Rai Amado ha pasado por ‘La opinión del día’ de La Grada Ràdio con ganas de poner orden a una temporada del Espanyol que ha sido de todo menos fácil de resumir. Porque claro, si uno mira solo el final, la nota baja mucho. Pero si recuerda la primera vuelta, aquella en la que el equipo parecía ir lanzado y todo sonaba bastante más feliz, la película cambia. Por eso Rai empezó avisando: “La opinión de esta semana se dividirá en tres. Primero de todo, quiero hacer una valoración a nivel de notas con los jugadores del Espanyol”. Y no escondió que el ejercicio no era sencillo: “Antes de nada, decir que me ha costado porque ha sido una temporada rarísima”.
Una primera vuelta de sobresaliente y una segunda mucho más gris
La clave de su análisis estuvo precisamente ahí, en las dos caras del Espanyol 2025-26. Rai lo explicó de forma muy clara: “Una primera vuelta en la que las notas eran todo 10, 9, 8, 7. Y en esta segunda vuelta más bien eran 6, 5, 4 y algún 3, incluso”. Vamos, que el equipo pasó de ilusionar muchísimo a sufrir bastante más de la cuenta. Aun así, quiso hacer el balance con algo de perspectiva y no quedarse solo con la última imagen, que muchas veces es la que más pesa en caliente. “He intentado tener en cuenta las dos partes de la temporada, porque lo fácil es quedarnos con el final, pero también hay que tener en cuenta la gran primera vuelta, la maravillosa primera vuelta que hicimos”, señaló.
Dmitrovic y Urko, los más regulares para Rai
En lo alto de su lista aparecen dos nombres: Dmitrovic y Urko. Para Rai, han sido los futbolistas más fiables del curso, los que incluso cuando el equipo se empezó a torcer siguieron dando una sensación de cierta seguridad. Lo resumió así: “Para mí, los mejores, Dmitrovic y Urko, creo que han sido los más regulares que, incluso en los peores momentos, han estado bien o han estado correctos”. Y es una lectura bastante lógica. En una temporada tan rara, la regularidad vale oro. No siempre luce, no siempre sale en los vídeos de resumen, pero sostiene equipos.
Carlos Romero, Edu y Kike, en un segundo escalón muy alto
Por detrás de esos dos, Rai colocó a Carlos Romero, Edu Expósito y Kike García en un segundo escalón, también muy bien valorado. “Un 8 en un segundo escalón, Carlos Romero, Edu y Kike”, apuntó. Y aquí hay poco misterio. Carlos Romero ha sido uno de los nombres propios del curso por su impacto, su energía y esa sensación de lateral de mucho nivel. Edu, cuando ha estado, ha aportado fútbol y criterio. Y Kike ha sido uno de esos jugadores que quizá no siempre hacen ruido, pero que dejan trabajo, oficio y goles importantes. En una plantilla con tantos altibajos, ese grupo ha salido bastante bien parado en la libreta de Rai.
Cabrera, Pere Milla, Dolan y Calero, aprobados con distinta lectura
Rai situó después a Cabrera y Pere Milla con un 7,5, mientras que Dolan y Calero aparecen con un 6,5. “Por debajo, Cabrera y Pere Milla, 7,5. Dolan y Calero, 6,5”, explicó. Son notas que tienen matiz. Cabrera ha vuelto a ser un futbolista de carácter, de los que compiten aunque el partido venga feo. Pere Milla ha tenido tramos de buen rendimiento y esa capacidad de aparecer en zonas calientes. En el caso de Calero, la valoración llega también con un punto de despedida, porque Rai quiso acordarse de sus años como perico y de lo que ha significado dentro del club.
Roberto y Pol, aprobados por lo hecho en la primera vuelta
Roberto Fernández y Pol Lozano se quedan en el 6 para Rai, pero con una explicación clara: la primera parte del curso pesa bastante en esa nota. “Les pongo un 6 a Roberto y a Pol, sobre todo por la primera vuelta que hicieron los dos, no tanto por la segunda”, dijo. Es una frase que encaja con el resumen general del Espanyol: muchos jugadores tuvieron un inicio más potente que un final. Roberto empezó dejando señales interesantes y Pol fue importante cuando el equipo funcionaba mejor. Luego, como a casi todos, el tramo final les hizo bajar.
Puado, aprobado justo por una temporada marcada por las lesiones
Uno de los casos más delicados fue el de Javi Puado. Rai le puso un 5, pero dejando claro que no quería suspender al capitán por una temporada condicionada por las lesiones. “Al capi, a Puado le pongo un 5 porque ha estado lesionado casi toda la temporada. Cuando estaba, no estaba del todo bien, tampoco mal, y no quería suspenderlo”, explicó. Y añadió una idea que suena más a aviso que a palo: “Creo que ha de mejorar, no quiero poner notas duras, simplemente ha de mejorar”. Puado es importante por fútbol, por jerarquía y por lo que representa. Precisamente por eso se le exige.
Omar, Pickel, Terrats, Ngonge y Jofre, nombres llamados a mejorar
Rai también señaló a varios jugadores que, en su opinión, deben dar un paso adelante. “Omar, Pikem, Ramon Terrats, Ngongue y Jofre. Sobre todo el caso de Omar, de cara a la temporada que viene, y Jofre, si se acaba quedando, es importante que mejoren su rendimiento”, comentó. Aquí el mensaje fue bastante directo. No es una sentencia, pero sí una advertencia. En el nuevo Espanyol que se empieza a construir con Alan Pace y Monchi, no bastará con estar. Habrá que convencer. Y algunos futbolistas llegan al verano con esa etiqueta de “debe mejorar” bastante visible.
