La tertulia de hoy en La Grada Ràdio ha tenido un tono bastante distinto al de hace solo una semana. Y normal. El lunes pasado todo era cara larga, nervios, miedo y una sensación horrible después de la derrota en Sevilla. Hoy, con el Espanyol salvado matemáticamente tras el 1-2 en El Sadar ante Osasuna, el ambiente ya era otro. No de euforia loca, porque esta segunda vuelta ha dejado demasiadas heridas, pero sí de alivio. Mucho alivio. Bajo la dirección de Francesc Via, han pasado por la mesa Juan José Caseiro, Víctor Maymó, Juan Antonio de Haro y Jesús Martínez “Zenitram”, en un programa donde también se han abierto las llamadas para escuchar a la afición perica celebrar, respirar y sacar fuera todo lo que llevaba dentro. El Espanyol seguirá en Primera, y eso, después de cómo venía el equipo, ya era una noticia enorme.
Caseiro y la paradoja del fútbol: de Sevilla al alivio en solo una semana
Juan José Caseiro ha arrancado recordando lo rápido que cambia todo en el fútbol. Hace siete días, la misma mesa parecía casi una sala de urgencias perica tras la derrota en el Sánchez-Pizjuán. Hoy, en cambio, el Espanyol ya tiene el billete para otra temporada en Primera. Es una locura, pero también es muy de este club. En apenas unos días, el equipo ha pasado de no ganar en 18 jornadas a encadenar dos triunfos ante Athletic Club y Osasuna, justo cuando ya no había margen para seguir fallando. La semana ha sido un resumen perfecto del Espanyol: sufrir hasta el último metro, pero salir vivo cuando parecía que todo se venía abajo.
Maymó habla de alivio y del “efecto Monchi”
Víctor Maymó lo ha definido con una frase bastante gráfica, de esas que explican el estado de ánimo sin necesidad de mucha vuelta: “Adiós cuquito adiós y qué bien; la sensación más que de alegría es de quitarte un peso de encima, no me se salió el celebrarlo. Para mí todo salió del efecto Monchi, se anunció con 39 puntos hace una semana, el pasado lunes, y ahora tenemos 42”. La idea ha quedado flotando durante buena parte de la tertulia. No es que Monchi haya bajado al césped a marcar goles, claro, pero su llegada sí ha cambiado el ruido, la energía y la sensación de proyecto. Para un club que venía dando tumbos emocionales, tener una figura futbolística fuerte ha sido como poner una silla firme en medio de un suelo que se movía demasiado.
Via resume la montaña rusa: “Nuestra vida ha cambiado en una putísima semana”
Francesc Via, todavía con esa mezcla de incredulidad y descanso que deja una salvación así, ha tirado de una frase muy suya para resumir lo vivido: “Ciertamente, nuestra vida ha cambiado en una putísima semana…”. Y es que cuesta encontrar una manera más clara de decirlo. El Espanyol estaba hace nada mirando al descenso con miedo real y ahora prepara la última jornada ante la Real Sociedad ya salvado, incluso con una opción mínima de Conference League que parece más una rareza de esta Liga que un objetivo real. Pero el giro existe. Y la tertulia lo ha vivido así: no como una fiesta sin memoria, sino como una liberación después de demasiadas semanas de sufrimiento.
Zenitram pide cerrar la era Chen y no vivir siempre así
Jesús Martínez “Zenitram” también ha hablado desde ese punto de alivio, pero con una mirada puesta ya en lo que viene. Su lectura ha sido clara: “lo de ayer fue alivio, un alivio muy grande, espero cerrar definitivamente la era Chen de la mano de Monchi porque no podemos seguir viviendo así, que traiga un entrenador con cara y ojos”. La frase tiene dos capas. Una, la emocional: el descanso de haber evitado el descenso. Otra, la estructural: el Espanyol no puede seguir funcionando como si cada permanencia fuera una heroicidad anual. Monchi llega para algo más que para apagar un incendio. Llega, o debería llegar, para ordenar una idea deportiva que permita al equipo dejar de caminar cada temporada al borde del precipicio.
