Monchi volvió a dejar varios mensajes importantes para el espanyolismo en su paso por La Pizarra de Quintana, de Radio MARCA, emitida en directo desde el F1 Barcelona Fan Village, en Plaza Catalunya, dentro de la semana del Gran Premio de Barcelona-Catalunya de Fórmula 1. El director general deportivo del Espanyol repasó su primer mes en el club, habló del mercado, aclaró lo de Marc Roca, defendió la continuidad de Manolo González y lanzó una idea que, en estos días de rumores, viene bien escuchar: “Tenemos un límite salarial justo, pero bueno, yo creo que es suficiente para intentar abordar lo que queremos”.
Un primer mes intenso, pero con felicidad
Monchi no escondió que este aterrizaje en el Espanyol ha sido fuerte. No ha llegado a un club en calma total, precisamente. Hay ilusión, sí, pero también una montaña de trabajo, muchas decisiones por tomar y una afición que quiere dejar de sufrir cada final de temporada. Él, pese a todo, transmitió buenas sensaciones desde el inicio: “Ha sido un mes muy intenso, lleno de muchos acontecimientos, intentando adaptarme a un nuevo club, a una nueva ciudad, recuperando sensaciones que tenía un poco aparcadas, pero si te soy sincero y tengo que resumirlo con una palabra, muy feliz, muy contento de la acogida, de la confianza que han depositado en mí y de la ilusión que veo en la gente”.
La expectativa también trae responsabilidad
La llegada de Monchi fue recibida casi como un fichaje de campanillas. Y eso, en un director deportivo, no pasa cada día. El propio Monchi lo sabe. Lo nota. Y no se esconde detrás de frases bonitas. “Yo he notado esa expectativa que se ha generado, evidentemente la otra cara de la moneda es la responsabilidad, cuando tú despiertas expectativas tienes que después responder a esas expectativas”. Ahí está un poco la cuestión. El perico se ha ilusionado, pero ahora quiere hechos. Fichajes, salidas, plantilla, estructura. Menos promesa y más obra.
Monchi cambia la palabra presión por exigencia propia
Cuando le preguntaron si sentía presión, Monchi giró la respuesta hacia algo muy suyo: la autoexigencia. No quiso vender una pose de tipo tranquilo al que nada le afecta, pero sí dejó claro que su principal vara de medir la lleva él mismo encima. “La presión existe en cualquier aspecto de la vida, pero en el fútbol, en el deporte y en el fútbol existe, pero ya te digo yo que la presión más grande que yo encuentro es la misma mía”. Y añadió: “Yo soy una persona muy exigente conmigo mismo e intento todos los días buscar esa motivación para intentar ser mejor”.
Un Espanyol más grande de lo que veía desde fuera
Uno de los mensajes más potentes fue su diagnóstico del club. Monchi explicó que se ha encontrado un Espanyol con ganas de crecer y de recuperar sensaciones. También entendió muy rápido el cansancio emocional de la afición. El perico lleva demasiados años con el corazón en la garganta. Él lo resumió así: “Yo creo que estos tres últimos años han sido años donde se han conseguido los objetivos, años difíciles porque bueno ha sido siempre casi a última hora y yo creo que, lo he dicho alguna vez en una entrevista, yo creo que la gente quiere aburrirse un poco”.
La afición perica quiere dejar de sufrir
La frase tiene su punto, porque es justo eso. Aburrirse un poco. No tener que mirar combinaciones en mayo. No estar pendiente de si otro pierde, empata o se cae por la escalera. Monchi lo completó con otra reflexión muy clara sobre el tamaño del club: “Me he encontrado un club más grande de lo que yo veía quizás desde fuera, con una afición muy fiel, una fidelidad tremenda de la afición a unos colores, con unas instalaciones buenas y con un proyecto que quiere mirar hacia arriba”. Es una frase que gusta, pero también obliga. Porque mirar hacia arriba está bien; empezar a caminar hacia ahí ya es otra historia.
El plan de Monchi: corto, medio y largo plazo
Monchi no quiere un fogonazo. No busca un verano de titulares para luego volver al mismo sitio. Su idea, al menos sobre el papel, va por etapas. “Yo no quiero construir un proyecto que sea algo pasajero, que toque el éxito de manera esporádica, sino que la idea mía es que hay que actuar en tres frentes, en el corto, en el medio y en el largo plazo”. En el corto toca armar una plantilla competitiva. En el medio, consolidar. En el largo, acercar al Espanyol a lo que su historia exige. Suena bien. Ahora falta lo de siempre: acertar.
Manolo González era su apuesta desde el primer momento
También habló de Manolo González, y aquí no hubo ningún matiz raro. Monchi defendió que su confianza en el técnico venía desde antes incluso de que la temporada terminara. Explicó que todo empezó tras la derrota del Espanyol en Sevilla, cuando él estaba viendo el partido con la propiedad y ya planteó verse con Manolo. Su conclusión fue clara: “Yo creo que Manolo merece seguir consolidando su trayectoria en el Espanyol, seguir liderando un proyecto que quiere ser ambicioso y lo tenía claro el primer momento”.