Lluc Castell y un debut que también merecía una felicitación
Entre los nombres con menos protagonismo, Rai citó a Fortuño, Miguel Rubio, Antoniu Roca y Lluc Castell. Y aprovechó para destacar el debut de este último ante la Real Sociedad: “Lluc Castell, que aprovecho aquí para felicitarlo por el debut contra la Real Sociedad, que es un momento súper bonito”. No deja de ser un detalle importante. En medio de un balance general, acordarse de un chico que debuta con el primer equipo habla también de lo que significa La21 para el Espanyol. Cada estreno tiene algo especial. Para el jugador, para su familia y también para una afición que siempre mira a la cantera con un cariño distinto.
Rai agradece a Calero sus siete años en el Espanyol
Uno de los momentos más humanos de la intervención llegó cuando Rai quiso acordarse de Fernando Calero. “Agradecer los 7 años de Calero en el Espanyol, que en sus mejores y peores momentos, al final ha sido un buen profesional, como dice todo el mundo, y ha tenido tramos en que ha sido un buen central para el equipo, otros no tanto”, dijo. Es una valoración bastante equilibrada. Calero no ha sido siempre indiscutible, ni siempre ha estado al mismo nivel, pero ha pasado muchos años en el club, ha vivido etapas duras y ha sido un profesional respetado dentro del vestuario. Y eso, en el fútbol de hoy, también cuenta.
Carlos Romero se va con nota de jugador grande
Rai también quiso tener palabras muy potentes para Carlos Romero, que ha dejado una huella enorme en sus dos temporadas como blanquiazul. “También a los 2 años de Carlos Romero, espectacular, nivel top, nivel de Champions, nivel de futuro que le llevará a ser el lateral izquierdo de la selección española, seguro”, afirmó. Es una frase fuerte, pero no suena exagerada viendo el impacto que ha tenido el lateral. Romero ha sido energía, personalidad y rendimiento. De esos jugadores que conectan rápido con la grada porque se nota que compiten con todo. Su marcha deja un hueco enorme, deportivo y emocional.
La lástima de Ramon Terrats y el cierre de los cedidos
En el bloque de agradecimientos, Rai también se acordó del resto de cedidos y tuvo una mención especial para Ramon Terrats. “Después agradecer al resto de cedidos, que han dado lo mejor que han podido. Una lástima lo de Terrtas, porque sé lo perico que es, pero bueno, no ha salido seguramente como todos y todas querríamos”, señaló. El caso de Terrats duele un poco más precisamente por ese vínculo perico. A veces las historias que parecen escritas para salir bien se quedan a medias. Y esta, por lo menos de momento, no ha terminado como muchos esperaban.
Manolo y Monchi, una dupla para crecer
La segunda gran parte de la intervención fue para el futuro inmediato del Espanyol. Y ahí Rai fue claro: cree en la dupla Manolo-Monchi. “Manolo – Monchi, sí, creo que ha de ser una dupla que nos ha de hacer crecer”, dijo. La llegada de Monchi cambia el nivel de exigencia y también el tipo de decisiones que se esperan. Pero Rai no ve incompatible esa nueva etapa con la continuidad de Manolo González. Al contrario. Lo interpreta como una señal de confianza si el nuevo responsable deportivo decide seguir con él.
Si Monchi confía en Manolo, Rai también
La frase central de este bloque fue bastante sencilla, pero tiene peso: “Si Monchi confía en Manolo es por algún motivo”. Y ahí está buena parte del debate perico de estos días. Manolo ha tenido una segunda vuelta complicada, sí. Nadie lo niega. Pero también cogió al Espanyol en un contexto dificilísimo, logró objetivos importantes y construyó una primera vuelta muy seria. Rai lo defendió así: “También creo que Manolo se ha ganado que confiemos en él, pese a la segunda vuelta, creo que la valoración general de su trayectoria es muy buena y yo confío en el mister”.
“A tope con él” y una mirada optimista al nuevo curso
Rai cerró su opinión con un mensaje de apoyo claro al técnico. “Si la postura del club es confiar en Manolo, pues por mi parte también lo será. A tope con él y a creer que puede ser un gran año y que puede ser el inicio de una etapa muy bonita para el Espanyol”, afirmó. Es una forma de cerrar el curso mirando hacia delante, que no siempre es fácil en clave perica. La segunda vuelta ha dejado dudas, claro. La plantilla va a cambiar. Monchi tendrá mucho trabajo. Alan Pace empieza a ser examinado en cada decisión. Pero Rai prefiere agarrarse a una idea más constructiva: si el club tiene claro el camino, toca remar.
Una opinión con notas, memoria y confianza
La intervención de Rai Amado dejó tres cosas bastante marcadas: una valoración individual de la plantilla, varios agradecimientos a jugadores que cierran etapa y una defensa clara de la continuidad de Manolo González si Monchi apuesta por él. No fue una opinión de brocha gorda. Hubo matices, hubo memoria para la primera vuelta y hubo también exigencia para quienes deben mejorar. El Espanyol entra en un verano clave, y la sensación es esa: nadie tiene margen para dormirse, pero tampoco conviene olvidar todo lo bueno que también ha pasado durante el curso.







