El Espanyol B jugará este domingo 3 de mayo, a las 12:00 horas, en la Ciutat Esportiva Dani Jarque, su último partido de la temporada. El rival no será cualquiera: enfrente estará el Atlético Baleares, segundo clasificado del Grupo III de Segunda RFEF, a tres puntos del Sant Andreu y ya con billete para el play-off de ascenso. Para el filial perico, en cambio, el partido llega sin grandes cuentas clasificatorias por hacer: la permanencia está garantizada y las opciones matemáticas de play-off ya no existen. Pero eso no significa que no haya nada en juego. Queda el escudo, queda la imagen y queda despedir el curso como toca.
Raúl Jardiel pide competir hasta el último día
Raúl Jardiel ha dejado claro en la previa que el partido tiene menos carga clasificatoria, sí, pero no menos responsabilidad. El filial viene de una derrota dura ante el Valencia Mestalla y el técnico no quiere que esa imagen se repita: “La diferencia estuvo en la contundencia. Tuvimos media hora correcta, pero estuvimos poco contundentes en dos acciones que nos costaron goles. Se dio un resultado que no teníamos que permitirnos; éramos dos rivales muy parejos.” La frase va al centro del problema: en esta categoría, si perdonas en las áreas, lo pagas. Y el Espanyol B lo pagó demasiado caro en Paterna.
🎙️ PRÈVIA | «Los chicos han dado pasos en una categoría con gente muy curtida».
L’Espanyol B rep aquest dissabte l’@atleticbalears amb la intenció de tornar a sumar-ne tres a l’últim partit de la temporada.
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La derrota ante el Valencia Mestalla dejó una herida que toca cerrar
El filial perico cayó 3-0 ante el Valencia Mestalla en la jornada 33. Raúl Jardiel movió piezas en el once, con Álex Ruiz entrando en portería por Llorenç Serred, pero el partido se puso cuesta arriba antes del descanso. El Valencia Mestalla empezó mandando con balón, avisó con Mario Domínguez y fue encontrando caminos hacia el área perica. El Espanyol B intentó responder con Pleguezuelo, Leo Salazar y las internadas de Almansa, pero le faltó veneno arriba y firmeza atrás. Y cuando el partido parecía más igualado, llegaron los golpes.
Dos acciones antes del descanso marcaron el partido
El primer tanto llegó tras una buena acción de los locales: David Otorbi, después de un pase de tacón de Víctor Jr, puso un centro al segundo palo para que Jaume Durá empujara el 1-0. Apenas seis minutos después, la zaga perica cometió penalti tras un pase filtrado de Durá, y Mario Domínguez lo transformó ante Álex Ruiz. Con el 2-0 antes del descanso, el partido se le hizo muy largo al Espanyol B. Y ese es precisamente el tipo de situaciones que Jardiel quiere evitar este domingo: estar dentro del partido, competirlo, y no conceder tanto en momentos clave.
La segunda parte tuvo más balón perico, pero poco daño real
Tras el descanso, Jardiel introdujo a Marcos Sevila por Xavi Pleguezuelo y el filial empezó con algo más de presencia. Almansa probó con una falta directa que se marchó cerca y después volvió a aparecer en una de sus internadas habituales, obligando a Vicent Abril a despejar con apuros. También entraron Letono y Tim Caroutas para cargar más el ataque. Pero el Valencia Mestalla se sintió cómodo esperando, saliendo al contragolpe y defendiendo su ventaja. El Espanyol B tuvo balón, pero le faltó colmillo.
El 3-0 final acabó de castigar al filial
El partido ya estaba muy complicado, pero en el descuento todavía llegó el tercero del Valencia Mestalla, obra de Leslie, para cerrar el 3-0 definitivo. Una derrota fea, de esas que dejan mal sabor aunque el objetivo de la temporada ya esté hecho. Por eso Jardiel ha sido claro esta semana: “Lo que hacemos en el campo representa un escudo, un club. No podemos repetir un resultado como el de la semana pasada.” No es una frase cualquiera. Es un recordatorio para un filial: formar jugadores sí, pero también competir con orgullo.
