Sara Monforte ya tiene continuidad oficial en el Espanyol Femenino. La entrenadora castellonense, recién renovada por dos temporadas más, habló con Javier de Haro después de confirmarse una noticia que, por lo que dejó caer ella misma, estaba bastante encarrilada desde hacía tiempo. La técnica admitió que no podía decir nada antes de que el club lo hiciera oficial y se tomó con humor aquellas dudas que dejó en la última rueda de prensa: “No, no, me hice la loca, un poco, sí, sí, sí”. Lo importante, al final, es que seguirá. Y lo hará convencida, porque para ella continuar en el Espanyol era algo natural: “Estoy muy feliz aquí. Y la verdad queseguir para mí era algo… por mi parte, muy sencillo y muy fácil, ¿no? Y así ha sido por las dos partes”.
Monforte no dudó de su continuidad en el Espanyol
La entrenadora fue bastante clara cuando se le preguntó si habría sido una sorpresa no seguir. Sara explicó que en el fútbol siempre hay que estar preparada para cualquier decisión, pero también dejó claro que las conversaciones con el club venían de lejos y que no había grandes obstáculos para cerrar el acuerdo. “Sé cómo funciona nuestro trabajo, el mío, y entendería en cualquier momento, cualquier decisión, porque estamos preparados también para eso. Pero llevamos ya tiempo hablando y, bueno, y la cuestión de detalles y, por mi parte, no había ningún problema y por el club tampoco había demasiado problema”, explicó. Vamos, que la renovación no cayó del cielo el último día. Estaba trabajada.
Monchi todavía no ha hablado con ella, pero sí con el área femenina
Uno de los puntos interesantes fue Monchi. Sara Monforte reconoció que todavía no ha podido hablar directamente con el nuevo director general deportivo del Espanyol, aunque sí sabe que ya ha habido contactos con la gente del área femenina. Y cuando se le preguntó por el compromiso de Monchi también con el femenino, la respuesta fue positiva, tirando de referencias de su etapa en el Sevilla: “La verdad es que ojalá pueda conseguir lo mismo que consiguió allí, sí”. No es poca cosa, porque el femenino también espera beneficiarse de este nuevo aire en el club.
La salida de Judit y el papel difícil de Carol Miranda
La planificación ya está en marcha y Monforte habló también de salidas, aunque sin entrar en nombres que todavía no se han comunicado. Sí se refirió a Judit, cuya marcha ya era pública. Sara explicó que la gestión de estas decisiones es muy delicada y puso en valor el papel de Carol Miranda: “La decisión se toma por todas las partes, o sea, sí que es verdad que Carol y yo hablamos conjuntamente, decidimos la plantilla y ya ha hablado mucho conmigo en relación a lo que yo sí quiero y lo que no quiero y cuestión dentro del presupuesto que sea posible, la planificación”. A partir de ahí, reconoció que Carol tiene una parte complicada, porque es quien comunica primero estas decisiones a las jugadoras: “La verdad que yo es algo que sinceramente admiro por su parte”. Es una parte menos visible del fútbol, pero pesa mucho en un vestuario.
Monforte se emociona al hablar del compromiso de Judit
La entrenadora también se detuvo en el caso de Judit Pablos desde un punto más humano. Admitió que no esperaba del todo que tomase la decisión de retirarse y elogió su forma de entrenar pese a no tener demasiado protagonismo. “Yo pensaba que no, en realidad, o sea, yo quería creer que no, por el hecho de que al final ella estaba para seguir jugando, lo que pasa es que por motivos personales, pues bueno, al final le ha tomado una decisión que para ella y su futuro pues creo que es lo mejor y totalmente respetable”, explicó. Y después dejó una frase muy potente sobre su actitud diaria: “Cómo entrena Judith, sinceramente, es de admirar. Porque no ha tenido muchos minutos esta temporada y todos los más uno, que es el postpartido, siempre ha estado entrenando como la que más”. Ahí se ve también cómo funciona un equipo por dentro, con roles que no siempre son fáciles de aceptar.
