Sergio Ramos aclara el papel de Monchi tras los rumores sobre el Sevilla: “Él actualmente tiene otro proyecto”

2 de junio de 2026

El nombre de Monchi volvió a aparecer este lunes en clave Sevilla, aunque esta vez el mensaje dejó bastante claro que su presente ya va por otro lado. Sergio Ramos compareció para explicar el fracaso de la operación de compra del Sevilla FC junto a Five Eleven Capital, un movimiento que llevaba semanas generando muchísimo ruido en la capital andaluza. Entre explicaciones, versiones cruzadas y ese ambiente tan sevillista de drama institucional, hubo una pregunta que era casi obligada: qué papel podía tener Monchi si algún día el proyecto de Ramos acababa entrando en Nervión. Y ahí, el camero fue claro, aunque con matices: “Él actualmente tiene otro proyecto, en el cual ha decidido dar ese paso”. Ese proyecto, ahora mismo, es el Espanyol.

El excentral no esconde su buena relación con Monchi

Durante los últimos meses se había especulado mucho con una posible vuelta de Monchi al Sevilla de la mano de Sergio Ramos. No era una idea sacada de la nada, porque entre ambos existe una buena relación personal y porque el nombre del gaditano siempre queda pegado al club nervionense, quiera o no quiera. Ramos lo reconoció cuando le preguntaron directamente por él: “Con Monchi normalmente mi equipo me diría ‘mira, básate en las respuestas que tienes que dar y di que no venimos a hablar de otras cosas’. Pero con Monchi, independientemente de que es buen amigo, todo el mundo le conoce y sabe el nivel de importancia que ha tenido”. Es una respuesta con cariño y respeto, pero también con un punto de realidad: Monchi ya no está esperando en la puerta del Sevilla.

sergio ramos

“Él tiene otro proyecto”: el Espanyol aparece en el centro del mensaje

La frase de Ramos tiene mucho interés en clave perica porque llega apenas unas semanas después de que Monchi fuese presentado como director general deportivo del Espanyol. El excentral sevillista no cerró la puerta a nada en términos eternos, porque en fútbol eso siempre es peligroso, pero sí dejó claro que el presente de Monchi está en otro sitio. Y ese otro sitio es Cornellà. Para el Espanyol, que acaba de iniciar una etapa nueva con Alan Pace al frente, no es un detalle menor que desde Sevilla también se asuma públicamente que Monchi ya ha elegido camino.

Ramos asegura que tiene “nombres muy importantes” para su proyecto

Sergio Ramos también quiso transmitir que, si algún día su grupo logra cerrar la operación por el Sevilla, tendrá preparada una estructura deportiva fuerte. Lo dijo así: “El día que se dé el caso de que nosotros hagamos esa transacción, tenemos un desarrollo deportivo ilusionante y con nombres muy importantes que nos ayudarán, obviamente, a levantar el Sevilla”. O sea, Ramos no quiso quedarse sin respuesta deportiva, pero tampoco colocó a Monchi como una pieza de ese tablero. Más bien al contrario: vino a decir que hay plan, que hay contactos, que hay gente preparada, pero que Monchi está metido en otra historia.

La red de contactos de Ramos, otro argumento de su propuesta

El camero defendió también su experiencia y sus relaciones dentro del fútbol como una parte importante del proyecto que quería construir en el Sevilla. Ahí tiró de carrera internacional, de vestuarios grandes y de contactos acumulados durante años. Lo explicó con una frase larga pero bastante clara: “Especialmente vengo del mundo del fútbol, a nivel internacional. He estado en España, en París, en México, y tengo la suerte de tener una relación extraordinaria, con el poder y el proyecto que entiendo que a las necesidades del Sevilla le vendrían muy bien. Ponernos a hablar de lo deportivo cuando ni siquiera los socios nos han contestado, imagínate, pero sí, tenemos un proyecto ilusionante”. En otras palabras: Ramos quiere hacer valer su nombre y su agenda. Pero Monchi, de momento, no entra en esa ecuación.

Monchi ya había cerrado la puerta al Sevilla en su presentación

En realidad, esta carpeta ya venía bastante cerrada desde la presentación de Monchi con el Espanyol. Aquel día, el gaditano quiso cortar de raíz los rumores que lo situaban cerca de una vuelta al Sevilla, ya fuese con los actuales dirigentes o con una alternativa accionarial. Su respuesta fue directa: “No hubo ninguna posibilidad, ni de los que están ahora ni de nadie”. Y no se quedó ahí. Quiso dejar claro que su llegada al Espanyol no era una segunda opción ni una sala de espera, sino una decisión profesional tomada con convencimiento.

monchi sergio ortega

“Estoy aquí porque es donde he querido estar”

Monchi fue todavía más explícito cuando explicó por qué aceptó el proyecto blanquiazul. “Estoy aquí porque es donde he querido estar, porque es donde han querido que esté. El Sevilla tiene que continuar y puede, debe y estar capacitado a continuar, sin que Monchi esté. El Sevilla es muy grande, tiene magníficos profesionales. Es una historia preciosa, de la que siempre me sentiré orgulloso. No podemos pensar siempre que Monchi y el Sevilla deben estar juntos. Mi condición de sevillista sigue estando, hoy soy profesional del Espanyol y ojalá pueda vivir cosas preciosas. El Sevilla tiene que seguir su camino, Monchi debe ser historia. Siempre intentar vincular a Monchi con el Sevilla no es bueno, porque puede, debe y seguro que va a crecer sin Monchi en su estructura”. Más claro, casi imposible. Cariño por el Sevilla, sí. Pero presente y trabajo en el Espanyol.

