El Nàstic de Cristóbal Parralo, nuevo destino para Hugo Pérez

20 de enero de 2026

Actualización Quien siga de cerca la sección de cedidos del Espanyol ya conoce la historia. Hugo Pérez no ha logrado asentarse en Huesca y su situación se ha ido torciendo con el paso de las semanas. El central, cedido el pasado agosto por el RCD Espanyol de Barcelona a la SD Huesca, llegó con la idea de sumar experiencia en Segunda, pero la realidad ha sido bastante más fría.

Una cesión que no ha funcionado

Hugo Pérez aterrizó en Huesca después de hacer parte de la pretemporada a las órdenes de Manolo González. Empezó con minutos con Sergi Guilló pero con su destitución y la llegada de Bolo la cosa se torció. Los números hablan solos: 247 minutos repartidos en cuatro partidos. Su última aparición fue el 1 de noviembre, cuando jugó 78 minutos ante el Albacete. Desde entonces, seis partidos en el banquillo y cinco sin entrar ni en la convocatoria. Una desconexión total.

Un contexto que invita a mover ficha

A esa falta de minutos se sumaron comentarios que en Huesca no sentaron bien, según se ha ido deslizando en el entorno. Añadido a la situación deportiva, ha sido suficiente como para entender que lo mejor es buscar una salida ordenada, sin ruido y pensando en el beneficio de todas las partes. El Espanyol no quiere un jugador parado y el Huesca tampoco una cesión que no suma.

El Nàstic aparece en escena

Ahí entra el Gimnàstic de Tarragona. Lo avanzó Genís Cruz desde VAVEL Nàstic, y se ha confirmado esta mañana: Hugo Pérez ha cerrado su fichaje por el conjunto grana, y se pondrá a las órdenes de Cristóbal Parralo de forma inmediata. Se trata del segundo refuerzo del Nàstic en este mercado, con la defensa como prioridad absoluta.

Un Nàstic necesitado y con urgencias

El contexto en Tarragona tampoco es sencillo. El Nàstic atraviesa una racha muy delicada, con cuatro derrotas seguidas y el descenso cada vez más cerca. Hacía 16 años que el club no encadenaba una serie así. El equipo, que empezó el curso mirando al ascenso, ahora camina con nervios y muchas dudas. En ese escenario, la llegada de Hugo Pérez se entiende como una apuesta para tapar grietas atrás y ganar competencia.

Una salida lógica para todas las partes

Para Hugo, el movimiento tiene sentido. Necesita jugar, sentirse importante y volver a coger ritmo. Para el Espanyol, liberar una cesión estancada y recolocar al futbolista es casi una obligación. Y para el Nàstic, sumar piernas y carácter en una zona donde el equipo sufre. No es una operación rimbombante, pero sí una de esas que el mercado de invierno suele dejar cuando aprietan el calendario y la clasificación.