La Tertulia de hoy en La Grada Ràdio ha tenido ese tono que ya no engaña a nadie. No era un debate más. Era casi una descarga colectiva. Con Ferran Granell, Àngel Bergadà, Toni Bermejo y Pau Comas, bajo la batuta de Francesc Via, el espacio ha ido directo al hueso: lo que pasa en el Espanyol ya no es solo fútbol, es un cóctel de emociones que se está haciendo difícil de gestionar.
Bermejo pone nombre a lo que siente el perico: “La afición transita en tres emociones…”
Toni Bermejo arrancó fuerte, poniendo palabras a lo que muchos sienten y no siempre saben explicar: “La afición del Espanyol transita en tres emociones, indignación por la humillación a la que nos intentó someter el Barça y su repugnante entorno mediático, indignación por cómo salió el equipo al campo y con el club por como nos ignota; hay ansiedad en el entorno y eso te empuja a hacer algo para salir de ella, algo que lleva al error; y la terecra sensación es de desconcierto por lo incomprendible de lo uq está pasando en esta segunda vuelta”. No dejó espacio a la duda. Hay enfado, hay nervios… y hay algo que no se entiende.
Via y el dilema Manolo: “Quiero ver qué ha sucedido en cada jornada…”
Francesc Via trató de poner contexto en medio del ruido, sobre todo con el tema del banquillo. Reconoció que entiende a los que piden un cambio, pero pidió mirar más allá del resultado inmediato: “poniéndome en la piel de lo que piden el cese de Mano, he pensado que de toda la serie d epartidos el peor fue el del Alavés pero veníamos del robo en Valencia, y antes de tomar una decisión así has de tener eso en cuenta. ¿Se hubiese entendido entonces esa decisión? Igual que digo que entiendo al que pide la cabeza de Manolo porque los números no dan, quiero ver qué ha sucedido en cada jornada, la foto de lo que ha pasado, de cuando se pedían refuerzos,… está siendo muy extraño y doloroso”. Un mensaje que no cierra el debate, pero sí lo complica.
Bergadà señala a la propiedad: “Me siento ofendido por esta gente”
Àngel Bergadà elevó el tono y cambió el foco. No miró al césped, miró al palco. Y lo hizo sin rodeos: “Estoy preocupado no por el equipo, por el club y porque no sé explicarme qué está pasando. No cambiaré mi discursos sobre Manolo tras perder en el Camp Nou, era un trámite jugar ante ellos, lo que me deja muy tocado es la actitud de una persona a la que esperaba con ansia como Alan Pace tras una etapa que me tenía amargando, la de Chen, y lo que me pregunto es, ¿por qué ha comprado el Espanyol si sabía donde se metía, cómo somos los pericos? No habla usted siempre de proteger la familia, su familia futbolística es el Espanyol, no ha protegido a Pol Lozano, a Pere Milla ni a los aficionados, me siento ofendido por esta gente. Espere una reacción del club, si la denuncia no tiene recorrido legal me da igual, algo hemos d ehacer, hemos salido de una mierda que era RASTAR y nos hemos metido en otra que también huele”. Duro. Muy duro.
Granell pide explicaciones: “Sr. Pace, diga alguna cosa”
Ferran Granell fue más emocional, pero igual de claro. Lo suyo no fue solo crítica, fue casi una petición: “Estoy decepcionado, confundido, triste y no a nivel deportivo sino también de club. Sr. Pace, diga alguna cosa. Seguimos solos. No costaría tanto que de vez en cuando nos expliquen algo, que demuestren un poco de empatía”. Y ahí dejó otra duda que está en la calle: “¿Quién es el encargado de cargarse a Manolo?”. La sensación de desorden aparece otra vez.
Via recogió el guante y dejó un dato interesante: “Pace más de una vez sigue La Grada; el lunes hubo una reunión con él, el entrenador y Garagarza, hay gente que piensa que está menos que Chen por aquí y no es verdad, está todas las semanas pero no lo vemos”. Está… pero no se le siente.
Pau Comas y el orgullo herido: “Gracias por recordarnos el odio que nos tienen”
Pau Comas llevó el debate a otro terreno, más emocional, más de identidad: “Estoy muy preocupado a corto, medio y largo plazo, no sólo con el equipo sino con el club. Y les quería dar las gracias a Lamine Yamal, Gavi y Fermín por recordarnos el odio que nos tienen”. Una frase que mezcla ironía con orgullo herido. Y añadió algo que duele: “Nos falta intensidad en el campo en los derbis”.
Via, ahí, bajó el balón: “Porque ellos son mejores e invierten cada año 25 millones de euros en la cantera. Ya sabemos cual es el camino, hay que invertir más”. Puede molestar pero es reflejo de la realidad con la que nos toca convivir.
Cerrar filas… o romperse
Para cerrar, Bermejo volvió a intervenir con una idea clara sobre el tema de la continuidad o no del entrenador: “Desde mi punto de vista no cesaría ahora a Manolo pero porque sería inútil a falta de estos partidos, ahora mismo esta situación solo la salva la afición”. Y lanzó un mensaje que mezcla crítica y propuesta: “lo que podemos hacer ahora es aglutinar voluntades, cerrar filas y la afición que nunca falla ha de salir adelante, y el club debería facilitar ese aglutinamiento”.
Incluso dejó una imagen que se queda cuando recuerda a los provocadores en el pasado Barça – Espanyol, que serviría a nivel anímico y para cerrar filas, en su opinión: “A lo mejor deberías sacar un video sarcástico diciendo ‘Soy el Vaquilla’ con esos mindundis, algo para sacar pecho”.










