En Esports COPE, Quique Iglesias puso sobre la mesa un tema que suele pasar desapercibido… hasta que explota. Siete futbolistas, algunos de ellos importantes del Espanyol, acaban contrato en 2027 y, a día de hoy, no hay negociaciones abiertas para renovar. Es decir, si nada cambia pronto, el club podría entrar en ese famoso “último verano” con medio equipo pendiente de su futuro.
El propio periodista lo resumió con claridad y cierta sorpresa: “A lo mejor es que no los quieren, pero no hay oferta de renovación.” Y lanzó una advertencia: “Es importante que no comiencen en el año 2026 o 2027 sin renovar, porque ya sabes cómo acaba la historia cuando te queda solo un año.”
Titulares, referentes… y un capitán
Algunos de los nombres no son secundarios precisamente. Hablamos de Ángel Fortuño, Omar El Hilali, Rubén Sánchez, Pol Lozano, Edu Expósito, Pere Milla y Kike García. Es decir, un portero de futuro, laterales, centrocampistas titulares y uno de los referentes ofensivos del equipo.

Iglesias subrayó especialmente algunos casos que le resultan difíciles de entender: “A mí me sorprende que Expósito no tenga una oferta de renovación, que Omar no tenga una oferta de renovación, y que Pere Milla no tenga una oferta de renovación, y el capitán Pol Lozano tampoco.”

Cuatro piezas muy visibles en el once y en el vestuario.
Incertidumbre dentro y fuera del vestuario
La falta de movimientos no solo afecta a la planificación deportiva. También al ambiente. Según explicó el periodista, la situación a nivel de dirección deportiva está generando dudas entre los propios futbolistas y sus entornos. “La indefinición en la dirección deportiva hace que haya incomodidad por parte del entorno de muchos futbolistas para saber qué pasará a partir del mes de junio.”
El caso Calero y la sensación de espera
Iglesias añadió otro ejemplo que refuerza la sensación de pausa en las oficinas. Fernando Calero acaba contrato antes, en 2026, y tampoco hay señales de movimiento. “En el 2026 acaba Calero, y de momento nadie ha llamado ni tan solo para sentarse a renovar.”

No es un caso aislado, sino parte de un escenario más amplio donde muchas decisiones parecen en pausa. El riesgo de llegar a la última temporada sin acuerdos es evidente: pérdida de poder negociador, posibles salidas a bajo coste o incertidumbre constante durante todo el curso.






