La tertulia avisa: el Espanyol tiene un problema serio para vender y crecer; Monchi tiene trabajo de director deportivo y de cirujano: cortar donde toque, salvar lo aprovechable y encontrar valor donde ahora mismo cuesta verlo

8 de junio de 2026

La tertulia de este lunes en La Grada Ràdio, bajo la dirección de Francesc Via, ha girado alrededor de una idea que ahora mismo tiene al espanyolismo entre la ilusión y el freno de mano: el mercado del Espanyol va a ser largo. Han participado Juan José Caseiro, Carlos Latorre, Víctor Maymó y Juan Antonio de Haro, y todos, cada uno a su manera, han acabado pasando por el mismo sitio: Monchi ilusiona, sí, pero el verano no se va a resolver en dos días. Hay que fichar, hay que vender, hay que liberar fichas y, sobre todo, hay que construir algo que no se caiga al primer soplido.

Caseiro no espera movimientos inmediatos

Juan José Caseiro fue bastante claro al abrir el melón del mercado. Nada de esperar fuegos artificiales ya mismo. Su lectura fue prudente: “No espero aún novedades, es una semana de transición a nivel de mercado, Monchi ha dado mensajes de que esto será largo y llevará tiempor por lo que hay que cargarse de paciencia”. Y seguramente esa frase resume bastante bien el momento. El perico quiere nombres, claro. Quiere fichajes, quiere ilusión, quiere ver movimiento. Pero el propio Monchi ya ha venido avisando de que este mercado va a requerir calma, análisis y mucho encaje.

Maymó ve buena la tranquilidad del entorno

Víctor Maymó también defendió esa calma, pero desde una lectura más optimista. Para él, que no haya nervios exagerados alrededor del club ya es una buena señal. Lo explicó así: “Que haya tranquilidad en el entorno perico es una buena noticia. Las declaraciones en entrevistas de Monchi me han gustando, hay quien esperaba más magia pero toca de pies en el suelo y eso nos va bien. Ahora enyramos en una etapa muy ilusionante con el fichaje del año, Monchi, un arquitecto que permite que hablemos de proyecto”. La palabra clave ahí es proyecto. Porque durante demasiados veranos el Espanyol ha vivido más cerca del parche que de la construcción. Y ahora, al menos, parece haber alguien con plano, casco y libreta.

Monchi como fichaje del año, pero sin varita mágica

La idea de Maymó tiene bastante fondo. Monchi llega con nombre, experiencia y una mochila enorme de operaciones hechas en otros clubes. Pero eso no significa que pueda solucionar todos los problemas en una semana. Ni que el Espanyol vaya a fichar como si tuviera una caja sin fondo. La magia está muy bien para los vídeos de presentación, pero el mercado real va de dinero, timing, salarios, agentes y jugadores que a veces dicen sí… hasta que otro club les ofrece más. Monchi es una figura enorme para ordenar el proyecto, pero no puede inventarse una economía paralela.

Latorre se queda con Chupe: “Ese debería ser el fichaje”

Carlos Latorre fue más directo al hablar de nombres. Y tiró hacia Málaga. Después de lo visto este fin de semana, lo tuvo claro: “Me quedo del futbol del fin de semana con Chupe, del Málaga, ese debería ser el fichaje”. Un mensaje corto, pero bastante gráfico. Chupe es de esos atacantes que llaman la atención porque tienen presencia, gol y ese punto de delantero que parece vivir cerca del área. El problema, como pasa con casi todos los nombres que ilusionan, es el de siempre: no basta con que guste. Hay que ver precio, competencia y qué quiere hacer su club, más todavía si el Málaga sigue vivo en el playoff.

carlos latorre grada radio

De Haro pide ese chute de ilusión en forma de fichajes

Juan Antonio de Haro también reconoció lo que siente buena parte de la afición: ganas de noticias. No por impaciencia tonta, sino porque el verano necesita algún golpe que levante el ánimo. Lo dijo así: “Con ganas de noticias en modo fichaje, es pronto aun para ver esta situación de nuevas incorporaciones. Necesitamos ese chute de ilusión los aficionados de cara a la temporada que viene, creo que el mercado será largo pero han de venir entradas, no sé de lo que dispondrá Monchi a nivel económico, imagino que lo tendrá hablado con Alan Pace”. Y ahí aparece otra cuestión importante: cuánto dinero tendrá realmente Monchi para moverse. Porque hablar de remodelación profunda suena muy bien, pero luego hay que pagarla.

