La mentira de la Sala Beckett

20 de febrero de 2024

Sigue coleando la polémica desatada entre el Espanyol y la sala teatral Beckett, por la representación de ‘Cacophony’, obra en la que aparecen referencias a un violador al que se identifica como jugador blanquiazul. Tras la denuncia del padre de una joven seguidora perica en redes sociales se sucedieron los comunicados: primero, el del club, en el que mostraba su indignación con el guion de la obra en cuestión: «No podemos tolerar que se nos pueda relacionar con esta problemática, más aún cuando, en nuestro Club, nunca se ha vivido una situación como la que se plantea. Es un tema tan sensible como la sensibilidad que pedimos por nuestro club. Siempre estaremos en contra de la violencia, las actitudes reprobables y que es necesario erradicar, como las que muestra la obra». A lo que respondía la Sala Beckett acusando al Espanyol de que sus argumentos suponían un atentado contra la libertad de expresión, contra el arte y que su «fanatismo» ponía en peligro la integridad de los actores y responsables de la obra, que según él estaban recibiendo amenazas graves contra su integridad física. Ha tenido que ser un conocido tuitero perico, Óscar Ruitort, el que dejase sin argumentos la tesis del director de la Sala Beckett, Toni Casares, en el sentido que necesitaban ambientar a ese acusado de violación en un equipo de Segunda división, y que como tal el único candidato era el Espanyol. Riutort desvelaba como en noviembre de 2022 se hizo la lectura dramatizada de la adaptación de Anna Serrano, ya prevista su programación y escogido el reparto, con la particularidad de que en esos momentos, el club perico estaba en Primera división.