Hoy en ‘La Grada Ràdio’ | La resaca del Barça – Espanyol, el bullying azulgrana, los “canis cancheritos”, el debate sobre Manolo y la alarma por los seis puntos sobre el descenso

13 de abril de 2026

El programa de este lunes en La Grada Ràdio giró alrededor de lo que dejó el derbi entre Barça y Espanyol. Y no fue poco. Dolor, enfado y una sensación rara que va más allá del resultado. Porque perder entra dentro del guion, sí, pero lo que se vivió después… eso ya es otra cosa. Francesc Via lo dejó claro desde el inicio: no todos los derbis son iguales, y este ha dejado un poso distinto, más incómodo, más difícil de digerir.

Un derbi que no se olvida: “No es una más”

Via puso el foco en algo que mucha gente quizá ha querido pasar por alto. Para algunos, otro derbi perdido más. Para él, no. Y lo explicó sin rodeos. “No es una más”, vino a decir, porque lo que se vio sobre el césped no se queda solo en fútbol.

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Via insistió en que es la primera vez que se ven comportamientos así de forma tan masiva por parte de jugadores. Burlas, cánticos, gestos… una escena que, según su análisis, deja en nada lo que se había visto otros años. Incluso lo comparó con lo que hacía Gerard Piqué, para remarcar que esto ha ido un paso más allá.

Y aquí aparece una sensación que se repitió varias veces durante el programa: la indefensión. Porque mientras todo el entorno culé normaliza lo ocurrido, en el lado perico queda la pregunta en el aire. ¿Quién protege al Espanyol?

La reacción del club y el silencio que inquieta

Uno de los temas que comentó fue la respuesta institucional. O mejor dicho, la falta de una respuesta clara. De momento, lo único que ha trascendido es que el club estudiará con su departamento legal qué pasos dar.

Y mientras tanto, toca esperar. Al informe de LaLiga. A ver si alguien considera que lo que pasó es sancionable o si, como muchos temen, quedará en nada.

Esa espera es la que incomoda. Porque la sensación es que todo pasa muy rápido… menos cuando se trata del Espanyol.

El problema deportivo sigue ahí: 5 de 42 y sin respuestas

Más allá del ruido del derbi, el análisis también bajó al césped. Y ahí los números son los que son. Cinco puntos de 42 posibles. No hay forma de darle la vuelta a eso.

manolo banda espanyol barca

Francesc Via fue bastante claro aquí. No señala directamente a Manolo González como el principal culpable, y de hecho mantiene su apoyo mientras el objetivo siga siendo la permanencia. Pero eso no tapa lo evidente: la temporada es un fracaso. Via argumentó su postura sobre el banquillo, en un debate que ahora mismo está muy vivo: no cree que haya ningún entrenador capaz de sacar mucho más rendimiento a esta plantilla en el contexto actual. Y, sobre todo, insiste en el momento. Con solo siete partidos por delante, cambiar ahora no parece tener demasiado recorrido. Quitar a alguien que conoce bien al grupo a estas alturas tiene poco sentido, viene a ser la idea que trasladó. Eso sí, también reconoce que entiende perfectamente a quien pide una destitución, porque los números no se pueden discutir. La racha es insostenible, y eso alimenta un debate que, por mucho que se intente frenar, ya está encima de la mesa.

En ese sentido, la frase de Fernando Calero volvió a salir, como un eco que no se apaga: “Esta segunda vuelta está siendo una puta mierda”. Cruda, sí. Pero muy real.

Errores repetidos y una sensación que no se va

Uno de los puntos que más se repitió en la tertulia fue la sensación de déjà vu. Partido tras partido. Los mismos fallos. Las mismas desconexiones.

El equipo compite a ratos, se mete en los partidos… pero luego se cae. Y eso, en Primera, se paga. Siempre.

cabrera romero calero barca espanyol

Ahora mismo el miedo es real. Y es lógico. Porque el margen se ha reducido y la dinámica no acompaña. No es una paranoia, es lo que se ve cada fin de semana.