La gran pregunta: ¿de dónde sale el dinero?

Esa duda económica estuvo muy presente en la tertulia. El Espanyol necesita varias incorporaciones, pero no parece tener una venta clarísima que financie medio mercado sin crear otro problema deportivo. Y aquí entra el debate más incómodo: hay jugadores que pueden salir, sí, pero muchos no parecen dejar grandes cantidades. Algunos pueden liberar ficha. Otros pueden dejar pequeñas plusvalías. Alguno puede tener mercado real. Pero una venta de esas que cambian un verano entero cuesta verla ahora mismo. El Espanyol necesita vender bien, pero tampoco puede desmontar lo poco que sostiene la plantilla.

Latorre, preocupado tras escuchar a Ángel García

Carlos Latorre enlazó esa preocupación con lo que había escuchado de Ángel García, Cazurreando, en el programa. Su sensación fue bastante clara: “He oido a Ángel García, me ha dejado algo preocupado, me ha dicho que podríamos sacar de nuestras ventas y prácticamente hemos de regalarlos a todos. Miguel Rubio no puede jugar en Primera con una ficha de 1,2 millones… Es muy complicado desprenderse de este jugador con ficha tan alta. Contábamos con cosas y resulta que no. Confío en el Monchi que fichará jugadores, pero también con los contactos que tiene para colocar bien a los jugadores”. Es una reflexión dura, pero necesaria. Porque una cosa es tener jugadores con contrato y otra muy diferente tener activos fáciles de colocar.

El caso Miguel Rubio explica parte del atasco

El ejemplo de Miguel Rubio sirve bastante bien para entender el lío. Si un jugador no entra demasiado en los planes, tiene una ficha alta y no ha tenido protagonismo, colocarlo no es tan sencillo como ponerlo en una lista de transferibles. Puede haber equipos interesados, pero luego llega la parte de la ficha, la fórmula, si el jugador quiere bajar de categoría o no, si el club comprador puede asumir el salario… y todo se enreda. Monchi no solo tendrá que fichar bien; también tendrá que desatascar contratos que pesan más de lo que aportan en el campo.

Salidas que alivian, pero no llenan la caja

El debate dejó una sensación bastante realista: algunas salidas pueden ayudar, pero más por liberar espacio que por ingresar grandes cantidades. Y eso cambia mucho el mercado. Si el Espanyol logra quitarse fichas importantes, gana margen salarial. Perfecto. Pero si no entra dinero fuerte por traspasos, el margen para comprar también queda limitado. Ahí aparece la parte menos vistosa del trabajo de Monchi: negociar cesiones, buscar fórmulas creativas, convencer a jugadores, estirar pagos y encontrar oportunidades antes de que se pongan demasiado caras.

Maymó señala el valor de plantilla como termómetro del proyecto

Víctor Maymó fue al fondo del asunto con una idea muy interesante: el valor de plantilla como medidor real del proyecto. Lo dijo de forma muy clara: “Una vara de medir clave para si el proyecto es válido es el valor de plantilla, ha bajado dos millones y pico y para mi es determinante y estamos muy lejos del Top 6 de Primera. Monchi aparte de traer jugadores, mirar arriba y jugar bien, ha de revalorizar junto a Manolo la plantilla, tenemos una plantilla floja que genera poco valor”. Y aquí hay una verdad incómoda. No basta con sobrevivir. Si quieres crecer, necesitas que tus jugadores valgan más cada año. Que el equipo compita mejor, sí, pero también que genere patrimonio.

Transfermarkt y la foto fría del Espanyol

La última actualización de Transfermarkt encaja bastante con ese debate. El Espanyol aparece con un valor de mercado de 122,75 millones de euros, 12º en LaLiga, y con una pequeña caída respecto a marzo. No es un desplome, pero tampoco es un salto. Y la paradoja ya se ha comentado muchas veces: el jugador más valioso de la plantilla es Carlos Romero, valorado en 25 millones, pero estaba cedido. O sea, el número ayuda a la foto, pero no tanto al patrimonio real del club. Tener valor en una web está bien; tener valor propio y vendible es otra historia.

