
La tertulia de este jueves en La Grada Ràdio arrancó con David Andrés, Jesús Martínez “Zenitram”, Raúl Alonso y Héctor García alrededor de la mesa, bajo la dirección de Francesc Via, y con sensaciones para todos los gustos después del golpe sufrido ante el Rayo Vallecano. Raúl reconocía estar “Expectante a ver qué pasa con el Elche”, mientras Zenitram seguía digiriendo lo ocurrido en Butarque: “Medio recuperandome del disgusto de Butarque, a ver qué pasa con el Elche”. Héctor, fiel a ese personaje que tantos debates provoca cada vez que aparece en La Opinión del Día, saludaba directamente a quienes discrepan de él: “Hola a todos mis haters, ¿qué gracía tendría la vida sin enemigos?”. David Andrés era quien llegaba con el pulso bastante más bajo: “Yo estoy muy tranquilo, en el futbol marca mucho el último partido, mañana jugamos con el colista, confiado pese a los errores que cometimos en Butarque”.
Sergi Mas y un Espanyol-Elche de aquellos que apetece recordar
Antes de meterse de lleno en el partido de mañana, Sergi Mas pasó por el programa con su sección “Fútbol moderno”, esta vez viajando hasta el 9 de marzo de 2014. Aquel día, con Javier Aguirre en el banquillo, el Espanyol celebraba su partido número 100 en Cornellà-El Prat y lo hizo pasando por encima del Elche de Fran Escribá por 3-1. David López necesitó poco más de un minuto para abrir el marcador de cabeza tras un córner de Simão, y Colotto repitió la fórmula en el 21 para dejar el encuentro muy encarrilado. Ya después del descanso, Pizzi hizo el tercero tras recortar dentro del área y ver cómo su disparo acababa dentro después de tocar en Botía. El Elche tuvo alguna opción de recortar, con Kiko Casilla respondiendo a un disparo de Carlos Sánchez, y acabó encontrando el 3-1 con un gol en propia puerta de Fuentes. Un Espanyol muy serio, muy práctico y capaz de resolver el partido sin convertirlo en una montaña rusa, justo lo que muchos pericos firmarían para este viernes.
Zenitram vuelve a ver cosas del Espanyol de la pasada temporada
Terminada la visita al pasado tocaba regresar al presente, y ahí Zenitram fue bastante menos nostálgico. “He vuelto a ver el Espanyol del año pasado, tengo mis dudas. Estoy un poco desanimado. No me ha gustado el equipo fuera, ni ganando en Pamplona, y lo de Butarque fue un despropósito”, explicó. Su preocupación va más allá de una derrota concreta. Lo que le chirría es que, cuando el Espanyol juega lejos del RCDE Stadium, vuelve a mostrar comportamientos demasiado parecidos a los que tantos problemas le dieron el curso pasado. Pamplona acabó con victoria, sí, pero incluso allí vio cosas que no terminaron de convencerle.
David Andrés pide tiempo para un Espanyol todavía en construcción
David Andrés planteó una mirada bastante diferente. Para él, ni la puntuación ni el juego permiten todavía sacar conclusiones demasiado rotundas. El equipo está probando cosas, Manolo está moviendo piezas y varios fichajes llegaron con el curso ya prácticamente encima. El parón de tres semanas puede ser oro para ordenar todo eso, siempre que antes se gane al Elche. David considera precisamente ese partido decisivo para el clima que acompañará al Espanyol durante toda la pausa. Una derrota encendería otra vez un debate que nunca ha terminado de desaparecer y convertiría tres semanas sin competición en un juicio diario alrededor del entrenador.
Raúl Alonso avisa de que el colista tiene bastante más fútbol de lo que parece
Raúl Alonso puso el acento en una contradicción curiosa de este comienzo de campeonato: el Espanyol está ofreciendo una imagen bastante más convincente en casa que fuera, pero mañana recibe a un rival que tampoco parece responder a la fotografía que enseña la clasificación. El Elche llega último y sin victorias, aunque ha competido en varios encuentros y ha demostrado capacidad para reaccionar. Mirar únicamente la tabla puede ser una trampa. Precisamente por eso, el partido exige una versión seria desde el comienzo y nada de pensar que los tres puntos vienen incluidos con la condición de colista del rival.
