Òscar fue el primer oyente en intervenir y lo hizo dejando varios mensajes bastante claros. Arrancó señalando el tema de redes, reprochando el mensaje de Lamine Yamal y recordando que, aunque desde el lado perico “traguen”, “ellos están en medio de un juicio”, en referencia al contexto que rodea al club azulgrana. Eso sí, quiso quitar hierro a lo que se escuchó en la grada, entendiendo que esos cánticos forman parte de la rivalidad de un derbi y que, por ahí, no está el foco principal. Donde sí se posicionó con firmeza fue en la figura de Manolo González. Defendió su continuidad por una razón muy concreta: es perico, algo que, según explicó, no es tan habitual en el banquillo. Y dejó una reflexión que resonó bastante: “Estamos acostumbrados a cuando las cosas van mal tirar por la borda al capitán del barco”, algo que, para él, no suele funcionar. Como ejemplo, tiró de Simeone y su continuidad en el Atlético, y remató con una advertencia que invita a pensar: “Aguantar, luego vendrá otro entrenador que le dará igual si baja o no el Espanyol”.
Jordi Pastor: “Ahora no lo echaría: somos injustos con Manolo y con lo que tiene»
Jordi Pastor entró al debate con una visión bastante matizada con Manolo González, de esas que no van a blanco o negro. Reconoció que en otro momento sí habría tomado una decisión más drástica, recordando que “lo hubiese echado el año pasado tras los partidos del Athletic Club y el Girona”, pero dejó claro que el contexto actual es distinto y que ahora no lo ve lógico. Para él, a estas alturas de la temporada, con tan poco margen y con lo que hay en la plantilla, cambiar de entrenador sería más un gesto que una solución real. De hecho, puso el foco en los recursos disponibles y lanzó una reflexión bastante directa: “No lo defiendo especialmente, pero somos un poco injustos con él. Ahora no lo echaría. No pienso que lo esté haciendo mal del todo, si le hubiesen traído lo que pidió y hace un mal papel sí que lo criticaría”. Una forma de decir que hay responsabilidades compartidas y que no todo puede recaer en el banquillo.
JAC desvela el plan de Tebas con los árbitros y carga contra la falta de reacción del club
JAC dejó una de las intervenciones más duras del programa tras explicar que, después de hablar con un miembro de LaLiga, tiene claro que Javier Tebas está decidido a meter mano al estamento arbitral y sacarlo del control de la Federación. Un movimiento que, según deslizó, puede cambiar muchas cosas en el futuro más inmediato. Pero más allá de ese tema, donde realmente puso el foco fue en la falta de reacción del Espanyol tras el derbi.

No entendió cómo nadie del club ha salido a denunciar públicamente algo que considera grave, como ver a jugadores del Barça participando en cánticos pidiendo la desaparición del rival. Y ahí no se cortó lo más mínimo, dejando una frase que retrata su enfado: “Qué podemos esperar de una propiedad tan cobarde”. Un golpe directo que conecta con esa sensación de desprotección que lleva días rondando al espanyolismo.
Francesc Via y la afición, sobre Dávila y Pace: “No entienden qué club han comprado y el Espanyol sigue desprotegido”
Francesc Via no escondió su decepción al valorar las palabras del vicepresidente Antonio Dávila en el acto al que hacía referencia JAC, especialmente por ese tono que calificó de ingenuo, casi fuera de contexto, cuando planteaba que “más que hacer que los entrenadores se encontrasen antes de los derbis, lo hicieran aficionados”. Una visión que, para Via, evidencia que la nueva propiedad aún no ha entendido qué es el Espanyol ni todo lo que rodea a este club. En esa misma línea, se mostró convencido de que Alan Pace, tras vivir en primera persona el ambiente del Camp Nou, debe empezar a darse cuenta de dónde está y de la necesidad de proteger al club y a su gente. Y el sentir de la grada fue muy parecido. Mari José, otra oyente, lo dejó claro defendiendo al técnico: “Manolo no es culpable de nada”, pero cargó directamente contra la propiedad: “Cada vez nos tratan peor y nadie hace nada. Chen no hace nada y pensaba que Pace movería más los hilos pero no hace nade. Dice de llevarnos al top-6 en 5 años, lo primero que tenía que haber hecho es reforzar al equipo este verano porque sabía que no teníamos un equipo grandioso”. Una mezcla de decepción y enfado que empieza a ser demasiado habitual.