La distancia con el top-6 todavía es enorme

Maymó hablaba del top-6, y los números le dan bastante sentido a esa preocupación. El Betis, sexto en valor de plantilla, aparece en 246,4 millones. El Espanyol, en 122,75. La mitad, prácticamente. Y eso no se arregla con dos fichajes simpáticos ni con una buena rueda de prensa. Se arregla con años de acierto, inversión, ventas inteligentes y jugadores que crezcan dentro. Si Alan Pace quiere que el Espanyol mire hacia arriba de verdad, el camino no pasa solo por traer nombres. Pasa por construir activos. Por crear valor. Por dejar de vivir cada verano con la sensación de empezar casi de cero.

Manolo también entra en la ecuación

En esa revalorización que reclamaba Maymó, Manolo González también tiene parte de responsabilidad. Monchi puede traer perfiles interesantes, pero luego el entrenador debe darles contexto, minutos, confianza y un equipo que les permita crecer. Un futbolista no sube de valor solo por firmar. Sube si juega, si rinde, si el equipo mejora y si se le ve recorrido. Por eso la conexión Monchi-Manolo será una de las claves del verano y de la temporada. Fichar bien es la mitad del trabajo; hacer mejores a los que llegan es la otra mitad.

Transfermarkt deja una foto incómoda: el Espanyol tiene poco que vender

La tertulia de La Grada Ràdio entró después en uno de los temas más delicados del verano: el valor real de la plantilla del Espanyol. Y aquí los números de Transfermarkt son bastante contundentes. El club ha revalorizado mucho a un futbolista, Carlos Romero, pero el problema es evidente: no es suyo. Ha estado cedido. La paradoja es bastante cruel, porque el jugador más valioso de la foto blanquiazul no sirve para financiar la reconstrucción. Omar El Hilali se mantiene en 15 millones, aunque en la mesa se apuntó que esa cifra puede parecer algo irreal para el mercado actual. Urko González de Zárate aparece en 12 millones, Rubén Sánchez es el otro futbolista que ha subido algo, Tyrhys Dolan y Roberto Fernández figuran en 10 millones y Javi Puado ha perdido algo de valor por la lesión. La conclusión, vista así, no es demasiado alegre: el Espanyol tiene muy poco que vender si quiere hacer caja de verdad para pagar una revolución de plantilla.

Maymó pone el foco en los sueldos de Primera para jugadores con mercado de Segunda

Víctor Maymó llevó el debate a una zona todavía más incómoda. El Espanyol, según su reflexión, ha convertido en jugadores de Primera a futbolistas como Miguel Rubio o José Salinas, con sueldos de Primera, pero ahora se encuentra con que su mercado natural puede estar más cerca de Segunda. Y ahí aparece el atasco. Porque muchos clubes de LaLiga Hypermotion pueden querer jugadores así, sí, pero otra cosa muy distinta es asumir esas fichas. No es solo vender. Es encontrar a alguien que pueda pagar el salario, convencer al jugador y no acabar regalando media operación. El problema del Espanyol no es solo tener poco valor vendible, sino tener contratos difíciles de mover.

caseiro grada radio 1

Monchi, el especialista al que se agarran los tertulianos

En ese punto, tanto Maymó como Juan Antonio de Haro coincidieron en una idea: si alguien debe saber gestionar estos casos peliagudos, ese es Monchi. El de San Fernando llega con una experiencia enorme en este tipo de situaciones, tanto para fichar como para colocar futbolistas. De Haro mantiene una confianza muy alta en él, precisamente porque entiende que este mercado no será solo de entradas, sino también de saber limpiar y ordenar lo que ya hay. Porque si el Espanyol no consigue liberar masa salarial, poco margen tendrá para moverse con libertad. Y ahí Monchi no solo debe hacer de comprador. También debe hacer de vendedor, negociador y casi malabarista.

Caseiro pide confianza y recuerda la venta de César Montes

Juan José Caseiro quiso poner algo de memoria en el debate y pidió no enterrar a nadie antes de que empiece el mercado de verdad. Lo hizo recordando una operación que en su momento también parecía complicada: “¿Recordáis cuando Garagarza consiguió 12+2 por César Montes? Demos confianza en la capacidad de Monchi para hacer estas maniobras aunque no tenga una varita mágica ni sea el Mago Pop. Yo tengo confianza en Monchi, con su bagaje merece un espacio de tiempo para que lo dejemos trabajar. Además estos jugadores en parte no están cotizados porque no han tenido minutos”. La frase tiene dos partes importantes. Una, confianza en Monchi. Dos, un matiz que no se puede olvidar: algunos jugadores no valen más porque apenas han jugado. Y si no juegas, el mercado te mira de otra manera.

