La llegada de Monchi al Espanyol ha cambiado el clima alrededor del club. Eso se nota en la calle, en el estadio, en los medios y en el propio espanyolismo, que de repente vuelve a hablar de futuro con algo más de ilusión y no solo con cara de supervivencia. Pero el nombre, por sí solo, no arregla nada. El nuevo director general deportivo aterriza en un club que viene de años de volantazos, descensos, ascensos, cambios de rumbo y demasiadas dudas en la parcela deportiva. Por eso, más que una presentación brillante o una frase bonita, lo que tiene delante Monchi es una lista enorme de deberes. El Espanyol le ha fichado para ordenar, decidir y construir. Y aquí no hay tarea pequeña.
1. Estabilizar una dirección deportiva que ha vivido demasiados cambios
El primer gran reto de Monchi es casi de base: dar estabilidad a una dirección deportiva que en los últimos años ha cambiado demasiado. Desde la llegada de Chen Yansheng, el Espanyol ha pasado por nombres como Ángel Gómez, Jordi Lardín, Óscar Perarnau, Rufete, Domingo Catoira y Fran Garagarza, cada uno con su contexto, sus aciertos, sus errores y sus salidas más o menos traumáticas. El club llevaba demasiados años buscando alguien experimentado, con capacidad de trabajo y experiencia de verdad en el fútbol profesional. Ahora, con Monchi, que ha firmado por tres años, el Espanyol ha dado un salto de dimensión. La cuestión es que esta vez no puede ser otro proyecto de usar y tirar.

2. Integrar la estructura heredada sin romperlo todo
Monchi ha llegado con gente de confianza, como Fernando Navarro y Miguel Ángel Gómez, pero también ha dejado claro que no quiere entrar como un elefante en una cacharrería. Su idea es mantener lo que funcione y sumar lo que falte. En su presentación ya marcó esa línea: “En los clubes donde he llegado siempre he tenido afán de continuidad. Si la gente es válida, ¿por qué cambiar? Después hay que hablar a nivel individual, si se quieren unir a mí, a nosotros”. Y añadió otra frase importante: “Mi idea es dar continuidad a ese departamento, aportando aquellas cosas que puedan mejorarlo. Mi vocación siempre ha sido hacer de imán y atraer gente al nuevo proyecto”. El reto no es menor, porque el Espanyol necesita estructura, pero también necesita autoridad. Monchi debe integrar sin quedar atrapado por inercias antiguas.

3. Hacer salidas antes de poder fichar
El mercado no empieza solo con llegadas. Empieza, sobre todo, con salidas. Monchi ya lo dejó claro en ‘El Larguero’, después de reunirse con Manolo González para empezar a dibujar la plantilla 2026-27: “Hemos hecho ya un primer dibujo de lo que queremos hacer. Algunos cambios habrá que hacer, aunque también es verdad que para que se produzcan entradas tendrá que haber salidas. Sabemos cómo está el mercado, con ‘overbooking’ de jugadores, pero todos estamos de acuerdo en que se necesitan cambios”. El diagnóstico está bastante claro: la plantilla necesita un meneo, pero para traer jugadores que suban el nivel primero habrá que liberar fichas, margen y espacio deportivo. Sin salidas, el mercado se atasca antes incluso de empezar.

4. Tapar huecos importantes
El Espanyol no solo necesita mejorar lo que tiene; también debe cubrir lo que pierde. Hay salidas seguras o muy probables que afectan a zonas sensibles. Carlos Romero vuelve al Villarreal tras ser una de las mejores noticias del curso. Fernando Calero acaba etapa. Charles Pickel termina contrato. Ramon Terrats no seguirá tras su cesión. Cyril Ngonge también regresa a su club de origen. Y todo eso deja huecos. Algunos, muy grandes. Monchi lo explicó así: “Hay jugadores importantes que se van y esos huecos hay que taparlos”. El lateral izquierdo, el centro de la defensa y el mediocentro aparecen como prioridades bastante evidentes. El Espanyol no puede permitirse perder piezas y sustituirlas con parches de última hora.

5. Encontrar un lateral izquierdo de garantías
El caso del lateral izquierdo es casi el ejemplo perfecto de lo que viene. Carlos Romero ha hecho una temporada de impacto, con profundidad, carácter y peso ofensivo. Su marcha deja una herida deportiva. Y José Salinas, que llegó para competir ese puesto, no ha tenido apenas protagonismo y ya ha sonado para otros equipos, como el Racing o el Mallorca. La prioridad pasa por reforzar esa posición, y no parece una exageración. Ahí está el nombre de Hartman, procedente del Burnley, pero el reto va más allá de un nombre concreto. Monchi debe encontrar un lateral que no haga echar de menos cada domingo a Romero, y eso no será nada fácil.

6. Reforzar el centro del campo con más físico, pase y personalidad
La medular es otra carpeta caliente. El Espanyol ha tenido momentos donde le ha faltado control, piernas, ruptura y un jugador capaz de cruzar líneas cuando el partido se atasca. Edu Expósito ha sido de lo mejor cuando ha estado bien, pero el equipo no puede depender solo de él para tener claridad. También está el caso de Urko González de Zárate, que ha dado equilibrio, y el de Pol Lozano, con carácter pero también demasiadas tarjetas. Sin Pickel ni Terrats, el centro del campo queda bastante justo de efectivos. Monchi necesita un mediocentro que eleve el suelo competitivo del equipo, no solo alguien para rellenar plantilla.

