Tarde movida con Cornellà y el Espanyol en el centro del foco: del Parlament a las redes en una jornada tensa

16 de abril de 2026

La actualidad del RCD Espanyol ha quedado marcada esta tarde por una serie de episodios que han reabierto un debate recurrente: el de su vinculación con Cornellà y la percepción externa que aún genera. No ha sido una cuestión deportiva, sino institucional y social, con intervenciones que han generado malestar en el entorno blanquiazul.

La coincidencia de varios hechos en pocas horas ha amplificado el impacto. Desde el ámbito político hasta las redes sociales, el nombre del Espanyol ha vuelto a situarse en el centro de una conversación que trasciende lo estrictamente futbolístico.

Declaraciones en el Parlament que generan malestar

El primer foco de polémica se ha producido en el Parlament de Catalunya, durante el debate de una moción del PP sobre políticas deportivas. En ese contexto, la diputada de la CUP, Laure Vega, ha realizado una alusión en tono burlesco al traslado del Espanyol a Cornellà.

El comentario ha sido interpretado lógicamente por amplios sectores de la pericada como una descalificación hacia la ubicación del club y, por extensión, hacia la ciudad. Una intervención que ha sido recibida con incomodidad y críticas, al considerar que trivializa un elemento clave en la identidad reciente del Espanyol.

La verdad es que Laure Vega ha tenido una tarde movida, porque la tensión en el hemiciclo ha ido en aumento durante este debate en la cámara catalana de una moción del PP sobre políticas deportivas hasta el punto de que el presidente del Parlament, Josep Rull, ha tenido que intervenir para pedirle una rectificación tras diversos enfrentamientos verbales con otros grupos -insultos-. Desde los escaños, incluso, se ha llegado a escuchar que se tomara un “Trankimazin”. Un ambiente bastante tenso, más propio de un plató que de una cámara institucional.

Más allá del episodio concreto, lo ocurrido ha vuelto a poner sobre la mesa un debate que se repite con frecuencia. La referencia a Cornellà en clave despectiva, una verdadera falta de respeto.

El impacto de las redes tras la entrada de Messi en la UE Cornellà

La situación ha tomado una nueva dimensión tras conocerse la compra de la UE Cornellà por parte de Lionel Messi. A partir de ese momento, el debate se ha trasladado también a las redes sociales.

En ese contexto, el economista Xavier Sala-i-Martin, conocido por su aversión a todo lo que tenga que ver con el Espanyol y por su nefasto gusto a la hora de elegir americanas, ha publicado el siguiente mensaje: “Vaya. Quizás pronto el Espanyol no solo no será el club más exitoso de Barcelona sino que ya no será ni el club más exitoso de Cornellà!!!”.

El comentario, provocador de principio a fin, no ha pasado desapercibido. Y menos viniendo de alguien con pasado en la directiva del FC Barcelona y conocido por su postura crítica hacia el Espanyol. Ha sido gasolina en un incendio que ya estaba encendido.

Sala-i-Martin tuvo un papel relevante en la estructura económica del FC Barcelona durante varios años. Fue presidente de la comisión económica entre 2004 y 2009 y, en ese periodo, asumió también la presidencia de la junta gestora que dirigió el club entre el 26 de julio y el 22 de agosto de 2006, en pleno proceso electoral. Posteriormente, el 23 de abril de 2009 se incorporó a la junta directiva encabezada por Joan Laporta como responsable del área económica, y pocos meses después, el 13 de noviembre, fue nombrado tesorero, cargo que desempeñó hasta el final del mandato en junio de 2010. Pese a la propuesta de Laporta para liderar una candidatura continuista, decidió no dar ese paso, pero es un hombre fiel al actual presidente azulgrana.

Un debate recurrente que vuelve a emerger

Lo de hoy no es nuevo. Cambian los nombres, cambia el escenario, pero el fondo es el mismo. La eterna discusión sobre Cornellà, sobre la ubicación del estadio, sobre lo que significa o deja de significar.

Y mientras tanto, el Espanyol sigue a lo suyo. Preparando partidos, intentando salir de una mala racha, mirando la clasificación. Pero alrededor, el ruido no para.

Porque al final, esto va de fútbol… pero también de identidad. Y ahí es donde más duele.