La confianza en Manolo ha crecido desde dentro
Monchi reconoció que al principio su apuesta tenía parte de confianza desde fuera, pero que el día a día ha reforzado esa idea. “Evidentemente también los resultados finales han ayudado a que esa confianza mía, que era en un momento ciega porque era desde fuera, cuando lo he visto trabajar, cuando lo he visto compartir vestuario, cuando lo he visto transmitir sus ideas, cuando lo he visto actuar en el campo y luego cuando ha terminado todo, lo estoy viendo cómo estamos compenetrados en el día a día, cómo trabaja, pues creo que va en la línea de lo que yo pensaba y lo que creo que queremos los aficionados pericos, la propiedad y la dirección deportiva”. Es largo, sí, pero se entiende: Monchi cree que Manolo es parte del plan, no una solución provisional.
Monchi y Manolo ya trabajan el mercado juntos
El director general deportivo contó que habla con Manolo prácticamente cada día. Le pasa nombres, perfiles, ideas. Y dejó una explicación interesante sobre cómo entiende el trabajo entre entrenador y dirección deportiva. “Yo siempre digo, y es un consejo que doy cuando hago una charla o cuando hago una ponencia, de que cuando tú tienes claro cuál es el perfil y con ese perfil tú elaboras una lista de 8 o 10 jugadores, se la da al entrenador o al cuerpo técnico y el entrenador de esos 8 o 10 te dice, me gusta este, no te compliques la vida, intenta firmar a ese porque es un jugador que ha pasado tu filtro y es un jugador que le gusta el entrenador”. Vamos, que no se trata de fichar cromos. Se trata de encontrar jugadores que encajen en lo que Manolo quiere.
Marc Roca, por ahora, solo ruido de mercado
Uno de los momentos esperados llegó con el nombre de Marc Roca. En las últimas horas se había hablado de una posible cesión al Espanyol, una opción que ilusionó a parte de la afición por el pasado perico del centrocampista. Pero Monchi lo enfrió de forma directa. Cuando le preguntaron si con Marc Roca habían hecho match, respondió: “No, con Marc Roca no”. Y remató: “No, no, Marc Roca lo he leído en los medios de comunicación, la verdad”. Más claro, complicado. A día de hoy, al menos por lo que trasladó Monchi, no hay una operación en marcha.
El Espanyol hará más cambios de lo normal
Sobre el mercado, Monchi reconoció que habrá movimiento. No habló de revolución sin freno, pero sí de un cambio mayor al habitual. “Hemos ido muy de la mano en la idea de plantilla”, explicó sobre su sintonía con Manolo. Y añadió: “He dicho que creo que en un momento tenemos que hacer un pequeño cambio en la plantilla, evidentemente la base va a ser un porcentaje importante de jugadores que ya estaban en el club, porque son jugadores acorde a los logros que queremos conseguir, pero sí, creemos que estamos en un momento donde hay que hacer más cambios de lo normal”. La frase importa. Habrá base, pero también cirugía.
Velocidad, físico y juego aéreo: los perfiles que busca Monchi
Monchi dio pistas bastante concretas de lo que cree que necesita el Espanyol. No se fue por las ramas. “Hombre, creo que necesitamos algo más de velocidad, necesitamos algo más de físico, necesitamos algo más de juego aéreo”. Ahí está una de las claves del verano. El Espanyol necesita competir mejor en duelos, correr más cuando toca, tener más amenaza arriba y defender mejor ciertas situaciones. Lo que muchos aficionados veían desde la grada, Monchi lo pone ahora sobre la mesa con lenguaje de dirección deportiva.
El límite salarial no será una excusa, pero sí marca el camino
La frase principal de la entrevista llegó al hablar del límite salarial. Monchi comparó el modelo español con el de la Premier y asumió que aquí hay menos margen. Pero no quiso vender un mensaje derrotista. “Aquí sí que es verdad que estamos algo más limitados, pero bueno, son las reglas, que a priori funcionan para todos, y como es para todos, pues es lo más justo”. Y después dejó el titular: “Tenemos un límite salarial justo, pero bueno, yo creo que es suficiente para intentar abordar lo que queremos”. Tranquilidad, sí. Barra libre, no. El Espanyol podrá moverse, pero tendrá que hacerlo con precisión.
