Guillermo Almada, previo al Espanyol – Oviedo: “Para levantarnos hay que jugar cuanto antes y ganar”

8 de marzo de 2026

Actualizada Cuando eres colista, las ruedas de prensa no son un trámite. Son casi una confesión pública, porque todo el mundo te mira esperando a ver si te caes del todo o si sacas la cabeza. En ese contexto aparece Guillermo Almada, técnico del Oviedo, en la previa del partido ante el Espanyol: un duelo que llega con el equipo asturiano último en la tabla y con la sensación de que cada jornada es una final sin margen para regalar nada.

El 3-0 en Vallecas aún escuece y condiciona el estado de ánimo

El golpe más reciente fue duro: el Oviedo cayó 3-0 el miércoles en el campo del Rayo. Un marcador que te deja tocado por dentro, porque no solo pierdes, sino que te vas con esa sensación de “nos han pasado por encima”. Y claro, después de una noche así, la previa de Almada se mira con lupa: no solo por lo que diga, sino por lo que transmite. Si hay enfado, si hay autocrítica, si hay orgullo.

Visitar al Espanyol: un partido para sufrir… y para agarrarse a algo

El RCDE Stadium no es un sitio cómodo cuando el rival huele necesidad. Y el Espanyol llega con la suya, porque todavía no ha ganado en 2026. Eso convierte el partido en un choque raro: dos equipos con ansiedad, cada uno a su manera. Para el Oviedo, que está abajo del todo, cualquier punto es oro. Y cuando estás colista, un empate no siempre sabe a poco: a veces sabe a vida.

La urgencia del colista: competir con cabeza y no irse del partido

A un equipo en esa situación no le vale salir a lo loco, porque lo normal es que te partan en dos. El plan suele ser otro: resistir, estar junto, minimizar errores y esperar tu momento. Y ahí la previa del técnico tiene su peso: porque el Oviedo necesita orden, pero también necesita creer que puede hacer daño. No se trata solo de correr; se trata de correr bien. Almada necesita que su equipo entre frío, serio y concentrado. Que no se caliente por cualquier cosa.

Una rueda de prensa para medir el pulso y entender el “cómo”

La previa de Guillermo Almada sirve para una cosa muy concreta: saber si el Oviedo llega roto o llega rabioso. Si hay dudas o hay ganas de morder. Si el mensaje es de protección (“hay que aguantar”) o de ataque (“vamos a por ellos”). Porque el Oviedo puede ser colista, sí, pero si algo tiene el fútbol es que te permite una rebelión en el peor momento. Y el RCDE Stadium, con el Espanyol también necesitado, puede ser un lugar donde pase cualquier cosa. La pregunta es: el Oviedo, ¿va a ir a sobrevivir o va a ir a creer?

El técnico uruguayo habló claro, con tono serio, mirando todavía de reojo el golpe del miércoles en Vallecas. Porque el 3-0 ante el Rayo dejó cicatriz. Y eso se nota cuando un entrenador se sienta delante de los micrófonos.

El Oviedo llega tocado, pero con ganas de reaccionar. Esa es la idea que quiso dejar Almada sobre la mesa.

El vestuario busca levantarse tras Vallecas

El entrenador del Oviedo reconoció que el equipo se miró al espejo después del último partido. Tocaba hablar, asumir errores y preparar la respuesta.

Lo explicó así: “Hemos hecho autocrítica y los veo con ganas de tener una revancha rápido. El fútbol es maravilloso y nos pone un partido a los cinco días para redimirnos. A los jugadores se les ve mejor y con muchas ganas de jugar. La única manera de levantarnos es jugar cuanto antes y ganar».

La palabra clave es esa: revancha. Cuando pierdes de esa manera, el siguiente partido se convierte casi en una oportunidad para borrar el mal sabor de boca.

