El Espanyol afrontaba esta Jornada 26 con la sensación amarga del Metropolitano todavía reciente: competir, adelantarse… y acabar sin nada. La visita al Martínez Valero se presentaba como una trampa clásica, ante un rival necesitado y en un campo donde siempre cuesta respirar. Y el partido confirmó casi todos los presagios: los pericos se adelantaron dos veces, tuvieron el encuentro donde querían… y aun así solo pudieron rascar un 2-2 que sabe a oportunidad perdida. El punto suma, pero no despeja dudas ni permite recuperar el terreno perdido en la pelea europea.
Los de Manolo González alcanzan ahora los 36 puntos y ocupan la séptima posición y se mantienen plenamente metidos en el pelotón, aunque con esa sensación incómoda de que dejan escapar ocasiones para dar un salto real. La clasificación sigue comprimida hasta el extremo: Real Sociedad y Athletic también rondan esas cifras -35 puntos en ambos casos-, y cada jornada cambia el orden sin que nadie logre despegarse. Todos ellos a cierta distancia del Celta, que ha asaltado Montilivi y suma ya 40 puntos que lo reafirman en la sexta posición. El empate en Elche mantiene vivo al Espanyol en la pelea, pero no le permite consolidarse ni abrir hueco. En un tramo de temporada donde cada detalle pesa, la incapacidad para cerrar partidos empieza a costar caro.
El domingo completó un escenario que, dentro de lo posible, no fue del todo negativo para los blanquiazules. Osasuna, uno de los rivales directos, cayó por 1-0 en Sevilla, por lo que no logró atrapar al Espanyol en la tabla (los navarros se quedan en los 33 puntos). Ese resultado evita que el grupo perseguidor apriete aún más por detrás, aunque no cambia la conclusión principal: la lucha por Europa sigue convertida en un embudo donde nadie se escapa y cualquier tropiezo se paga. Con todo tan apretado, el margen de error continúa siendo mínimo y cada jornada se vive como una final encubierta.
🗓️ Viernes 27 de febrero
El Levante ganó 2-0 gracias a un final salvaje de Espí, aunque el Alavés fue mejor durante muchos minutos. Ryan sostuvo a los locales en la primera parte con varias paradas decisivas. Tras el descanso, la expulsión de Parada cambió completamente el escenario y dio alas a los granotas. Sivera evitó el gol durante un buen rato, pero el asedio fue total. Espí decidió el partido con dos tantos en los minutos finales, primero tras un balón suelto y luego culminando una contra en el descuento. Tres puntos de fe pura para un Levante que se niega a rendirse.
🗓️ Sábado 28 de febrero
Rayo y Athletic firmaron un empate (1-1) que mantiene a ambos en la pelea europea sin despejar dudas. Los locales dominaron la primera parte y se adelantaron con De Frutos. El Athletic reaccionó tras el descanso con un gol temprano de Iñaki Williams. El encuentro se abrió y ofreció ocasiones en ambas áreas, pero faltó acierto. Un punto para cada uno que sabe a poco y a mucho al mismo tiempo
El Barcelona ganó 4-1 en un partido más igualado de lo que sugiere el marcador. El Villarreal tuvo fases de control y llegó a meterse de lleno tras el 2-1. Los goles locales llegaron en momentos clave y castigaron errores concretos. Con el tercer tanto se rompió definitivamente el encuentro. Un resultado contundente que no refleja del todo la resistencia visitante.
La Real Sociedad se llevó el partido por 0-1 gracias a un gol de Carlos Soler en la primera mitad. El encuentro fue cerrado, con pocas ocasiones y mucha tensión. El Mallorca lo intentó tras el descanso, pero sin precisión ni claridad. Raíllo y Muriqi tuvieron las mejores para empatar, sin éxito. Triunfo práctico visitante y golpe duro para un Mallorca que sigue en problemas.
El Atlético ganó 0-1 con un gol en el descuento tras un partido en el que el Oviedo fue mejor durante muchos minutos. Los locales presionaron arriba, generaron varias ocasiones claras y obligaron a Oblak a firmar paradas decisivas para sostener el empate. En la segunda parte los rojiblancos tuvieron más balón, aunque el peligro siguió llegando sobre todo en las contras asturianas. Cuando todo apuntaba al 0-0, el choque se decidió en una acción aislada. Julián Álvarez marcó en el 94 y dejó helado al Tartiere con el único disparo a puerta visitante entre palos.
🗓️ Domingo 1 de marzo
Elche y Espanyol empataron 2-2 en un duelo caótico, con goles, polémica y un final cruel para los pericos. Kike García adelantó pronto al conjunto de Manolo González tras una contra perfecta, pero Aguado igualó antes del descanso en una acción confusa. En la segunda parte, un golazo de Carlos Romero devolvió la ventaja visitante cuando peor pintaba el partido. El encuentro se tensó con un incidente racista denunciado por El Hilali y varias ocasiones claras sin aprovechar por el Espanyol. Cuando los tres puntos parecían asegurados, una mano de Romero acabó en penalti transformado por Rafa Mir. Un empate que no arregla nada y alarga la sequía de ambos equipos.
