Monchi marca el paso del nuevo Espanyol: “El objetivo ha de ser consolidarlo en la parte alta de la tabla”; su plan, más físico y más competencia en la plantilla

3 de junio de 2026

El Espanyol ya vive metido hasta el cuello en la temporada 2026-27, aunque el balón todavía no ruede. Este martes, La Grada Ràdio ha puesto el foco en la entrevista que Francesc Via ha realizado a Monchi, nuevo director general deportivo del RCD Espanyol, desde la Ciutat Esportiva Dani Jarque, donde estos días hay movimiento del bueno: reuniones, llamadas, informes, nombres encima de la mesa y muchas decisiones por tomar. Todo bajo la supervisión de Ramón Rodríguez Verdejo, el hombre al que Alan Pace ha entregado una de las llaves más importantes del nuevo proyecto perico.

El “león de San Fernando” llega al Espanyol para ordenar una nueva etapa

El “león de San Fernando”. Jugando en la calle, con sus hermanos y con niños mayores que él: así perdió el miedo a los balonazos y así se hizo portero. España dejaba atrás el blanco y negro: imposible imaginar entonces que Ramón, ese muchacho del barrio de La Pastora de San Fernando, en Cádiz, acabaría impulsando a otra dimensión a uno de los grandes clubes de España. Pero vayamos por partes. Su primera ficha se guarda en el CD Águila, de donde pasó al CD San Fernando. Se hizo un nombre y, pese a ser juvenil, se adueñó de la portería del primer equipo. Llegaron ojeadores del Real Madrid, pero Pablo Blanco, eterno cazatalentos, lo reclutó para el Sevilla. Era el verano de 1988.

De portero del Sevilla a rey Midas de los despachos

Ramón Rodríguez Verdejo ya era Monchi: portero del filial del Sevilla y estudiante de Derecho. Dos años después, Cantatore lo ascendió al primer equipo. Entre 1995 y 1999 fue habitual verlo bajo los palos del Sevilla y, una vez retirado, ahí siguió, primero como delegado y más tarde como director deportivo. En 2000, el presidente Roberto Alés le propuso el cargo. Fue, seguramente, una de las mejores decisiones de la historia del club hispalense. En los despachos del Sevilla se ganó esa etiqueta tan repetida de rey Midas del fútbol. Con él, el club pasó de ser un equipo aspiracional, por el que desfilaban buenos jugadores, a convertirse en un conjunto competitivo, temible y ganador. Ahora el reto es enorme: repetir parte de esa fórmula en el Espanyol de Alan Pace, que se apuntó un tanto muy serio con la contratación de quien muchos ven como uno de los mejores directores deportivos del mundo.

“Bien, ocupado, atareado e ilusionado”: así está Monchi en sus primeros días

La entrevista empezó con una pregunta sencilla, de esas que parecen de cortesía pero que sirven para tomar la temperatura. ¿Cómo está Monchi? Su respuesta fue directa: “Bien, ocupado, atareado e ilusionado”. Y casi no hacía falta que lo explicara mucho más. En la Ciutat Esportiva Dani Jarque la actividad es intensa, porque el Espanyol tiene que moverse rápido y bien. No basta con cambiar nombres por cambiar. Hay que construir una plantilla que no vuelva a vivir con el agua al cuello, que compita mejor y que empiece a mirar la Liga con un poco menos de miedo.

El reto de tocar la plantilla sin perder lo bueno que ya existe

Francesc Via le planteó una de las grandes preguntas del verano: si hay que cambiar media plantilla. Monchi no se fue por las ramas y dejó una idea clara: “Bueno… hay que hacer los cambios necesarios para elevar el nivel competitivo del equipo”. Ahí está una de las claves. El nuevo Espanyol no puede quedarse igual, porque el tramo final de la pasada temporada dejó señales bastante preocupantes, pero tampoco puede convertirse en una trituradora sin sentido. La idea de Monchi es tocar lo que haga falta, pero con cabeza. Y eso, en un club que ha vivido demasiados volantazos, ya es un mensaje importante.