El debate por los cánticos y el ejemplo que se transmite
Jan Carrillo intentó poner algo de contexto, aunque sin quitarle hierro del todo al asunto: “Esos cánticos forman parte de la realidad. Yo lo que quiero es que mi club crezca y pueda ganar un derbi, que llevemos 30 partidos sin ganar al Barça…”. Una visión más centrada en lo deportivo, en lo que duele de verdad. Pero ahí saltó Víctor Maymó para marcar la línea roja: “No sorprende lo de los cánticos, sorprende que lo hagan jugadores”, y Carrillo replicó con naturalidad: “lo que pasa es que tiene jugadores que entienden esa rivalidad”. Aun así, Maymó insistió en que “han pasado el límite, eso no se ha visto nunca”, y ahí el debate ya se puso serio.
Francesc Via fue un paso más allá, mirando a lo que viene: “Los niños que hayan visto que Gavi o Fermín cantan eso, esos tíos que son ejemplo, ¿qué harán luego los chavales? Este macarrismo no puede ser”. Caseiro, fiel a su estilo, le dio la vuelta: “El cántico revela que nos dan importancia, y luego dicen de ir a la montaña que es donde ellos hubieron de ir a jugar”, mientras Via lanzaba otra reflexión con mala leche: “¿No vendemos los grandes valores del nuevo modelo nacido en Rocafonda…? Y luego los otros dos de la cantera del Betis…”. Carrillo trató de bajar el volumen recordando que “ese tipo de cánticos lo entiende la grada de animación y cuatro gatos, porque el resto de la afición no entiende lo que canta”, pero JAC volvió a poner el foco donde dolía: “Los japoneses no entienden eso. Que la afición diga eso vale, pero que lo digan los profesionales, luego los niños van con las camisetas de Lamine cuando no puede dar ejemplo de nada, como Gavi y Fermín”. Un debate incómodo, pero necesario, sobre dónde está el límite y quién tiene que marcarlo.
Aguja pide ir hasta el final por los cánticos y exime a Manolo de responsabilidad directa
Aguja, un clásico de las llamadas, entró fuerte y sin rodeos. Lo primero, exigir una reacción clara del club: pidió que el Espanyol active a fondo su departamento legal por los cánticos de los jugadores, convencido de que hay base para actuar. “Están representando a su club y les da igual. lo del sábado traspasó la línea de lo permisible, a ver hasta donde llega el departamento jurídico del club, servirá para saber si seguimos tragándonosla o vamos más allá”, soltó, reflejando ese hartazgo que ya no se esconde. En ese punto, Francesc Via abrió la duda sobre si LaLiga intervendrá, y todo apunta a que sí, que lo hará de oficio, mientras desde el club, aunque en un inicio no se planteaba mover ficha, ahora sí se va a sondear con el departamento legal qué recorrido tiene el caso.
En lo deportivo, Aguja también quiso matizar y defender al técnico: “Sabe que cuando el equipo va mal lo ha de echar atrás, el equipo estaba preparado para eso pero hubo fallos individuales en marcas y ahí el entrenador poco puede hacer”. Y puso nombre propio: Cabrera, al que ve lejos de su mejor nivel, avisando de que “no podemos depender de que cuando ha de defender a 40 metros porque es un suicidio”. Un análisis claro: errores de jugadores más que de pizarra.