El Valencia derrotó 1-0 a Osasuna gracias a un penalti de Ramazani en un partido muy igualado y con escasas ocasiones. La primera parte estuvo marcada por la intensidad y la falta de disparos a portería. En la segunda, una acción de Sadiq provocó la pena máxima que decidió el encuentro. Osasuna intentó reaccionar en el tramo final, pero apenas generó peligro real. Tres puntos vitales para un Valencia que respira y se aleja del descenso.
El Gran Derbi terminó 2-2 tras una remontada del Sevilla cuando el Betis dominaba con claridad. Los verdiblancos se marcharon al descanso con 2-0 gracias a Antony y Fidalgo. En la segunda mitad, Alexis recortó distancias y cambió el partido. Isaac Romero firmó el empate a cinco minutos del final en medio de un asedio nervionense. Un resultado que sabe a justicia para el Sevilla y a oportunidad perdida para el Betis.
El Celta ganó 1-2 tras remontar el gol inicial de Vanat en un partido abierto y lleno de ocasiones. El Girona dominó fases y dispuso de oportunidades para sentenciar, incluyendo un balón al larguero. Jutglà empató con un gran gol y un autogol de Vitor Reis consumó la remontada. En el tramo final, Radu sostuvo a los visitantes con intervenciones decisivas. Un duelo vibrante que pudo caer para cualquiera y que terminó reforzando la candidatura europea del Celta.
🗓️ Lunes 2 de marzo
El Getafe asaltó el Bernabéu con un 0-1 que puede pesar mucho en la lucha por el título. Satriano marcó antes del descanso con una volea espectacular. El Madrid tuvo ocasiones, pero se topó con un gran David Soria. En la segunda parte dominó sin claridad y acabó desquiciado. Tres puntos de oro para los azulones y un golpe serio para los blancos.
Resultados
Clasificación

Levante UD – Deportivo Alavés (2-0)
El Levante terminó imponiéndose 2-0 con un doblete tardío de Espí, pero durante toda la primera parte fue el Alavés quien llevó la batuta y sembró el pánico en el Ciutat de València. Los vitorianos salieron con más ritmo, más claridad y la sensación de que el gol era cuestión de tiempo. Solo un remate alto de Carlos Álvarez rompió esa inercia inicial, un aviso aislado en medio de un dominio visitante bastante evidente. Ryan empezó a vestirse de héroe pronto, sacando una doble parada que levantó a la grada cuando ya se temía lo peor. Pablo Ibáñez y Antonio Blanco probaron suerte desde fuera, obligando al australiano a multiplicarse como si el partido dependiera solo de él. El Levante parecía encogido, como si el peso de la clasificación le atara las piernas. Cada recuperación del Alavés olía a peligro y cada despeje local era recibido como un pequeño triunfo. Aleñá rozó el gol tras un barullo en el área y Dela tuvo que salvar bajo palos cuando Ryan ya estaba batido. El público empezó a impacientarse, pidiendo algo más que resistencia. Antes del descanso, Iván Romero lo intentó desde la frontal, pero Sivera respondió sin problemas y dejó todo igual.
Tras el descanso, el partido cambió de piel poco a poco hasta acabar con la explosión final granota. El Levante salió con otra cara, más agresivo, más convencido de que aún había vida. Álvarez estuvo a punto de abrir la lata nada más empezar, estrellando su disparo en el palo en una acción que encendió al estadio. Poco después llegó el giro decisivo: la expulsión de Parada por doble amarilla dejó al Alavés con diez y al Levante oliendo sangre. Sivera empezó a aparecer tanto como Ryan lo había hecho antes, sosteniendo a su equipo con paradas de reflejos casi imposibles. Olasagasti y luego Espí se toparon con el portero en dos acciones que parecían medio gol. Luís Castro metió más artillería y el asedio se volvió constante, con centros, segundas jugadas y disparos desde cualquier ángulo. El Alavés ya no salía de su área, defendiendo como podía y mirando el reloj. Cuando el empate parecía escrito, Espí cazó un balón suelto en el 88 y lo mandó dentro tras un rebote que desató la locura. Ya en el descuento, con los visitantes volcados, el propio Espí sentenció a la contra con una definición fría ante Sivera. El Ciutat explotó mientras el Alavés se quedaba con cara de no entender nada.
Ficha técnica:
Levante: Ryan, Toljan, Moreno, De la Fuente, Sánchez; Olasagasti, Raghouber (Rey, min.57); Tunde (Losada, min.78), Álvarez (Espí, min.57), Cortés; y Romero (Eyong, min.78).
Alavés: Sivera; Otto, Tenaglia, Pacheco, Parada; Pérez, Blanco, Ibáñez, Aleñá (Guevara, min. 72); Martínez (Garcés, min.63); y Boyé.
Goles: 1-0 Espí, min. 88; 2-0, Espí, min. 97.