La noche del 9 de mayo y el paso al frente tras perder en Sevilla

Via quiso agradecerle aquella noche del 9 de mayo, después de la derrota en Sevilla, cuando Monchi decidió dar un paso al frente en un momento delicado. Aquel movimiento tuvo mucho peso a nivel anímico, tanto para el equipo como para una afición que empezaba a ver fantasmas por todas partes. Monchi lo explicó así: “No sé si fue importante, si ha influido en que luego se consiguiera la salvación, pero creía por honestidad y respeto a la entidad y sobre todo a la persona que había depositado la confianza en mí, Alan Pace, que debía dar un paso adelante. Lo di, en un momento difícil, incluso a nivel personal no era fácil porque uno de los equipos con el que pelaba el Espanyol era el Sevilla, mi equipo de siempre, pero me debía ala confianza que Alan puso en mí. Ese partido lo vimos juntos en Burnley, y todo ocurrió en la vuelta a Barcelona”.

Monchi, Manolo y una reunión que pudo parecer otra cosa

El relato tiene su punto. Monchi se fue de Burnley, llegó a Barcelona y citó a Manolo González en un hotel. Via le recordó que, en ese contexto, el técnico podía pensar cualquier cosa, incluso que iban a comunicarle su destitución. Monchi explicó que no todas las decisiones tienen que sonar a terremoto: “Las decisiones no tienen por qué ser drásticas, pueden ser dar continuidad, lo que yo veía que hab´ñiua una nebulosa, excesiva negatividad, muchas dudas, incertidumbre, si lo van a echar o no, hable con el presidente y dije, algo habrá que hacer. Tomé la decisión que creía más correcta y al primero que se lo comuniqué fue a Manolo, le transmití total confianza en un momento que no era fácil, y luego intenté transmitir al mundo que esa confianza no era ficticia sino real, a veces hacemos gestos de cara a la galería y ese era un momento muy dramático y los gestos debían ser con base, hablé con los capitanes y algún jugador, ejecutivos del club y plantilla y les mandé el mismo mensaje que a Manolo”.

Manolo González sigue porque Monchi no vino a tomar decisiones fáciles

La continuidad de Manolo no era una decisión cómoda. Había parte de la afición muy cansada por los 18 partidos sin ganar y, siendo sinceros, lo fácil habría sido apretar el botón del reset y presentar cara nueva. Monchi defendió su postura con una frase que explica bastante bien cómo quiere moverse: “No he venido aquí para tomar decisiones fáciles he venido aquí para tomar decisiones que piense pueden sumar en el crecimiento del club, si estaba convencido de la continuidad de Manolo en esa reunión más después de trabajar con él dos semanas. He tomado la decisión que creo es lo mejor para el club, el tiempo dirá si era lo acertado o no”. Es una apuesta fuerte. Y como toda apuesta fuerte, se va a medir con puntos.

Inversión sí, pero primero unas bases que aguanten el edificio

Otro gran tema era el dinero. La gente quiere fichajes, caras nuevas y un salto real, pero nadie sabe todavía hasta dónde podrá llegar el Espanyol. Monchi quiso poner el foco en algo que va antes del gasto: “Yo creo que en la situación en que llego al Espanyol lo más importante es mantener todo lo bueno que hay, que hay cosas buenas, intentar aportar mi capacidad, conocimiento y experiencia para hacer crecer el proyecto, creo que a día de hoy es más crucial que una inversión sin solidez. Que va a haber una inversión, estoy convencido que sí; que va a ser progresiva, también. Hay que ser coherente con las cosas que se hacen y hablan, sé lo que he hablado con Alan y a medida que el club vaya creciendo la sociedad, el grupo dueño del Espanyol va a invertir en función de ese crecimiento. Pero antes de invertir hay que poner las bases necesarias para que esa inversión tenga réditos”.

