Sergio García toma el mando del Espanyol B: “Aquí la intensidad no se negocia”

14 de julio de 2026

lagrada fuente google 1El RCD Espanyol ha presentado este martes a Sergio García como nuevo entrenador del filial blanquiazul. El exdelantero regresa al club desde una posición distinta, ahora sentado en el banquillo y con una responsabilidad muy concreta: preparar futbolistas capaces de acercarse al primer equipo. Su vuelta tiene un fuerte componente emocional, pero también una exigencia profesional clara. No regresa únicamente por lo que fue como jugador. Regresa para demostrar lo que puede ser como técnico.

Monchi considera que Sergio García es el técnico adecuado

Durante la presentación, Monchi explicó los motivos de una elección que combina capacidad profesional e identificación con el Espanyol. “Es el entrenador ideal para este momento”, afirmó el director general deportivo, que también defendió la necesidad de incorporar a la estructura personas preparadas y vinculadas al sentimiento blanquiazul: “Queremos seguir creciendo en la academia y acumular gente capaz que, además, sienta el blanquiazul como algo suyo”.

Marco Otero pone el criterio profesional por delante del pasado perico

Marco Otero también quiso dejar claro que el nombramiento no responde únicamente a la condición de exjugador. “Sergio está aquí porque encaja en el perfil que buscábamos. Que además conozca y haya vivido la identidad del club es un valor añadido”, señaló. La dirección de La21 entiende que el conocimiento interno del Espanyol ayuda, pero que el primer requisito sigue siendo estar preparado para entrenar y formar.

Un regreso que Sergio García vive con emoción

El nuevo técnico del filial reconoció que la presentación le removía por dentro. Volver a la que fue su casa durante tantos años no es una situación cualquiera. “Estoy hasta un poquito nervioso porque volver a un lugar donde he estado muchos años, donde me han querido y me han tratado superbien, siempre es de agradecer. Pero vengo aquí a trabajar, a dar el máximo de mí y a seguir creciendo como entrenador”, explicó.

El filial debe preparar jugadores para el fútbol profesional

Sergio García entiende que el Espanyol B debe ser el puente entre el fútbol formativo y el profesional. Ahí está uno de los grandes saltos en la carrera de cualquier canterano. “Al final llevan muchos años jugando al fútbol, está claro, pero no es lo mismo jugar en cantera que intentar ser profesional”, afirmó. Su trabajo consistirá en reducir esa distancia para que los jugadores lleguen al primer equipo mejor preparados.

Competir contra adultos cambia por completo la exigencia

El nuevo entrenador recordó que el filial ya no vive en el mismo contexto que los equipos juveniles. Los jugadores deben enfrentarse cada semana a futbolistas mayores, con experiencia y con clubes que se juegan mucho en cada partido. “Ahora ya vas a competir con gente de verdad, con gente mayor que tú, que tiene la obligación de ganar cada fin de semana porque se juega muchas cosas”, avisó.

El objetivo es reducir el salto hacia el primer equipo

Sergio quiere que el trabajo diario permita a los jóvenes adaptarse a una competición más dura y cercana al fútbol profesional. “Nosotros intentaremos que, en el día a día y en los entrenamientos, puedan llegar al fin de semana siendo lo más competitivos posible. Y que si algún día llegan al primer equipo no vean un salto tan grande”, explicó. Esa frase resume buena parte del sentido que debe tener un filial.

La picaresca también puede ayudar a formar mejores futbolistas

Durante su etapa como jugador, Sergio García destacó por su imaginación, su lectura del juego y esa pillería que muchas veces no aparece en los manuales. Trasladar esa personalidad a los jóvenes no será sencillo. “Eso se lleva o no se lleva y es difícil conseguirlo”, reconoció. Aun así, su cuerpo técnico intentará aportar experiencia práctica para que los jugadores aprendan a interpretar mejor ciertas situaciones.

Sergio García quiere recuperar parte de aquel fútbol de calle

El técnico cree que algunos detalles pueden trabajarse, aunque no todos los futbolistas tengan el mismo instinto. “Intentaremos que alguno pueda coger esa pillería y que nos dé ese plus en el terreno de juego”, señaló. No se trata de enseñar trucos sin más, sino de ayudar a los jóvenes a tomar decisiones rápidas y entender qué pide cada momento del partido.

La cantera estará al servicio del primer equipo

Sergio García explicó que el proyecto planteado por Monchi y Marco Otero tiene una idea central: el fútbol formativo debe generar jugadores para el primer equipo. “El proyecto que tienen es que la cantera del Espanyol tiene que estar al servicio del primer equipo”, afirmó. El filial no será una estructura aislada, sino una herramienta conectada con las necesidades de Manolo González.

