Hoy debe cerrarse la llegada al Espanyol de Irvin Cardona, el delantero del Ausburgo por el cual han estado negociando los responsables del club perico. En su lista de peticiones a Fran Garagarza, Manolo González incluyó a dos hombres de ataque, consciente de cómo ha quedado de debilitada esa parcela. Efectivamente, la reciente marcha de Martin Braithwaite ha dejado un vacío significativo en la delantera, obligando al club blanquiazul a buscar soluciones inmediatas para reforzar su ataque; en este sentido, con la llegada del francés habrá que ver qué rol viene a ejercer exactamente, ya que a priori no acaba de cumplir con el perfil de hombre diferencial que muchos consideran debería tener en nómina el RCDE. Este movimiento se produce en un contexto donde los recuerdos de los descensos anteriores del equipo aún están muy frescos en la memoria de los aficionados pericos. En este sentido, el análisis de los roles de Raúl de Tomás y Joselu Mato en esas caídas a Segunda división ofrece una perspectiva clara sobre por qué el Espanyol no puede permitirse otro revés y necesita urgentemente un nuevo referente goleador. De todos modos y pese a que en el mundo del fútbol lo más importante es el gol, lo que a la postre determina el porvenir de un equipo, también es verdad que no sólo con goleadores se puede subsistir, y en el RCDE tenemos ejemplos muy claros. Y es que al Espanyol, pese a haber tenido últimamente en nómina a grandes delanteros, ello no le ha servido para encontrar cierta estabilidad, como demuestra el hecho de que a pesar de contar con hombres de referencia arriba ha bajado hasta dos veces en esas circunstancias a Segunda división.
La salida de Braithwaite del Espanyol: un golpe duro
Martin Braithwaite, a pesar de las dudas que había sobre su rendimiento y compromiso tras su espantada en la pasada pretemporada, aportó experiencia y sobre todo goles en el ataque perico. Su marcha deja al equipo sin un referente claro en la delantera, aumentando la presión sobre el director deportivo Fran Garagarza para encontrar un reemplazo adecuado ya que la falta de un delantero de calidad puede condenar al Espanyol a repetir errores del pasado.

Raúl de Tomás y el descenso de 2020
Raúl de Tomás llegó al Espanyol en enero de 2020 con la misión de salvar al equipo del descenso; el hispano-dominicano fue seleccionado para reemplazar a Borja Iglesias, pero no se unió al Espanyol hasta el mercado de invierno, tras ser adquirido del Benfica por 22,5 millones de euros. A pesar de su notable esfuerzo y su capacidad goleadora, no pudo evitar que el equipo terminara perdiendo la categoría.

Su rendimiento fue uno de los pocos puntos brillantes en una temporada desastrosa, pero la dependencia excesiva en un solo jugador evidenció las deficiencias estructurales del equipo. Este ejemplo subraya la necesidad de contar con más de un delantero capaz de marcar diferencias. Tras anotar 45 goles en 89 partidos, su salida fue abrupta debido a conflictos con diferentes figuras en la entidad, y dejó el equipo por una cantidad muy inferior a los 40 millones que esperaba ingresar poco tiempo antes la entidad por él.
Joselu Mato y el descenso de 2023
La historia se repitió en 2023 con Joselu Mato. Pese al fracaso económico que supuso la salida de Raúl de Tomás, el Espanyol se movió muy bien en el mercado fichando al jugador del Alavés cuando estaba sin equipo. Aunque Joselu demostró ser un delantero competente y fue el máximo goleadorsdel equipo y también obtuvo el premio Zarra al mejor anotador nacional, el Espanyol nuevamente se encontró en una posición precaria, culminando en otro descenso.

La contribución de Joselu fue innegable -el internacional español acumuló 17 goles este curso en 38 partidos, más otros 3 con la selección- pero su presencia no fue suficiente para compensar las carencias del equipo en otras áreas del campo. Esto resalta la importancia de una estrategia de fichajes equilibrada que no solo se centre en un delantero estrella, sino en un apoyo adecuado para garantizar una oferta ofensiva sólida y variada.
Lecciones del pasado
Las experiencias con Raúl de Tomás y Joselu Mato enseñan una lección a tener muy en cuenta: la dependencia en un solo delantero para llevar el peso del ataque puede llegar a ser peligrosa. Las lesiones o una bajada en el rendimiento como la que tuvo el citado Joselu en la recta final del curso pueden dejar al equipo en situación de vulnerabilidad. El Espanyol necesita diversificar su ataque, y esto pasa por fichar a un delantero que pueda complementar a los jugadores actuales y crear una competencia sana dentro del equipo.
Opciones en el mercado
De hecho, como apuntábamos al inicio el Espanyol ha buscado en este mercado de fichajes dos perfiles de delantero diferentes, uno que correspondería a un hombre que pueda aportar liderazgo y estabilidad sin que esté ya de vuelta de su carrera, ya que el Espanyol no quiere convertirse en un retiro dorado para viejas glorias en la fase final de su carrera, y otro que encajaría en el perfil de una joven promesa con hambre de éxito, uno de los requisitos que como ha manifestado ya en público prioriza Manolo González. Una de las claves está en encontrar jugadores que se adapten al estilo de juego del equipo y que puedan integrarse rápidamente. Garagarza, con la limitación que supone contar con unos recursos escasos, ha estado obligado a actuar con precisión, evitando optar por refuerzos que no se ajusten exactamente a las necesidades del equipo cayendo en la tentación de fichar por fichar. Pese a que la economía de la entidad no está para grandes dispendios, la inversión en la delantera es una apuesta necesaria teniendo en cuenta el retorno potencial en términos de rendimiento deportivo y estabilidad en LaLiga. En cualquier caso aprendiendo de los descensos pasados y las contribuciones de Raúl de Tomás y Joselu Mato, el Espanyol debe fichar a delanteros que no solo puedan aportar goles, sino que también complementen a sus compañeros y fortalezcan el conjunto del equipo; ese es el reto, evitar repetir los errores del pasado y asegurar un futuro competitivo en LaLiga EA Sports.