El Espanyol Femenino ya tiene cosas avanzadas en el mercado
Sobre fichajes, Monforte no quiso dar nombres, como era lógico, pero sí admitió que hay operaciones avanzadas. “Sí, hay cosas encarriladas y cosas ya medio cerradas”, explicó. También dejó una reflexión muy clara sobre el mercado femenino: aquí no hay tanto margen como en el masculino. Todo va deprisa, los equipos se mueven muy pronto y quien espera demasiado puede quedarse sin opciones. “El fútbol femenino va todo muy rápido. No es como un masculino, que tienes todo el verano como que ir para fichar en femenino. Es una barbaridad, o sea, se tiene mucha prisa. Los jugadores tienen todo el mundo mucha prisa. Y si no eres rápido, te quedas sin nada”, advirtió. Dicho fácil: el Espanyol ya tenía que estar corriendo. Y parece que lo está haciendo.
Una plantilla más equilibrada y con más gol
Monforte no prometió nombres ni fue más allá de lo que podía contar, pero sí dejó una idea importante: espera una plantilla más compensada. La entrenadora reconoció una carencia clara de este curso, el gol. “Yo creo que va a estar más equilibrada a nivel de que este año, por ejemplo, ha faltado gol”, señaló. Y fue más concreta todavía: “Ha faltado una jugadora referencia que pueda llegar a meter entre 7, 8, 9, 10 goles arriba”. Sara se mostró ilusionada con lo que se está preparando: “Yo espero que sea una plantilla mejor, porque al final lo que queremos es cada año mejorar” y “si podemos cerrar lo que queremos, que quedan algunos flecos, estoy muy satisfecha, la verdad. Entonces, pues bueno, estoy muy contenta y muy con ambición, la verdad, para la temporada que viene”.
La salvación dejó tranquilidad, pero también un punto de autocrítica
La temporada acabó con el Espanyol Femenino salvado con más margen que en otros cursos, pero Monforte no escondió una espina: el equipo bajó el ritmo una vez logrado el objetivo. Ella misma reconoció que mantener la tensión cuando ya has cumplido es difícil, pero también apuntó hacia su propia responsabilidad. “Cuando consigues el objetivo que te marcas desde el inicio y lo consigues, es complicado mantener esa motivación o esa energía”, explicó. Y luego se exigió más: “Yo creo que sí que nos falta ese punto de ambición, de querer más, de querer mejores números, de querer superarnos más en relación a la temporada pasada, porque hemos hecho un punto menos”. La frase no es menor. Sara no se queda solo con el “nos salvamos”. Quiere que el equipo compita mejor hasta el final.
El nuevo objetivo: mejorar y acercarse a la zona media alta
Sara Monforte también habló de reajustar objetivos durante la temporada. La salvación puede ser el punto de partida, pero si el equipo responde, hay que mirar algo más arriba. “Cuando empecemos la temporada es cuando tenemos que empezar a valorar qué es lo que queremos, ¿no? según la plantilla”, explicó. Y dejó una idea clara para el nuevo curso: “El objetivo para nosotras desde hoy es que sí que nos planteamos mejorar lo que hemos hecho, obviamente, esta temporada”. No se trata de vender humo ni de decir que el Espanyol tiene que pelear por todo de golpe. Se trata de dejar atrás esa sensación de vivir solo mirando hacia abajo.
La cantera, una parte clave del proyecto
Otro bloque importante fue la cantera. Monforte fue muy clara al hablar de jugadoras que ya han ido entrando en la dinámica del primer equipo. La idea del club, según contó, es que con el paso de las temporadas haya más jugadoras de La21 en el primer equipo. Y ahí hay dos motivos: identidad y sostenibilidad. “La idea del club es que con el paso de las temporadas no demasiadas podamos tirar de más jugadoras para tener más gente de la 21, que yo creo que es importante y también es un ahorro económico”, añadió.
Monforte prefiere cantera si lo que viene de fuera no sube el nivel
La entrenadora fue todavía más clara cuando habló del tipo de fichajes que deben llegar. Si se trae a alguien de fuera, debe marcar diferencias. Para completar plantilla sin elevar el nivel, mejor mirar a casa. “Para eso preferimos subir a gente de la cantera y eso también ayuda un poco a nivel económico también, te ayuda a ser un poco más sostenible”, afirmó. Y remató la idea con una frase muy perica: “Si yo tengo que elegir, antes elijo a jugadoras de la cantera, ¿sabes? Porque al final creo que son gente de aquí, gente que son pericas, y eso todavía… Todavía tiene mucho más el sentimiento, que es importante también”. En un club como el Espanyol, esto no suena a frase de manual. Suena a camino lógico.