El Atlético Baleares llega lanzado y con el play-off en la cabeza
El rival de este domingo llegará a la Dani Jarque en un momento muy diferente. El Atlético Baleares viene de ganar 3-1 al Terrassa FC y de asegurar una segunda posición que le deja en muy buena situación antes del play-off. El equipo de Luis Blanco arrancó perdiendo tras un gol del Terrassa en el minuto 13, pero reaccionó rápido y con carácter. Apenas dos minutos después, Iván López hizo el 1-1 con una gran jugada individual y un disparo cruzado. Luego, en el minuto 19, Moha culminó una acción tras un gran pase de Tovar para poner el 2-1.
Tovar y Moha, nombres propios del último triunfo balear
El Atlético Baleares acabó cerrando el partido en la segunda parte. En el minuto 64 apareció Tovar, el “pistoler”, para firmar el 3-1 tras una acción por banda. Antes y después, los baleares siguieron generando peligro, con ocasiones de Moha, Bover y una acción final en la que Bover dejó solo a Darius. Fue una victoria sólida, de esas que refuerzan justo antes de una eliminatoria. Para el técnico Luis Blanco, además, fue un día especial: cumplía 50 partidos al frente del club. Vamos, que el Atlético Baleares no llegará precisamente de paseo.
Un partido con poca presión clasificatoria, pero con mucho que demostrar
Jardiel sabe que el Atlético Baleares tendrá parte de la cabeza puesta en el play-off, pero eso no convierte el partido en sencillo. El técnico lo explicó así: “El Atlético Baleares ya estará pensando lógicamente en la eliminatoria de playoff que tendrán la semana que viene. Nosotros tenemos la motivación de sumar y quedar más arriba.” Y ahí está la clave para el Espanyol B: acabar lo más arriba posible, cerrar bien el curso y dejar una última imagen positiva ante su gente. No hay ascenso ni descenso en juego, pero sí hay dignidad competitiva.
Una temporada de formación en una categoría muy dura
La temporada del Espanyol B ha tenido ese punto típico de filial joven en una categoría llena de oficio. Jardiel lo resumió con bastante claridad: “Este es un proyecto de filial con jugadores muy jóvenes. Se ha optado por ceder a jugadores a categorías más altas y están demostrando un buen nivel. Los chicos han dado pasos en una categoría con gente muy curtida”. Esa frase explica mucho. El filial no se mide solo por la clasificación, sino por el crecimiento de los futbolistas, por cómo compiten contra rivales más hechos y por cuántos jugadores salen preparados para dar otro paso.
Jardiel da por cumplidos los objetivos internos
El entrenador también hizo balance de los objetivos marcados a inicio de curso y fue bastante positivo: “Los objetivos que se marcaron internamente, que era ser competitivos y que los chicos fuesen dando esos pasos, se ha podido dar”. La permanencia, en ese sentido, tiene valor. Más aún si se tiene en cuenta que hablamos de un grupo joven, con futbolistas en proceso y con cesiones pensadas para acelerar trayectorias.
La Dani Jarque, escenario para cerrar el curso con buena cara
El último partido de la temporada siempre tiene un punto especial. No hay esa tensión de las jornadas decisivas, pero sí una sensación de despedida. Para algunos jugadores puede ser el último encuentro de una etapa; para otros, una oportunidad más de demostrar que están preparados para algo mayor. La Dani Jarque será el escenario de ese cierre, y el Espanyol B buscará hacerse fuerte en casa. Después del 3-0 en Valencia, ganar al Atlético Baleares sería una manera muy buena de decir: vale, el curso acaba, pero aquí seguimos compitiendo.
Un cierre para mirar al futuro con algo de orgullo
El Espanyol B no se juega la vida, pero sí se juega una última sensación. Y eso, en el fútbol formativo, también importa. Acabar con victoria ante un rival de play-off reforzaría al grupo, al cuerpo técnico y a una temporada que ha tenido momentos de crecimiento. El Atlético Baleares llegará con confianza y calidad, pero quizá con la mirada puesta en lo que viene. El filial perico, sin presión extrema, puede aprovecharlo. Último partido, última oportunidad y una idea sencilla: competir como exige el escudo.