De Haro: alegría a medias, análisis entero
Juan Antonio de Haro ha puesto un punto de equilibrio en la conversación. Contento, sí. Pero no como si aquí no hubiese pasado nada. Lo ha dicho así: “Evidentemente, contento contento al 100% no, pero aliviado tras mucho tiempo de una situación tan negativa. Ya dije que Manolo no lo sacaba solo, Monchi ha sido ese chute que necesitábamos, ha llegado tarde pero en el momento justo, hay que analizar mucho lo que hemos pasado y tomar decisiones”. Esa es quizá una de las claves de esta semana. La permanencia se celebra, faltaría más. Pero si el club se queda solo en el “hemos salvado el año”, se equivoca. Hay que analizar por qué un equipo con una primera vuelta tan buena acabó metido en una segunda vuelta tan mala.
La Liga 90 y el valor de sacar otro ticket en Primera
Via ha querido mirar también el valor simbólico de seguir en Primera. “Haremos nuestra Liga 90 la temporada que viene, 90 años tocando los cojones, qué importante es sacar el ticket para una nueva temporada, fijaos en aficiones como la de Osasuna con los cojones en la garganta”, ha dicho. Y ahí hay algo que a veces se olvida cuando uno está metido en la rabia de la semana: estar en Primera importa muchísimo. No es solo una categoría. Es identidad, visibilidad, futuro y también supervivencia económica. El Espanyol ha sacado ese ticket otra vez, aunque lo haya hecho tarde y con el pulso disparado. Y mientras el equipo respira, otros como Osasuna, Girona o Mallorca llegan a la última jornada con el corazón encogido.

Caseiro recuerda que el Espanyol sigue siendo un clásico de Primera
Caseiro ha seguido por esa línea, mirando a los otros clubes que ahora están en pleno lío. “Osasuna es el equipo d ela ciudad que de sopetón tras cuatro derrotas seguidas ha de ir a un campo como el del Getafe a salvare. Girona, Mallorca… están en la misma situación, cuando se burlan la camiseta del Espanyol demuestra que somos un clásico de Primera”, ha reflexionado. El mensaje no iba tanto por reírse de nadie, porque el espanyolismo sabe muy bien lo que se sufre ahí abajo, sino por recordar algo básico: el Espanyol tiene una historia, un peso y una presencia en Primera que merece ser defendida con más fuerza desde dentro. No basta con decir que eres un clásico; hay que trabajar como tal para no volver a verte en esta situación.
Maymó pide estabilizar el club y avisa del peligro de Segunda
Víctor Maymó ha puesto sobre la mesa una reflexión que da bastante vértigo: “Desde Chen parece algo habitual que el equipo pueda bajar, cuando antes no era así. Estabilicemos el club, dependemos de una gente que ponga pasta y nos dirige bien, pero al menos ha venido Monchi. Además, la Segunda división actualmente está durísima, veo un nivel muy alto, del 10 de Primera al 10 de Segunda podrían enfrentarse y pasar cualquier cosa, si no buscas algo diferencial estás en la guerra de todos. Ves a un Zaragoza a punto de bajar a Primera RFEF y te das cuenta de la realidad que podrías haber tenido que afrentar, por suerte la figura de Monchi te da la garantía de tener un profesional respetado que puede hacerte un buen trabajo”. La frase deja un aviso enorme: bajar ya no es solo perder una categoría. Es meterte en una selva. Y salir de ahí cada vez cuesta más.
Manolo, Monchi y la carpeta del verano
La tertulia no ha esquivado el tema Manolo González. El técnico ha cumplido otra vez el objetivo y tiene renovación automática tras la permanencia, pero el verano lo decidirá Monchi. Ahí está la gran pregunta: continuidad o cambio. Hay argumentos para las dos cosas. Manolo conecta con la afición, conoce el vestuario, ha ascendido al equipo y lo ha salvado dos veces. Pero también carga con una segunda vuelta muy dura, con decisiones discutidas y con un desgaste evidente. Si el club apuesta por él, debe hacerlo de verdad: con confianza, con herramientas y con una plantilla mejorada. Si no, mejor no dejarlo a medias. Porque lo peor sería seguir por inercia y volver a señalarlo en octubre si las cosas se tuercen.