Monchi avisa: hay que ser más agresivos, pero no cambiar por cambiar

Sobre la necesidad de un cambio importante este mismo verano, Monchi fue bastante claro. El Espanyol debe moverse, sí, y con más colmillo que en otros mercados, pero no puede hacerlo como si esto fuese un videojuego. Lo explicó así: “Hay que hacer un cambio, tenemos que ser un pelín más agresivos en la planificación para ir modulando o modelando ese proyecto que queremos de futuro, pero no se puede cambiar de la noche a la mañana la plantilla entera ni tampoco creo que sea necesario, porque hay jugadores que son válidos. Sí hay que hacer y de la mano de Manolo ya lo hemos consensuado, a ver si somos capaces de generar los espacios necesarios, a día de hoy hay 27 jugadores con contrato del primer equipo, ya no es solo un tema económico sino de espacio, a no ser que convenzamos a Tebas que nos haga una normativa nueva para nosotros, que no va a ser, hay que liberar espacio, buscar esos ingresos a través de ventas o ahorros para que nuestro limite salarial, que es el que es, nos de para hacer la plantilla lo más competitiva posible”.

El límite salarial y los 27 contratos condicionan el mercado perico

Aquí está el tema menos vistoso, pero quizá el más importante. El Espanyol no solo necesita fichar. Necesita liberar espacio. Hay 27 jugadores con contrato del primer equipo, y eso condiciona todo. Las entradas dependen de salidas, ahorros, ventas y encaje salarial. Vamos, lo típico que en verano suena aburrido hasta que te das cuenta de que decide si puedes fichar al delantero que quieres o te tienes que conformar con la tercera opción. Monchi no vendió humo: habló de margen, de espacio y de un límite salarial que obliga a medir cada paso.

Más calidad, más competencia y una plantilla que no viva de once nombres

Manolo González ha dicho que quiere un equipo más cercano a su idea de fútbol, algo que no siempre pudo desarrollar por el tipo de jugadores que tenía. Monchi confirmó que ya se han definido perfiles junto al técnico: “En esa reunión que comenté tras la presentación del miércoles pasado hemos definido perfiles, Manolo, yo y los que estamos trabajando intentaremos darle de más calidad, de más competitividad, a veces las plantillas crecer no por esa calidad individual elevar sino por elevar la calidad colectiva y ese es el objetivo, que haya una competencia dentro del grupo que eleve el nivel del grupo y ahí vamos a ir, no diseñar ese once idea sino tener 20 jugadores de nivel parecido que eleve el nivel de la plantilla”.

El nuevo Espanyol debe tener jugadores que puedan generar valor

Monchi también habló de algo que en el fútbol actual es básico: fichar o formar jugadores que puedan crecer, rendir y, llegado el momento, dejar dinero. No es una idea romántica, pero es la realidad. Y más en un club como el Espanyol, que necesita construir patrimonio deportivo. Sobre la búsqueda de jugadores revalorizables fue claro: “Es uno d ellos objetivos, intentar consolidar un activo en el club que permita nos sirva para seguir creciendo. Vengo de clubes que han crecido sobre la venta, que esté por ahí”.

Los cedidos tendrán sitio en la parrilla de salida de la pretemporada

Otro bloque potente fue el de los cedidos. Nombres como Marcos Fernández, Javi Hernández o Rafel Bauza están encima de la mesa después de sus respectivas temporadas. Monchi no cerró puertas, más bien al contrario: “Han sido 9 los jugadores cedidos, de ellos un porcentaje importante va a estar en esa parrilla de salida en el inicio de temporada, luego deberán ganarse con su rendimiento si su papel va a ser más o menos importante, más predominante o no, pero cuando uno cede jugadores es por dos cosas, para liberar espacio o seguir creciendo y creo que en líneas generales es para estar satisfecho de como ha ido la cesión, no de todos, no ha sido un rendimiento igualitario pero has dado tres nombres de hombres que ha estado a buen nivel”.

