El Espanyol afronta este sábado una cita de máxima exigencia en el Camp Nou, en un contexto que va más allá de lo estrictamente competitivo. El derbi ante el FC Barcelona llega en pleno tramo decisivo de la temporada, con el equipo inmerso en esa carrera constante por asegurar la permanencia de forma matemática y con la necesidad de transformar las sensaciones en resultados.
El empate sin goles ante el Real Betis del pasado sábado dejó una lectura positiva en términos de solidez y comportamiento colectivo, pero también abrió una idea que rápidamente se instaló en el vestuario: ese punto solo tendrá valor real si tiene continuidad en el siguiente partido. Y el siguiente escenario no es uno cualquiera.
El mensaje tras Sevilla: dar valor al punto en el derbi
Fue precisamente tras ese encuentro en La Cartuja cuando algunos de los futbolistas con mayor peso en el grupo, entre ellos Pol Lozano, verbalizaron ese planteamiento. En caliente, y todavía con el esfuerzo reciente sobre el césped, el mediocentro dejó una reflexión que encaja plenamente con el momento actual del equipo.
“Ya sabemos lo que significa un derbi para los pericos”, señaló entonces, poniendo el foco no solo en la exigencia deportiva, sino también en la dimensión emocional que siempre acompaña a este tipo de partidos.
Un precedente reciente que refuerza la idea de competir
En esa misma intervención posterior al partido ante el Betis, Pol Lozano también quiso contextualizar los enfrentamientos recientes ante el FC Barcelona, subrayando que el equipo ha estado cerca de competir en igualdad de condiciones pese a no haber logrado resultados favorables.
“Sobre todo porque hemos estado muy cerca en los partidos que hemos jugado contra ellos, tanto el año pasado como este. Creo que se han decantado de su lado por pequeños detalles, muy pequeños. Hemos estado muy igualados hasta los finales de los partidos. Tenemos muchas ganas de obtener un resultado positivo y creo que lo haremos, seguro”, explicó.
Unas palabras que reflejan una mezcla de ambición y realismo, y que apuntan directamente a uno de los aspectos que más ha penalizado al equipo en este tipo de encuentros: la falta de acierto en momentos clave.
Una previa que marca el tono antes de la comparecencia
Este posicionamiento del vestuario, expresado justo después del empate en Sevilla, sirve como punto de partida para entender el tono con el que el Espanyol afronta el derbi. No se trata únicamente de competir, sino de trasladar al marcador ese paso adelante que el equipo ya ha insinuado en su juego.
La comparecencia de Pol Lozano en rueda de prensa nos ha permitido ampliar este mensaje y conocer con mayor detalle la lectura del vestuario ante un partido que, por contexto y exigencia, puede marcar el devenir inmediato del equipo.
Un vestuario que cree… y que quiere cambiar el guion de una vez
Y lo dejó claro desde el principio: hay respeto, sí, pero también hay ganas de cambiar la historia reciente.
El Espanyol llega al Camp Nou con la sensación de que ya ha estado cerca otras veces. Muy cerca. Y eso, lejos de pesar, parece que empuja. No es una fe ciega, es algo más concreto. Es la memoria de partidos en los que se pudo y no se acabó de rematar.
“En los dos últimos años hemos estado muy cerca”: la espina sigue ahí
Pol no esquivó el tema. Fue directo. “En los dos últimos años hemos estado muy cerca. Fueron partidos que se decantaron por pequeños detalles. En la primera vuelta tuvimos las ocasiones más claras y fue más demérito nuestro, que no metimos gol. Pero vamos a seguir con la misma idea y mentalidad. El técnico ya nos ha dicho cómo hemos de jugar y somos conscientes de ello. Si hacemos las cosas que tocan podremos sacar algo positivo, seguro”.
Ahí está la base de todo. No es una cuestión de fe, es de convicción. Creen que pueden.
La herida del derbi de enero… y la opción de que ahora lo cambie todo
El propio Pol no escondió lo que supuso aquel partido. No solo por el resultado, sino por lo que vino después. “Seguramente estaríamos en una situación muy diferente a la de ahora”, reconoció al imaginar qué habría pasado si aquel derbi hubiera caído del lado perico.
Y fue más allá. “Ojalá lo sea y que la situación que sufrimos en la primera vuelta se revierta. Son partidos complicados que se tienen que jugar al 120%. Ya sabemos como va el tema y somos conscientes en lo que tenemos que hacer”.
Ahí aparece una idea potente. El derbi como punto de inflexión… pero esta vez a favor.
“Ganar un derbi te da mucha confianza y autoridad”: algo más que tres puntos
El mediocentro lo resumió en una frase que lo explica todo. “Ganar un derbi te da mucha confianza y autoridad”.
Y lo conectó con el momento actual. “Llegamos en un momento que necesitamos ganar y que mejor que un partido como este para recuperar sensaciones y la gente siga confiando en este equipo”.
No es solo ganar. Es cambiar el estado de ánimo de todo el entorno.
El equipo vuelve a reconocerse: la solidez como punto de partida
Uno de los aspectos que más repitió Pol fue la sensación del último partido. La del Betis. “Hacia tiempo que no teníamos esa sensación de ser un equipo tan sólido. Ofensivamente podríamos haber dado un poquito más, pero una de las importantes era recuperar esa sensación de equipo sólido en defensa y a partir de aquí crecer como hicimos toda la primera vuelta. Ahora estamos en un momento que vamos a ir cogiendo confianza y seguro que con eso nos va a dar seguro”.
Es casi una confesión. El equipo se había perdido un poco… y empieza a encontrarse otra vez.
El Barça, un rival top… pero no intocable
Pol habló del Barça como lo que es. Un equipo de plantilla profunda al que no afceta haber de simultanear diferentes competiciones. “Tiene mucha calidad y para mi son de los únicos equipos de España que no tiene ni equipo titular ni suplente”.
Y también desmontó una idea que flota estos días. La de que las rotaciones o la Champions puedan afectarles. “No creo porque es una plantilla que no les viene de sorpresa. Juegan muchos partidos durante la temporada y saben como hacer que no les afecten las rotaciones”.
Aun así, dejó una puerta abierta… pero con matices. “Si quieren pensar más en la Champions me parece perfecto, mejor para nosotros. Pero si nosotros nos creemos que eso va a pasar estaríamos muy equivocados”.
Es decir, ni excusas ni cuentos.
La clave: precisión arriba y firmeza atrás
Cuando tocó hablar de fútbol puro, el mensaje fue bastante claro. “Es difícil. El Barça tiene una virtud muy grande, ofensivamente tiene mucho potencial, pero en defensa los equipos le hacen bastantes ocasiones de gol. Tienes que estar acertado ese día de cara a portería como en el último pase. Lo primero que hay que hacer es defender y a partir de la portería a cero empezar a crecer”.
No hay misterio. Defender bien, aguantar y golpear cuando toque.
“Jugar o no me da igual”: el mensaje más honesto del vestuario
Y para cerrar, una frase que resume el momento del equipo al analizar su rol. “Al final en la situación en la que estamos y llevábamos tanto tiempo sin ganar solo quieres ganar juegues o no. Personalmente en esta situación quieres que el equipo gane y quieres crecer a nivel colectivo. Contento por poder participar, que el equipo gane y que se salve cuanto antes para disfrutar”.







