La rueda de prensa de Edu Expósito tenía hoy un tono distinto. Y se notaba. No era una de esas comparecencias con el Espanyol mirando de reojo al descenso, ni con el vestuario apretado por una racha que se estaba haciendo eterna. Esta vez, el capitán blanquiazul ha hablado con la permanencia ya cerrada tras la victoria en El Sadar, con el alivio de saber que el equipo seguirá en Primera y con una última jornada ante la Real Sociedad que todavía guarda un pequeño aliciente: esa opción de Conference League que es complicada, sí, pero que sigue ahí. Y claro, después de todo lo sufrido, tampoco estamos como para despreciar una rendija de ilusión.
“Sería increíble”: Europa sigue en la cabeza del vestuario
Preguntado por esa posibilidad europea, Edu no ha querido vender humo, pero tampoco ha bajado la persiana. El vestuario sabe que la carambola es difícil, aunque también sabe que primero debe hacer su parte: ganar en casa. Lo ha explicado así al ser preguntado por qué pensaría si se llegase a la última jornada con opciones: «Que sería increíble y era el sueño que teníamos en la primera vuelta. El objetivo prioritario era la permanencia, pero soñábamos con estar ahí peleando, ahora tenemos la oportunidad después de todo y el partido ante la Real Sociedad es un partido vital porque queremos ganar delante de nuestra afición otra vez. Además, veremos si tenemos esa pizca de suerte». La frase resume bastante bien el giro loco de la temporada: de mirar Europa en diciembre, a sufrir como perros en primavera, y ahora otra vez, aunque sea de lejos, a mirar esa puerta entreabierta.
Monchi ilusiona al vestuario
La llegada de Monchi también ha sido uno de los temas fuertes. Edu, como capitán y como uno de los jugadores que mejor rendimiento ha dado este curso, ha dejado claro que el aterrizaje del gaditano se vive dentro como una señal de ambición. «La figura de Monchi es muy importante dentro del mundo del fútbol y en España ha hecho campeón ahí donde ha estado. Para mí es ilusionante que una figura así pueda estar con nosotros porque significa que vamos a ver a donde podemos ir», ha afirmado. No es poca cosa. El vestuario nota que algo se está moviendo. Y la afición también. Ahora falta lo de siempre: que esa ilusión se traduzca en una plantilla mejor, más fiable y menos dada a vivir con el desfibrilador al lado.
“El equipo está más tranquilo”, pero queda la Real Sociedad
Edu también ha hablado del peso que se ha quitado el grupo de encima tras certificar la permanencia. El Espanyol ha pasado meses duros, con la clasificación apretando y la sensación de que cada partido podía dejar otra herida. Por eso, la celebración en Pamplona tuvo tanto de liberación. «Pudimos celebrar con fuerza la permanencia en El Sadar, fue increíble. Queda una semana, el equipo está más tranquilo porque nos hemos visto un poco apurados en estos últimos meses, pero nos queda un partido, esto no ha terminado y tenemos que ganar a la Real Sociedad». Ahí está el mensaje: alivio, sí; vacaciones mentales antes de tiempo, no. El sábado toca competir.
Defensa firme de Manolo González
Sobre Manolo González, Edu ha sido clarísimo. El vestuario está con él. Lo ha dicho sin rodeos, con una frase de esas que no necesitan demasiada traducción: «Estamos a muerte con él y él con nosotros. Eso ha hecho que podamos sacar eso adelante. Hemos estado muchas veces cerca de poder hacerlo antes y el fútbol es como es también. El equipo tiene mucho mérito porque ha llegado a las últimas jornadas apurado a nivel de puntos, pero con una mentalidad muy fuerte después de algunos golpes que nos hemos dado». En pleno debate sobre si Manolo debe seguir o no, estas palabras tienen peso. Otra cosa será lo que decidan Monchi, Pace y el club, pero el capitán ha dejado claro que el grupo le reconoce el trabajo.