Árbitro: Francisco José Hernandez Maeso (comité extremeño). Amonestó por parte del Levante a Paco Cortés (min.51) y por parte del Alavés a Aleñá (min.61), a Boyè (min.80), a Sivera (min.87) y a Ibáñez (min.94) y expulsó a Parada por doble amarilla (min.60).
Rayo Vallecano – Athletic Club (1-1)
El partido terminó 1-1, pero durante muchos minutos pareció que el Rayo tenía el guion bajo control. Vallecas volvió a latir como siempre, con esa sensación de partido incómodo para cualquiera que pisa ese estadio. El Athletic salió serio, sin complejos, pero pronto entendió que el ritmo lo marcaban los locales. El Rayo apretaba arriba, robaba y salía con velocidad, obligando a los de Valverde a jugar incómodos. Cada balón dividido se celebraba como si fuese medio gol. Unai Simón empezó a aparecer más de lo que le habría gustado. Ilias Akhomach desbordaba con descaro y Álvaro García atacaba los espacios con insistencia. El Athletic respondía con fogonazos, sobre todo cuando Iñaki Williams podía correr, pero le faltaba continuidad. El gol local llegó tras una jugada bien hilada, de esas que nacen de insistir. De Frutos remató con decisión y rompió el equilibrio. Vallecas estalló. Era el premio a una primera parte más valiente y más intensa. Antes del descanso incluso pudo caer el segundo, pero el marcador no se movió más.
El Athletic regresó del vestuario con otra cara y empató muy pronto, dejando claro que el partido aún estaba muy vivo. Berenguer agitó el ataque desde el primer balón y en una acción rápida Iñaki Williams soltó un disparo potente que silenció el estadio. Gol psicológico, de los que cambian el ánimo en segundos. A partir de ahí el duelo se volvió más abierto, casi de ida y vuelta. El Rayo no se vino abajo y siguió buscando el segundo con más corazón que cabeza. Hubo momentos de caos, de transiciones rápidas y defensas corriendo hacia atrás. La lesión de Galarreta enfrió el ritmo durante unos minutos, recordando que el calendario pesa. Los locales volvieron a encontrar portería, pero el tanto fue anulado y el murmullo recorrió la grada. El Athletic, más pragmático, intentó dormir el partido cuando pudo. En los últimos minutos se notaba el cansancio y también el miedo a perder. Nadie quería irse de vacío. El empate acabó pareciendo justo, aunque dejó esa sensación de que cualquiera pudo llevarse algo más.
Ficha técnica:
Rayo Vallecano: Batalla; Andrei, Mendy (Oscar Valentín, m.61), Lejeune, Pacha; Ciss, Gumbau (Unai López, m.61), Isi (Pedro Díaz, m.69); Álvaro (Fran Pérez, m.61), Ilias (Alemao, m.86) y De Frutos.
Athletic Club: Unai Simón; Areso (Gorosabel, m.73), Vivian, Laporte, Yuri; Ruiz de Galarreta (Rego, m.59), Jauregizar (Vesga, m.86); Iñaki Williams, Sancet (Selton, m.86), Unai Gómez (Berenguer, m.46); y Guruzeta.
Goles: 1-0, M.35: Jorge de Frutos. 1-1, M.47: Iñaki Williams.
Árbitro: Víctor García (Comité catalán). Amonestó a Isi (40), del Rayo, y a Jaureguizar (39), Sancet (65) y Vivian (71), del Athletic.
FC Barcelona – Villarreal CF (4-1)
El Barcelona se impuso 4-1 al Villarreal en un partido que se decidió por pegada y errores puntuales más que por un dominio constante. El inicio fue eléctrico, con llegadas en ambas áreas y la sensación de que cualquier cosa podía pasar. El Villarreal no se escondió y buscó atacar con valentía, encontrando espacios a la espalda de la defensa local. Durante varios minutos dio la impresión de que los visitantes estaban más cómodos, moviendo el balón sin prisa y obligando a correr al rival. Pero un error en salida cambió el guion de golpe. Un pase al espacio dejó a Lamine Yamal solo y definió con calma para abrir el marcador. Fue un gol que llegó cuando el partido parecía enfriarse. El Villarreal acusó el golpe y perdió orden, algo que se notó enseguida. Poco después, otra acción individual terminó en el segundo tanto, esta vez con un disparo colocado desde la banda. Los de Marcelino intentaron reaccionar antes del descanso, pero ya jugaban a remolque. El pitido final de la primera parte llegó casi como un salvavidas para el Villarreal.
El arranque tras el descanso cambió la atmósfera y devolvió la incertidumbre al marcador. El Villarreal salió decidido, forzó un córner y logró el 2-1 en una jugada caótica dentro del área. Durante unos minutos el partido olía a empate. Los visitantes se crecieron y tuvieron alguna opción clara para igualar, aprovechando dudas defensivas y pérdidas peligrosas. El encuentro entró en una fase abierta, con transiciones rápidas y menos control en el centro del campo. Los banquillos se activaron y el ritmo volvió a subir. El tercer gol llegó tras una acción directa que encontró a la defensa descolocada, devolviendo la tranquilidad a los locales. A partir de ahí, el Villarreal perdió fe y el choque se fue apagando poco a poco. En el tiempo añadido llegó el cuarto tanto tras una jugada revisada por fuera de juego. El marcador final resultó más amplio de lo que reflejó el desarrollo real durante muchos tramos. El Villarreal compitió, pero pagó caro cada error.