De Haro avisa: fichajes de Monchi y Manolo, juntos

Juan Antonio de Haro puso otra clave sobre la mesa: no basta con que Monchi fiche jugadores buenos si después Manolo González no los ve. Para que no se repitan situaciones raras, la dirección deportiva y el entrenador deben ir de la mano. Lo explicó así: “Los fichajes han de ir al unísono Monchi y Manolo para que no pasen esas cosas, si un jugador no tiene confianza no va a rendir, Salinas cuando ha jugado ha estado flojo porque le falta confianza. E igual que Salinas, Miguel Rubio”. El mensaje va directo a un problema que el Espanyol ya ha vivido: jugadores que llegan, no convencen al técnico, no tienen continuidad y al final pierden valor. Así no se construye patrimonio. Así se quema dinero.

Via matiza el caso Salinas: no todo es falta de confianza

Francesc Via, eso sí, no compró del todo esa explicación en el caso de José Salinas. El director de La Grada Ràdio quiso recordar que el rendimiento también cuenta, y bastante. Lo dijo claro: “Y también porque cuando ha salido no lo ha hecho bien… A Manolo lo mataron por poner a Salinas, recordemos que no lo ha hecho bien”. Es un matiz necesario. Porque la confianza ayuda, claro. Pero cuando un futbolista tiene minutos, aunque sean pocos, también debe aprovecharlos. Y en el caso de Salinas, la sensación general cuando apareció fue floja. No se trata solo de si Manolo creyó más o menos en él. También de que el jugador no logró cambiar el debate cuando tuvo ocasión.

Latorre compara el presente con las direcciones deportivas anteriores

Carlos Latorre, dentro de ese debate, quiso mirar un poco atrás para explicar por qué ahora se siente más tranquilo. Su frase fue directa: “Estoy más tranquilo con Monchi que con Catoira, Rufete y Garagarza, venimos de ahí”. Es una forma bastante cruda de decir que el espanyolismo llega tocado por años de mercados difíciles, plantillas mal equilibradas y operaciones que no siempre han dejado buen recuerdo. Monchi, por nombre y trayectoria, genera otra sensación. Pero también hereda un escenario complejo. No parte de cero. Parte de una plantilla que tiene contratos, fichas, devaluaciones y varias piezas que no encajan del todo.

Caseiro avisa sobre los nombres desconocidos que van a sonar

Caseiro también quiso preparar al entorno perico para lo que viene. Porque este verano van a sonar jugadores que mucha gente no tendrá controlados, y eso siempre genera dudas, memes, críticas rápidas y algún juicio antes de ver al futbolista pisar el césped. Lo explicó así: “Pensemos que vamos a oír nombres de posibles fichajes desconocidos, recordemos que el año pasado los mismos que piden una oportunidad para Marcos Fernández son los que criticaron si fichaje”. La reflexión tiene bastante sentido. Marcos Fernández es un buen ejemplo de cómo un nombre poco glamuroso puede acabar ganando valor con rendimiento. En verano, el nombre pesa mucho. Luego, por suerte o por desgracia, el campo suele poner a cada uno en su sitio.

Latorre ve pocos activos reales para sacar dinero

Carlos Latorre fue de los más claros al hablar de posibles ventas. Para él, hay demasiada gente criticando ya algunos nombres que suenan, pero no se puede pedir una revolución sin aceptar salidas. Lo desarrolló así: “Hay gente que ya está criticando por esos nombres que suenan. La gente ha de tener claro que si queremos hacer un plan renove tienen que salir jugadores, y ahí pueden estar Marcos Fernández o Javi Hernández. Sólo veo de estos nombres tres jugadores por los que podemos sacar dinero, Rubén, Marcos Fernández y Jofre. Y con Marcos mucha gente se está flipando con lo que podemos sacar, cuando solo lleva un año en el futbol de élite. Del resto de jugadores poco creo que sacamos salvo liberal masa salarial”. Ahí está la crudeza del mercado: puedes tener muchos nombres para sacar, pero pocos que realmente dejen dinero. El resto, si se van, quizá ayudan más por la ficha que por el traspaso.