Marcos Fernández, Javi Hernández y Bauza, ante una oportunidad real

La frase de Monchi no garantiza nada, pero sí abre una puerta. Y en el caso de Marcos Fernández, con una temporada muy potente en el Ceuta, la afición perica ya lleva semanas pidiendo que se le mire de cerca. La pretemporada será un filtro de verdad. No vale solo con venir de hacer buenos números. Hay que convencer a Manolo, encajar en la idea y demostrar que el salto al primer equipo no queda grande. Eso sí, por primera vez en bastante tiempo, algunos cedidos parecen llegar con argumentos de verdad, no solo como nombres para rellenar entrenamientos.

Los cedidos también pueden servir para generar ahorro o ingreso

Via también preguntó si alguno de estos jugadores podía ser moneda de cambio. Monchi lo planteó desde una lógica de club: “Son activos que han de genera o bien ahorro o bien ingreso para seguir creciendo”. Es una frase muy de director deportivo, pero se entiende rápido. El Espanyol necesita decidir quién se queda, quién sale cedido otra vez, quién puede entrar en alguna operación y quién puede dejar dinero. El cariño está bien, pero el mercado va de decisiones frías. Y Monchi ha venido precisamente para tomarlas.

Mirar hacia arriba, consolidar jóvenes y medir el crecimiento

Una de las respuestas más importantes llegó cuando se le preguntó por los indicadores que servirán para valorar si la temporada ha sido buena o mala. Monchi marcó el listón: “El objetivo ha de ser consolidar al Espanyol en la parte alta de la tabla, que al ver el calendario hagamos cábalas pensando en mirar para arriba y no para abajo. Ese será un indicador. Otro, la consolidación de jugadores jóvenes que han dado un paso más en crecimiento, los que están, otros que viene, y ver que ese activo de juventud que hay en el club sigue creciendo. ¿Si tenemos cuantificado cuántos jugadores puedan estabilizarse en el equipo? No hay un porcentaje exacto, sí una idea de que no sólo los que vuelven y se queden sino también gente que viene asomando en el filial y el juvenil tengan un papel, no predominante pero asomando. Si eso se produce estaremos satisfechos”.

El Espanyol quiere dejar de mirar de reojo al descenso

La frase tiene mucha miga para el aficionado. Porque el perico lleva demasiados años haciendo cuentas hacia abajo, mirando el calendario con miedo y preguntándose dónde puede rascar puntos para salvar el cuello. Monchi no habló de Europa de entrada, pero sí de algo que ya sería un cambio de vida: mirar la clasificación sin ese nudo en el estómago. El primer gran salto del nuevo Espanyol no es prometer la luna; es dejar de vivir instalado en el susto.

La marca Espanyol todavía vende en el mercado

Una de las partes más interesantes de la entrevista llegó cuando se habló de cómo se vende el Espanyol a posibles fichajes. Ciudad, proyecto, club, historia, estabilidad… Monchi confesó que se ha encontrado una recepción mejor de lo que quizá algunos imaginaban: “En el mercado en que nos estamos moviendo me está sorprendiendo gratamente que la marca Reial Club Deportiu Espanyol es una marca querida, reconocida y apetecible. No está haciendo falta tirar de mucho relato, por ciudad, pro club, por seriedad, hay una transmisión boca a boca que es fundamental, no me está haciendo falta tirar de argumento porque encontramos afinidad en jugadores y agentes, la gente está creyendo en el proyecto, en lo que estamos contando, ahora hay que consolidar esto con hechos”. O sea, con fichajes. Porque al final el relato sin futbolistas buenos dura lo que dura.

Renovaciones pendientes: Pol Lozano, Edu Expósito, Omar El Hilali y más nombres

El Espanyol tiene también varios jugadores importantes que acaban contrato en 2027. Ahí aparecen nombres como Pol Lozano, Edu Expósito, Omar El Hilali, Rubén Sánchez, Pere Milla o Kike García. Monchi admitió que el club debe empezar a moverse: “Es una de las tareas que tenemos que afrontar y ponernos manos a al obra, está previsto en la hoja de ruta, creo que se puede llevar a cabo la planificación de entradas y salidas con la consolidación de jugadores que son importantes y han de estar en el futuro”.

