El Burnley de Alan Pace, dueño del Espanyol, confirma el desastre y cae a la Championship

22 de abril de 2026

Ya es oficial. El Burnley FC, el otro gran club de Alan Pace, actual propietario del Espanyol, ha terminado cayendo a la Championship en una noche que olía a sentencia desde hacía días. El equipo de Turf Moor llegaba a este tramo final con el agua al cuello, a 13 puntos de la salvación, y la visita del Manchester City aparecía como el peor examen posible: uno peleando por ponerse líder de la Premier y el otro intentando agarrarse a un milagro que ya casi no existía. Al final, lo que se barruntaba acabó pasando y el Burnley confirmó lo que era poco menos que la crónica de una muerte anunciada. El contexto era clarísimo: con esa distancia respecto al West Ham y tan pocas jornadas por delante, una derrota dejaba al conjunto de Scott Parker sin salida matemática.

Otro batacazo en Turf Moor para el proyecto de ALK Capital

Lo más duro para Pace no es solo el descenso. Es el dibujo completo. Porque esto ya no parece un accidente aislado, sino una especie de bucle del que el Burnley no consigue salir. Alan Pace llegó al club a finales de 2020, cuando ALK Capital compró una participación mayoritaria del Burnley, y desde entonces el balance en la élite ha sido durísimo: descenso, ascenso, descenso, ascenso y ahora otra vez descenso. Demasiado vaivén para un proyecto que se vendió como estable y ambicioso. El pasado 2025 los propietarios de Burnley cerraban también la operación por el Espanyol, así que la comparación es inevitable: mientras en Barcelona se intenta vender una nueva etapa, en Inglaterra el club “hermano” vuelve a irse al hoyo.

alan pace burnley 1

Scott Parker, en el centro del enfado de la grada

La caída tampoco pilla a nadie por sorpresa si uno mira los números recientes. Burnley solo había ganado uno de sus últimos 24 partidos de liga antes de esta jornada, una racha tremenda que fue dejando al equipo sin aire, sin confianza y también sin crédito ante su propia gente. La derrota anterior, ese 4-1 ante el Nottingham Forest después de ir ganando 0-1, terminó de encender una protesta que ya venía cocinándose a fuego lento. Parte de la afición llegó incluso a plantear boicot al partido ante el City, cansada de ver a Scott Parker aún en el banquillo y de asumir otro intento fallido de quedarse en la Premier. El propio técnico llegó a reconocer tras ese varapalo que merecía el aluvión de críticas del que fue objeto, una frase durísima que retrata bastante bien el clima que se respiraba en Turf Moor.

scott parker burnley

La inversión no ha evitado otro descenso del Burnley

Y aquí está una de las cosas que más llaman la atención. Porque Pace no puede decir que no lo haya intentado desde el mercado, pese a que en enero sólo apostó como hizo con el Espanyol en traer un cedido. El Burnley ha seguido invirtiendo fuerte en distintas ventanas, tanto en Premier como en Championship, pero gastar no siempre arregla lo que está mal construido. El club ha subido dos veces con solvencia, incluso firmando campañas muy potentes en la segunda categoría, pero cuando ha tocado asentarse arriba se ha vuelto a caer. Eso, al final, deja un poso bastante feo: mucho movimiento, muchas promesas, mucha palabra bonita sobre crecimiento y sostenibilidad, pero la realidad deportiva ha sido otra. Y en fútbol, por mucho discurso corporativo que haya, manda la tabla.

El otro club de Alan Pace deja una señal que en el Espanyol se mira de reojo

Visto desde clave perica, la noticia tiene miga. No porque Burnley y Espanyol vivan exactamente la misma película, que no es así, sino porque el descenso del club inglés golpea de lleno la imagen del modelo multiclub que Pace intenta levantar. Cuando se habla de sinergias, de estructura compartida, de visión de futuro y de crecimiento sostenido, luego pasan estas cosas y el discurso pierde brillo. Y claro, en el entorno del Espanyol eso se mira con atención. Porque si el club que ya llevaba años bajo su mando vuelve a despeñarse, es lógico que más de uno levante la ceja aquí. No por alarmismo gratuito, sino porque el precedente existe y es tozudo.

alan pace nuevo presidente espanyol jga

De la promesa de largo plazo al golpe más duro

Cuando Pace aterrizó en Burnley habló de asegurar el futuro del club en la Premier a largo plazo. La idea sonaba bien, claro. El problema es que la realidad ha ido por otro sitio. Este nuevo descenso devuelve al Burnley a la Championship y deja al proyecto otra vez en ese punto de reinicio permanente, como si nunca terminara de arrancar del todo. Para un propietario que hace no tanto aterrizó también en el Espanyol con discurso grande y ambicioso, la foto no es precisamente la mejor. Porque una cosa es vender horizonte y otra muy distinta encajar otro porrazo de este tamaño. En Turf Moor ya no hay espacio para adornar nada: la temporada ha sido un fracaso y la Championship vuelve a ser su destino.

En definitiva, el Burnley de Alan Pace vuelve a caer a la Championship y deja tocado, otra vez, el relato del proyecto que también debe ilusionar al espanyolismo.