El debate Manolo se abre de lleno: continuidad o cambio de ciclo
A partir de ahí, la tertulia de La Grada Ràdio ha entrado en una de las carpetas gordas que deja la permanencia del Espanyol: el futuro de Manolo González. Porque una cosa es celebrar que el equipo seguirá en Primera, que eso era lo urgente y lo que tenía a todo el mundo con el corazón encogido, y otra muy distinta es decidir qué camino debe tomar el club a partir de ahora. Jesús Martínez “Zenitram” ha sido muy claro, sin rodeos, defendiendo que el ciclo del técnico gallego debería terminar aquí: “toca tener un nuevo entrenador igual que tenemos un nuevo director deportivo. Hemos de cambiar. Soy de Bordalás, y si no viene, ha de hacerlo alguien de ese rango”. Su postura va por la vía de abrir una etapa nueva completa, no solo en los despachos con Monchi, sino también en el banquillo, con un perfil que marque otra exigencia desde el primer día.
De Haro también cree que toca cambiar para crecer
En una línea parecida se ha expresado Juan Antonio de Haro, aunque dejando claro que su lectura no nace de una manía personal hacia Manolo. Al contrario, ha recordado que lo ha defendido muchas veces, pero considera que el tramo final de temporada ha dejado señales demasiado fuertes como para pasarlas por alto. “También pienso que la etapa Manolo ha acabado, como la de muchos jugadores, hemos de cambiar cosas para crecer. Siempre he defendido a Manolo pero últimamente pacería habérsele ido de las manos y creo que la clave ha sido la llegada de Monchi”, ha explicado. Es una frase que resume bastante bien el dilema: Manolo ha cumplido, sí, pero la pregunta es si basta con cumplir después de una segunda vuelta tan dura o si el Espanyol debe aprovechar la llegada de Monchi para hacer una remodelación más profunda. No es un debate cómodo, porque hay agradecimiento, pero también hay miedo a repetir errores.
Via pide esperar: “Lo único que me vale es la opinión de Monchi y de Pace”
Francesc Via, por su parte, ha querido poner algo de pausa en el debate. Ha recordado que la plantilla defendió abiertamente a Manolo tras el partido de El Sadar, que el propio entrenador dejó claro que quiere seguir y que, por contrato, la permanencia activa su renovación automática. Pero también ha insistido en que falta la voz realmente decisiva: la del club. “Se han publicado cosas pero lo único que me vale es la opinión de Monchi y de Pace. La percepción es que Manolo continua, pero esperemos a ver”, ha señalado. Y ahí está el punto clave. Puede haber sensación, puede haber informaciones, puede haber cánticos de la afición y mensajes del vestuario, pero el Espanyol necesita una ratificación clara. Si Monchi y Alan Pace quieren a Manolo, que lo digan y lo sostengan con hechos. Si no, que se abra otro camino sin medias tintas.
Las llamadas de la afición: celebrar, respirar y soltar meses de angustia
El programa también ha abierto teléfonos para escuchar a los seguidores del Espanyol. Y eso tenía todo el sentido del mundo. Después de semanas de nervios, de cálculos, de enfados y de discusiones entre pericos, la gente necesitaba hablar. Algunos han celebrado sin filtros. Otros han pedido autocrítica. Otros han mirado ya al verano, a Monchi, al banquillo y a una plantilla que necesita refuerzos. Pero el fondo era compartido: el Espanyol se ha salvado y el cuerpo necesitaba decirlo en voz alta. A veces una permanencia no se celebra con saltos, sino con un suspiro largo. Y hoy, en La Grada Ràdio, se han escuchado muchos de esos suspiros.
Marc ha llamado para explicar su alivio por esta permanencia, destacando de Manolo su condición de perico de corazón conectado con el sentimiento blanquiazul y también la necesidad de mejorar la plantilla. Manolo siente el Espanyol como cualquier aficionado, ha venido a decir, poniendo el foco en algo que en el espanyolismo ha pesado mucho durante todo este curso: que el entrenador no ha sido un técnico cualquiera, sino alguien que entiende perfectamente lo que significa este club, sus miedos, sus golpes y esa forma tan perica de sufrir hasta el último minuto incluso cuando parecía que ya no quedaba aire.
Aun así, la reflexión no se ha quedado solo en el agradecimiento. Marc también ha insistido en que la plantilla necesita una mejora evidente. Y ahí es donde la tertulia ha entrado en una parte clave del debate. Porque el Espanyol no puede volver a plantearse una temporada en Primera con una plantilla cogida con pinzas, dependiendo de rachas, de milagros puntuales o de que varios jugadores rindan por encima de lo previsto durante meses. La permanencia no debe ser una excusa para quedarse quietos, sino justo lo contrario: tiene que ser el punto de partida.
