Hoy en ‘La Grada Ràdio’ | El Espanyol – Levante deja una dura resaca; un Manolo González muy superado, la inexplicable inacción de la propiedad y un mensaje duro de Via al vestuario: “De aquí a domingo os han de crecer los huevos”

28 de abril de 2026
El espanyolismo se ha despertado este martes con una resaca de las que pesan. El Espanyol – Levante acabó 0-0, dejó al equipo decimotercero con 39 puntos y cinco de margen sobre el descenso que marca el Sevilla, pero la sensación general es bastante peor que la tabla. Y eso es lo más raro de todo. Porque se sumó un punto, sí. Pero nadie salió del RCDE Stadium con cara de haber ganado nada. Más bien al contrario. El equipo de Manolo González volvió a quedarse sin ganar, ya son 16 jornadas sin victoria desde el inicio de 2026, la peor racha de este tipo en Primera, y encima lo hizo dando una imagen muy pobre, casi de equipo atrapado en sus propios nervios. El Espanyol no transmitió en ningún momento que pudiera ganar una final ante un rival directo. Y eso, ahora mismo, duele casi más que el resultado.

Pol Lozano, otro símbolo de un equipo nervioso y sin control

La noche también dejó otro récord negativo, de esos que nadie quiere protagonizar: la expulsión de Pol Lozano por doble amarilla apenas 2 minutos y 48 segundos después de entrar al campo, la más rápida de la historia de Primera por dos tarjetas amarillas. La acción fue rigurosa, sí, pero también retrata un poco el estado mental del equipo. Nervios, precipitación, desconcierto. Todo junto. El Espanyol acabó pidiendo la hora, con el Levante oliendo sangre y con Dmitrović salvando un punto que, visto cómo está el equipo, casi hay que dar por bueno. Triste, pero real. Cuando en casa contra el Levante acabas celebrando que no te hayan ganado, algo se ha roto.

La afición pitó y el crédito de Manolo González queda muy tocado

El RCDE Stadium despidió al equipo con pitos. Y fueron pitos comprensibles. Nadie puede discutir lo que ha dado Manolo González al Espanyol: un ascenso que parecía imposible, una permanencia trabajadísima y muchos meses de orgullo competitivo con una plantilla muy justa. Pero el fútbol vive de presentes, y el presente es durísimo. La sensación mayoritaria es que el equipo se ha apagado y que el técnico ya no encuentra la tecla. La fe en Manolo, por mucho cariño que haya, está muy tocada.

manolo gonzalez espanyol levante 1

Francesc Via abre el programa con una pregunta incómoda

El programa arrancó con un speech muy duro de Francesc Via, que puso sobre la mesa la gran contradicción del día: cómo puede ser que el Espanyol haya sumado un punto y aun así todo parezca peor. Su reflexión fue directa, sin azúcar: “No hemos sumado un miserable punto que nos puede acercar a la permanencia, hemos sumando más nervios, menos autoestima, más desconfianza en el equipo y el técnico, la sensación de soledad porque el club no dice nada, nadie habla, tenemos una sensación de abandono y que estamos en un ascensor que baja en caída libre, un barco a punto de hundirse. No habrá reacciones deportivas: no van a echar a Manolo González por lo que comenzaría a pensar en otra estrategia: quedan 5 partidos, uno contra el Madrid y el otro contra el único equipo que esté igual que nosotros, hecho un flan, el Sevilla, y vamos a su campo. Somos un récord en el futbol español, el equipo que más jornadas ha pasado sin ganar en el fútbol es Espanyol, algunos lo veían porque deben ser visionarios, la mayoría hemos explicado lo que venía pasando diciendo que pasase lo que pasase la temporada era un fracaso, pero es que lleva camino de la hecatombe. Poco queda a agarrarse excepto a la afición, que ayer por primera vez pitó al equipo, demostrando que se ha perdido el nexo con el equipo. Tenemos 39 puntos, 5 sobre el descenso, pero nadie se fía de este equipo. ¿Cómo saldremos de esta? No lo sabe nadie. Yo lanzo una pregunta, ¿y el señor Pace qué opina de todo esto?”.

palco espanyol levante

El silencio del club aumenta la sensación de abandono

Uno de los puntos que más pesó en el análisis fue la sensación de soledad institucional. El equipo está cayendo en picado en lo anímico, la afición empieza a desconectar, el entrenador está señalado y, mientras tanto, desde el club no aparece una voz fuerte que ordene el ruido. No se trata solo de salir a hablar por hablar, sino de transmitir que alguien está al mando. Porque ahora mismo el perico mira hacia arriba y no sabe muy bien quién está pilotando el barco. La pregunta de Francesc Via sobre Alan Pace no es menor: en un momento así, el propietario también queda retratado por lo que hace y por lo que calla.