Autocrítica tras el peor partido del curso

Almada tampoco se escondió al analizar lo que pasó en Vallecas. Nada de excusas. Fue directo: “Debemos jugar mejor, fue un mal partido desde todos los puntos de vista. Lo primero no tuvimos la coordinación con la pelota, hemos estado muy imprecisos y con muchas pérdidas, y eso te genera un desgaste mayor. Lo dijimos el otro día, fue el peor partido desde que estamos aquí. Espero que nos deje una enseñanza, que podamos cambiar esa imagen que dimos y nos acerque a ganar”.

El técnico entiende que su equipo no puede permitirse otra noche así. Cuando estás último en la tabla, cada error pesa el doble.

Un Oviedo más fresco para visitar el RCDE Stadium

Otra de las preocupaciones de la semana tenía que ver con el físico de la plantilla. El calendario aprieta y los equipos que luchan por sobrevivir suelen ir al límite.

Almada intentó mandar un mensaje de tranquilidad: “Los noté más recuperados que en la previa del choque ante el Rayo, los veo mejor. En el entrenamiento de ayer estuvieron muy bien, priorizamos la recuperación. Los veo frescos, y tenemos un día más. La intensidad ante el Rayo fue menor que ante el Atlético, estamos convencidos de que llegamos mejor que ante el Rayo”. El técnico cree que su equipo llegará con más energía al duelo del lunes.

Dudas físicas y decisiones pendientes

En la enfermería también hay nombres que siguen bajo vigilancia. Almada explicó cómo están algunos jugadores importantes como Dendoncker, Lucas Ahijado y Thiago Borbas: “Estos tres están mejor. Con David todavía estamos tomando precauciones, sobre todo por la parte climática que le está complicando para una lesión como la de él. Vamos a entrenar ahora y lo vamos a analizar. A partir de ahí tomaremos determinaciones”.

Tras el entreno se ha hecho pública la lista de convocados, que es esta: Moldovan, Aarón, C. Bailly, Rahim, A. Reina, Sibo, Ilyas, S. Cazorla, F. Viñas, Hassan, Colombatto, Dani Calvo, Ejaria, Thiago, David Carmo, A. Forés, Ilic, Nacho Vidal, Fonseca, Javi López y Agudín.

Respeto máximo al Espanyol

El entrenador uruguayo sabe que el escenario tampoco es sencillo. El Espanyol juega en casa y también llega con presión por volver a ganar.

Almada resumió de forma bastante clara qué partido espera: “Complicado y difícil como son todos sobre todo por la situación en que estamos nosotros. Tiene buenos futbolistas, es un buen equipo y juega como local pero nosotros tenemos que recuperar nuestra identidad y seguir haciendo lo bueno que estábamos haciendo. Ahora es lo que más me preocupa, que estemos frescos y podamos ser intensos. Vamos a encontrar muchas dificultades en este partido”. El Oviedo necesita recuperar sensaciones si quiere salir del fondo de la clasificación.

Defensa pública a Ilic

Uno de los momentos más curiosos de la comparecencia llegó cuando Almada habló de Ilic, uno de los jugadores más señalados por la afición esta temporada. El técnico salió a respaldarlo sin medias tintas: “Es muy buen futbolista. Paunovic insistió mucho en su fichaje, le ha costado adaptarse a la liga española, es cierto, pero le vemos más comprometido, con más nivel en los entrenamientos. Es muy buen futbolista. No tenemos plantilla numerosa y necesitamos de todos. Cuando vemos mejor a un jugador le damos minutos porque necesitamos variantes, sobre todo en la fase ofensiva”.

Un mensaje claro para el vestuario: todos cuentan en la pelea por salir del último puesto.

Un partido donde los nervios estarán en los dos lados

El Espanyol necesita ganar para cambiar la dinámica de este 2026. El Oviedo necesita puntos para no quedarse hundido.

Ese cruce de urgencias convierte el duelo del RCDE Stadium en un partido extraño, de esos en los que los nervios se sienten desde el minuto uno.

Y ahí está la gran incógnita: si el Oviedo será capaz de competir con cabeza… o si el Espanyol aprovechará el momento para volver a respirar.