El futuro pasa por ganar… y luego decidir

El mensaje fue bastante claro. Primero, lo urgente. Ganar. Volver a sumar de tres. Romper la dinámica. Porque solo así se podrá respirar. Solo así se podrá parar ese runrún que lo embarga todo en el entorno perico.

pace manolo gonzalez

Y luego ya vendrá lo otro. Analizar. Tomar decisiones por parte de Alan Pace. Ver qué plantilla quieres. Quién debe seguir. Quién no.

El empresario norteamericano tiene en mente ese proyecto de llevar al Espanyol a ser un top-6 en cinco años. Pero ahora mismo eso suena lejano. Muy lejano.

Pol Lozano, en el centro de todo: el único que entendió el derbi

Otro de los momentos que marcó el programa fue todo lo que rodea a Pol Lozano. Porque más allá del partido, su figura salió reforzada. Y no por casualidad. Fue de los pocos que entendió de verdad lo que es un derbi.

En La Grada Ràdio se comentó con bastante claridad: Pol no solo tuvo que competir en el campo, también tuvo que aguantar fuera. Primero, las provocaciones directas de jugadores del Barça como Gavi o Fermín. Luego, algo todavía más feo. Una avalancha de insultos en redes sociales que le obligó a cerrarlas. Y eso ya no va de fútbol.

pol lozano gol barca espanyol

Francesc Via lo expresó con esa mezcla de incredulidad y enfado que se respiraba en el programa. Venía a decir algo que muchos piensan: ¿cuándo se ha visto a jugadores profesionales cantando cánticos propios de ultras sin que pase absolutamente nada? Y la pregunta no se queda ahí. También se deslizó otra, igual de incómoda: ¿desde cuándo se permiten mensajes que rozan el bullying, como los que se han visto protagonizados por Lamine Yamal?

El debate no es menor. Porque aquí no solo se habla de rivalidad. Se habla de límites. Y, según se defendió en antena, esos límites se cruzaron. Los cánticos, de hecho, se consideran “100% denunciables”, y ahí está la pelota ahora: en el informe de LaLiga y en los movimientos que pueda hacer el club a nivel legal.

Mientras todo eso se decide, hay algo que sí quedó claro en el programa. Pol Lozano salió reforzado. Por actitud, por comportamiento, por saber estar. Dentro del campo y fuera. Justo lo que se espera en un partido así.

Y en contraste, la crítica fue directa. Muy directa. A esa imagen que dejó el vestuario blaugrana por parte de un grupito de “canis cancheritos”, así se los definió en un momento del debate. Puede sonar duro, pero refleja bien el tono de indignación que había.

Al final, el mensaje es sencillo. El Espanyol necesita más Pol Lozano. Jugadores que entiendan dónde están, qué significa este escudo y cómo se compite un derbi. Porque en partidos así no solo se juega. También se representa.

El Espanyol, a seis puntos del descenso tras una jornada que aprieta la zona baja

El Espanyol se mantiene en los 38 puntos tras caer en el derbi ante el Barça, pero el escenario ya no es el mismo. El margen sobre el descenso se ha reducido a solo seis puntos y la zona baja aprieta como no lo había hecho en toda la temporada. Elche (32) ha dado un paso al frente tras ganar al Valencia, el Mallorca ha escalado hasta los 34 puntos después de su triunfo ante el Rayo y el Sevilla iguala esa cifra tras imponerse al Atlético, mientras que el Alavés ya suma 33. La tabla se ha comprimido y el colchón blanquiazul se ha estrechado al mínimo, en un contexto que como decimos ha encendido las alarmas y que obliga al equipo a reaccionar de inmediato para no complicarse el tramo final de curso.

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La lectura de Rai Amado: entre lo que pudo ser y lo que no fue

Rai Amado pasó por “La opinión del día” y dejó una de esas intervenciones que te obligan a parar un segundo y pensar. Arrancó apoyándose en una frase que ya se ha quedado clavada en el ambiente perico, la ya citada de Fernando Calero: “la segunda vuelta está siendo una puta mierda”. Y a partir de ahí, construyó un análisis que mezcla números, sensaciones y, sobre todo, una idea muy clara: el Espanyol es capaz… pero no le da.