Toni Olivella respira tras la permanencia, pero pide una renovación profunda
También ha entrado en antena Toni Olivella, que ha puesto voz a ese alivio tan perico que se entiende sin demasiadas explicaciones: después de muchas semanas, por fin ha podido dormir tranquilo. Eso ya dice bastante de cómo se ha vivido este tramo final. Olivella ha reconocido que “a los pericos de toda la vida nos afceta demasiado el Espanyol. Yo era pro Manolo pero a medida que no se ganaba pensaba que se necesitaba un cambio, y el único que veía factible era el entrenador. Dicho eso, Pace, con el que he sido muy crítico, ha tomado una buena decisión trayendo a Monchi y ha habido revulsivo sin necesidad de cambiar al técnico. Dicho esto creo que Manolo no debería seguir, pero lo imprescindible es hacer una renovación total d ela plantilla porque en LaLiga cada vez hay más igualdad. Confío en Monchi y le qiero dar un margen a Pace, cuando compras un club has de hacerlo grande, no puedes dejarlo muerto por inanición. Si dejamos todo igual, el año que viene va a ser más de lo mismo, o nos ponemos las pilas o estaremos siempre con la angustia de estos últimos años”. Una reflexión bastante representativa del momento: alegría por seguir en Primera, reconocimiento al efecto Monchi y, al mismo tiempo, la sensación de que el verano no puede ser de retoques suaves, sino de cirugía seria.
Via pide autoestima: el Espanyol tiene mucho más potencial del que a veces se cree
Tras escuchar la contracrónica de Juan José Caseiro, Francesc Via ha querido levantar un poco la mirada. No solo desde el alivio de haber conseguido la permanencia, sino desde algo que al espanyolismo a veces le cuesta: quererse un poco más. La afición perica volvió a demostrar en Pamplona que está ahí, que viaja, que empuja y que ama sus colores incluso cuando el equipo le pone la vida cuesta arriba. Y, al mismo tiempo, la llegada de Monchi también dice muchas cosas del atractivo que puede tener el Espanyol si se hacen bien las cosas. Via lo ha resumido así: “Querámonos un poco más como club, cambiemos algunas cosas pero estemos más orgullosos, tenemos mucho potencial y sería una pena volver a desperdiciarlo”. Es una frase que encaja mucho con el momento: toca celebrar la salvación, sí, pero también recordar que el Espanyol no debería vivir siempre como si estuviera pidiendo perdón por existir.

Aguja reivindica a Garagarza: “Salvó al soldado Espanyol estos tres años”
En ese punto ha entrado la llamada de Aguja, un clásico de La Grada Ràdio, para poner sobre la mesa un nombre que durante el curso ha recibido muchas críticas: Fran Garagarza. Aguja ha querido reivindicar su parte en estos años tan complicados, recordando que llegó cuando el club estaba muy tocado y que, con Manolo González en el banquillo, ha formado parte de una etapa que ha terminado con ascenso y dos permanencias. Su reflexión ha sido muy directa: “Salvó al soldado Espanyol estos tres años. Cuando estaba abandonado llegó Garagarza, que nadie daba un duro por él, lo cogió medio muerto y lo posicionó en Primera, lo llevó a planta y este año podría dejarlo en la posición 10. Todo ello capitaneado por Manolo González. Hoy hay que poner en valor lo que ha hecho esta gente porque estábamos medio muertos. Ahora nuevo proyecto, llega Monchi, el objetivo de crecer en Catalunya que es muy difícil porque institucionalmente y económicamente tienes muchas puertas cerradas, un lastre que tenemos. A partir de aquí hay que cambiar mucho en la plantilla, pero estamos ilusionados”. Via ha recogido esa idea recordando que, pese a sus diferencias con Garagarza y a todo lo que se pueda discutir, también hay que reconocerle su parte del pastel en la salvación.
