LA OPINIÓN DEL DÍA | Rai Amado y el alivio de poder decirlo: el Espanyol seguirá en Primera; Rai no quiere quedarse solo con la fiesta: también pide autocrítica y ambición

18 de mayo de 2026

Rai Amado apareció en La opinión del día de La Grada Ràdio con una sensación que seguramente compartía muchísimo espanyolismo después del Osasuna 1-2 Espanyol: alivio. Alivio de verdad. De ese que te suelta los hombros después de semanas mirando la clasificación como si fuera una película de terror. El triunfo en El Sadar, con los goles de Carlos Romero y Kike García, certificó la permanencia matemática del equipo de Manolo González a falta de una jornada, y Rai lo dijo sin rodeos: “Lo podemos decir. Realmente siento una liberación grandísima. Estamos salvados. Nuestro querido Espanyol seguirá un año más en Primera división.” Y sí, luego se puede discutir si después de aquella primera vuelta tan buena sabe raro estar celebrando solo salvarse. Pero viniendo de donde venía el equipo, con esa racha horrible y esa sensación de caída libre, poder respirar antes de la última jornada ya era casi un regalo.

“Tal cómo pintaban las cosas”, toca estar contentos y tranquilos

El propio Rai lo matizó rápido, porque tampoco quería vender la permanencia como si todo hubiese sido perfecto. Ni mucho menos. El Espanyol se complicó la vida de una manera tremenda en la segunda vuelta, hasta el punto de llegar a Pamplona con la obligación de rematar una salvación que meses atrás parecía encarrilada. Pero el contexto importa, y mucho. Rai lo explicó así: “Después podremos debatir si después de la primera vuelta es triste sentirnos contentos, aliviados por habernos salvado. Pero realmente tal cómo pintaban las cosas, después de la racha nefasta que llevábamos, poder decir que estamos salvados en una jornada de antelación es para estar contentos y para estar tranquilos, aliviados.” La frase tiene bastante verdad. No es una celebración ingenua, es una celebración de supervivencia. Y el Espanyol, cuando entra en modo supervivencia, ya sabemos cómo nos deja el cuerpo a todos.

La afición, otra vez en primera línea: 700 pericos en Pamplona y 30.000 ante el Athletic

Uno de los puntos más potentes de la reflexión de Rai fue la afición. Porque el equipo ha sufrido, sí, pero la gente también. Y mucho. El miércoles, ante el Athletic Club, el RCDE Stadium respondió con más de 30.000 personas pese a venir de una racha larguísima sin ganar. Y en Pamplona, otra vez, hubo desplazamiento perico, con 700 aficionados dejándose la voz en El Sadar. Rai quiso poner esa imagen en el centro: “Pongo esta imagen del equipo con los desplazados al fondo. Antes de nada, gran afición una vez más. 700 pericos y pericas acompañaron al equipo, se hicieron notar, empujaron al equipo.” Y fue incluso más allá al hablar del partido ante el Athletic: “Pongo también imágenes de la afición, porque creo que el miércoles ante el Athletic Club el primer gol lo marcamos nosotros. 30.000 personas un miércoles después de una racha de partidos sin gana, como la que llevaban pocos equipos y pocas aficiones lo pueden decir.” Ahí está el resumen: la afición no se bajó del barco ni cuando hacía aguas.

Los jugadores también responden tras una segunda vuelta durísima

Rai tampoco se olvidó de los futbolistas. Y eso también es justo. La segunda vuelta ha sido mala, muy mala, de esas que dejan heridas y debates para rato. Pero cuando ya no se podía fallar, el Espanyol ganó dos partidos seguidos: Athletic en casa y Osasuna fuera. Seis puntos de seis. Permanencia cerrada. Así que, sin borrar los errores, también tocaba reconocer la reacción. Lo dijo así: “Y después a los jugadores también agradecerles, porque no es fácil después de la segunda vuelta de mierda que habíamos hecho sacar, no sé, esta personalidad, este carácter, este fútbol para ganar estos dos partidos y asegurar la permanencia una temporada más en la Primera división.” Y es que hace apenas una semana el equipo salía hundido de Sevilla, con un ambiente casi irrespirable. Siete días después, la foto era otra: el grupo celebrando en El Sadar, la grada perica al fondo y el objetivo cumplido.

