Actualización El encuentro entre Elche CF y RCD Espanyol quedó marcado en su tramo final por un grave incidente de carácter racista. En el minuto 80, el colegiado Iosu Galech decidió interrumpir el partido y activar el protocolo antirracista después de que el lateral perico Omar El Hilali le comunicara haber recibido un comentario ofensivo de índole racista por parte de Rafa Mir. En el acta se ha conocido la naturaleza del mismo: «En el minuto 78, el jugador del RCD Espanyol Omar El Hilali, me dice que Rafa Mir se dirigió a él diciéndole ‘viniste en patera'» –Radio MARCA ha trasladado que el jugador franjiverde insiste que lo pronunciado fue «te voy a arrancar la cabeza»-.

El delantero del conjunto ilicitano negó los hechos mediante gestos, pero la situación obligó a detener el juego conforme a la normativa vigente. Durante varios minutos, la tensión sustituyó al fútbol sobre el césped del Martínez Valero.
El colegiado activa el protocolo contra el racismo tras la queja de Omar El Hilali provocada por las palabras de Rafa Mir.#LaCasaDelFútbol #LALIGAEASPORTS pic.twitter.com/fVnRZkSpfA
— Movistar Plus+ Deportes (@MPlusDeportes) March 1, 2026
El árbitro dialogó con ambos capitanes y con los jugadores implicados antes de reanudar el encuentro, en una escena que evidenció la gravedad de lo sucedido y el impacto emocional del momento.
Durante la semana el incidente será investigado con todo el material audiovisual disponible, y se decidirá si es constitutivo de sanción. Habrá que escuchar asimismo a los protagonistas, Omar, Rafa Mir e incluso Urko, que ha oído ese lamentable comentario.
También cabe denunciar que las redes sociales de Omar han sido objeto de comentario absolutamente despreciables, que contrastan con otros mensajes de apoyo.

Un precedente reciente que agrava la situación
El episodio resulta especialmente doloroso para el futbolista blanquiazul, ya que no es la primera vez que sufre insultos racistas durante un partido. En octubre de 2023, durante un Cartagena-Espanyol de LaLiga Hypermotion, El Hilali denunció haber sido objeto de insultos desde la grada mientras se disponía a realizar un saque de banda. Aquel incidente también provocó la activación del protocolo correspondiente.
Posteriormente, las autoridades identificaron al autor de los hechos, el club local procedió a su expulsión como abonado y, en mayo de 2025, la justicia dictó una condena de ocho meses de prisión por delito de odio. Este antecedente refuerza la gravedad de que el jugador vuelva a verse envuelto en una situación similar.
Un problema persistente que ensombrece la competición
El fútbol profesional español mantiene desde hace años mecanismos para actuar ante conductas racistas, con protocolos específicos destinados a proteger a los jugadores y sancionar a los responsables. Aun así, episodios como el ocurrido en el Martínez Valero evidencian que el problema no ha desaparecido por completo.