Aguja se moja con Manolo: si viene otro, debe ser claramente mejor
Aguja también ha hablado de Manolo González, y lo ha hecho desde una posición bastante honesta. Ha reconocido que llegó a dudar, como muchos, porque 18 jornadas sin ganar no las aguanta casi nadie con tranquilidad. Pero también ha dejado claro que, si el vestuario sigue con él y una parte importante de la afición también, cambiar por cambiar no tendría demasiado sentido. Lo ha expresado así: “Pequé porque dudé de Manolo, pero siempre pensé que si el vestuario creía debía seguir. Ahora habría de venir un entrenador que le diese mil patadas a Manolo, con el que está la plantilla y buena parte de la afición”. La idea es simple: si se cambia, que sea para subir muchísimo el nivel. No para traer otro nombre que a los tres partidos entre en la misma trituradora.
Juan Ramón del Bon Pastor defiende otra oportunidad para Manolo
También ha llamado Juan Ramón del Bon Pastor, que ha querido defender de forma clara la figura de Manolo González. Para él, con la plantilla actual, muy pocos entrenadores habrían sacado más rendimiento del que ha sacado el técnico gallego, pese a la caída tremenda de la segunda vuelta. Su mensaje ha sido directo: “Se merece otra oportunidad”. Y ahí vuelve a aparecer la gran duda de todo este debate: ¿se valora más el objetivo cumplido y la conexión con vestuario y afición, o pesa más la sensación de que el equipo se quedó sin respuestas durante demasiado tiempo? No es una pregunta fácil, porque las dos cosas son verdad.
Maymó admite dudas: de “Manolista” a esperar la decisión de Monchi
Pasando el debate a la mesa, Víctor Maymó ha reconocido que no tiene una respuesta cerrada sobre la continuidad de Manolo. Ha explicado que siempre ha tenido mucha fe en él, incluso imaginando una etapa larga, pero que la dinámica fue tan mala que llegó a pedir un revulsivo. Eso sí, el club encontró ese golpe de energía por otra vía: la llegada de Monchi. Maymó lo ha dicho así: “Siempre he sido Manolista, he soñado con él haciendo una etapa larga tipo Fergusson, no recuerdo un técnico con una racha negativa tan larga con tanto apoyo de la grada. Pedí su relevo porque hacía falta un revulsivo pero el club nos sorprende haciendo el clic con un nuevo director deportivo, una figura que es más importante como la del técnico. Lo que diga Monchi, si me dice que se queda no me tiro de los cabellos”. Es una postura bastante representativa de muchos pericos ahora mismo: cariño por Manolo, dudas por lo vivido y confianza en que Monchi marque el camino.
Via avisa: seguir con Manolo es arriesgado si no hay herramientas y confianza real
Francesc Via ha comprado parte del argumento de Maymó, pero ha añadido un matiz importante. Si Manolo sigue, no puede hacerlo como una especie de solución provisional o por inercia emocional tras la salvación. Debe hacerlo con apoyo real. Con fichajes. Con una plantilla más fuerte. Con una declaración clara del club. Via lo ha explicado con mucha claridad: “Lo firmo pero Monchi ha de añadir confianza y le ha de dar herramientas: siendo su decisión, es la decisión más arriesgada. Traer al técnico del Ceuta, a los tres partidos que pierda se pedirá a Manolo. Si pones a Bordalás sí tiene un crédito ganado en otros clubes. Lo que nos hemos de meter en la cabeza es que podemos perder los primeros tres partidos de la próxima Liga aunque juguemos ante los tres recién ascendidos porque hay ahora una gran igualdad, y si los pierde Manolo, ¿qué va a pasar? Pues eso, o le dan herramientas o y le dan confianza o seguir con Manolo es una decisión arriesgada”. El aviso es muy serio: si Monchi ratifica a Manolo, debe protegerlo con hechos. Si no, el incendio volverá rápido.
Caseiro: si Monchi decide con la gente, Manolo sigue; si decide por proyecto, toca pensar mucho
Juan José Caseiro también ha entrado en el debate del banquillo con una reflexión bastante interesante. Para él, Monchi tiene que decidir si la reacción de esta última semana encaja con la idea de dar un paso adelante o si, por el contrario, el club necesita una sacudida completa. Lo ha planteado así: “Si Monchi toma una decisión populista se decantará por la continuidad de Manolo pero no lo tengo claro. A Monchi le va a tocar valorar si lo visto esta semana se corresponde con la idea de dar un paso adelante. Si abogas por traer en verano 11 titulares mucha plantilla de la actual va fuera y tal vez lo mejor es traer un técnico liberado. Si hay que mojarse, si fuese Monchi me quedaba a Manolo”. Caseiro, al final, se inclina por la continuidad, pero no como una decisión cómoda. Más bien como una decisión que exige tener claro qué plantilla se va a construir y qué papel debe tener el entrenador dentro del nuevo proyecto.