El nuevo técnico confía en el talento de La21

El entrenador considera que el Espanyol cuenta con futbolistas de nivel suficiente para avanzar dentro del club. “Creo que tenemos muy buenos jugadores en la cantera y buenos mimbres para que el primer equipo pueda tirar de ellos. Por eso estoy aquí”, explicó. La misión pasa por trabajar ese talento y darle las herramientas necesarias para competir cuando llegue la oportunidad.

La formación será prioritaria, pero sin renunciar a ganar

Sergio García no quiere reducir la temporada a una cuestión de resultados, pero tampoco acepta un filial instalado en la comodidad. La formación será la base y la clasificación llegará después. “Aquí estamos para formar. Ya está, para formar. Pero tampoco nos ponemos ningún techo”, indicó.

El Espanyol B no quiere mirar hacia la zona baja

El técnico dejó claro que el filial debe ser competitivo durante todo el año. “No queremos un equipo que esté de media tabla para abajo, evidentemente, pero lo principal es formar jugadores”, afirmó. El objetivo deportivo no puede poner en riesgo el desarrollo de los jóvenes, aunque ambos caminos pueden avanzar juntos.

El ascenso sería una consecuencia positiva del trabajo

La posibilidad de competir en Primera Federación no queda descartada. Sergio entiende que una categoría más alta reduciría la distancia con el primer equipo y obligaría a los jugadores a crecer. “Si podemos formarlos y además subir de categoría, mucho mejor, porque así el salto al primer nivel no es tan grande”, explicó.

El nuevo Espanyol B tendrá intensidad y carácter

Al hablar del estilo de juego, Sergio García no quiso dibujar todavía un sistema cerrado. Sí marcó tres condiciones que deberán aparecer siempre: intensidad, compromiso y carácter. “Lo que yo he vivido durante todo este tiempo es que aquí la intensidad no se negocia”, afirmó con rotundidad.

El filial también tendrá que jugar bien al fútbol

La intensidad no significa renunciar a la pelota. Sergio considera que la plantilla tiene capacidad para proponer y no limitarse a resistir ante el rival. “Creo que tenemos buenos jugadores y que podemos jugar al fútbol. No podemos dejar que el contrario te avasalle”, explicó. Quiere un equipo reconocible, capaz de competir y también de asumir responsabilidades con el balón.

La identidad deberá verse desde el primer entrenamiento

El técnico empezará a trabajar con la plantilla con una idea bastante clara. “Tenemos gente buena y jugadores para jugar al fútbol, pero la intensidad, el compromiso y el carácter de nuestro equipo se van a ver en el campo”, aseguró. No será suficiente con hablar de valores: tendrán que aparecer cada fin de semana.

Una plantilla aún más joven que la del curso anterior

El Espanyol B contará con numerosos jugadores que suben desde el juvenil. Eso hará que la edad media sea baja, aunque Sergio no quiere convertirlo en una excusa. “La edad este año creo que será incluso un poquito más joven porque vienen casi todos del juvenil”, reconoció.

La plantilla del filial todavía no está cerrada

El entrenador confirmó que podrían llegar refuerzos antes del comienzo de la competición. “El club está abierto, no cerramos la plantilla. Está abierto a que pueda haber incorporaciones”, explicó. La dirección deportiva valorará qué posiciones necesitan más experiencia o competencia para completar el grupo.

La edad no impedirá competir al máximo nivel

Sergio García insistió en que los minutos no dependerán del año de nacimiento, sino del rendimiento. “La edad es un número. Hay gente en Primera División compitiendo con 16 o 18 años. Si el jugador está preparado para competir, nosotros vamos a intentar que así sea”, afirmó. El mensaje a los jóvenes es directo: quien esté listo tendrá oportunidades.

El rendimiento individual tendrá sentido dentro del colectivo

El técnico conoce a varios jugadores de etapas anteriores y cree que existe calidad dentro del grupo. Aun así, su trabajo no consistirá únicamente en mejorar talentos de manera aislada. “Intentaremos sacarles el mayor rendimiento, no solo individualmente, sino también colectivamente, porque al final esto es un equipo y hay que intentar sacar lo mejor de cada uno”, explicó.

Competir cada día será la primera prueba

Los jóvenes deberán ganarse su espacio dentro del propio filial antes de pensar en el primer equipo. “Al final esto es fútbol y se compite en el día a día”, recordó Sergio. La formación no elimina la competencia interna. La hace todavía más necesaria, porque solo quien aprende a convivir con esa presión puede acercarse al profesionalismo.

