El Pizjuán, un escenario caliente para un Espanyol obligado a responder
El capitán blanquiazul también ha definido el partido como lo que es para el vestuario: “Bueno, es una final para nosotros contra un rival que nos exigirá mucho, pero yo creo que lo que tenemos que hacer es tener confianza y estar a la altura del partido que tenemos este fin de semana”. El Sánchez-Pizjuán no llega precisamente como un campo cómodo. El Sevilla viene de ganar a la Real Sociedad, su afición ha vuelto a apretar y el partido tiene ese ambiente de tarde grande, aunque sea por abajo, por sobrevivir, que también pesa lo suyo. Pol lo ha descrito así al hablar de lo que esperan en Nervión: “Bueno, muy exigente. Muy similar al que tuvimos contra la Real Sociedad. Un campo que aprieta mucho, una afición que también aprieta, el campo estará lleno. Y sobre todo, estar concentrados durante los 90 minutos y tener la confianza necesaria para ir allá y ganar”. El Espanyol sabe el tipo de partido que le espera: tensión, ruido, piernas calientes y muy poco tiempo para lamentarse si algo sale torcido.
La mala racha hace daño y Pol Lozano no la esconde
Uno de los puntos más importantes de las declaraciones de Pol Lozano ha llegado cuando ha hablado de la racha del equipo. Porque el Espanyol no solo llega mal en números; llega tocado en sensaciones. Y el centrocampista lo ha reconocido sin adornos: “Hace daño llevar tantas jornadas sin ganar, evidentemente. Y sobre todo cuando habías hecho una primera vuelta como para luchar por cosas que no son el descenso, como estamos haciendo ahora. Yo creo que tenemos que saber lo que nos jugamos, con determinación. Lo que nos toca es trabajar, limpiar un poco la mente, como nos dice el míster. Y sobre todo recuperar muchas cosas de las que en la primera vuelta las hacíamos quizás sin pensar. Yo creo que el camino es este y cuando tengamos los tres puntos seguro que tendremos esta confianza para enfrentar los otros partidos”. Ahí está una de las claves de todo: el Espanyol necesita recuperar cosas que antes le salían casi solas y que ahora parecen un mundo. El equipo pasó de mirar hacia arriba a mirar de reojo el descenso, y eso mentalmente también desgasta.
Ganar, ganar y ganar: la receta más simple y más difícil
Preguntado por la manera de salir de esta mala racha, Pol Lozano no se ha perdido en teorías. Su respuesta ha sido corta y bastante real: “Ganando este fin de semana. El fútbol es eso, el fútbol son resultados. Y yo considero personalmente que es un deporte muy emocional, sobre todo en situaciones como esta. Al final tenemos que pensar en hacer un buen partido, en tener confianza en nosotros mismos, en recuperar la versión de la primera vuelta y a ganar”. Y quizá no hay mucho más. El Espanyol puede hablar de confianza, de concentración, de limpiar la mente y de recuperar sensaciones, pero todo eso necesita un resultado que lo sostenga. Una victoria en Sevilla cambiaría el ánimo de golpe; otra semana sin ganar dejaría al equipo demasiado expuesto a la calculadora y al miedo.
El vestuario habla, pero el sábado tendrá que responder sobre el césped
Las palabras de Pol Lozano son necesarias, porque el espanyolismo llevaba días reclamando voces desde dentro del vestuario. Pero también llegan en un momento en el que cada mensaje se mide con lupa. Ya no basta con decir que se cree. Hay que demostrarlo. Y este sábado el Espanyol tendrá delante una oportunidad enorme para cerrar muchas dudas, o al menos para dejar claro que sigue vivo y que no se va a entregar. Pol ha hablado de determinación, confianza y concentración. El Sánchez-Pizjuán dirá si esas palabras son el inicio de una reacción o solo otro intento de calmar una semana cargada de nervios.