Ficha técnica:
FC Barcelona: Joan Garcia; Jules Kounde, Pau Cubarsi, Eric Garcia, Alejandro Balde; Fermin Lopez, Dani Olmo (Pedri, min.58), Marc Bernal (Ronald Araujo, min.67); Raphinha (Marcus Rashford, min.73), Lamine Yamal (Roony Bardghji, min.73), Ferran Torres (Robert Lewandowski, min.67).
Villarreal: Luiz Junior; Santiago Mourino, Pau Navarro, Renato Veiga, Sergi Cardona (Alfon Gonzalez, min.80); Nicolas Pepe (Tani Oluwaseyi, min.84), Santi Comesana (Daniel Parejo, min.80), Pape Gueye, Alberto Moleiro (Alfonso Pedraza, min.68); Ayoze Perez (Tajon Buchanan, min.68), Georges Mikautadze.
Goles: 1-0, min.28: Lamine Yamal; 2-0, min.37: Lamine Yamal; 2-1, min.49: Pape Gueye; 3-1, min.69: Lamine Yamal; 4-1, min.90 (+1): Robert Lewandowski.
Árbitro: Isidro Diaz de Mera. Amonestó a Marc Bernal (min.54), Raphinha (min.56), por parte del Barcelona, y a Alfonso Pedraza (min.69), por parte del Villarreal. También vieron la amarilla ambos técnicos, Flick y Marcelino, en el minuto 57.
RCD Mallorca – Real Sociedad (0-1)
El partido acabó 0-1 para la Real Sociedad, decidido por un único gol antes del descanso, en una primera parte tan cerrada como incómoda para el Mallorca. Son Moix arrancó con tensión, como si todos supieran lo mucho que había en juego. Los locales intentaron imponer físico y empuje, aunque sin demasiada claridad arriba. La Real, paciente, movía el balón sin prisa, esperando el error. El choque parecía de esos que se atascan y no pasa nada… hasta que pasa. Muriqi pidió penalti por un agarrón que encendió a la grada, pero el árbitro siguió como si tal cosa. Los visitantes apenas inquietaban, más allá de algún centro lateral sin rematador. El Mallorca empujaba con corazón, no con ideas. En el 36, un balón muerto dentro del área quedó a merced de Carlos Soler. Volea seca, sin florituras, y silencio en Son Moix. El 0-1 cayó como un jarro de agua fría para los bermellones. Hasta el descanso, más nervios que fútbol.
La segunda mitad empezó con el Mallorca obligado a dar un paso adelante, aunque lo hizo con más ansiedad que orden. La Real Sociedad se sintió cómoda defendiendo su ventaja, cerrando espacios y dejando pasar los minutos. Los locales movían el balón de un lado a otro sin encontrar grietas. Cada centro parecía el último recurso. Raíllo tuvo una clarísima de cabeza, pero se fue arriba cuando la grada ya cantaba gol. Ese fallo pesó como una losa. La Real no mató el partido, pero tampoco concedió demasiado. Muriqi remató fuera otra ocasión que olía a empate. El tiempo corría y el Mallorca se quedaba sin gasolina ni claridad. Los visitantes empezaron a dormir el juego con oficio. El público apretaba, aunque con esa sensación amarga de que no iba a llegar. El pitido final confirmó lo que llevaba minutos intuyéndose: derrota local y tres puntos que vuelan, y la sensaci´ñon que Martín Demichelis, que vio el partido desde la grada, tiene mucho trabajo por delante.
Ficha técnica:
RCD Mallorca: Leo Román; Maffeo (Mateu Morey 78′), Valjent, Raíllo, Mójica; Omar Mascarell (Manu Morlanes 78′), Samú Costa (Javi Llabrés 83′), Sergi Darder; Jan Virgili (Abdon Prats 83′), Mateo Joseph (Luvumbo 68′) y Vedat Muriqi.
Real Sociedad: Remiro; Aramburu, Zubeldia, Caleta-Car, Sergio Gómez; Gorrotxategi (Yangel Herrera 83′), Turrientes, Carlos Soler (Luka Sucic 63′); Guedes, Zakharyan (Barrenetxea 63′) y Oyarzabal (Pablo Marín 83′).
Gol: 0-1 (36′) Carlos Soler.
Árbitro: Miguel Sesma Espinosa (Riojano). Amonestó a los visitantes Aramburu y Gorrotxategi.