El regreso de exjugadores aporta identidad y experiencia

El Espanyol está incorporando a antiguos futbolistas a diferentes áreas de su estructura deportiva. Sergio García ve con buenos ojos esa política, siempre que se acompañe de preparación y ganas de aprender. “Me encanta porque al final somos gente de fútbol. Eso no significa que por haber sido futbolistas lo sepamos todo, evidentemente”, matizó.

Sergio García quiere crecer como entrenador en su club

El nuevo técnico afronta el puesto como una oportunidad para continuar su propia formación. “Yo llevo varios años entrenando e intento crecer como entrenador”, explicó. Su pasado le da conocimiento del entorno, pero el reconocimiento deberá ganárselo desde el banquillo.

Sentir el Espanyol puede convertirse en un valor añadido

Sergio considera que conocer el club ayuda a transmitir mejor la responsabilidad de vestir su camiseta. “Que el club apueste por gente que tiene muchas ganas y que además siente lo que significa este club es un plus”, señaló. Esa conexión emocional no sustituye al trabajo, aunque puede reforzarlo.

El club no frenará a quien esté preparado para subir

Uno de los debates habituales en las canteras es cuándo debe acelerarse el proceso de un jugador. Sergio García no quiere establecer una edad fija. “Si se tiene que adelantar el proceso porque ese chico está muy por encima de sus compañeros, hay que adelantarlo. No vamos a cortar su progresión”, afirmó.

Cada futbolista tendrá su propio ritmo de crecimiento

El nuevo entrenador entiende que no todos necesitan el mismo recorrido. Algunos requerirán más tiempo en el filial y otros estarán preparados para subir antes. “Si creemos que un chico de 18 años que está con nosotros tiene que estar en el primer equipo y se lo ha ganado para poder jugar allí, hay que avanzar el proceso”, explicó.

La coordinación del filial será compartida

Monchi aclaró que la gestión del Espanyol B se realizará de manera conjunta entre la dirección deportiva y el área de cantera. “Hay un director deportivo que tendrá la última decisión, pero muy en la línea de lo que Marco vaya marcando. Va a haber dos personas que serán los nexos de unión entre el primer equipo y el filial”, detalló.

Monchi apuesta por una estructura conectada y sin compartimentos

El director general deportivo rechazó una jerarquía rígida en la gestión del filial. “No entiendo una jerarquía que no sea equitativa en la búsqueda de un objetivo común. Aquí estamos todos”, afirmó. El mensaje es que las decisiones deberán tomarse pensando en el interés general del club.

Llegar a Primera no significa haber terminado el camino

Sergio García quiso cerrar una idea que considera esencial para cualquier joven. Alcanzar el primer equipo es difícil, pero mantenerse resulta todavía más complicado. “Creo que llegar puede ser un poquito más fácil, pero mantenerse en Primera División es muy difícil”, explicó.

Los jóvenes necesitarán preparación táctica y mental

El cuerpo técnico trabajará el fútbol, pero también la respuesta de los jugadores ante los momentos malos. “Nosotros intentaremos entrenarlos en todos los aspectos, también psicológicamente, para que puedan estar preparados cuando vengan las cosas adversas”, afirmó. El profesionalismo exige saber convivir con lesiones, suplencias, errores y críticas.

El conformismo será uno de los grandes enemigos

Sergio García lanzó una advertencia directa a los jóvenes que consigan acercarse al primer equipo. “No pueden conformarse. Mucha gente llega a Primera División y piensa: ‘Bueno, ya he llegado’. No. No te conformes”, señaló. Llegar solo abre la puerta; después toca demostrar cada día que se merece seguir dentro.

El ejemplo de los veteranos debe servir de referencia

El técnico recordó que un joven puede encontrarse en el vestuario con futbolistas de 30 años que siguen entrenando como si cada sesión fuera la última. “Tienes a otro compañero que a lo mejor tiene 30 años, es mayor que tú y es el que mejor entrena, el que más corre y el que es un ejemplo”, explicó. Ese nivel de exigencia separa a quienes debutan de quienes construyen una carrera.

Sergio García abre una etapa con formación, ambición e identidad

La presentación dejó un mensaje bastante definido. Sergio García quiere formar jugadores, competir por estar arriba y construir un filial que mantenga la intensidad como norma básica. “Has llegado, sí. Ahora tienes que mantenerte. Y eso no es nada fácil”, resumió. Su reto será conseguir que el Espanyol B prepare futbolistas capaces no solo de alcanzar el primer equipo, sino también de quedarse.