Monchi y Alan Pace: una conexión que busca calmar viejos miedos pericos

Uno de los puntos que más llamó la atención desde su llegada fue la relación entre Monchi y Alan Pace. Hay complicidad, o al menos esa sensación se transmite. Y eso, en un entorno como el del Espanyol, acostumbrado a vivir pensando que algo puede fallar en cualquier momento, no es poca cosa. Monchi explicó esa relación con bastante transparencia: “Es importante que haya una conexión entre la propiedad y los ejecutivos del club. Alan no me ha prometido nada que sea irreal, por eso me ha gustado, me gusta que la gente me hable claro y el lo hizo desde el primer momento, no creo que se vaya a producir ningún desamor porque no se incumpla nada de lo que los dos nos dijimos, después hay un juez que son los resultados, lo que pasa es que confío en mi trabajo, en la gente que trabaja conmigo, y la línea que llevamos Alan y yo es la que hemos hablado desde el primer día, que no es nada más que darme mi lugar para que pueda con mi autonomía y responsabilidad ejecutar el plan, hablo con Alan todos los días -en inglés y en castellano, depende, le gusta que le hable en castellano y a mí en inglés, también con Mao Ye”.

Autonomía, responsabilidad y llamadas diarias con la propiedad

Este punto es importante. Monchi no ha venido para ser una cara bonita en una presentación. Según explicó, tiene autonomía y responsabilidad para ejecutar el plan. Y habla a diario con Alan Pace, también con Mao Ye. Eso no garantiza acierto, claro, porque el fútbol luego te pega una colleja cuando menos la esperas. Pero sí marca una diferencia respecto a etapas en las que el Espanyol parecía caminar con demasiadas voces, demasiada distancia entre propiedad y dirección deportiva, y poca sensación de mando claro. Aquí, como mínimo, el mando deportivo tiene nombre, apellido y teléfono abierto con la propiedad.

Más físico, más talla y más consistencia para el nuevo Espanyol

Francesc Via le preguntó por una idea muy ligada a los primeros Sevilla de Monchi: equipos más fuertes físicamente. El diagnóstico del nuevo director general deportivo fue claro. El Espanyol necesita mejorar ahí: “Vamos a intentar traer jugadores físicos que entiendan que los jugadores visten la misma camiseta para que se la den al que la viste como él, si no somos capaces de eso… Sí creo que al equipo le falta un pelín de físico, Manolo está de acuerdo, vamos a intentarlo porque va a haber partidos que tenemos que ser más fuertes, tanto a balón parado que nos falta un poco de talla, como a al hora de tener más consistencia. En el Excel cabe todo, todo está escrito y pensado pensado, pero hay que ejecutarlo. Tengo en la cabeza la idea, los números, tengo muchos nombres para cada posición, con Manolo estamos intercambiando información, pero ya lo dije en la rueda de prensa, me gusta hacer las cosas poco a poco, primero era reunirse con Manolo y decidir la planificación, luego los perfiles, luego reunirnos con los scouts y ver qué tenemos que pueda compaginar con esa idea, ya tenemos hecha la foto, la planificación de la plantilla y los números y ahora es encajar piezas”.

El Excel lo aguanta todo, pero luego hay que fichar bien

La frase del Excel es muy futbolera y muy real. En una hoja puedes tener nombres, perfiles, estadísticas, alturas, duelos ganados, minutos y hasta la talla de botas si quieres. Pero luego hay que cerrar operaciones, convencer jugadores, cuadrar salarios y acertar. Monchi dice que ya tiene la foto hecha: planificación, perfiles, números y nombres por posición. Ahora toca lo complicado: encajar piezas. Y ahí es donde el Espanyol no puede permitirse demasiados errores, porque viene de una temporada en la que el margen fue mínimo.