Real Oviedo – Atlético de Madrid (0-1)
El partido terminó 0-1 para el Atlético con un gol en el último suspiro, tras una primera parte en la que el Oviedo fue quien llevó la iniciativa. El colista salió sin complejos, presionando arriba y obligando a los rojiblancos a jugar incómodos desde el primer minuto. Hassan fue un puñal por banda derecha y Viñas probó suerte varias veces. Oblak empezó a trabajar pronto, con paradas de mucho mérito que mantuvieron el empate. El Atlético, espeso, buscaba transiciones rápidas pero sin precisión en los últimos metros. Sorloth y Lookman apenas pudieron conectar con claridad. El Oviedo creía de verdad que podía hacer daño y la grada empujaba como en una final. Hubo entradas duras, nervios y poco control en el centro del campo. En los últimos minutos antes del descanso llegaron dos ocasiones clarísimas locales, ambas salvadas por el portero esloveno. Se marcharon a vestuarios con la sensación de que el 0-0 castigaba al que más lo había intentado.
La segunda parte cambió el guion, aunque el desenlace sería aún más cruel para los asturianos. El Atlético dio un paso adelante y empezó a monopolizar el balón, obligando al Oviedo a replegar. La entrada de jugadores frescos dio algo más de pausa a los visitantes. Aun así, las mejores contras seguían siendo del equipo local, que encontró espacios a la espalda de la defensa rojiblanca. Cazorla aportó claridad cuando entró al campo, y el Oviedo rozó el gol en un par de transiciones mal finalizadas. El Atlético también llegó a marcar, pero el tanto fue anulado por fuera de juego claro. Los minutos finales fueron un asedio emocional, con el Oviedo defendiendo con todo. Parecía que el empate estaba firmado. Hasta que en el descuento apareció Julián Álvarez. Recibió dentro del área, se acomodó y sacó un disparo seco imposible para Aarón. Gol en el 94 y silencio absoluto en el Tartiere. El Atlético se llevó todo con un único tiro a puerta entre los tres palos.
Ficha técnica:
Real Oviedo: Aarón Escandell; Nacho Vidal (Lucas, m. 80), Dani Calvo, Carmo, Javi López; Sibo, Fonseca (Colombatto, m. 65); Hassan (Ilic, m. 71), Reina (Cazorla, m. 80), Ilyas Chaira (Thiago Fernández, m. 71); y Fede Viñas.
Atlético de Madrid: Oblak; Nahuel Molina, Giménez, Le Normand, Julio Díaz; Mendoza (Koke, m. 61), Johnny Cardoso (Giuliano, m. 61); Almada (Marcos Llorente, m. 71), Baena, Lookman (Julián Álvarez, min 46); Sorloth (Griezmann, m. 61).
Árbitro: Soto Grado (comité riojano). Amonestó a los locales Nacho Vidal (42’), Javi López (71’) y a los visitantes Le Normand (45’) y Molina (71’).
Gol: 0-1 (94′) Julián Álvarez.
Elche CF – RCD Espanyol (2-2)
El partido terminó 2-2 tras un final agónico, otro empate que alarga la mala racha de ambos equipos y deja esa sensación de “casi” que pesa más que una derrota clara. El Elche empezó queriendo mandar con balón, moviéndolo de lado a lado, pero el Espanyol esperaba con calma, como si supiera que su momento iba a llegar. Y llegó pronto. Minuto 7 y contra de libro: pase largo de Pol Lozano y Kike García arrancando desde su campo para definir con un punterazo finísimo. Silencio momentáneo en el Martínez Valero. Los de Sarabia siguieron empujando, con posesión pero poca claridad, mientras los pericos salían como cuchillos cada vez que recuperaban. Dmitrovic apenas tuvo trabajo serio durante muchos minutos. El Espanyol incluso rozó el segundo con un disparo de Pol Lozano desde la frontal que pasó cerca. El Elche insistía, centraba, protestaba, pero no encontraba la forma. Y cuando parecía que el descanso llegaría con ventaja blanquiazul, apareció una jugada caótica. Un balón suelto, dudas atrás y Aguado metiendo la pierna para empatar casi sin saber cómo. Gol psicológico justo antes del intermedio. El Espanyol se fue al vestuario con cara de “esto lo teníamos”.
La segunda parte siguió el mismo guion: dominio territorial del Elche y un Espanyol preparado para castigar cualquier error. Rafa Mir tuvo el 2-1 en una ocasión clara, pero Dmitrovic respondió bien. Y en la siguiente acción llegó el golpe visitante. Carlos Romero apareció desde segunda línea y soltó un misil que se coló limpiando la escuadra. Un golazo de los que se oyen hasta en casa. El 1-2 dejó tocado al equipo local durante unos minutos, aunque volvió a la carga con centros constantes y empuje más que ideas. El partido se calentó todavía más con el lamentable episodio racista denunciado por El Hilali, que obligó a activar el protocolo y tensó el ambiente. El Espanyol tuvo incluso la sentencia en una contra que acabó en el palo de Terrats. Y cuando ya se saboreaban tres puntos de oro, llegó el desastre. Mano de Carlos Romero dentro del área, revisión y penalti en el último suspiro. Rafa Mir no falló. Quedaban aún minutos eternos de añadido, con sufrimiento máximo y un Espanyol resistiendo como podía, incluso con uno menos. Al final, tablas y la sensación de que ni unos ni otros saben ya cómo ganar un partido.