“Som l’Espanyol i això és la nostra vida”

La montaña rusa de esta semana resume bastante bien lo que es este club. Una derrota en Sevilla que dejó a todo el mundo tocadísimo, una victoria liberadora ante el Athletic y otra en Pamplona para cerrar la permanencia. Rai lo conectó con una frase que el espanyolismo entiende sin necesidad de demasiadas explicaciones: “Muestro estas imágenes porque hace una semana estábamos hundidos en Sevilla el sábado pasado y la semana ha ido como ha ido, con 6 puntos de 6. Y creo que eso resume muy bien el ‘som l’Espanyol i això és la nostra vida’, la verdad la mejor vida para mí que hay en este mundo.” Es muy perico todo. Sufrir cuando parecía que no hacía falta, resucitar cuando ya casi nadie tenía fuerzas y acabar celebrando con una mezcla de orgullo, agotamiento y cariño por unos colores que no te dejan vivir tranquilo. Ilógico, sí. Pero también muy nuestro.

Una clasificación que ahora ya se mira con otro cuerpo

Rai también mostró la clasificación, y ahí el cambio emocional es enorme. Hace nada, mirar la tabla era buscar cuántos puntos separaban al Espanyol del descenso, qué hacían Girona, Mallorca, Levante, Elche… un lío constante. Ahora, con la salvación hecha, la imagen cambia. No convierte la temporada en perfecta, claro, pero sí permite mirar sin ese nudo en la garganta. Rai lo dijo así: “Con todas las penas y penurias que hemos pasado en la segunda vuelta, vernos así, salvados en una jornada de antelación es un regalo.” Y lo es. Después de tantos cálculos, tantos miedos y tantas tardes raras, llegar a la última jornada sin jugarte la vida es casi lujo asiático para este Espanyol.

Autocrítica, sí: “La primera vuelta que hicimos no era para acabar así”

Eso sí, Rai no quiso quedarse solo con la fiesta. También pidió autocrítica, porque la primera vuelta del Espanyol había dado para pensar en otra cosa muy distinta. El equipo estaba arriba, con una puntuación buenísima, y acabó metido en una pelea por la permanencia que no tocaba vivir así. La salvación se celebra, pero la caída no se puede esconder debajo de la alfombra. En palabras de Rai: “Repito, autocrítica, la primera vuelta que hicimos no era para acabar así, para acabar salvando una permanencia, pero como veníamos creo que también se ha de celebrar o al menos nos hemos de sentir liberados.” Esa es la clave: celebrar sin hacerse trampas. El Espanyol se salvó, pero el verano debe servir para entender por qué el equipo pasó de mirar hacia arriba a pedir la hora.

Rai pide ambición: ganar a la Real, llegar a 48 puntos y “a ver qué pasa”

La permanencia ya está. Pero Rai no quiere que el Espanyol llegue al último partido en modo paseo. El sábado ante la Real Sociedad, en el RCDE Stadium, todavía hay cosas que jugar: cerrar bien, agradecer a la afición, sumar una tercera victoria seguida y alcanzar los 48 puntos. Incluso queda una mínima opción europea, muy remota, pero viva. Y Rai lo planteó con una ambición muy clara: “Pero yo soy ambicioso y quiero ganar, quiero llegar a 48 puntos y después a ver qué pasa. Sí, obviamente tenemos alguna posibilidad remota de entrar en Europa, pero todo pasa por ganar y yo quiero ganar, quiero acabar bien la temporada, quiero acabar con un 9 de 9, 48 puntos que son muchos puntos, todos lo habrían firmado al principio de la temporada, y acabar con un +3 en casa y cerrar una temporada que por un lado ha sido buenísima y por el otro lado ha sido una mierda, pero si lo terminamos con un 3 de 3 será un final menos doloroso. Y lo que digo, ambición, ganar 48 puntos y veamos qué pasa.” Pues eso. Sin vender humo, pero sin bajar los brazos.

Una semana para respirar y disfrutar del Espanyol

El cierre de Rai fue una mezcla de emoción, alivio y orgullo perico que encaja con el momento. La permanencia ya no es una hipótesis, ni una cuenta, ni una simulación de OPTA. Es real. El Espanyol seguirá en Primera y ahora tiene una semana para llegar al último partido con otro cuerpo. Rai lo resumió así: “Felicidades, liberación, y siempre, siempre, siempre ‘visca l’Espanyol’ y a disfrutar de la semana”. Y cuesta llevarle la contraria. Después de todo lo vivido, toca respirar. Aunque sea un poco. Aunque luego venga el verano, Monchi, la planificación, Manolo, las decisiones y todo lo demás. Hoy, al menos, el Espanyol está salvado.