OPINIÓN | La contracrónica de Caseiro tras el Barça 4-1 Espanyol: “Vade retro” y un aviso que va más allá del derbi

11 de abril de 2026

El 4-1 del Camp Nou no se queda solo en el marcador, deja una sensación incómoda que va más allá del derbi y que obliga a mirar el momento del equipo con calma pero sin engaños. Entre una primera parte muy floja y una reacción que llegó tarde, el Espanyol volvió a mostrar esa fragilidad que tanto castiga. En ese contexto aparece la contracrónica de Juan José Caseiro, titulada “Vade retro”, que recoge con tono crítico e irónico lo que muchos pericos sienten ahora mismo: no es solo perder, es cómo se pierde y lo que puede venir si no se corrigen ciertas cosas.

Vade retro

La jornada iba de retro, pero a mi solo me traía la locución latina que, acompañada de Satanás, se inmortaliza en ‘El exorcista’, para sacar al demonio de ese cuerpo. Y aquí me va a tener pronunciándola para alejar a Lucifer en forma de posiciones de descenso que se ve al fondo de la tabla.

Falló en el primero y tercero, así que lo que paró Dmitrovic no puede pensar que le hace un suma cero en el partido; volvió a complicarse Omar con una tarjeta que le redujo la agresividad que se necesita en días como este. Me quedo con Calero, encargado de cerrar mejor que Cabrera. Romero sufrió porque no hubo pareja que le acompañara en la tarea.

Al final, Urko consiguió la amarilla que deseaba para llegar limpio al tramo final, contradigo a los de la tele porque Expósito, con poco que hiciese, mejoraría un drástico primer tiempo. Y mención especial para Pol, el que mejor entiende lo que significa este tipo de partidos y como se debe actuar en ellos.

Nulidad absoluta en las bandas; nada de Ngonge, menos de Dolan. Así, Kike o el que sea, quedan reducidos a ceniza.

De las incorporaciones, empiezo por el último: Pickel seguía en la fiesta de su país. Roberto tuvo el empate y Rubén castigaba a pellizcos. Vimos a Terrats solamente en el balón parado y Milla creo que se entretuvo en intercambio de gentilezas con la grada.

Hubo un momento que parecía que si, pero la mayoría del equipo se desempeñó en el no. Será bueno pasar rápido página, en un duelo que los que dirigen este chiringo, queda cada vez más desequilibrado. Así, acabaremos como empezamos, pronunciándonos el único término vintage que me importa: “Vade retro Satana, numquam suade mihi vana”.

Juan José Caseiro