ingresos, lo lógico sería saber qué está pasando. El Espanyol necesita transparencia también en las oportunidades que se anuncian y luego desaparecen del escaparate.
El debate económico pesa tanto como el deportivo
La tertulia ha dejado una idea bastante clara: el mercado del Espanyol no se explica solo mirando nombres. Se explica mirando ingresos. Si hay patrocinio fuerte, naming rights y nuevas vías de negocio, Monchi tendrá más aire. Si no, tocará volver a la creatividad, a las cesiones, a los salarios ajustados y a fichajes con mucho ojo clínico. La plantilla se construye en los despachos comerciales tanto como en los despachos deportivos. Y eso, aunque suene menos bonito que hablar de delanteros, es la verdad del fútbol actual.
Un verano para saber de qué va la nueva propiedad
Este verano servirá para medir muchas cosas. Medirá a Monchi, claro. Pero también a Pace. La afición quiere ver fichajes, pero también quiere notar que el club crece fuera del césped. Un patrocinador potente en la camiseta, un buen acuerdo para el estadio y una estrategia digital que de verdad genere ingresos serían señales muy importantes. El Espanyol no puede vivir solo esperando que el director deportivo acierte milagros baratos; necesita una estructura que le dé margen para competir. Y ahí la pelota también está en el tejado de la propiedad.