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Porque lo que plantea Rai no es tanto que el equipo no tenga nivel, sino que lo enseña solo a ratos. Y eso, en Primera, te mata.

Dos partidos en uno: la cara y la cruz del Espanyol

El resumen del derbi, para Rai, es bastante directo. El Espanyol fue competitivo en un tramo muy concreto, desde el gol de Pol Lozano hasta el minuto 87. Ahí el equipo apretó, se lo creyó y estuvo cerca de empatar. “Yo pensaba que empatábamos”, confesó. Y esa frase dice bastante de lo que se vio.

El problema llega cuando miras el resto. “En el resto de los minutos no eres competitivo”, soltó sin rodeos. Y ahí es donde entra la palabra que más repitió: anticompetitivo. En los goles del Barça, en esas acciones concretas donde el equipo se desconecta, se rompe… y paga.

Es como si el partido fueran dos historias distintas. Una donde el Espanyol compite de verdad. Y otra donde simplemente ni está ni aparece..

Una primera parte que lo explica todo

Rai se fue al detalle táctico, pero explicado de forma muy clara. En la primera parte, el mapa lo dice todo: el Barça instalado en campo rival y el Espanyol metido atrás, con muchos jugadores en su propio campo. Poco balón, poca agresividad, poca presencia arriba. Un equipo más reactivo que protagonista.

Y eso no es solo percepción. También se refleja en los datos: menos pases, menos entradas, menos intención. Un Espanyol plano, pasivo, casi esperando que pasaran cosas.

El cambio tras el descanso: cuando el equipo sí va

Luego llega la segunda parte. Y ahí, según Rai, cambia todo. El equipo adelanta líneas, mete gente arriba, presiona mejor. Se ve en los mapas, se ve en los datos y se ve en el campo. Más disparos, más córners, más robos, más agresividad. Otra cosa.

Un detalle que puso encima de la mesa lo resume bastante bien: en la primera parte solo Kike García presionaba la salida del Barça. En la segunda ya eran dos, Roberto y Kike, saltando juntos. Eso cambia el escenario, te acerca al área rival y te permite vivir más arriba.

Y claro, cuando eso pasa, el Espanyol crece. Se lo cree. Y el Barça empieza a mirar hacia atrás.

El problema: no llega para sostenerlo

La sensación que deja todo esto es bastante clara. El Espanyol tiene dentro lo que necesita para competir, pero no consigue sostenerlo durante todo el partido. Y ahí está el gran fallo. No es tanto una cuestión de falta de calidad, sino de continuidad, de cabeza, de mantener el nivel.

Porque cuando el equipo aprieta, está cerca. Pero no basta con 20 o 30 minutos. Eso, en este momento de la temporada, se queda corto.

Siete finales y una idea clara: ganar ya

Rai también miró hacia adelante. Quedan siete partidos y lo definió como una “minigira”. Un tramo corto, muy concreto, donde todo se decide. Y ahí puso el foco en dos nombres propios: “Es clave, Levante y Rayo, sumar una victoria”. Sin excusas.

Porque el mensaje es sencillo: ganar uno de esos dos partidos te da aire, te cambia el ánimo, te permite mirar el final con otra cara. No hacerlo… ya es otro escenario. “Si no sumas victoria en estos dos partidos, sí que saltarán todas las alarmas”.

Y eso ya no es una frase hecha. Es la realidad.

Entre la crítica y la fe

La intervención de Rai no es solo crítica. Hay palo, sí, pero también hay confianza. “Yo confío, confío en Manolo, confío en el equipo”. Y remató con un recuerdo: “Somos el Espanyol y de peores hemos salido”. Esa mezcla de cabreo y fe que define bastante bien al entorno ahora mismo.

Un mensaje final: juntos o nada

La idea con la que cerró es bastante clara. Para Rai ahora no toca buscar culpables, ni hacer listas, ni mirar demasiado atrás. Eso ya llegará. “Ahora, juntos con el equipo, más que nunca”.

Porque el momento es delicado, sí. Pero todavía hay margen. Poco, pero lo hay. Y en ese margen es donde se decide todo.