Manolo González, tras la derrota del Espanyol ante el Racing y sobre su continuidad: “Cualquier situación que tome el club está en su derecho”

24 de octubre de 2026
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Resumen: Manolo González ha comparecido ante los medios después de la derrota del Espanyol frente al Racing de Santander (2-1), un resultado que deja al equipo en puestos de descenso y pone su continuidad en el centro del debate. El técnico ha reconocido que no encuentra una explicación clara a la manera en que sus jugadores dejaron de presionar y atacar después de adelantarse en el marcador. Ha descartado buscar excusas en el arbitraje, ha defendido la plantilla y ha asumido su parte de responsabilidad. Sobre su futuro, ha admitido que tendrá que hablar con la dirección deportiva y que entenderá cualquier decisión del club, aunque también ha asegurado que, si sigue, lo hará con el máximo compromiso.

5 puntos clave

    • Su continuidad, en manos del club: Manolo reconoce que deberá hablar con la dirección deportiva y que aceptará cualquier decisión que se tome.
    • Sin explicación al bajón: El técnico lamenta que el Espanyol dejara de presionar y atacar después de adelantarse ante el Racing.
    • El miedo a perder: Considera que el equipo juega condicionado por el temor a dejar escapar una ventaja y pierde confianza.
    • Ninguna excusa arbitral: Rechaza responsabilizar a Gil Manzano del resultado pese al polémico penalti no señalado.
    • Defensa de la plantilla: No piensa cargar contra sus futbolistas ni contra el club y admite una responsabilidad compartida.

Manolo González afronta su momento más delicado en el Espanyol después de caer ante el Racing

La derrota del Espanyol en El Sardinero ha dejado a Manolo González ante uno de los momentos más comprometidos desde que llegó al banquillo blanquiazul. El 2-1 frente al Racing de Santander no es solamente otro resultado negativo. Son cinco jornadas consecutivas sin ganar, el equipo ha caído a puestos de descenso y las dudas sobre la capacidad de reacción empiezan a pesar demasiado. El Espanyol volvió a adelantarse, esta vez gracias a un gol de Edu Expósito, pero terminó encajando dos tantos y dejando escapar una oportunidad que necesitaba aprovechar. En la rueda de prensa posterior al encuentro, el entrenador no escondió su desconcierto ante lo sucedido, asumió responsabilidades y tuvo que responder directamente a una cuestión que ya está sobre la mesa: su posible destitución.

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Manolo admite que el Espanyol dejó de presionar y atacar sin saber por qué

Una de las grandes preocupaciones del entrenador es el cambio de comportamiento del equipo después de ponerse por delante. Manolo explicó que los cambios no modificaron el sistema ni pretendían reforzar la defensa. Su intención era mantener la presión y la presencia ofensiva, pero sus jugadores dejaron de hacer precisamente aquello que les estaba funcionando. “Hemos dejado de presionar, la salida de la pilota, no sé por qué.” Y continuó: “Hemos dejado de apretar, hemos dejado de tener la pilota como la primera parte, que encontrábamos las ventajas y llegábamos a tres cuartos bien.” Lo más preocupante es que ni el propio entrenador parece encontrar una respuesta convincente a esa transformación. “Bueno, ya te digo, la explicación es esta, no tengo otra.” El problema es que no se trata de algo nuevo. El Espanyol lleva varias semanas dejando la sensación de que le cuesta muchísimo sostener durante un partido completo las cosas que hace bien durante determinados momentos.

El penalti no señalado por Gil Manzano no sirve de excusa a Manolo

La polémica arbitral también apareció en la rueda de prensa, especialmente por las manos de Pablo Ramón que no acabaron en penalti después de que Gil Manzano apreciara una falta previa de Roberto Fernández sobre Belocian. Era una de las acciones más controvertidas del encuentro, pero Manolo evitó convertirla en el centro de su discurso. Preguntado por Sonia sobre la influencia de aquella decisión, insistió en que la explicación de la derrota estaba en el comportamiento de su equipo. “No es un tema del penal, no es un tema del penal”, sostuvo. Recordó que el Espanyol había encontrado espacios, había llegado bien a tres cuartos y había logrado ponerse por delante, pero que a partir de ese momento dejó de hacer muchas de las cosas que le habían permitido competir. Para el entrenador, el arbitraje no explica que el Racing acabara remontando.