Urko aparece como posible venta dolorosa

Juan Antonio de Haro planteó entonces una opción más dura: “Lo mismo hay que vender algún puntal, como Urko”. Y claro, ahí ya cambia la temperatura de la conversación. Porque vender descartes o jugadores sin sitio es una cosa. Vender un futbolista con peso, valor y margen es otra muy distinta. Urko González de Zárate aparece en 12 millones en Transfermarkt y es de los pocos activos que podrían despertar mercado real, pero desprenderse de él también significaría tocar una pieza importante del centro del campo. Es el típico dilema de club que necesita dinero: vender lo que sobra no suele financiar nada; vender lo bueno duele.

Via no ve tan clara una salida de Urko

Francesc Via enfrió esa opción, sobre todo por mercado. Su lectura fue clara: “No veo otro equipo que al Athletic Club fichando a Urko, y tiene bien cubierta la situación. Puede ser un candidato pero no contemos con ello”. Es decir, Urko podría ser un nombre con valor, sí, pero no parece haber ahora mismo una carrera evidente por él. Y eso deja al Espanyol otra vez en el mismo sitio: pocos jugadores por los que hacer caja grande y muchas necesidades por cubrir. La conclusión flotó sola en la tertulia: hay poco que vender y poco por lo que sacar pasta de verdad para ir al mercado con fuerza.

Maymó señala también al entrenador en la pérdida de valor

El debate se calentó un poco cuando Maymó apuntó también al banquillo como parte del problema. Su frase fue dura: “Si la plantilla ha bajado de precio, es culpa también del entrenador. El indicador de que nos e ha hecho buen trabajo es que hoy decimos que no hay nada para poner en Wallapop”. La imagen de Wallapop, por muy de calle que suene, se entiende rápido. Si al acabar la temporada miras tu plantilla y no ves casi nada que puedas vender bien, algo ha fallado. Para Maymó, Manolo también tiene responsabilidad en no haber revalorizado más piezas. Porque competir no es solo salvarse. También es hacer crecer activos.

Via defiende a Manolo y carga contra la planificación anterior

Francesc Via respondió con fuerza a esa idea y llevó el foco hacia la dirección deportiva anterior. Lo dijo así: “Decidme qué jugador ha empeorado con Manolo. El problema es que llevamos fichando morralla desde hace dos temporadas, lo ha hecho Garagarza al que queríais tanto. Con una dirección deportiva mejor las cosas hubieran ido mejor, de cara al mercado”. La frase es dura, pero marca una línea clara: para Via, el problema no está tanto en Manolo como en el material que ha tenido entre manos. Si fichas mal, luego es muy difícil revalorizar. Si llenas la plantilla de jugadores que no elevan el nivel, después llega junio y no sabes a quién vender.

Maymó matiza la crítica a Garagarza

Maymó, por su parte, no quiso cargar todo contra Fran Garagarza. Recordó el contexto económico en el que trabajó y puso algunos ejemplos positivos: “Yo no mataría a Garagarza, lo hizo sin dinero. Y los fichajes de Urko y Roberto son buenos activos, no son malas incorporaciones”. Y aquí también hay parte de verdad. Garagarza se movió con poco margen y algunas operaciones sí han dejado piezas útiles o con valor. Urko y Roberto Fernández, por ejemplo, son activos interesantes. Pero la foto global sigue siendo la que es: una plantilla que no ha ganado valor suficiente y que ahora obliga a Monchi a hacer bastante más que fichar.

Latorre recuerda que el debate real empieza ahora

Carlos Latorre quiso poner algo de perspectiva en la tertulia. Durante muchos meses, según explicó, este debate había quedado aparcado porque lo urgente era salvar la temporada. No tocaba abrir melones demasiado grandes cuando el equipo aún estaba peleando por no meterse en un lío deportivo. Pero una vez conseguido el objetivo, llega la hora de mirar la plantilla sin maquillaje. Y ahí Latorre fue claro al señalar que la situación actual no nace solo de un verano ni solo de una dirección deportiva concreta, sino de muchos años de hacer las cosas regular, incluso antes de Fran Garagarza. Por eso valoró lo conseguido este curso casi como una heroicidad: “demasiado se ha hecho, es un pequeño milagro. Ahora comienza una nueva era total, y creo que la gente no e s consciente. Tenemos otra propiedad y otra dirección deportiva, con otra filosofía, ilusión seguro que tendremos, y también que irán mejor porque que vaya peor es difícil”. Una frase con punto de alivio, pero también con bastante carga de realidad.