Monchi no pone excusas por haber llegado tarde al mercado

Otra pregunta obligada: cuándo llegarán los primeros fichajes y si el hecho de no haber llegado con mucha antelación complica el trabajo. Monchi dejó claro que no piensa esconderse detrás del calendario: “Ya sabía que venía al Espanyol hacía tiempo, Miguel Ángel Gómez y Fernando Rodríguez Verdekjo llevan trabajando tiempo, mi conexión con la dirección deportiva, Unai Ezkurra y la gente que trabaja con Garagarza también, y más o menos hay un trabajo hecho. No es una excusa, lo que se haga será con todos los argumentos, si erramos es porque hemos fallado y viceversa, no hay ningún atenuante ni condicionante, si no, no hubiese venido, he venido con todas las consecuencias sabiendo que había que tomar decisiones, haremos lo que hagamos desde tener todos los argumentos posibles. ¿Cuándo van a llegar los fichajes? Siempre digo que el aficionado quiere ver caras prontos, yo digo que lo que venga ha de ser desde el convencimiento y desde la certeza de que son aquellos perfiles que Manolo necesita para hacer más competitiva la plantilla”.

El aficionado quiere caras nuevas, pero Monchi pide paciencia con sentido

El perico quiere fichajes ya. Eso no hace falta explicarlo mucho. Abres redes y lo ves en dos minutos. Pero Monchi insistió en que lo que llegue tiene que hacerlo desde el convencimiento. No por ansiedad, no por quedar bien, no por enseñar una foto con bufanda. El Espanyol necesita jugadores que encajen en lo que Manolo quiere. El verano será largo, y seguramente habrá momentos de nervios, pero la clave no es fichar pronto: es fichar bien. Aunque si se puede hacer pronto y bien, mejor para todos, claro.

Mirar arriba no significa vender Europa en junio

Cuando Via le preguntó si hablar de mirar arriba era hablar de Europa, Monchi quiso matizar: “No, es tener el convencimiento de que los objetivos están arriba y no abajo, que cuando empecemos tengamos la ilusión de mirar qué hay arriba”. Es una frase muy medida. No vende Champions, no promete Conference, no pone una pancarta con fuegos artificiales. Pero sí cambia el marco mental. El Espanyol debe empezar el curso con la ilusión de mirar hacia la zona noble, no con la calculadora del sufrimiento desde agosto.

Una plantilla con 19 o 20 jugadores que aprieten de verdad

También se habló de si, con recursos limitados, es mejor traer cinco jugadores que mejoren mucho el nivel o diez que estén al nivel de los mejores de la actual plantilla. Monchi volvió a insistir en la competencia interna: “Lo que hemos de elevar es el nivel absoluto, el nivel competitivo de la plantilla, tener 19 o 20 jugadores que Manolo sufra a la hora de decidir los once que juega, que las alineaciones no sean porque no tengo más, sino que tenga que quedarse fuera alguien que merece jugar”. Esa es otra de las grandes carencias que tuvo el Espanyol: demasiadas veces el once parecía salir más por necesidad que por competencia real. El objetivo es que Manolo tenga problemas buenos. De esos que los entrenadores dicen que prefieren tener.

El Femenino también entra en la agenda de Monchi

La entrevista también dejó espacio para el Espanyol Femenino. Monchi habló de su primera toma de contacto con Dolors Ribalta y de cómo piensa implicarse en el proyecto, aunque su día a día estará centrado en el primer equipo masculino: “Hoy hemos tenido una primera toma de contacto, mi implicación va a ser la máxima posible, evidentemente en el día a día no estaré porque no puedo multiplicarme, pero ya les he dicho que estaré para dar soporte y ser un poco el hacedor de lo que necesite el Femenino para poder ser lo más competitivo posible”. Es una frase que habrá que seguir con hechos, porque el femenino necesita algo más que buenas palabras: necesita estructura, continuidad y ambición real.