Manolo asegura que los cambios no buscaban encerrar al Espanyol atrás

El entrenador quiso dejar muy claro que su planteamiento no consistía en proteger el 0-1 encerrando al equipo cerca de Fortuño. Según explicó, los relevos estaban pensados para sustituir a futbolistas cansados y mantener el ritmo de presión y ataque. “No ha sido ni ningún cambio, buscamos defender más.” Así aparece recogido este tramo en la transcripción, aunque por el contexto de su respuesta Manolo estaba negando que sus decisiones tuvieran una intención más defensiva. Su explicación posterior resulta bastante más clara: “Lo que queríamos era seguir presionando por gente que estaba cansada, y continuar atacando.” Incluso aseguró que había retrasado las sustituciones por ese motivo. El técnico también lamentó la falta de reacción defensiva en el empate, cuando el Espanyol permitió que un central rival avanzara sin encontrar oposición, y recordó el desconcierto en la jugada del segundo gol, con varios rebotes dentro del área antes del remate decisivo de Zabiri.

Francesc Via pregunta directamente a Manolo por su posible destitución y dimisión

Uno de los momentos más importantes de la comparecencia llegó con la intervención de Francesc Via, director de La Grada, que planteó abiertamente la situación del entrenador. Via recordó que el propio Manolo había reconocido antes del encuentro que el Espanyol necesitaba ganar, que los resultados no estaban llegando y que el equipo ya había entrado en descenso. También puso sobre la mesa la posibilidad de que la clasificación empeorase todavía más dependiendo de los resultados de los rivales. La pregunta fue directa: si los argumentos deportivos podían justificar su destitución, cuál era su postura personal y si había llegado a plantearse dimitir. Una cuestión incómoda, pero inevitable viendo la situación que atraviesa el conjunto perico. En su contestación, Manolo remitió el análisis de su continuidad a una conversación con el club: “Yo no hablaré de este tema en una rueda de prensa. Si debo hablarlo es con el director deportivo. Si el club quiere hablar, tendré que sentarme con ellos. Es comprensible lo que quieran hacer, aunque me tire piedras encima. Y si hay que seguir, yo sigo a muerte.”

Manolo González acepta que el club pueda decidir su salida

La cuestión de su futuro volvió a aparecer cuando un periodista cántabro preguntó si temía que la directiva pudiera cesarlo por la mala racha de resultados. Esta vez Manolo respondió en castellano, después de haber abordado el asunto en catalán ante la pregunta anterior. Y dejó una reflexión que abre claramente la puerta a cualquier escenario: “Es una situación que tendré que hablar con el director deportivo, y una vez se hable con él, pues, es cuando se trasladará, lo que sea”. El entrenador no quiso adelantar acontecimientos ni hacer pública una posición definitiva antes de mantener esa conversación. Lo que sí dejó claro es que entendería que el Espanyol tomara medidas. “Cualquier situación que tome el club está en su derecho, es comprensible lo que puedan hacer”, afirmó, antes de añadir que hablaba incluso en contra de sus propios intereses.

“Si quieren que siga, yo voy a seguir a muerte”: Manolo mantiene su compromiso

Pese a admitir que el club puede tomar una decisión sobre su futuro, Manolo González también dejó claro que no ha perdido las ganas de continuar al frente del Espanyol. Su mensaje fue contundente: “Si quieren que siga, yo voy a seguir a muerte.” Eso sí, reconoció que la continuidad no depende únicamente de su voluntad. “Es una situación que no depende en exclusiva de mí, y creo que no es el lugar de hablarla antes de hablar con el club.”

Manolo habla de un equipo que parece tener un interruptor

Otra de las reflexiones más llamativas del entrenador tuvo que ver con la irregularidad del Espanyol dentro de los propios partidos. Manolo reconoció que el equipo atraviesa una mala dinámica y que hay momentos en los que muestra fuerza, juego y empuje, pero otros en los que todo eso desaparece de golpe. Lo describió prácticamente como si hubiera un interruptor que alguien apagara sin previo aviso. En El Sardinero volvió a ocurrir justo cuando más favorable era el escenario. Con el 0-1, el equipo tenía la oportunidad de crecer, aprovechar los espacios y obligar al Racing a asumir riesgos. En cambio, sucedió lo contrario: perdió iniciativa, dejó de presionar y permitió que los locales recuperaran terreno. Una transformación que resulta especialmente difícil de entender cuando el Espanyol había conseguido adelantarse en el marcador.

