Ya se ha conocido el análisis del CTA sobre una de las jugadas más comentadas de la jornada en partido jugado entre Mallorca y Espanyol. Lo ha hecho dentro de ‘Tiempo de Revisión’, un espacio que esta temporada se ha estrenado con la idea de explicar las decisiones arbitrales más polémicas. Este curso es la primera vez que el Comité Técnico de Árbitros abre este tipo de ventana pública con intención de acercar el criterio arbitral, explicar decisiones y dar contexto a jugadas que muchas veces se quedan en la duda. Marta Frías, portavoz del CTA, es la encargada de poner voz a estas revisiones.
Una decisión de De Burgos Bengoetxea que ha generado indignación en el Espanyol
El foco, cómo no, estaba en lo ocurrido en el encuentro del domingo en Son Moix. Un partido que dejó varias acciones, pero una por encima del resto. El Espanyol se había adelantado con gol de Charles Pickel y el propio centrocampista fue expulsado más tarde en una acción bien sancionada por De Burgos Bengoetxea. Hasta ahí, poco que discutir.
El problema llegó después. El gol en propia puerta de Miguel Rubio que cambia el partido nace de una acción muy clara sobre Urko González de Zárate. Una patada de Samu Costa que condiciona directamente la jugada.
Este es el dictamen del CTA que ha dado la razón al Espanyol: «En una disputa frontal entre dos jugadores, el defensor del Espanyol cae al suelo y el balón llega a otro atacante bermellón, que finaliza y marca gol, siendo concedido por el árbitro. El VAR, tras revisar minuciosamente la jugada, recomienda al árbitro revisarla, porque considera que antes del tiro, el primer jugador del Mallorca golpea temerariamente en el pie al defensor, sin llegar a tocar el balón, con lo que se debería de decretar falta del delantero en la fase de ataque. El árbitro, tras la revisión en el campo con el OFR -on field review-, decide mantener el gol. Para el CTA, la llamada del VAR es correcta, ya que la falta existe e incluso es una acción que debería haber ido acompañada de la sacción disciplinaria de tarjeta amarilla. La decisión final del árbitro es errónea, al desestimar la recomendación del VAR y el tanto debió anularse«.
Los errores arbitrales que han marcado la segunda vuelta del Espanyol: una sucesión de decisiones que generan malestar
Esta decisión de De Burgos Bengoetxea en Son Moix no es sino el último episodio -de momento…- en una segunda vuelta marcada por la polémica arbitral. El encuentro ante el Girona dejó una de las primeras situaciones que encendieron el debate. Un penalti señalado sobre Omar El Hilali generó dudas por su rigor, pero la polémica aumentó en el tramo final. El segundo penalti, en una acción difícil de interpretar incluso con repeticiones, terminó decidiendo el partido. El Espanyol se fue con la sensación de que el margen de interpretación no había jugado a su favor.
Valencia: un error reconocido que no cambia el resultado
En Mestalla, el desenlace fue todavía más difícil de asimilar. El penalti en el tiempo añadido que dio la victoria al Valencia llegó precedido de una falta clara sobre Rubén Sánchez que no fue sancionada.
Lo más significativo llegó después, cuando el propio CTA admitió el error: «La acción previa con la sujeción ostensible que anula al defensor debió ser sancionada. El VAR debería haberlo identificado y haber llamado al árbitro para cancelar el penalti»
Una admisión que confirma la equivocación, pero que no altera el marcador.
Villarreal: decisiones contrapuestas en momentos clave
La visita a La Cerámica dejó otro episodio difícil de explicar desde el punto de vista arbitral. Un gol de Omar El Hilali fue anulado por una falta discutible en ataque.
Minutos después, en el área contraria, una acción que sí parecía merecer sanción quedó sin castigo. El contraste entre ambas decisiones acentuó la sensación de desigualdad en el criterio aplicado.
Oviedo: una acción sin revisión que genera dudas
Ante el Oviedo, el Espanyol reclamó un penalti sobre Omar El Hilali tras un contacto dentro del área. La jugada no fue sancionada y tampoco fue revisada por el VAR.
Una acción más que se suma a la lista de situaciones en las que el equipo entiende que el criterio no ha sido consistente.