San Fernando, Barcelona y una agenda que no se para

Monchi también habló de su doble vida entre el Espanyol y el San Fernando, club del que es presidente. Su prioridad, dejó claro, será el Espanyol: “Yo voy a estar en Barcelona e iré a San Fernando cuando lo considere oportuno, la pandemia trajo que puedes trabajar estando en cualquier lado mi ocupación fundamental será el Espanyol pero tengo tiempo para el San Fernando, es un proyecto que está ya funcionando. El tiempo se lo quitaré a otras cosas”. Vamos, que habrá kilómetros, llamadas y muchas horas de despacho. Pero el mensaje fue evidente: su ocupación principal está en Barcelona.

Fran Garagarza, primero la persona y después el profesional

Uno de los momentos más humanos de la entrevista llegó cuando se habló de Fran Garagarza. Monchi fue muy cuidadoso, y se agradece. Puso por delante la salud y la persona: “Lo que hablemos de Fran ha de ser referente a su estado de salud, no podemos generarle más presión. Es un excelente profesional, lo ha demostrado en los clubes en que ha estado, también aquí, pero me preocupa mucho mas la persona. Está en fase de recuperación, en su casa, con tratamiento, y lo que hemos d ehacer todo es preocuaprnos por la persona, lo profesional ya llegará”. En un mundo del fútbol que muchas veces va a toda leche y pisa a quien haga falta, escuchar algo así también era necesario.

El Espanyol de dentro de tres años: más arriba que ahora

Monchi ha firmado por tres años, y Via le preguntó cómo imagina al Espanyol y a sí mismo cuando se cumpla ese contrato. La respuesta fue breve, pero dejó una imagen clara: “Yo creo que van en una, espero en tres años estar en un Espanyol que mira más arriba que hora, y espero estar en ese proceso”. Tres años, en el fútbol, son una vida. Pero también pueden ser el tiempo suficiente para dejar de sobrevivir y empezar a construir algo reconocible. Esa es la esperanza.

La confianza de la gente y la obligación de responder con hechos

La Grada Ràdio también pulsó la opinión de la afición con una encuesta sobre Monchi, y la mayoría mostró una confianza enorme en su figura. Él lo agradeció, pero sin recrearse demasiado: “Me he sentido querido desde que he llegado y la gente me transmite esa confianza, es muy bonito al principio pero ahora uno con sus actos ha de dar continuidad a esa confianza”. Ahí está todo. El recibimiento ha sido bueno. La ilusión existe. Pero en el Espanyol la confianza se gana cada semana, cada mercado, cada decisión y cada resultado.

Monchi aterriza en un Espanyol que necesita dirección, ambición y menos miedo

La entrevista dejó una sensación bastante clara: Monchi sabe dónde se ha metido. El Espanyol no está para cuentos ni para promesas gigantes. Necesita crecer, ordenar la plantilla, acertar en los perfiles, mejorar físico, subir competencia, dar espacio a jóvenes y vender mejor su propia marca. No es poca cosa. La buena noticia es que, por primera vez en mucho tiempo, el club parece tener una voz deportiva fuerte, reconocible y con mando. Ahora falta lo de siempre: que el plan aguante cuando empiece a rodar la pelota.

El mercado dictará la primera nota del Monchi perico

A partir de ahora, la entrevista deja paso a los hechos. Fichajes, salidas, renovaciones, cedidos, límite salarial, físico, calidad, competencia interna y papel de la cantera. Todo eso ya no son solo palabras. Son carpetas abiertas encima de la mesa de la Ciutat Esportiva Dani Jarque. Y Monchi, desde su despacho, deberá convertirlas en una plantilla de verdad. El primer gran examen del nuevo Espanyol no será en agosto, sino este verano. Y ahí se verá hasta dónde puede llegar la revolución tranquila que ha empezado en Cornellà.

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