Héctor García vuelve a poner a Manolo en el centro del debate
Y llegó el gran choque de la tarde. Héctor García considera que la temporada puede acabar moviéndose otra vez en una zona bastante gris y relaciona parte de ese riesgo con la continuidad de Manolo González. “Es una temporada que será mediocre como las ultimas, no creo que suframos pero el ‘hate’ que hay es porque te han vendido un proyecto bueno, te traer a Monchi de director deportivo y te trae algún jugador como Bryan Zaragoza que sube el nivel pero la base es la misma. Y Manolo perdió el rumbo la temporada pasada y esta vez está volviendo a pasar. Si queríamos un proyecto nuevo se debía haber cambiado al entrenador, eso lo llevamos dentro y volverá cada vez que perdamos un partido”. Su tesis no parte tanto de Butarque como de todo lo acumulado anteriormente.
Via entiende parte del argumento porque el pasado sigue muy presente
Francesc Via aceptó una parte importante de ese razonamiento. Su posición es que la continuidad de Manolo llevaba incorporado este riesgo desde el primer día, porque buena parte del entorno todavía no ha pasado página de la racha del curso anterior. Cada derrota vuelve a abrir exactamente la misma carpeta. No importa demasiado que entre medias haya victorias o momentos mejores: cuando aparece un partido como el de Butarque, regresan las dudas, los debates y las cuentas pendientes.
Héctor: “Es que no se puede pasar página”
Héctor respondió sin demasiados rodeos: “Es que no se puede pasar página, fuimos la risa de la Liga la pasada temporada. ¿Creemos que Manolo con una plantilla mejor haría mejores partidos?¿Qué sentido tiene que por jugar tres partidos en una semana cambie medio equipo? Lo ha vuelto a hacer”. Esa rotación masiva frente al Rayo fue uno de los puntos que más molestaron al tertuliano. Para él no se trata de un accidente aislado, sino de decisiones que se van repitiendo y alimentan la idea de que el equipo vuelve a cometer errores conocidos.
David defiende que los objetivos también forman parte del balance
David Andrés quiso poner la otra mitad sobre la mesa. Manolo ha ido cumpliendo los objetivos que le han encargado desde que asumió el equipo y no le parece justo que cada tropiezo vuelva a colocar toda su etapa en cuestión. Cuando recordó este argumento apareció rápidamente Zenitram con una réplica corta y bastante gráfica: “ha fallado 18 veces”, en referencia a aquella larguísima racha sin ganar de la pasada temporada. Via recordó que el objetivo final del club era evitar el descenso y se consiguió, mientras David apuntó que el equipo llegó incluso al tramo final con opciones de acercarse a Europa. Ahí estaba el choque de la tertulia: qué pesa más, el resultado final o todo lo sufrido para llegar hasta él.
Monchi también entra en una discusión que iba mucho más allá del entrenador
La discusión acabó alcanzando a Monchi. Héctor cuestionó algunas decisiones de la construcción de plantilla, mientras David defendió que el director deportivo ha trabajado condicionado por un margen económico bastante limitado. Su argumento fue sencillo: antes de juzgar el mercado también hay que mirar cuánto dinero había realmente para hacerlo. Héctor no se movió demasiado de su posición. A su juicio, incluso con una plantilla mejorada resulta complicado imaginar una evolución futbolística clara mientras Manolo siga al frente.