Alan Pace le convenció sin vender humo

Uno de los puntos más interesantes de aquella presentación fue cómo Monchi contó su relación con Alan Pace. No lo vendió como una operación fría, ni como un simple contrato firmado en un despacho. Habló de una cena, de conversaciones, de feeling y de sentirse valorado. Lo explicó así: “Si Alan me permite, que creo que me permite, contaré cómo ha sido la historia. Hace dos meses y medio, a través de amigos comunes, quedamos un día para cenar y hablar de fútbol, si ningún objetivo profesional, por intercambiar opiniones. En esa cena, aquí en Barcelona, hubo buen feeling desde el primer momento. Tuvimos más reuniones en las que el noviazgo empezó ser algo más serio, intentamos los dos conquistarnos, y todo lo que escuché de él me gustó, imagino que a él también. Empezamos a hablar de cosas más profesionales y llegamos a un acuerdo en el cual me encuentro cómodo, satisfecho, ilusionado y agradecido”. Para un club como el Espanyol, necesitado de señales fuertes, esa explicación tuvo bastante peso.

monchi pace rcde stadium

Una apuesta que Monchi asegura que no estaba condicionada

También dejó claro que su continuidad en el Espanyol no dependía de lo que pasara en Sevilla ni de ningún movimiento externo. El propio Monchi quiso explicar que, una vez dado el paso, su compromiso ya no tenía marcha atrás. “Plan exacto no había uno marcado. Sabiendo que yo, en cualquier caso, hubiera seguido en el Espanyol. No estaba condicionado. Moralmente, una vez que doy un paso adelante, mi continuidad no tenía ningún tipo de condicionante. Es verdad que hay un momento complicado, estaba en el día a día, y creíamos todos que era bueno tirarme al ruedo e intentar ayudar en lo poco o mucho que pudiera, transmitiendo confianza, tranquilidad, algo d experiencia en situaciones defensivas. Por eso se anuncio en vísperas del partido ante el Athletic. Posiblemente si no hubiera sido anunciado habríamos ganado igual. No hay una concatenación de hechos, creíamos que era el momento”.

El Espanyol no quiere ser una copia del Sevilla

Otra idea que Monchi dejó marcada es que su llegada no significa convertir al Espanyol en una copia del Sevilla. Su pasado sirve, claro, porque ahí construyó buena parte de su prestigio. Pero el club blanquiazul necesita su propio camino. Lo dijo con una frase que encaja bastante con lo que quiere escuchar el espanyolismo: “Las comparaciones no ayudan a mucho, no tenemos que mirarnos a nadie, el Espanyol es suficientemente grande para tener una motivación. Mi experiencia en el Sevilla me sirve a mí, por el aprendizaje de las cosas que hice bien o mal, para ser el mejor profesional posible. Me sirve lo vivido en Roma, en Birmingham, pero para crecer yo. El Espanyol tiene que ser el Espanyol. Lo suficientemente grande para tener su propia idiosincrasia y objetivos, que tienen que ser ambiciosos. Vamos a estudiar y poner todo para tener un 10”. Y ahí hay una clave importante: no se trata de traer recuerdos de Nervión, sino de construir algo propio en Cornellà.

Ambición, sí, pero con trabajo por delante

Monchi sabe que su nombre genera ilusión. Sería absurdo negarlo. Pero también sabe que el Espanyol no se va a reconstruir con frases bonitas. En su presentación fue prudente y ambicioso a la vez: “No es bueno ni debemos ponerle puertas al campo. Si la gente se ilusiona, encantado y ojalá podamos estar a la altura. Vengo con una ambición y unas ganas tremendas, pero aquí puedo decir lo que queráis, que todo tiene cabida. El movimiento se demuestra andando, queda mucho trabajo por hacer, pero en cuanto a dedicación, ambición e ilusión, al máximo. Ojalá pueda responder a esas expectativas”. El mensaje es de manual, pero también es cierto: ahora toca demostrarlo en el mercado, en la plantilla y en la estructura deportiva.

Sentirse querido también pesó

La decisión de Monchi también tuvo una parte personal. El gaditano explicó que Alan Pace respetó desde el primer momento su papel como presidente del San Fernando, algo que para él tiene un valor enorme. “No me vendió humo, me puso las cosas muy claras. Sobre todo, hay dos cosas, una, para mí muy personal e importante, que a lo mejor aquí no es llamativa, es que en ningún momento puso en duda mi otra labor, que es ser presidente del CD San Fernando. Para mí es muy importante. Y me sentí querido, y eso, hay momentos en la vida, que el sentirse querido tiene más valor que otras cosas. Estaba en un momento, en el que al transmitirme confianza y cariño fue muy importante. Respetar algo que, siendo pequeño, para mí es muy grande, el San Fernando, y ese cariño”. A veces el fútbol va de organigramas, sí. Pero también de confianza. Y Monchi quiso subrayarlo.

Ramos ayuda a cerrar una carpeta incómoda

Con sus palabras, Sergio Ramos no solo habló del Sevilla. También ayudó, sin querer o queriendo, a reforzar el mensaje que Monchi ya había trasladado en Cornellà: ahora tiene otro proyecto. La compra del Sevilla por parte de Five Eleven no salió adelante, Ramos no da la negociación por muerta y su proyecto asegura tener nombres fuertes en lo deportivo. Pero Monchi ya está en el Espanyol. Y para el club blanquiazul, en plena nueva era, eso es lo importante: que su director general deportivo no aparezca como una figura en tránsito, sino como una pieza central del proyecto de Alan Pace.

Te explicamos cómo elegir LaGrada.org como fuente preferida en Google y ver más noticias pericas en el buscador