LaLiga ha dado el visto bueno a una de esas ideas que a los aficionados les toca algo por dentro: una jornada en la que todos los equipos jugarán con camisetas “clásicas” o vintage, sacadas de su propia historia. Todavía no es oficial al cien por cien qué fecha será, pero la que más suena es la jornada 35, justo cuando se disputaría el Clásico entre Barça y Madrid. Vamos, un escaparate mundial perfecto para enseñar esas reliquias que se presentarían de manera conjunta el 19 de marzo.
La propuesta es sencilla y a la vez muy potente: que cada club salte al campo con una equipación inspirada en su pasado. Puede ser la de un título, la de un ascenso, la de una generación inolvidable o simplemente una que todo el mundo recuerde con cariño.
El Espanyol, rumbo al Sánchez-Pizjuán con sabor retro
Si finalmente se confirma esa jornada 35, al Espanyol le tocaría visitar al Sevilla en el Sánchez-Pizjuán. Un escenario potente, de los que aprietan, y que encima tendría ese aire de partido antiguo, como si hubieran rebobinado la cinta.
Ahí es donde entra la intriga perica: ¿qué camiseta escogería el club? Hay varias que cualquier aficionado firmaría sin mirar. La de la final de la Copa del Rey de 2000, la de las noches europeas de finales de los 80, o alguna de esas blanquiazules puras, sin adornos estrafalarios, que huelen a fútbol de verdad. De esas que ves y piensas en Raúl Tamudo sin querer.
Sería, además, una ocasión perfecta para que muchos chavales vean en directo diseños que solo conocen por fotos o por el armario del padre.
Negocio redondo y guiño al corazón del aficionado
Y es lógico. Una camiseta histórica no es solo ropa, es memoria. Es llevar encima un partido, una celebración o una época entera. Para los coleccionistas es casi un trofeo, y para el aficionado normal, un capricho que cuesta justificar… pero se compra igual.
LaLiga busca con esto hacer la competición más atractiva, sí, pero también conectar con algo que nunca falla: el recuerdo.
Un partido distinto… incluso antes de que empiece
Si todo cuadra, ese Sevilla – Espanyol podría tener un ambiente rarísimo y precioso a la vez. Dos equipos con camisetas de otra década, con estética antigua, y la sensación de estar viendo algo único.
Y quién sabe, igual hasta el fútbol acompaña. Porque estas cosas tienen algo especial. Como si el balón también supiera que ese día toca respetar la historia.
Para el perico, la duda no es si gustará la camiseta. La duda es si habrá talla cuando salga a la venta.