Zenitram lanza la pregunta que resume buena parte del problema
En ese punto apareció una de las preguntas más interesantes de la tarde. “¿Por qué hay un Espanyol de dos caras, uno que rinde en casa y otro que no fuera?”, planteó Zenitram. El contraste existe. En Cornellà el equipo ha mostrado mayor personalidad, mientras lejos de casa ha dejado momentos muy pobres, con Butarque como ejemplo más reciente. La cuestión es si hablamos de un problema estructural, de algo mental o simplemente de una fase de construcción que todavía necesita tiempo.
Via pide esperar para saber hacia dónde va realmente este Espanyol
Via considera que la nueva línea de juego todavía no está consolidada y que habrá tiempo para exigir resultados más claros una vez haya pasado este primer bloque. Si el equipo no crece y Manolo no consigue asentarlo, llegará el momento de tomar decisiones. Pero cree que ahora sí se aprecia un intento por jugar mejor con pelota, aunque lo de Butarque fuese difícil de defender. “Estamos creciendo un poco, sí, pero lo hace una persona, Manolo, que a la que hace una cagada se le saca todo”, resumió. Y recordó otra cuestión fundamental: quienes decidirán llegado el caso no son los medios ni las redes, sino Monchi y Alan Pace. La gran incógnita es saber si ellos tendrían la misma paciencia que tuvo el club durante la mala racha de la pasada campaña.
Héctor insiste en que la etapa de Manolo ya terminó para él
Héctor quiso precisar que su postura no nace de una cuestión personal. Le gusta Manolo, lo ha defendido en otros momentos y valora su trabajo, pero considera que las etapas se terminan. Para él, esta ya lo hizo. Su idea habría sido cambiar de entrenador durante el verano, no destituirlo ahora con la competición empezada. También llevó esta visión al terreno de algunos futbolistas que cree que ya no deberían formar parte del proyecto, con especial insistencia en Jofre Carreras, uno de los jugadores a los que más ha cuestionado durante los últimos meses.
David reclama algo poco habitual en la historia reciente del Espanyol: estabilidad
David Andrés llevó entonces el debate hacia un asunto casi histórico. El Espanyol ha tenido demasiadas veces el gatillo preparado con sus entrenadores y pocas etapas largas para construir algo con calma. Cree que Manolo tiene más aspectos positivos que negativos y merece margen para intentar levantar este proyecto. Si no funciona, llegará la decisión y ya está. Lo que no comparte es que el técnico vuelva a encontrarse prácticamente en el punto de partida cada vez que el equipo pierde.
Via confiesa su hartazgo por un ambiente que siempre vuelve al mismo sitio
Via fue incluso más allá al explicar que espera que la etapa de Manolo pueda terminar el próximo verano o incluso antes si los resultados obligan, pero lamenta que alrededor del entrenador exista una tensión permanente que hace difícil valorar cada momento por separado. Zenitram cree que, precisamente viendo ese clima, alguien dentro del club tendrá que tomar una decisión si la situación se enquista. David considera que el sector más claramente contrario al técnico sigue siendo minoritario. Via, en cambio, percibe que cada error importante añade gente a ese grupo.
Zenitram recuerda que el cariño no da inmunidad en el fútbol profesional
Zenitram quiso separar dos cosas. Manolo es una persona muy querida por buena parte del espanyolismo y eso nadie lo discute, pero estamos hablando de “fútbol profesional” y los recuerdos de los 18 partidos sin ganar aparecen en cuanto el equipo vuelve a mostrar síntomas parecidos. Héctor coincidió en que el proyecto necesitaba otro técnico desde verano, aunque aclaró que no lo cesaría ahora mismo. Y ahí Via decidió hacer algo casi terapéutico: cambiar de asunto e intentar que durante un rato nadie pronunciase otra vez la palabra Manolo. La tertulia había quedado dividida entre manolistas y antimanolistas y todavía faltaba hablar del rival de mañana.
Bryan Zaragoza aparece como uno de los nombres para cambiar el partido
Cuando por fin llegó el Elche, Héctor pidió directamente la titularidad de Bryan Zaragoza. Via recordó que tanto el propio jugador como Manolo explicaron tras Butarque que, después de una pretemporada extraña, todavía necesita tiempo para alcanzar su mejor punto físico. David, aun entendiendo ese proceso, cree que Bryan necesita también un partido desde el inicio, especialmente en casa, donde pueda encadenar acciones buenas, dar una asistencia o encontrarse con un gol que acelere su adaptación.