Imaginación, cantera y trabajo para superar límites
Monchi también habló de cómo se puede crecer cuando el dinero no sobra. Y ahí tiró de una receta muy de director deportivo clásico: cantera, imaginación y trabajo. “Al final tienes que intentar superar esos límites económicos, financieros, con imaginación y con trabajo”. Puso ejemplos como el Celta, la Real Sociedad o el Villarreal, clubes que han sabido construir proyectos reconocibles. Para el Espanyol, la idea no debería sonar extraña. La cantera y La21 tienen que volver a tener más peso si el club quiere crecer sin vivir siempre pendiente del mercado.
El dato ayuda, pero no ficha solo
Otro bloque interesante fue el del uso del dato. Monchi defendió su importancia, pero sin convertirlo en una religión. “El dato provoca, en mi manera de entender esto, dos cosas. Una, acorta el tiempo de la toma de decisiones”. Y añadió: “¿El dato es infalible? No. ¿El dato ayuda? Sí. ¿Hay que firmar solamente con el dato? No”. Es una idea bastante sensata. El dato puede señalar caminos, pero luego hay que ver al jugador, entender el contexto, medir el carácter y saber si encaja en el vestuario y en el modelo.
Monchi quiere la plantilla cuanto antes, no al final del mercado
El director general deportivo también fue claro con los tiempos. No quiere dejarlo todo para la última semana de agosto, aunque sabe que el mercado a veces obliga a esperar. “La idea es tener la plantilla, por lo menos el grosso más importante de la plantilla, lo antes posible”. También avisó: “Tampoco vamos a precipitarnos por cerrar una operación porque el tiempo nos apremie si no estamos convencidos de ello”. Lo ideal para él sería tener los fichajes principales antes de principios de agosto. Y ahí el perico puede respirar un poco, porque todos sabemos lo que pasa cuando el equipo empieza la Liga a medio hacer.
Monchi critica que el mercado siga abierto con la Liga empezada
En este punto fue especialmente contundente. Monchi se mostró partidario de cerrar el mercado antes del inicio de la competición. “Yo soy de los defensores de que el mercado tiene que cerrar el fin de semana antes de que empiece la liga”. Y lo explicó con una idea muy humana: “Al final, los futbolistas son personas, hay futbolistas que se adaptan en un día y otros que no se adaptan, pero eso no ayuda”. Es difícil no estar de acuerdo. Un jugador que llega el 28 de agosto, se va con su selección y vuelve a mitad de septiembre no puede rendir como si llevara dos meses dentro del grupo.
Monchi explica por qué aceptó venir al Espanyol
La parte más personal llegó cuando le preguntaron por su decisión de trabajar en el Espanyol después de haber dicho años atrás que no se veía en otro club que no fuera el Sevilla. Monchi contextualizó aquella frase y defendió su derecho a cambiar de etapa. “Hace 11 años dije una cosa que era en un entorno un poco especial porque quería transmitir mi fidelidad al club”. Y después dejó una frase fuerte sobre su apuesta por el Espanyol: “He rechazado, no digo mucho porque puede parecer egocéntrico o presuntuoso, pero he rechazado cosas mucho más interesantes a nivel económico, multiplicando por tres o por cuatro mi contrato con el Espanyol”.
“Esto me ha enamorado”: el motivo de Monchi
Monchi no vino al Espanyol por dinero. Al menos eso quiso dejar muy claro. La explicación fue bastante directa: “Pero esto me ha enamorado”. Y siguió: “Porque me han hablado con normalidad. Me han contado una cosa creíble. Han creído en mi forma de trabajar. Me ha gustado. La ciudad es magnífica. Me han dejado poder compatibilizarlo con algo que para mí, siendo muy humilde, es fundamental, que es el San Fernando”. Es una respuesta que ayuda a entender por qué eligió este reto. No era el contrato más grande, pero sí el proyecto que le encajó.
El sueño europeo, con los pies en el suelo
También hubo tiempo para hablar de Europa y de esas finales que siguen doliendo al espanyolismo, especialmente Glasgow y Leverkusen. Monchi, que ganó una de esas UEFA al Espanyol con el Sevilla, no vendió humo. Sí aceptó que soñar forma parte del fútbol, pero marcó el ritmo. “Evidentemente, para llegar a eso hay todavía que trabajar mucho y que consolidar mucho el proyecto”. Y luego dejó otra frase importante: “A mí no me cuesta el trabajo decir que me gustaría, pero también creo que tampoco podemos vender humo”.
El perico no quiere un éxito suelto, quiere un proyecto de verdad
El cierre de Monchi fue quizá el más maduro de toda la entrevista. Nada de prometer Europa mañana ni de encender fuegos artificiales en junio. Su idea es construir algo que aguante. “Creo que el perico, creo que el aficionado del Espanyol no quiere un éxito puntual, creo que quiere un éxito continuado y para eso todavía nos queda mucho trabajo”. Y esa frase explica bastante bien el momento. El Espanyol necesita ilusión, sí. Pero también necesita estructura, paciencia y acierto. Monchi lo sabe. Ahora le toca demostrarlo.











