El Rayo – Espanyol de esta tarde tiene pinta de partido de esos que se juegan con las piernas, con la cabeza y también con un ojo puesto en la clasificación. En clave perica, la duda grande está en cómo va a mover Manolo González el once sin Urko, una baja que toca una zona muy sensible del equipo. En el lado franjirrojo, la historia no va mucho mejor, porque Iñigo Pérez llega obligado a reconstruir la defensa casi sobre la marcha. Los dos entrenadores tienen que tocar piezas importantes en un duelo que huele a sufrimiento, detalle y tensión hasta el final.
El Espanyol de Manolo González: la baja de Urko abre el debate entre reforzar el medio o ir con dos puntas
En el Espanyol, la ausencia del mediocentro sancionado lo cambia todo. La gran pregunta está en si Manolo mantiene una idea más continuista o si aprovecha para meter más colmillo arriba con Kike García y Roberto Fernández juntos desde el inicio. En portería no hay discusión, con Dmitrovic fijo, y en los laterales tampoco parece haber demasiada historia con Carlos Romero y Omar El Hilali. Cabrera, pese a que arrastra molestias, estará de partidsa y a su lado puede entrar Riedel, que vuelve tras sanción, o Calero. Por bandas, lo lógico sería ver a Ngonge y Dolan, con Edu Expósito y Pol Lozano en la sala de mandos. A partir de ahí se abre el gran dilema: si Manolo apuesta por el 4-4-2, el Espanyol ganará presencia arriba; si no, las opciones pasan por Pickel o por retrasar a Edu para meter por delante a Terrats o Pere Milla. Es una decisión que puede marcar mucho el tono del partido, porque no es lo mismo salir a sostener y correr que intentar golpear con dos delanteros desde el principio.

El Rayo de Iñigo Pérez: defensa de emergencia y un once tocado por las bajas
En el Rayo el problema está mucho más claro y también mucho más serio: no tiene centrales habituales para armar la zaga con normalidad. Lejeune y Mendy están sancionados y Luiz Felipe sigue lesionado, así que Iñigo Pérez tiene que inventar una solución para una zona que venía siendo clave en el equilibrio del equipo. Todo apunta a que Vertrouwd tendrá sitio y que a su lado podría aparecer Pathé Ciss haciendo de central de emergencia, una fórmula que ya se ha visto alguna vez. Mumin también está ahí, pero todavía no ha debutado esta temporada tras superar una lesión grave, así que su entrada de inicio parece más delicada. En la portería, la otra incógnita es Augusto Batalla, que acabó tocado y apunta más al banquillo que al once. El Rayo llega muy remendado atrás y eso, ante un partido tan apretado, puede pesar muchísimo. Por si fuera poco, tampoco anda sobrado arriba: Álvaro y Nteka son baja, Ilias sigue en duda y la nota positiva la pone el regreso de Fran Pérez. Iñigo va a tener que acertar con un once de circunstancias en una tarde en la que Vallecas apretará mucho, pero en la que el Espanyol también sabe que puede encontrar ahí una rendija importante.