El miedo a perder una ventaja, otro de los problemas que identifica Manolo

Preguntado por Jorge Agüero, de Radio Nacional de España, sobre si el problema era una falta de intensidad, Manolo apuntó más bien a una cuestión mental y de confianza. No quiso hablar directamente de miedo, aunque reconoció que el equipo parece condicionado por el temor a perder aquello que ha conseguido. “No creo que sea una cosa intensidad, creo que es más una cosa del momento del partido tener, como no sé la palabra, no es miedo, quizás la palabra no es miedo”, explicó. Su reflexión continuó señalando que, después de ponerse por delante, los jugadores dejan de hacer muchas de las cosas que habían ejecutado correctamente. “Como ese temor a perder lo que tienes ganado, y todo lo que has hecho bien hasta el gol, dejas de hacerlo.” El entrenador admitió que el Espanyol había superado en determinados momentos la presión del Racing, llegando con cierta claridad a las inmediaciones del área contraria. Al renunciar a ello, dio demasiada vida a su rival. Y el Racing, con sus propios méritos, terminó aprovechándolo.

Manolo González se niega a cargar contra la plantilla y la dirección deportiva

La mala clasificación también abrió el debate sobre la planificación de la temporada y sobre si Manolo mantiene la confianza en la plantilla que se confeccionó durante el mercado. El entrenador fue preguntado por las valoraciones positivas que tanto él como Monchi habían hecho del grupo y por si, después de los resultados de las últimas jornadas, mantenía esa opinión. Su respuesta fue una defensa de los jugadores, del club y de la dirección deportiva. Rechazó que los malos resultados justifiquen empezar a señalar públicamente la calidad del equipo. “Eso yo no lo haré”, insistió. Y explicó su postura: “Eso yo no lo haré porque no creo que sea, ni es la verdad, ni es correcta, ni es la manera de actuar que yo tengo.” Manolo recordó que el equipo también había sido capaz de ofrecer buenas actuaciones anteriormente y que ahora no sería justo cambiar por completo el discurso para buscar culpables individuales.

“Es una responsabilidad de todos”: Manolo asume su parte de culpa

Lejos de desviar la responsabilidad hacia la plantilla o hacia las decisiones tomadas durante el mercado, Manolo reconoció que la situación afecta tanto a los jugadores como a él mismo. “Es una responsabilidad de todos, del jugador y mía, de la situación, y ya está.” También insistió en que no piensa buscar explicaciones que no respondan a lo sucedido sobre el terreno de juego. “No se puede buscar excusas y decir cosas que no son verdad.” Es una declaración de principios del entrenador, que siempre ha defendido públicamente a sus futbolistas, aunque esa postura no cambia la realidad deportiva: el Espanyol está en descenso, los resultados no mejoran y el equipo sigue repitiendo problemas que todavía no se han conseguido corregir.

El Espanyol encontró espacios ante el Racing, pero dejó de aprovecharlos tras el 0-1

En el tramo final de la rueda de prensa, Manolo González ofreció también una explicación más futbolística de lo ocurrido ante el Racing. Preguntado desde Cantabria sobre la manera de atacar a un rival que presiona mucho, matizó que su intención no había sido jugar exclusivamente al contraataque, sino encontrar los espacios que dejaba la presión rival. “Más que contraatacar es atacar”, puntualizó. Según el entrenador, durante buena parte del encuentro el Espanyol había sabido encontrar esas ventajas, aunque no siempre había terminado bien las jugadas. Puso como ejemplo la acción del gol de Edu Expósito, en la que el equipo consiguió combinar con paciencia hasta encontrar una situación favorable de remate. “Hemos encontrado muy bien el juego hasta tres cuartos, después ahí, nos ha costado más finalizar”, explicó. El problema llegó después del 0-1, cuando desapareció esa capacidad para conservar el balón, enlazar pases y mantener al Racing lejos de la portería de Fortuño.

El Espanyol entra en descenso y Manolo queda pendiente de una conversación decisiva con el club

La comparecencia de Manolo González deja una sensación difícil de ignorar: el entrenador conoce los problemas de su equipo, pero admite que todavía no encuentra la manera de resolverlos. Ha explicado que los cambios no buscaban defender más, ha identificado una posible falta de confianza cuando el equipo se adelanta, ha reconocido errores colectivos y ha rechazado culpar al árbitro. También ha defendido a sus jugadores y a la dirección deportiva. Pero el resultado de todo eso sigue siendo el mismo: otro partido perdido, otra ventaja desperdiciada y un Espanyol que ya está en puestos de descenso. La gran incógnita es si tendrá tiempo para encontrar las respuestas. El propio Manolo ha admitido que debe hablar con el director deportivo y que cualquier decisión del club será comprensible. Si continúa, asegura que seguirá a muerte. Ahora falta saber si el Espanyol considera que esa reacción todavía puede llegar con él en el banquillo.