Via no da nada por cerrado hasta escuchar a Monchi o Pace
Via ha insistido en que, aunque la información que le llega apunta a continuidad, no da nada por hecho hasta que el mensaje salga de quien debe salir. Ni del entorno de Manolo, ni de satélites, ni de rumores. Del club. De Monchi o de Alan Pace. Lo ha dicho así: “Si me he de dejar llevar por la información que me puede llegar es de continuidad, pero como no me llega de Monchi sino de satélites de Manolo, hasta que no oiga a Monchi decir que Manolo sigue y le doy estas herramientas no doy nada por seguro. La información ahora viene del entorno de Manolo, sabe que sigue porque no le ha llegado una información en sentido contrario”. Y tiene lógica. El Espanyol necesita claridad. Si Manolo sigue, que se diga. Si no sigue, que se explique. Pero no se puede arrancar el verano con una nube rara encima del banquillo.
Zenitram pide un salto fuerte: “No podemos seguir en la mediocridad”
Jesús Martínez “Zenitram” ha mantenido su postura más rupturista. Para él, si llega Monchi y se abre una nueva etapa deportiva, también debe cambiar el banquillo. Ha sido tajante: “Es momento de dar un paso adelante, no nos podemos quedar a Garagarza y Manolo, si queremos un club con aspiraciones se ha de dar el paso. Hay que traer un entrenador y unos jugadores con cara y ojos, si no, seguiremos en la mediocridad y no podemos seguir así”. Su visión parte de una idea muy clara: la permanencia no puede tapar la necesidad de crecer. El Espanyol se ha salvado, sí, pero la segunda vuelta ha mostrado demasiadas costuras como para pensar que bastan dos retoques y un poco de fe.

De Haro cree que el ciclo se ha acabado, aunque deja una duda razonable
Juan Antonio de Haro también ha defendido que el ciclo de Manolo puede haber llegado a su final, aunque ha dejado una puerta a la reflexión por las herramientas que ha tenido el técnico desde que llegó. “Se ha dicho que los jugadores están con Manolo, pero la mitad no van a seguir, entonces creo que a Manolo se le ha acabado el ciclo, aunque no sé con las herramientas que no ha tenido desde que está aquí cómo podría funcionar”, ha apuntado. Es otra de las preguntas importantes. ¿Ha llegado Manolo a su techo o simplemente ha trabajado siempre con una plantilla demasiado justa? Si le das mejores jugadores, ¿crece también el entrenador? ¿O el club necesita otro perfil para exprimir ese nuevo proyecto? Ahí está el dilema.
Ramón cierra con una defensa de Manolo y una advertencia clara
Para cerrar el programa, ha entrado Ramón, que ha defendido a Manolo González, aunque sin hacer como si no hubiera pasado nada. Le reconoce mérito, conexión y objetivo cumplido, pero también admite que le da miedo una cosa: cómo se le cayó el equipo durante 18 jornadas. Lo ha resumido con una frase que pesa: “A un entrenador no se le puede ir el equipo así”. Y es verdad que esa duda queda ahí, incluso entre los que quieren que siga. Ramón también ha querido destacar algo que se ha repetido mucho estas semanas en La Grada Ràdio: el papel de la afición. La grada ha sostenido al equipo cuando más difícil era sostenerlo, con 30.000 personas ante el Athletic un miércoles, con desplazamiento a Pamplona y con una paciencia que, pese a los enfados, fue decisiva para que el equipo no se sintiera completamente solo.
El cierre del debate: Manolo sí o Manolo no, pero con proyecto de verdad
La tertulia ha dejado claro que el debate no va de querer más o menos a Manolo. Va de proyecto. Va de qué Espanyol quiere construir Monchi. Va de si la continuidad ayuda a estabilizar o si el cambio es necesario para crecer. Va también de algo básico: el Espanyol no puede volver a jugarse la vida así dentro de un año. Si Manolo sigue, debe tener respaldo total y una plantilla mejor. Si no sigue, el sustituto debe ser una apuesta fuerte, no un parche. La permanencia ya está. El alivio también. Ahora empieza esa parte menos visible, pero igual de importante: decidir bien. Porque esta vez el verano no puede falla