Manolo González: «Mañana se ha de salir a morir. No hay más»

12 de mayo de 2026

Manolo González ha comparecido en la previa del Espanyol – Athletic Club con el equipo metido en una situación que ya no permite esconder nada debajo de la alfombra. La derrota en Sevilla volvió a hacer daño, no solo por el 2-1, sino por la forma: el Espanyol se adelantó con el gol de Tyrhys Dolan, sostuvo el partido durante muchos minutos y terminó cayendo otra vez en el tramo final, cuando más falta hacía tener la cabeza fría. El técnico perico, en su momento más bajo de crédito y popularidad, llegaba a esta rueda de prensa obligado a explicar cómo se levanta un vestuario que lleva semanas encajando golpes y que tiene la permanencia aún en la mano, pero cada vez con menos margen. El partido del miércoles en el RCDE Stadium, a las 19:00 horas, ya no va de sensaciones ni de merecimientos. Va de ganar, de competir de verdad y de cortar una racha que ha convertido cada jornada en una especie de examen de supervivencia.

Un Athletic tocado y un RCDE Stadium que debe apretar desde el primer minuto

Enfrente estará un Athletic Club que también viene de perder, en su caso ante el Valencia en San Mamés, y que llega con bajas importantes -Nico Williams y Oihan Sancet-. El equipo de Ernesto Valverde no está viviendo un final de curso cómodo, pero eso no significa que vaya a presentarse en Cornellà-El Prat con el freno puesto. Para el Espanyol, el reto es doble: gestionar sus propias urgencias y no regalarle vida a un rival con futbolistas capaces de castigar cualquier pérdida o despiste defensivo. Manolo ha hablado del estado anímico del grupo y, sobre todo, de cómo piensa plantear una final que puede marcar el desenlace de la temporada. La afición perica empujará, como siempre en estas noches de máxima exigencia, pero el mensaje ya está claro: el estadio puede ayudar, sí, aunque la respuesta tiene que salir del banquillo y del césped.

¿Cómo se ha de jugar este partido?:

“Has de jugar a morir, a darlo todo, que es lo que estamos haciendo aunque con peores resultados que en la primera vuelta, es darlo todo para ganar mañana y estar lo más cerca del objetivo lo ante posible. No llegar al final ni mucho menos y mañana se ha de salir a morir, no hay más”

¿Mejor jugar estos tres partidos con rivales que no se juegan el descenso?:

“Lo que importa somos nosotros, que estemos bien en el partido, que no lo perdamos sobre todo y competir al máximo nivel. El rival ahora mismo da igual”

¿Qué ha aportado la llegada de Monchi al entorno y al vestuario?

“Bueno, a lo mejor hay más confianza. Ha hablado con nosotros, nos ha transmitido confianza y que lo demos todo hasta el final para sacar esta situación adelante. Tampoco hay mucho más porque acaba de llegar y entiendo que él también tiene que aterrizar”.

¿Tiene clara la alineación pese a las bajas?

“La tenemos bastante clara. Quizá hay una pequeña duda en una posición, pero el resto del equipo lo tenemos bastante decidido y creemos que, por el tipo de rival y de partido, es el equipo ideal. También será muy importante la gente que salga desde el banquillo. No es un partido de 60 minutos, es de 90, y necesitamos que todo el mundo dé el máximo juegue 10, 20, 35 o 90 minutos”.

¿La llegada de Monchi puede ser un revulsivo?

“No lo sé. Lo que nos dará alas son los resultados. Monchi es una figura importante y pienso que será positivo para el club, pero al final los protagonistas son los futbolistas y son ellos los que tienen que dar un paso adelante en el campo”.

¿Teme que el ambiente del estadio pueda convertirse en un arma de doble filo?

“La gente sabe la importancia del momento y sabe que toca ir todos juntos. Lo han demostrado estos tres años que llevo aquí. Nosotros tenemos que centrarnos en nosotros mismos y en hacer bien nuestro trabajo. Si estamos bien, estaremos cerca de ganar el partido”.

¿Cómo está Carlos Romero y el resto de jugadores?

“Romero está para jugar. Le hicimos pruebas para descartar cualquier cosa y que estuviera tranquilo. El cambio del otro día fue más por precaución y porque tenía una molestia. De hecho, cuatro de los cinco cambios fueron por cansancio, no para tocar cosas del partido».

¿Se sigue sintiendo una figura querida por el entorno pese a la situación?

“Yo siempre me he sentido una figura estimada por el socio y el aficionado del Espanyol. Cuando no ganas es normal que haya pitos y el referente siempre es el entrenador. Eso forma parte del cargo y lo asumo. Esto es un tema grupal, no de un jugador o de un entrenador. Cuando acabe la temporada se valorará todo. Lo que tengo muy claro es que no quiero estar agarrado a una silla. Yo quiero lo mejor para el club y el club está por encima de las personas”.