“Debería de ser el que esté liderando este grupo”
Edu ha ido incluso un paso más allá cuando le han preguntado si Manolo es el mejor entrenador que ha tenido. Su respuesta ha sido muy contundente, aunque también ha querido recordar que el ascenso tuvo una parte compartida con los técnicos anteriores. «Para mi sí. Lo ha demostrado con un ascenso, pero si que tuvimos dos entrenadores más y también es parte de ellos, pero el que está último es el que se lo lleva y más mérito tiene. Además, una permanencia, que eso costó y con los que estábamos. Luego otra salvación y después de como íbamos igual no se le da tanto valor, pero la tiene. Al final debería de ser el que esté liderando este grupo». Es una defensa clara. No solo agradecimiento. Edu apuesta por continuidad en el banquillo, aunque el ruido de fondo diga que la decisión aún no está cerrada.
Su futuro, en manos del club
El otro gran tema era su situación contractual. Edu ya tiene activada la renovación automática hasta 2027, pero el asunto no está cerrado del todo porque, si no hay una ampliación más larga, el próximo verano entrará en su último año de contrato. Y encima se ha sabido recientemente que ha cambiado de agencia de representación, lo que siempre añade una capa más al asunto. Él, eso sí, ha elegido la prudencia: «A mi ahora lo que me pertoca es terminar el último partido de la mejor manera y ojalá con una victoria. Yo trabajo en el campo y los que están por detrás tendrán que hablar. Yo me dedico a jugar, que es lo que mejor se hacer, lo demás no lo controlo yo, no me voy a romper mucho la cabeza en ese sentido, y no hay ninguna noticia al respecto». Traducción rápida: Edu no quiere alimentar el fuego, pero la carpeta existe. Y el Espanyol tendrá que abrirla pronto.
La Real Sociedad, una final sin angustia pero con premio posible
El capitán ha insistido en que el equipo debe salir a ganar ante la Real Sociedad, no solo por despedirse bien ante la afición, sino porque el triunfo puede abrir una opción europea. «Jugamos en casa, que tenemos un objetivo en mente ahora mismo que es ganar el partido porque esa victoria nos puede dar una clasificación a Europa. Sabemos que es complicado, pero nos lo vamos a dejar todo porque si depende de nosotros con una victoria pues que estemos dentro». La frase tiene su punto bonito. Hace dos semanas, hablar de Europa parecía casi una broma pesada. Ahora sigue siendo muy difícil, pero ya no suena tan marciano. Cosas de esta Liga tan rara.
“No me podía permitir otro descenso con el Espanyol”
Uno de los momentos más sinceros llegó cuando Edu habló de lo que significaba para él evitar otro descenso con el club. Ahí se notó la parte emocional, la que no siempre aparece en los análisis de puntos y calendarios. «No me podía permitir otro descenso con el Espanyol. Había que darlo todo, estar fuerte mental y fisicamente. Al final hay que estar muy fresco y la última semana que juegas tres partidos que para mi es un poco drama porque todos nos estamos jugando tantas cosas. Esto se debería mejorar un poco porque llegamos cansados, pero es dejarte todo». No es una queja vacía. Es una reflexión bastante lógica: cuando tantos equipos se juegan tanto, meter tres partidos en tan poco tiempo no ayuda precisamente a que el espectáculo sea mejor.
Los puntos que se escaparon y una segunda vuelta que deja rabia
Edu también ha repasado esos partidos que pudieron cambiar mucho la película. El Espanyol no se cayó solo por falta de juego o de carácter; también hubo momentos muy concretos donde se escaparon puntos que ahora se recuerdan con rabia. «En algunos momentos no hemos estado acertados y en otros por factores no nos hemos llevado el partido o un punto. Estaríamos hablando de tener 4 puntos más y nos los tenemos. Recuerdo con el Girona en casa, en Mallorca, Valencia con ese penalti… Son realidades que han ocurrido y han hecho que no nos llevemos puntos. El equipo ha estado dentro de los partidos, eso es muy difícil, y gracias a eso nos hemos podido llevar esas dos victorias para tener la permanencia. Ante la Real Sociedad podemos volver a ganar y a ver donde podemos estar». Aquí no hay excusa total, pero sí memoria. Y en el Espanyol hay unas cuantas acciones de esta temporada que todavía pican.
