Joan García recuerda al Espanyol y desea “lo mejor” a sus excompañeros pericos

19 de mayo de 2026

La salida de Joan García al Barça fue una de esas heridas que en el espanyolismo no se cierran de un día para otro. Eso es así. Por mucho que pasen semanas, por mucho que el fútbol vaya rápido y por mucho que cada uno siga su camino, cuando un jugador formado en casa cruza la ciudad para vestir de azulgrana, el ruido está asegurado. Ahora, en una entrevista con EFE, el portero ha vuelto a hacer referencias al Espanyol desde su nueva etapa en el Barça, y lo ha hecho con un tono amable hacia quienes fueron sus compañeros en el RCDE Stadium.

El portero admite que aún conserva muchos amigos en el Espanyol

Joan García habló de su adaptación al Barça, de su relación con el vestuario azulgrana y de cómo se ha sentido en su primer curso fuera del Espanyol. En ese contexto, el meta recordó que en el club blanquiazul todavía tiene “muchos amigos” y que les desea “lo mejor”. No es una frase larguísima ni un discurso de reconciliación mundial pero tiene su peso. Porque llega después de una marcha muy dolorosa para una parte de la afición perica, que todavía vive con incomodidad todo lo que rodea a su figura.

Jofre y otros jugadores ya habían intentado rebajar el ambiente

Antes de estas palabras de Joan, algunos jugadores del Espanyol ya habían dejado mensajes con un tono parecido, intentando destensar la relación con el portero. Entre ellos, Jofre Carreras, buen amigo de Joan García, que ha sido uno de los nombres más señalados en ese intento de separar la amistad personal del golpe deportivo y sentimental que supuso su salida al Barça. Y ahí está un poco la clave: para la grada, el movimiento fue muy duro; para muchos compañeros, Joan sigue siendo alguien con quien compartieron vestuario, entrenamientos, malos ratos y alegrías. El fútbol de fuera se vive con bufanda; el de dentro, muchas veces, también con vínculos personales.

Una frase que no borra el enfado, pero sí marca otro tono

Que Joan diga que desea “lo mejor” a sus excompañeros pericos no va a borrar el enfado de muchos aficionados. Sería ingenuo pensarlo. Su marcha al Barça tocó una fibra muy sensible, porque no fue solo perder a un portero importante, sino verlo reforzar al rival que más escuece. Pero tampoco se puede negar que el gesto va en una dirección más calmada. No hay provocación, no hay burla, no hay desprecio al Espanyol. Hay un recuerdo correcto hacia un vestuario del que formó parte hasta hace poco.

Joan también habló de sus referentes en la portería del Espanyol

En la misma entrevista, el portero de Sallent explicó que, durante su etapa formativa, tuvo como referentes a sus compañeros bajo palos en el Espanyol. Es otro detalle pequeño, pero significativo. Porque Joan no aparece hablando del club como si no hubiese existido. Al contrario, lo coloca dentro de su camino como futbolista. Y eso, aunque a una parte de la afición le siga doliendo su destino actual, también forma parte de la historia: Joan García creció en el Espanyol antes de convertirse en portero del Barça.

Un gesto amable que no cambia la historia, pero rebaja el ruido

La relación entre Joan García y el espanyolismo seguirá siendo complicada. Eso no se arregla con una frase ni con un guiño en una entrevista. Su marcha al Barça dejó una marca fuerte, y hay aficionados que no van a perdonarlo fácilmente. Pero sus referencias al Espanyol y a sus excompañeros sí ayudan a poner el tono en un sitio menos agresivo. Joan ha recordado que en el Espanyol todavía tiene amigos, y varios jugadores pericos ya habían hecho lo mismo desde el otro lado. Quizá no sea paz total. Ni falta que hace venderlo así. Pero sí es un pequeño gesto de normalidad entre gente que compartió vestuario antes de que el fútbol, como tantas veces, lo complicara todo.