Monforte deja caer alguna sorpresa positiva
Javier de Haro le preguntó si podía haber alguna sorpresa negativa en forma de salida inesperada, y Sara no quiso entrar en detalles. Lo que sí dejó caer es que no espera nada demasiado inesperado y que puede llegar alguna noticia agradable. “Inesperado no creo que haya nada inesperado. No, de hecho, creo que igual hay alguna sorpresa para bien”, comentó. Cuando se le preguntó si se trataba de recuperar a alguien que ya había estado en el club, Sara respondió con prudencia, pero no cerró la puerta: “Sí, alguna, sí, sí. Ya veremos, ya lo verás, cuando se lo vea”. Aquí empezó a sobrevolar uno de los nombres propios del tramo final de la charla.
Marta Torrejón aparece en escena como posible nombre de retorno
El guiño final de Javier de Haro fue directo: Marta Torrejón. La exjugadora del Espanyol, con pasado enorme en el club y una trayectoria posterior de muchísimo peso, apareció como nombre lanzado al aire en clave de posible retorno. Sara Monforte no mordió el anzuelo ni confirmó nada, pero tampoco respondió con una negativa seca. Su frase fue corta y con bastante lectura: “Eso tendrías que decirlo más a ella, que no a nosotros”. Y claro, ahí queda la especulación. No hay confirmación, no hay anuncio y no conviene venderlo como algo hecho. Pero el nombre está sobre la mesa del debate, y en clave perica tiene una carga emocional evidente.
La nueva propiedad, Monchi y un aire diferente en el club
Sara también habló del ambiente que se respira con la llegada de la nueva propiedad y de Monchi. La entrenadora admitió que escucha mucho lo que se dice alrededor del club y que comparte esa sensación de ilusión. “Yo creo que es bueno que todos los que estamos en el club, si se ha traído una figura como él, con toda su experiencia y todo lo que implica, es porque realmente nos ilusionamos en el proyecto por eso, porque al final parece algo serio que si no él seguramente no hubiera aceptado la propuesta”, señaló. A la vez, insistió en la idea de ir poco a poco, sin tirar la casa por la ventana, porque eso puede ser peligroso. La frase encaja con el discurso general de este nuevo Espanyol: ambición, sí; locuras, las justas.
Carol Miranda, una figura clave para que Sara siga en el Espanyol
En la parte final, Monforte fue muy sincera sobre sus motivos para seguir. No dudó nunca de continuar, pero sí explicó qué cosas le harían plantearse el futuro en cualquier proyecto. Para ella, el entorno de trabajo es básico, y ahí el nombre de Carol Miranda volvió a salir con fuerza. “Para mí es muy importante que esté Carol, por ejemplo”, dijo. Y lo desarrolló así: “Para mí creo que lo que es la figura de Carol Miranda en un club es muy importante, porque es el que marca todo”. Sara se siente cómoda, respaldada y alineada con la dirección deportiva del femenino. Y eso, en un banquillo, pesa muchísimo.
Sara Monforte se declara muy perica
La entrevista dejó también una parte muy sentimental. Sara recordó que no era perica antes de llegar al club, pero que su etapa como jugadora le cambió por dentro. “Yo siempre he dicho que no era perica, y me hice, cuando fiché por el español, gracias a toda la gente que me ha rodeado y al club, que en cuatro años me hizo un clic en mi cerebro. Y ahora soy muy, muy perica”, explicó. También habló del cariño que recibe por la calle y de lo que significa para ella vivir en Barcelona sintiéndose parte del Espanyol: “Siempre lo digo, me siento superquerida por la afición. Yo voy por la calle y la gente me habla, me reconoce y me dicen muchas cosas superpositivas. Y la verdad que es una pasada, porque, bueno, me encanta vivir en Barcelona y ser perica, porque creo que es un orgullo, sinceramente”. Ahí está el cierre real de la historia: renovación, proyecto y sentimiento. Todo junto.