Ficha técnica:
Elche: Dituro; Petrot, Affengruber, Bigas (Chust 46′), Germán Valera (Pedrosa 75′); Cepeda (Diangana 72′), Aguado, Febas, Tete Morente (Josan 65′), Rafa Mir, André Silva (Álvaro Rodríguez 72′).
Espanyol: Dmitrovic, El Hilali, Cabrera, Riedel, Carlos Romero, Urko, Pol Lozano (Pickel 57′), Dolan (Miguel Rubio 95′), Edu Expósito (Terrats 75′), Pere Milla (Jofre 57′) y Kike García (Roberto 75′).
Árbitro: Galech Apezteguía (navarro). Expulsó a Pickel por doble amarilla en el minuto 94′. Además, amonestó al local Rafa Mir y a los visitantes Dolan, Urko, Edu Expósito y Roberto.
Goles: 0-1 (6′) Kike García; 1-1 (42′) Aguado; 1-2 (56′) Carlos Romero; 2-2 (89′) Rafa Mir, de penalti.
Incidencias: Encuentro de la 26ª jornada de LaLiga EA Sports disputado en el Estadio Martínez Valero ante 25.028 espectadores.
Valencia CF – CA Osasuna (1-0)
El Valencia se llevó el partido por 1-0 con un penalti transformado por Ramazani en la segunda parte, en un duelo espeso, tenso y con más nervios que fútbol durante muchos minutos. Mestalla empujaba desde el inicio, consciente de lo que había en juego, pero el equipo de Corberán tardó en encontrar claridad. Osasuna no se achicó y planteó un partido incómodo, de contactos constantes y ritmo entrecortado. Sadiq fue el más activo en los locales, moviéndose por todo el frente de ataque y obligando a la defensa rojilla a estar muy pendiente. Víctor Muñoz respondió por los visitantes con desborde y ganas, provocando incluso una amarilla temprana a Gayà. El balón circulaba, pero sin profundidad real. Mucho ruido, pocas nueces y ningún disparo claro a portería. Budimir apenas pudo participar y el centro del campo se convirtió en un campo de batalla. Los minutos pasaban sin que nadie lograra imponer su juego. El descanso llegó con la sensación de que el 0-0 era lógico… y también inevitable.
La segunda mitad empezó con el mismo guion, aunque con algo más de urgencia por parte del Valencia. El partido seguía trabado hasta que apareció una acción individual que lo cambió todo. Sadiq ganó la espalda de la defensa, se plantó ante Sergio Herrera y fue derribado, provocando un penalti claro. Ramazani asumió la responsabilidad y marcó, aunque tuvo que repetir el lanzamiento por invasión en el área. En el segundo intento volvió a engañar al portero. Gol en el 67 y estallido en Mestalla, más de alivio que de euforia. A partir de ahí el Valencia se replegó, consciente de lo que se jugaba, y Osasuna dio un paso adelante buscando el empate con más corazón que precisión. Los rojillos colgaron balones, apretaron, pero Budimir estuvo bien controlado toda la tarde. Los últimos minutos fueron de sufrimiento local, con despejes, interrupciones y cada balón dividido vivido como si fuera el último. El pitido final liberó a todo Mestalla y le dio oxígeno a Corberán.
Ficha técnica:
Valencia: Stole Dimitrievski; Thierry Correia, Unai Nunez, Eray Coemert, Jose Gaya (Jesus Vazquez, min.77); Guido Rodriguez, Largie Ramazani (Diego Lopez, min.90), Filip Ugrinic (Cesar Tarrega, min.77), Luis Rioja (Arnaut Danjuma, min.56); Javier Guerra, Umar Sadiq (Hugo Duro, min.90).
Osasuna: Sergio Herrera; Valentin Rosier, Alejandro Catena, Jorge Herrando (Juan Cruz, min.81), Javi Galan; Jon Moncayola (Asier Osambela, min.90+3), Victor Munoz, Raul Moro (Enrique Barja, min.81), Lucas Torro (Moi Gomez, min.81), Ruben Garcia (Raul Garcia, min.74), Ante Budimir.
Goles: 1-0, min.67: Largie Ramazani, de penalti.
Árbitro: Adrian Cordero, asistido en las bandas por Israel Barcena y Judit Romano, en el VAR: Raul Gonzalez y Jose Munuera. Amonestó a Jose Gaya (min.30), Eray Coemert (min.58), Thierry Correia (min.90+5), por parte del Valencia, y a Valentin Rosier (min.21), Sergio Herrera (min.65), Moi Gomez (min.84), por parte de Osasuna.