Maymó ve a Monchi como el gran motivo para ilusionarse

Víctor Maymó recogió ese hilo y fue directo al símbolo de esta nueva etapa: Monchi. Para él, ahora mismo, la llegada del de San Fernando es el gran elemento que sostiene la ilusión del entorno perico. Lo dijo sin rodeos: “La llegada de Monchi es lo único motivante porque el resto es una incógnita, su llegada ha mitigado una inquina que comenzábamos a tener con Alan Pace”. Y se entiende la idea. Alan Pace llegó con expectativas, pero también con muchas preguntas. Monchi, en cambio, aporta nombre, oficio, currículum y una sensación de proyecto que el Espanyol llevaba tiempo necesitando. Pero claro, fichar a Monchi no basta si luego no se le da gasolina.

Via lo resume en una palabra: carburante

Francesc Via lo expresó con una imagen bastante sencilla: “A Monchi ya lo tenemos, ya está y está muy bien, pero hay que darle carburante económico”. Ahí está el punto de verdad del verano. Monchi puede tener contactos, olfato y una agenda enorme, pero el mercado no se mueve solo con prestigio. Hace falta dinero, margen salarial, salidas y capacidad para convencer. Puedes tener al mejor arquitecto, pero si no le das ladrillos, cemento y presupuesto, la casa se queda en plano bonito. Y el Espanyol, ahora mismo, necesita saber cuánta gasolina tendrá realmente para arrancar esta nueva etapa.

via grada radio 1

Maymó pide a Pace un relato claro

Maymó llevó el debate hacia Alan Pace y lo hizo con una frase muy de aficionado que necesita creer un poco en lo que viene: “Pace ha de decirnos qué quiere hacer, véndeme, miénteme, pero que me vaya a dormir feliz”. Suena medio en broma, pero tiene fondo. El espanyolismo viene de años duros, de promesas que luego quedaban en poca cosa y de temporadas vividas con la calculadora al lado. Ahora necesita un relato. No uno vacío, claro, pero sí una explicación clara de hacia dónde va el club. Qué quiere ser. Cuánto va a invertir. Cuánto tiempo pide. Qué nivel de ambición real hay detrás de la llegada de Monchi.

De Haro señala la prueba de fuego de la nueva propiedad

Juan Antonio de Haro también fue por ahí y situó este verano como el primer examen serio de la nueva propiedad. Lo explicó así: “La prueba de fuego de la propiedad será este verano, ver qué dinero hay y a dónde quieren ir, no se puede valorar el mercado de invierno sino por este de verano”. Y tiene lógica. El mercado de invierno llegó con el club en plena transición, con poco margen y con urgencias. Este verano ya no hay excusa temporal. Ahora toca ver si Alan Pace pone de verdad las bases de un proyecto distinto o si el Espanyol vuelve a moverse con la manta corta de siempre. El juicio serio empieza ahora, no en enero.

Via insiste: todo depende del combustible

Francesc Via volvió a la idea clave: “pero vuelvo a lo que es clave, saber qué combustible tenemos para el mercado”. Porque todo lo demás depende de eso. Los nombres que suenan, los jugadores que gustan, las posiciones a reforzar, las salidas pendientes, las cesiones, las oportunidades… todo queda condicionado por el dinero disponible. Si hay margen, Monchi podrá moverse con más fuerza. Si no lo hay, tocará imaginación, paciencia y alguna operación de esas que parecen imposibles hasta que se cierran. Pero primero hay que saber cuánto se puede gastar y cuánto se puede liberar.

Maymó cree que Pace irá de menos a más

Maymó, en todo caso, quiso lanzar una lectura optimista sobre Alan Pace. Comparó su etapa con la de Chen Yansheng y dejó una idea interesante: “Va a ser al contrario de Chen, que fue de más a menos, con Pace se va a invertir progresivamente”. Es una visión esperanzadora. Chen empezó con grandes desembolsos y acabó dejando un club muy limitado, con una plantilla castigada y una afición cansada. Pace, según esta lectura, podría ir construyendo poco a poco, sin hacer una locura inicial, pero con inversión sostenida. La clave será comprobar si ese crecimiento progresivo empieza ya este verano o si aún toca esperar.

Via pone sobre la mesa qué puede vender el Espanyol

A partir de ahí, Via llevó la tertulia al terreno más crudo: qué puede vender el Espanyol para conseguir ese combustible. Y el repaso no dejó demasiadas alegrías. Omar El Hilali aparece según Transfermarkt como uno de los jugadores con más valor de la plantilla, con 15 millones, pero le queda solo un año de contrato. Antes de pensar en venderlo por una cifra importante, el club debería renovarlo. Y con la temporada discreta que ha hecho, pensar en ingresar esos 15 millones parece bastante utópico. En la mesa se habló de cifras más realistas, quizá unos tres millones, o cinco en un escenario optimista como apuntaba Caseiro. Pero eso ya cambia totalmente la película.