David estalla contra equipo y propiedad: “Parece que nos ha comprado un enemigo”
David entró en antena con un tono de pura frustración, de esos que no dejan dudas. Se mostró muy decepcionado con el equipo, con Manolo y, sobre todo, con la nueva propiedad, aunque matizó que no ve claro un cambio en el banquillo ahora mismo: “No estoy especialmente a favor del cese de Manolo porque creo que con lo que queda no solucionaríamos nada”. Aun así, exigió reacción desde arriba: “la propiedad debería hacer algo, una conjura, lo que sea porque esto es insoportable”, señalando directamente la falta de actitud en el derbi: “¿cómo puedes salir sin morder en un derbi… has de salir a morir porque tienen jugadores más técnicos”. Su crítica fue más allá, apuntando al modelo de juego: “Estamos haciendo el ridículo por Primera división. No sirve de nada en la máxima categoría jugar a ratitos”. Y cerró con un golpe directo a la propiedad, recordando que lo vivido no es nuevo y que la sensación de abandono crece: “Echo de menos un Collet que nos defendía… Parece que nos ha comprado un enemigo”.
Maymó y Via señalan a la propiedad: falta de comunicación y un espanyolismo que se siente huérfano
Víctor Maymó puso sobre la mesa una sensación que empieza a extenderse: el cambio de propiedad que tanto se reclamaba se ha desgastado en tiempo récord. “Con tantos años pidiendo la marcha de Chen y ahora, tan rápido, ya hay gente que va contra la nueva propiedad”, vino a decir, apuntando a un problema de fondo: la gente se siente huérfana, sin un club que le hable ni le represente. Y en medio de todo eso, el último golpe emocional: ver cómo jugadores como Lamine, Gavi o Fermín, referentes para muchos chavales, “pisoteen” al Espanyol. “Si lo hacen con el club, ¿qué no deben estar sufriendo los críos pericos hoy en los colegios?”, una frase que resume el impacto real más allá del fútbol.

Francesc Via recogió el guante y fue directo al punto débil de la propiedad: no comunicar ni defender a su gente, algo que “no cuesta dinero” pero sí marca la diferencia en momentos así. “El espanyolismo necesita sentirse reconocido y protegido”, insistió, mientras desde dentro del club se sigue repitiendo ese objetivo de meter al equipo en el top-6 en cinco años. El problema es que, ahora mismo, cuesta entender cómo piensan llegar ahí, con un silencio casi total y sin señales claras en el presente.
La llamada de Jose refleja el miedo al descenso: “Vamos sin frenos a Segunda”
La última llamada del programa, la de Jose, puso voz a ese runrún que cada vez suena más fuerte en la grada. Se mostró sorprendido por la aparente calma en el debate pese a la situación, y fue directo: “En fútbol profesional esta racha supone el cese del entrenador, y Via lo defendía con Rubi y otros entrenadores”. Para él, los números no engañan y el peligro es real: “El Espanyol tiene todos los números para descender, con esta dinámica se va para abajo, es insostenible esta racha”, cuestionando incluso el optimismo con los próximos partidos: “¿Eué esperanzas tenéis en que ganaremos al Rayo o al Levante?”. Una intervención que resume el miedo, lógico, de buena parte del espanyolismo.

Francesc Via respondió manteniendo su línea: seguir confiando en Manolo por una cuestión práctica y de contexto, recordando que aún hay puntos suficientes para salvarse y que ya aprendió de errores pasados como el de Rubi, al que se pidió echar y acabó llevando al equipo a Europa. Y dejó claro dónde está la clave: “No servirá lo que digamos los oyentes o yo mismo, depende de Pace”, recordando el precedente del Burnley, donde se ha mantenido al técnico hasta el límite. Eso sí, abrió la puerta a evaluar todo al final: “os concedo que al final de la Liga evaluemos si es la persona adecuada para seguir conduciendo al equipo”. Una mezcla de fe, realismo… y tensión contenida.