7. Subir el nivel ofensivo y dar un plus de efectividad
Monchi habló también de dar un salto en la capacidad ofensiva de la plantilla. La frase fue clara: “Queremos hacer algunos cambios que pensamos que pueden darle un plus más de efectividad y de capacidad a la plantilla”. Ahí entran los extremos, la segunda línea y el delantero. Roberto Fernández ha trabajado mucho, pero ha reconocido que no ha sido su temporada. Kike García ha aportado oficio y goles, aunque no puede cargar solo con todo. Pere Milla ha aparecido en momentos clave. Dolan ha dejado señales, sobre todo al final. Pero el Espanyol necesita más amenaza. Más último pase. Más uno contra uno. Más gol. Si el equipo quiere mirar arriba, no puede vivir de marcar poco y sufrir mucho.

8. Decidir qué hacer con los cedidos que vuelven
Otro reto gordo será valorar a los cedidos. Monchi ya avisó en su presentación que no se debe despreciar lo que el club tiene fuera: “No infravaloremos lo que tenemos. Hay jugadores importantes que han estado cedidos y han dado un buen nivel. Haremos la mejor plantilla posible con las normas que regula la competición”. También dijo: “Mañana hay una reunión importante que no se ha producido antes porque había mucho en juego. Era prioritario. Ya tengo información al respecto, me han puesto al día, pero quiero escuchar lo que tenga que decir Manolo. Han habido rendimientos buenos, muy buenos, otros de menos a más… En líneas generales estamos satisfechos. Habrá que ver qué idea tiene el míster”. Ahí aparecen carpetas como Javi Hernández, que ha brillado en el Mirandés, o jugadores que pueden volver para competir, salir cedidos otra vez o generar mercado. La clave será mirar cada caso sin prejuicios.

9. Gestionar las renovaciones y las “patatas calientes”
Otro frente importante está en los contratos que vencen en 2027. Entre otros, hay nombres como Omar El Hilali, Pol Lozano, Edu Expósito y Pere Milla que terminan vinculación en junio de 2027. Eso obliga a decidir pronto. Renovar, vender, esperar o dejar que el tiempo juegue en contra. Y cada caso tiene su historia. Omar viene de un curso irregular. Edu tiene mucho talento y Pere ha sido importante al principio y al final del curso. Pol es canterano y competitivo. Monchi debe evitar que el Espanyol llegue tarde a decisiones que luego salen mucho más caras.

10. Convencer a una afición que ha respondido como nunca
Monchi no solo debe construir una plantilla. También debe ayudar a reconstruir confianza. El Espanyol ha vivido años de golpes, pero esta temporada la afición ha respondido de forma espectacular en el RCDE Stadium. El nuevo director general deportivo ya situó a la afición como uno de los pilares del club, y sabe que ahí hay una fuerza enorme. Pero esa fuerza también necesita señales. La gente ha llenado, ha empujado y ha sufrido. Ahora espera que el club esté a la altura. La campaña de abonos, los fichajes y el mensaje deportivo irán todos juntos. Si el mercado ilusiona, el impulso social puede crecer. Si vuelve el aroma de improvisación, el ruido aparecerá rápido.

El reto de fondo: crecer sin vender humo
Monchi ha sido prudente con Europa, y eso también forma parte de su reto. En ‘El Larguero’ lo explicó muy bien: “Más que Europa, el Espanyol tiene que aspirar a solidificar su crecimiento. Para ir a Europa de manera continua todavía hay que dar pasos. Hay que colocarnos en la mitad alta de la tabla y de ahí dar el salto. Si somos capaces de acortar saltos, perfecto; pero no tenemos que vender Europa como objetivo inminente, sino la solidez del proyecto y que Europa sea algo habitual en nuestro objetivo y no algo espontáneo”. La frase baja la pelota al suelo. El Espanyol no necesita un discurso de fuegos artificiales. Necesita un proyecto que aguante febrero, marzo y abril sin desmoronarse. La ambición está bien, pero primero toca dejar de vivir con el susto en el cuerpo.
Manolo, una apuesta que también examina a Monchi
La continuidad de Manolo González es otro punto clave, aunque Monchi ya ha sido contundente. Tras la derrota en Sevilla habló con él y, según explicó, la confianza fue creciendo con el paso de los días. Su frase fue clara: “Esa confianza ha ido creciendo a medida que he ido conociendo a Manolo, ¿no? En el día a día, en los entrenamientos, en los planteamientos, en las charlas, en el manejo de grupo y eso ha sido lo que me ha hecho convencerme 100% de que era la persona idónea para llevar el proyecto deportivo del club”. La apuesta está hecha. Ahora toca darle una plantilla mejor. Si Manolo responde con recursos, Monchi habrá acertado; si no, también tendrá que actuar.

Alan Pace debe acompañar con recursos
El último reto no depende solo de Monchi, y quizá por eso es tan importante. Alan Pace ha hecho un movimiento potente trayendo al mejor nombre posible para liderar la parcela deportiva. Pero Monchi necesitará margen, inversión inteligente y capacidad para cerrar operaciones. En su presentación ya se deslizó una idea fuerte: si el club crece y necesita inversión, se hará. Ahora toca ver cuánto hay de verdad detrás. Monchi puede tener método, contactos, datos y ojo, pero sin recursos suficientes el techo baja mucho. El mercado será la primera gran prueba del nuevo Espanyol de Pace.

Una oportunidad enorme, pero no sencilla
El Espanyol tiene una oportunidad que no ha tenido en años: un director general deportivo con prestigio, una afición enchufada y un propietario que quiere reivindicarse con hechos. Pero también tiene una plantilla que necesita cambios, una estructura que debe ordenarse y una historia reciente que obliga a no fiarse de los buenos comienzos. Monchi no llega para hacer magia; llega para trabajar. Y el Espanyol necesita precisamente eso: menos improvisación, más criterio y un verano que cambie de verdad el nivel del equipo.