Zenitram sueña con Bryan y Calatrava abiertos, Javi por dentro y Roberto arriba
Zenitram puso sobre la mesa un ataque que seguramente firmaría más de un aficionado: Bryan Zaragoza y Calatrava en las bandas, Javi Hernández apareciendo entre líneas y Roberto Fernández como referencia. Ahí surgió otro pequeño giro del programa: Héctor reconoció que Javi le ha acabado convenciendo. Sus cuatro asistencias a Roberto han terminado tumbando las dudas que tenía sobre él, igual que el propio Roberto está obligando a rectificar a quienes no terminaban de verle condiciones para ser el nueve de este Espanyol.
Roberto sigue derribando prejuicios a base de goles
Zenitram admitió que él también había sido crítico con Roberto y todavía lo considera técnicamente “justito”, pero le reconoce ese instinto que vale muchísimo en un delantero: necesita muy poco para meterla dentro. Héctor tampoco espera que llegue ya una llamada de la selección española, aunque sí destacó un punto importante para el proyecto: Roberto es un futbolista que se está revalorizando a una velocidad enorme. Cada gol mejora al equipo y, al mismo tiempo, aumenta el patrimonio deportivo del club.
Marcos Fernández vuelve a abrir otro debate en ataque
Marcos Fernández también tuvo su espacio. Héctor mantiene dudas sobre si puede asentarse realmente en Primera, aunque sus números y sus minutos sobre el césped están ofreciendo argumentos para pensar que hay jugador. No necesita demasiado para aparecer cerca del gol y ya ha demostrado capacidad para competir con los mayores. El debate no está tanto en si merece oportunidades, porque se las ha ganado, sino en cuál puede ser su techo real dentro de esta plantilla.
Héctor sí aplaude la apuesta de Manolo por Roger Hinojo
Después de tanta crítica, Héctor también quiso reconocer una decisión del entrenador: la apuesta por Roger Hinojo. Le gusta que un futbolista formado en casa tenga minutos y pueda convertirse en un activo deportivo y económico para el club. Su comparación fue con Hartman, aunque Raúl Alonso y Via le hicieron ver que el partido contra el Elche parece bastante favorable para el neerlandés. Si el Espanyol domina y juega muchos minutos en campo contrario, Hartman puede actuar casi como un carrilero, dejando una salida de tres con Unai Núñez, Cabrera y Riedel.
Ganar al Elche antes del parón se convierte en una necesidad ambiental
David cerró buena parte del análisis regresando al punto de partida. Este equipo todavía está en construcción y seguramente habrá que esperar hasta después del parón para comprobar hasta dónde ha avanzado. Pero esa explicación tiene una condición: antes hay que ganar al Elche. Tres semanas sin competir después de una victoria servirían para trabajar con cierta calma. Tres semanas después de una derrota frente al colista convertirían cada entrenamiento, cada decisión y cada debate en una lupa enorme sobre Manolo y la plantilla.
Zenitram pide más fuera de casa y Via tira de memoria perica
Zenitram siguió reclamando un Espanyol con mayor mordiente lejos de Cornellà. Via respondió con un ejercicio de memoria histórica y dejó una frase para bajar un poco las expectativas sobre ese supuesto Espanyol dominador como visitante que algunos parecen recordar. “Os traiciona la memoria, el Espanyol nunca ha ganado muchos partidos fuera de casa”. Una cosa es exigir que el equipo compita mejor que en Butarque y otra reconstruir un pasado que quizá nunca existió exactamente así. Mañana, en cualquier caso, no habrá excusa geográfica: se juega en el RCDE Stadium y toca recuperar las buenas sensaciones de casa.