¿Cómo explica haber llegado a esta situación?

“Ojalá tuviera una explicación futbolística clara, pero no la tengo. Si yo hubiera visto que el equipo estaba muerto o que no reaccionaba, sería el primero en dar un paso al lado. Pero no es así. El grupo siempre ha competido. Han pasado muchas circunstancias, partidos que se nos han escapado por detalles, situaciones que se dan cuando las cosas van mal… Es una experiencia más que te da la vida. Seguro que ha habido errores por parte de todos, no solo de los que damos la cara aquí”.

¿Por qué el equipo pierde tantos puntos en los minutos finales?

“Es complicado de explicar. El otro día contra el Sevilla el partido estaba controlado. Ellos estaban nerviosos y prácticamente no pasaba nada. Luego llega una acción desgraciada, una pérdida, un rebote… y acaba llegando el gol. El fútbol ha sido muy cruel con nosotros en muchos partidos esta temporada”.

¿Qué le ha dicho al equipo antes de este partido?

“Les he dicho que tengan personalidad y confianza. Somos un buen equipo y lo hemos demostrado durante muchas fases de la temporada. Mañana es un partido para ser valientes y dejarse la piel. Pero dejarse la piel no es solo correr. Hay que defender bien, estar concentrados y saber qué hacer en cada momento. En esta segunda vuelta cualquier error puntual nos ha penalizado muchísimo”.

¿Qué supone jugar este partido con el apoyo de la afición?

“Es lo mejor que te puede pasar. La afición siempre ha estado ahí durante todo el tiempo que llevamos aquí y mañana volverá a estar. Ahora depende de nosotros. Somos nosotros los que tenemos que dar un paso adelante y ganar el partido”.

¿Siente el equipo la obligación de estar a la altura del lema ‘Fe, valor y honor’?

“La obligación de estar a la altura la tenemos siempre. Otra cosa es que haya días mejores o peores, pero este equipo siempre ha intentado hacerlo lo mejor posible y representar el escudo como merece”.

¿Qué espera del Athletic de Valverde?

“Es un partido complicado. Valverde es uno de los mejores entrenadores de la Liga, no solo ahora sino por toda su trayectoria. Pero si nosotros estamos bien somos capaces de ganar a cualquiera. Lo hemos demostrado y mañana toca volver a demostrarlo”.

¿Qué aspectos ha trabajado más esta semana?

“Lo trabajamos todo. Después hay situaciones del juego que son imposibles de controlar. Igual que una acción individual te puede hacer ganar, también te puede hacer perder. Lo importante es tener controlado el trabajo colectivo, el balón parado, el trabajo defensivo y ofensivo. Y luego intentar minimizar esos errores individuales que aparecen”.

¿El aspecto psicológico está siendo clave en esta lucha por la permanencia?

“Ningún equipo está preparado para jugarse un descenso. Ni nosotros ni nadie. Son partidos muy complicados y lo que toca es dejar de buscar excusas y competir al máximo”.

¿Es inevitable mirar los resultados de los rivales directos?

“Claro que se miran. Igual que nosotros miramos a los demás, ellos miran al Espanyol. Eso va implícito en la competición”.

¿Puede ser el momento de dar entrada a jugadores del filial?

“Si creemos que ha llegado el momento lo haremos. Pero jugar en el primer equipo del Espanyol no se puede regalar. Eso se gana en el campo. Es muy fácil pedir jugadores del filial cuando las cosas van mal, pero hay que protegerlos también. Mañana irán convocados Timera, Ferran Gómez y Lluc Castell y veremos si alguno puede participar”.

¿La llegada de Monchi añade más presión por la importancia de mantenerse en Primera?

“No. Monchi viene para ayudar. No creo que haya añadido presión al grupo. Al contrario, creo que puede aportar estabilidad y ser una ayuda para todos”.

¿Es controlable el nivel de concentración de los futbolistas?

“Tendría que serlo, pero en Primera División cualquier error te penaliza muchísimo. Ahí entra todo: la presión, el contexto, el momento del partido… Hay jugadores que duran muchos años en equipos grandes precisamente porque saben manejar estas situaciones. Nosotros tenemos que estar preparados para hacerlo mejor”.

¿Cómo está gestionando el grupo la responsabilidad de evitar el descenso?

“Eso va implícito cuando llegas a esta categoría. Si juegas en Primera sabes que un año u otro puedes encontrarte en una situación así. Hay que asumirlo. Y el primero que se juega mucho es el futbolista: a nivel profesional, salarial y de futuro. Igual que yo, ellos son los primeros interesados en sacar esto adelante”.