El Real Madrid llega al RCDE Stadium con el Espanyol hecho un lío

La próxima parada tampoco ayuda demasiado: llega el Real Madrid al RCDE Stadium. Un partido grande, de cartel potente, pero que encuentra al Espanyol en su momento más frágil del curso. El equipo necesita una reacción, aunque ya casi nadie sabe de dónde puede salir. Y después vendrá el Sevilla en el Sánchez-Pizjuán, el único rival que ahora mismo transmite un miedo parecido al del Espanyol, metido en descenso y también con cara de flan. Ese partido puede ser una bomba. Pero antes toca sobrevivir al Madrid, competir con dignidad y, sobre todo, no hundirse más en la cabeza. Porque el problema ya no es solo la clasificación: es que nadie se fía de este Espanyol.

El punto ante el Levante no cura la herida

El empate ante el Levante deja un margen de cinco puntos sobre el descenso. Eso, en cualquier otra situación, podría dar algo de calma. Pero ahora no. Porque el equipo no gana, no transmite, no asusta y parece jugar cada balón con una mochila enorme encima. Manolo habló de peso mental tras el partido, y se ve. Se ve demasiado. Los jugadores dudan, el equipo se parte, arriba no aparece el gol y atrás cualquier detalle parece una amenaza. El Espanyol necesita ganar un partido. Uno. Como sea. Porque empate a empate esta recta final se puede hacer eterna.

La afición, el último clavo al que agarrarse

La parte más dura es que casi todo lo que queda en pie es la afición. Una afición que llenó, animó, aguantó y al final pitó porque también tiene derecho a decir basta. No fue una pitada de capricho. Fue una pitada de cansancio. De miedo. De ver que pasan las jornadas y el equipo no sale del bucle. Y aun así, será la afición la que tenga que volver a empujar ante el Real Madrid, porque esto va de eso: de sufrir, apretar los dientes y esperar que el equipo encuentre una chispa antes de que sea demasiado tarde. El Espanyol sigue vivo en la tabla, pero muy tocado en el alma. Y esa es la peor noticia de todas.

Alan Pace, la inacción de la propiedad y un mensaje duro al vestuario del Espanyol

Àlex Cobas se ha mostrado muy preocupado por la inacción de Alan Pace y de la nueva propiedad en un momento en que el Espanyol parece pedir a gritos una voz fuerte desde arriba. En esa misma línea, Francesc Via se ha mostrado sorprendido por esa ausencia de movimiento de un Pace que anoche no estaba en el palco del RCDE Stadium -se supone que sí estará el día del Real Madrid-, preguntándose por qué ha comprado realmente el club y si le parece bien dejar a Manolo González como único portavoz público, justo cuando ahora mismo pocos en el entorno mantienen una fe plena en el técnico. La sensación que se trasladó en antena es clara: el Espanyol no solo tiene un problema deportivo, también tiene un vacío institucional que se nota demasiado. Via también lanzó un mensaje muy duro al vestuario, pidiendo a los futbolistas que demuestren en el campo si están preparados para este nivel: «De aquí a domingo os han de crecer los huevos, entiendo que alguno esté atenazado pero la gente no está viendo lo que hace falta». Y todavía fue más allá al lamentar que ante el Levante algunos jugadores se escondiesen y no diesen la cara: «No hay derecho. Lo que nos habéis hecho a todos y lo que os estáis haciendo a vosotros mismos».

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Francesc Via ve a Manolo González superado tras el Espanyol – Levante

Francesc Via fue muy claro al analizar el momento de Manolo González tras el 0-0 ante el Levante, señalando que nunca lo había visto tan superado desde que dirige al Espanyol: «Ayer fue el día que más superado vi a Manolo, con respuestas muy equivocadas sobre el campo. Este equipo no juega bien con dos puntas. El partidos acaba de morir en el momento en que quita a Terrats, porque no tenemos juego y la única manera de jugar es con los tres centrocampistas que tenemos. No entiendo sacar a Roca, ¿ha de ser la solución después de tenerlo meses apolillado en el armario? La situación es tan bestia que nos ha superado a todos, y al entrenador también. Y los jugadores, Omar ejemplificó ese jugador no capacitado para jugar ese tipo de partidos, no se atreve a dar un pase; la defensa hizo tres errores mortales. Estamos desquiciados y desesperados, lo único bueno que veo es que ayer lo más normal era perder». La lectura es durísima, pero encaja con lo que se vio: un equipo sin fútbol, sin calma y con decisiones desde el banquillo que no ayudaron a levantar el partido, sino que terminaron de apagarlo.