Real Betis – Sevilla FC (2-2)
El derbi terminó 2-2 tras una remontada sevillista que dejó helada La Cartuja cuando el Betis ya acariciaba la victoria con un 2-0 al descanso. El ambiente era de final desde el primer minuto, con entradas duras, protestas y esa electricidad que solo aparece cuando se cruzan estos dos. El Sevilla empezó presionando arriba, pero el Betis fue creciendo poco a poco hasta hacerse dueño del ritmo. Fornals encontraba espacios y Abde empezaba a volver loco a su par por banda. La primera ocasión seria llegó con un centro venenoso que obligó a despejar como se pudo. Poco después, Antony cazó un balón suelto y firmó el 1-0 con una acción acrobática que levantó a todo el estadio. El gol encendió a los verdiblancos y dejó tocado al Sevilla. Los de Pellegrini olían sangre y siguieron empujando. El segundo llegó tras una jugada preciosa por banda y una definición de Fidalgo al primer toque, limpia, sin pensar. El Sevilla intentó reaccionar, pero apenas inquietó. El descanso llegó con sensación de dominio total bético y de derbi encarrilado.
La segunda parte fue otra historia, más sucia, más emocional y mucho más abierta. El Sevilla dio un paso adelante con orgullo, sabiendo que perder así dolía doble. Empezó a tener balón, a colgar centros y a pisar campo rival con insistencia. El Betis se replegó, quizá demasiado pronto, buscando matar el partido a la contra. En una de esas llegadas, Alexis apareció dentro del área para empujar el 2-1 y meter de lleno a los suyos. El gol cambió el ánimo del partido y también el ruido del estadio. El Sevilla creyó y el Betis empezó a dudar. Valles sostuvo a los locales con una parada espectacular que evitó el empate momentáneo. Pero a falta de cinco minutos, Isaac Romero cazó un balón suelto en la frontal y fusiló para el 2-2. Silencio, incredulidad y rabia en las gradas. Los últimos instantes fueron un intercambio de golpes desesperado, con un palo y un despeje bajo palos que evitaron que alguien se llevara todo. El pitido final sonó como liberación para unos y como castigo para otros.
Ficha técnica:
Real Betis: Álvaro Valles; Aitor Ruibal, Diego Llorente, Natan, Ricardo Rodríguez; Marc Roca, Fornals, Fidalgo (Altimira 70′); Antony, Ez Abde y ‘Cucho’ Hernández (Bakambu 70′).
Sevilla FC: Vlachodimos; Carmona (Ejuke 46′), Azpilicueta (Januzaj 74′), Gudelj, Kike Salas; Juanlu, Agoumé, Sow (Mendy 90′), Suazo (Oso 46′); Alexis Sánchez (Isaac Romero 70′) y Akor Adams.
Goles: 1-0 (16′) Antony; 2-0 (37′) Fidalgo; 2-1 (62′) Alexis Sánchez; 2-2 (85′) Isaac Romero.
Árbitro: De Burgos Bengoetxea (vasco), con el gallego Iglesias Villanueva en el VAR. Amarillas a los locales Antony, Diego Llorente y Natan, así como a los visitantes Suazo, Isaac Romero y, Juanlu.
Girona FC – RC Celta (1-2)
El partido terminó 1-2 para el Celta tras una remontada en Montilivi que dejó al Girona con cara de incredulidad después de ir por delante. Desde el primer minuto se vio que iba a ser un duelo abierto, sin especular, con dos equipos que entienden el fútbol como un intercambio constante de golpes. El Celta salió a presionar muy arriba y empujó al Girona hacia su área, obligándolo a jugar incómodo. Mingueza probó suerte con un disparo lejano que se estrelló en el larguero y encendió las alarmas locales. El Girona respondió con una llegada clara de Tsygankov que obligó a intervenir al portero. El ritmo era alto, casi eléctrico, y nadie quería bajar revoluciones. Gazzaniga cometió un error en un despeje que casi cuesta el gol, aunque logró corregirse con una parada salvadora. Poco después, Vanat aprovechó un balón peinado tras un córner para marcar el 1-0 y desatar la euforia. El gol no calmó el partido, lo volvió aún más salvaje. Antes del descanso, Fer López se recorrió medio campo y su disparo se fue al palo por milímetros. El Girona se fue al vestuario ganando, pero con la sensación de que todo estaba en el aire.
La segunda parte mantuvo la misma locura, aunque con el Celta cada vez más convencido de que podía darle la vuelta. Arnau se topó con el larguero en una acción que pudo sentenciar el choque y que acabaría pesando muchísimo. El Celta no se vino abajo y siguió atacando con paciencia y fe. Jutglà firmó el empate con un control exquisito y un disparo potente a la escuadra que silenció Montilivi. El 1-1 cambió completamente la inercia emocional del encuentro. El Girona intentó reaccionar, pero empezó a perder claridad con balón. Radu apareció con una parada espectacular para evitar el segundo local y mantener a los suyos con vida. Los cambios dieron frescura, pero el Celta parecía tener viento a favor. En una acción desafortunada, un centro lateral acabó en propia puerta de Vitor Reis y el 1-2 cayó como un jarro de agua helada. El Girona se lanzó con todo al ataque en los minutos finales, acumulando jugadores arriba y dejando espacios atrás. Ounahi y Echeverri lo intentaron de todas las maneras, pero Radu se convirtió en un muro. El pitido final confirmó una remontada que premia la insistencia celeste y castiga la falta de acierto local.