Mensaje a la afición: gracias y una última ilusión
Edu quiso acordarse de la gente, que ha estado cuando el equipo no daba demasiadas razones para creer. Lo dijo con agradecimiento y con esa pequeña ilusión europea todavía encima de la mesa: «Muchas gracias por el apoyo y estar siempre con nosotros. Queda un partido y esa es la misma ilusión que tenemos dentro del vestuario, ir a la Conference, pero saldremos a ganar que esto no ha terminado. El domingo ya estaremos descansando y planificando otra vez la temporada que viene. Ojalá podamos estar celebrando algo bonito el domingo». La afición perica ha tragado mucho este año. Horarios malos, rachas horribles, partidos frustrantes y semanas de miedo. Si el equipo puede regalarle una última tarde feliz, mejor que mejor.
“Cómo vamos a decir que no a entrar en Europa”
También hubo una pregunta sobre el posible vértigo que podría dar entrar en Europa con una plantilla que necesita cambios. Edu no compró esa idea. Para él, si aparece la oportunidad, se pelea. Luego ya tocará reforzarse. «También creíamos que equipos como Rayo Vallecano y Celta de Vigo podían caer en liga, pero no. Quién dice que nosotros nos vamos a caer. Si estamos ahí habrá que pelear más, traer mejores jugadores para competir en Europa y la ilusión, como vamos a decir que no a entrar en Europa». Es una respuesta con bastante sentido competitivo. Europa puede complicarte el calendario, sí. Pero decirle que no a Europa siendo el Espanyol, después de tantos años de golpes, sería raro. Muy raro.
Fran Garagarza, Monchi y la esperanza de dar pasos hacia adelante
Edu también tuvo palabras para Fran Garagarza, que sigue recuperándose de su problema de salud, y enlazó ese contexto con los movimientos que ya se están haciendo en el club. «Se están haciendo movimientos, también porque tuvo ese problema Fran Garagarza, que desde aquí le mando nuestro apoyo que esto también es de él, y el club tiene que tomar decisiones que es como tiene que ser. El fútbol no para y es ilusionante que una figura como Monchi pueda venir aquí con su grupo de trabajo me da a entender de que vamos a dar pasos hacía adelante, pero de los buenos». Aquí hay un mensaje importante: el vestuario también percibe que el club entra en otra fase. O al menos espera que sea así.
“No podemos estar peleando hasta el último partido por descender”
La frase más potente, seguramente, llegó al hablar de los pasos estructurales que debe dar el Espanyol. Edu lo dejó bastante claro: «Jugadores que estén preparados para cada fin de semana estén preparados para ganar el partido, ir a por todas, con experiencia, pero tiene que haber de todo. No podemos estar peleando hasta el último partido por descender, sino por otras cosas. No vale solo pensarlo y creerlo, sino que hay que demostrarlo también». Ahí está todo. El Espanyol puede hablar de ambición, de Monchi, de crecer y de mirar hacia arriba. Pero luego hay que fichar bien, ordenar el club y construir una plantilla que no se deshaga a la primera mala racha.
Edu, uno de los pilares que el Espanyol debe cuidar
La rueda de prensa deja varias lecturas, pero una destaca por encima del resto: Edu Expósito habla como capitán, como jugador importante y como alguien que se siente dentro del proyecto, aunque su futuro contractual todavía necesite una decisión clara. Su rendimiento esta temporada le ha colocado entre los pocos nombres que casi nadie discute en la plantilla. Por eso el club deberá moverse con cabeza. Si el Espanyol quiere construir algo serio, debe decidir rápido qué hace con futbolistas como Edu: renovarlos con convicción, venderlos si hay una oferta potente o, como mínimo, no dejarlos en tierra de nadie. Monchi tiene trabajo. Mucho. Y esta carpeta no es pequeña.







