
Sara Monforte cambia casi todo el once respecto al primer amistoso
La entrenadora perica aprovechó el encuentro para seguir probando piezas y realizó un buen número de cambios en la alineación respecto al primer test ante el Costa Adeje Tenerife. Romy comenzó bajo palos, acompañada por Ainhoa Domènech, Raquel, Guerra y Lucía Vallejo; Ona, Anita Velázquez, Bicho y Baudet ocuparon la zona intermedia, mientras Anita Marcos y Natalia Escot aparecieron en ataque. Estamos en agosto y eso se nota: ahora mismo importa tanto comprobar quién puede encajar dónde como el propio marcador.
El Olympique de Marsella impone su acierto antes del descanso
La primera mitad tuvo ritmo y bastante intensidad, pero el Marsella fue mucho más efectivo cuando consiguió acercarse al área blanquiazul. El partido se mantuvo sin goles durante prácticamente cuarenta minutos hasta que Bourdieu encontró un pase atrás y Claire Lavogez lo aprovechó para colocar el 1-0 en el minuto 41. Un golpe justo antes del descanso. Y todavía faltaba otro.
Fleury hace el 2-0 cuando el Espanyol todavía estaba encajando el primero
Cuando parecía que lo mejor era llegar al vestuario, ordenar ideas y empezar de nuevo, llegó el segundo. Fleury marcó el 2-0 en el minuto 45 y dejó el encuentro bastante cuesta arriba para las pericas. Dos goles prácticamente seguidos cambiaron por completo una primera parte que hasta entonces había estado mucho más equilibrada de lo que indicaba el marcador.
El Espanyol da un paso adelante después del descanso
La segunda mitad fue otra historia. El equipo de Sara Monforte empezó a jugar más tiempo en campo contrario, tuvo más balón y consiguió hacer retroceder al conjunto francés. Era justo lo que necesitaba el encuentro, porque con dos goles de desventaja no tenía demasiado sentido esperar. Las pericas subieron líneas y fueron encontrando situaciones cada vez más cerca de la portería del Marsella.
Natalia Escot marca su primer gol con el primer equipo
El premio llegó en el minuto 62. Natalia Escot firmó el 2-1 y se estrenó como goleadora con el primer equipo del Espanyol Femenino, culminando una tarde que para ella tendrá un recuerdo especial pese a la derrota. El tanto cambió el partido porque devolvió a las blanquiazules la posibilidad real de empatar cuando todavía quedaba prácticamente media hora.
El 2-1 permite al Espanyol creer hasta el final
A partir del gol, el encuentro entró en una fase bastante más abierta. El Espanyol ya tenía al Marsella a un solo tanto y el empate dejó de parecer algo lejano, aunque las francesas consiguieron proteger la ventaja. Para Sara Monforte, esa capacidad de reaccionar después de un 2-0 también ofrece información interesante en estas semanas de preparación.
Lucía Loras termina expulsada en los últimos segundos
El partido todavía dejó una última incidencia antes del pitido final. Lucía Loras vio la tarjeta roja en el minuto 89, cuando apenas quedaba tiempo para intentar una última ofensiva. El marcador ya no se movió y el Marsella terminó llevándose el amistoso por 2-1.
Segunda prueba y todavía mucho Espanyol por construir
Dos partidos de pretemporada tampoco dan para elaborar grandes sentencias. El equipo está cambiando muchas piezas, Sara Monforte está repartiendo minutos y todavía quedan semanas antes de empezar a competir de verdad. Lo más interesante frente al Marsella estuvo seguramente en la respuesta después del descanso, cuando el Espanyol consiguió modificar un partido que al 45′ parecía muy complicado.
Natalia Escot pone una de las notas positivas de la tarde
La derrota nunca gusta, ni siquiera en agosto, pero el estreno goleador de Natalia Escot aparece como una de las noticias del encuentro. La joven atacante aprovechó su oportunidad de inicio y encontró portería frente a un rival de la máxima categoría francesa, un paso más dentro de estas semanas en las que muchas futbolistas intentan ganarse espacio en los planes de Sara Monforte.
El Espanyol sigue acumulando minutos antes del inicio de Liga F
El 2-1 queda apuntado en la lista de resultados de verano, poco más. Ahora toca seguir trabajando. El Espanyol mostró problemas para contener al Marsella durante el tramo final de la primera mitad, pero también personalidad para reaccionar cuando el partido parecía escaparse. Esa mezcla de errores y buenas respuestas es bastante propia de una pretemporada.