Ficha técnica:
Girona: Paulo Gazzaniga; Hugo Rincon (Joel Roca, min.81), Vitor Reis, Daley Blind, Arnau Martinez; Fran Beltran, Axel Witsel (Claudio Echeverri, min.73), Viktor Tsigankov, Thomas Lemar (Azzedine Ounahi, min.64), Bryan Gil (Ivan Martin, min.65), Vladyslav Vanat (Abel Ruiz, min.73).
Celta: Ionut Andrei Radu; Javi Rodriguez, Joseph Aidoo, Carlos Dominguez (Manu Fernandez, min.85); Oscar Mingueza (Javi Rueda, min.85), Miguel Roman, Ilaix Moriba, Sergio Carreira; Hugo Alvarez (Williot Swedberg, min.59), Fer Lopez (Jones El-Abdellaoui, min.73), Ferran Jutgla (Andres Antanon, min.73).
Goles: 1-0, min.35: Vladyslav Vanat; 1-1, min.58: Ferran Jutgla (Oscar Mingueza); 1-2, min.70: Vitor Reis (pp).
Árbitro: Miguel Ortiz, asistido en las bandas por Jose Garrido y Guillermo Santiago. Amonestó a Claudio Echeverri (min.81), Arnau Martinez (min.89), por parte del Girona, y a Ferran Jutglà (min.42), Williot Swedberg (min.89), por parte del conjunto visitante.
Real Madrid – Getafe CF (0-1)
El Real Madrid acabó cayendo 0-1 ante el Getafe y el Bernabéu se quedó mudo en una noche rara, de esas que huelen a lío por el título. El partido arrancó con el Getafe plantado arriba, sin complejos, como si jugara en casa. Presionaba, mordía, y el Madrid no encontraba la salida limpia. La amarilla temprana a Kiko Femenía ya avisaba de que aquello iba en serio. Vinícius tuvo un mano a mano que parecía medio gol, pero David Soria sacó una mano salvadora. Luego Arda Güler probó suerte y otra vez el portero azulón respondió con reflejos de videojuego. El Madrid rondaba el gol, pero no lo agarraba. Y cuando mejor parecía, llegó el golpe. En el 38’, Satriano cazó un balón suelto en la frontal y soltó una volea brutal, directa a la escuadra. Un misil que dejó a Courtois clavado y al estadio en silencio absoluto. El Getafe se fue al descanso por delante y con la sensación de estar haciendo algo grande.
Tras el paso por vestuarios, el guion era el esperado: balón blanco y bloque azulón bien juntito. El Madrid tocaba y tocaba, aunque sin esa chispa que asusta. Arbeloa movió el banquillo buscando revolver el partido, metiendo piernas frescas y algo más de colmillo arriba. Rüdiger tuvo el empate en un remate que pasó rozando el palo, de esos que te hacen llevarte las manos a la cabeza. Rodrygo también lo intentó, pero la puntería no estaba fina. El Getafe resistía con orden y con un David Soria enorme bajo palos. El partido se fue calentando, faltas, protestas y tarjetas por doquier. En el descuento, roja directa a Mastantuono y poco después Liso a la calle por doble amarilla. Un final tenso, espeso, con el Madrid volcado y el Getafe defendiendo cada balón como si fuera el último. El pitido final confirmó la sorpresa: 0-1 y un lío tremendo en la pelea por LaLiga.
Ficha técnica:
Real Madrid CF: Courtois; Trent, Rüdiger, Alaba, Carreras; Tchouameni, Arda Güler, Fede Valverde; Thiago Pitarch, Gonzalo, Vinícius Jr. Rodrygo (55’), Huijsen (55’), Carvajal (55’), Mastantuono (70’), Brahim (87’).
Getafe CF David Soria; Juan Iglesias, Boselli, Domingos Duarte, Zaid Romero, Diego Rico; Kiko Femenía, Luis Milla, Arambarri; Satriano, Luis Vázquez. Liso (58’), Mario Martín (70’), Abqar (91’).
Gol: 0-1, Satriano (38’).
Árbitro: Alejandro Muniz. Amonestó a Dean Huijsen (min.68), Aurelien Tchouameni (min.71), Alvaro Carreras (min.90+3), Vinicius Junior (min.90+4), y, además expulsó con tarjeta roja Franco Mastantuono (min.90+5), por parte del Madrid: y a Mauro Arambarri (min.35), Diego Rico (min.64), Adrian Liso (min.79), Kiko (min.8), Martin Satriano (min.84), y expulsó por doble amarilla a Adrian Liso (min.90+7), por parte del conjunto azulón.
Expulsiones: Mastantuono (95’), Liso (96’).