Rubén, Marcos, Javi Hernández y el dilema de vender lo poco vendible

También salió el caso de Rubén Sánchez. Si se vende a Rubén, el Espanyol ingresaría algo, sí, pero entonces tocaría fichar dos laterales derechos. Vamos, pan para hoy y otro problema para mañana. Latorre puso sobre la mesa a Marcos Fernández, al que Via tasó entre tres y cuatro millones, aunque Caseiro se negó a desprenderse de él. Y luego apareció Javi Hernández, un jugador que De Haro se quedaría sin pensarlo porque lo ve como un “jugadorazo, y nos va a pasar lo mismo que con Joan Jordán”. Latorre, en cambio, lo ve fuera porque Manolo no lo quiere, aunque tampoco parece que con él se pueda hacer una gran caja. Llegado ese punto, Via resumió la situación con una frase bastante dura: “Aquí es cuando llegáis a la triste realidad, no tenemos nada para vender”.

La triste realidad: mucha necesidad y poca caja

Esa frase de Via resume bastante bien el nudo del Espanyol. El club necesita fichar, cambiar piezas y elevar el nivel, pero cuando mira la plantilla no encuentra una venta clara que financie el mercado sin hacer daño deportivo. Si vendes a un titular o a un jugador con cierto valor, te obligas a sustituirlo. Si vendes suplentes, seguramente no sacas casi nada. Si liberas fichas, ganas margen, pero no llenas la caja. La revolución que necesita el Espanyol no parece poder pagarse solo con ventas naturales de la plantilla actual. Y eso convierte el papel de Pace en algo todavía más importante.

Ahorrar fichas también cuenta, aunque no sea tan vistoso

Via también explicó que las salidas ya realizadas han permitido ahorrar algo en fichas. Y ese punto, aunque no tenga el glamour de un traspaso millonario, cuenta mucho para el límite salarial. Si el Espanyol consigue sacar a jugadores como Salinas o Miguel Rubio, quizá no ingrese dinero, pero sí puede quitarse salarios que pesan. Con otros futbolistas, la fórmula puede ser parecida: encontrar un equipo que no pague traspaso, pero que asuma la ficha. No suena espectacular, pero en la economía real de un club puede ser clave para ganar aire. A veces el mercado no va de vender caro, sino de dejar de pagar lo que ya no te ayuda.

La bolsita global: pequeñas operaciones para llegar a unos 10 millones

La idea que quedó sobre la mesa es que el Espanyol tendrá que sumar de muchos sitios. Alguna pequeña venta, algún ahorro de ficha, algún traspaso menor, algún caso tipo Pablo Ramón o perfiles parecidos que puedan dejar alrededor de un millón, y así ir haciendo una bolsita global. Via habló de la posibilidad de reunir unos 10 millones de euros entre estas maniobras, a sumar a ese cierto líquido que el club no quiso gastar en otros mercados dentro del límite salarial. No sería una fortuna, ni mucho menos, pero sí una base para empezar a moverse. El verano del Espanyol puede construirse más con muchas operaciones pequeñas que con una gran venta salvadora.

La gran conclusión: Monchi necesita vender, pero no tiene mucho escaparate

La tertulia dejó una conclusión bastante clara y nada cómoda: el Espanyol quiere remodelar mucho, pero no tiene demasiados activos fáciles de vender. Carlos Romero era el gran valor, pero no era suyo. Omar tiene una tasación alta, aunque complicada de trasladar al mercado. Urko puede ser un activo, pero no parece tener una salida sencilla. Rubén, Marcos Fernández y Jofre aparecen como nombres por los que podría entrar algo de dinero, aunque sin volverse locos con las cifras. Y otros casos, como Salinas, Rubio o algunos cedidos, parecen más operaciones para liberar masa salarial que para hacer caja. Monchi tiene trabajo de director deportivo y de cirujano: cortar donde toque, salvar lo aprovechable y encontrar valor donde ahora mismo cuesta verlo.

Te explicamos cómo elegir LaGrada.org como fuente preferida en Google y ver más noticias pericas en el buscador