
El sábado salió redondo para el Espanyol ante Osasuna. Mientras el primer equipo ganaba en El Sadar, el Juvenil A superaba al conjunto navarro por 3-0 en la Ciutat Esportiva Dani Jarque. Los de Marc Xalabarder dominaron el encuentro, tuvieron paciencia cuando el gol no llegaba y resolvieron la tarde después del descanso.
Mucho balón perico, pero sin premio antes del descanso
Osasuna defendió en bloque bajo y dejó pocos espacios. El Espanyol llevó la iniciativa durante la primera parte, aunque le costó convertir ese dominio en ocasiones claras. La mejor fue de Aarón Soriano, que se encontró con una gran parada del portero visitante. Así se llegó al descanso: el Juvenil A había hecho méritos para adelantarse, pero el marcador seguía a cero.
Antón y Makar abrieron el camino por arriba
El partido cambió al cumplirse la hora de juego. Escri puso una falta lateral y Antón Uría cabeceó a la red el 1-0. El gol no hizo que el Espanyol aflojara. Ocho minutos después llegó el segundo, también de cabeza: esta vez fue Makar quien aprovechó un centro de Arnau Cases.
Con el 2-0, los pericos mantuvieron el control. Osasuna terminó con diez jugadores después de que su portero derribara a Aarón Soriano cuando este ya lo había superado. De aquella falta nació el tercero: Escri ajustó un disparo raso junto al poste ante un futbolista de campo que tuvo que ponerse bajo palos porque los visitantes ya habían agotado los cambios.
Seis de seis y primera portería a cero
El 3-0 confirma el buen arranque del Juvenil A, que suma dos victorias en las dos primeras jornadas. Después del 3-6 del estreno, el equipo volvió a marcar tres goles y esta vez no encajó ninguno. Una mejora importante en un partido que supo trabajar incluso cuando el dominio de la primera mitad todavía no tenía reflejo en el marcador.







