Manolo González, en el punto de mira: la tertulia señala los errores del Espanyol y la responsabilidad de Alan Pace; ¿ha llegado el momento de cambiar al entrenador?

13 de octubre de 2026
lagrada fuente google 1

Resumen: El empate del Espanyol ante el Málaga ha dejado muchas más dudas que respuestas, y la tertulia de este martes en La Grada Ràdio ha reflejado hasta qué punto empieza a agotarse la paciencia de una parte del entorno perico. Àngel Bergadà, Ferran Granell, Héctor García y Toni Bermejo, bajo la dirección de Francesc Via, han debatido sobre la continuidad de Manolo González, la responsabilidad de Alan Pace y Monchi y los problemas de un equipo que sigue sin encontrar soluciones. Roger Cassà ha intervenido por videollamada para analizar las carencias futbolísticas que quedaron al descubierto en La Rosaleda. La conclusión compartida es que el Espanyol necesita reaccionar, aunque no todos coinciden en quién debe asumir la responsabilidad ni en cómo encontrar una salida.

Cinco puntos clave de la tertulia

  • La continuidad de Manolo González, cada vez más cuestionada: varios tertulianos consideran que ha llegado el momento de cambiar de entrenador, aunque hay diferencias sobre cuándo y cómo hacerlo.
  • Alan Pace y Monchi, en el centro del debate: las decisiones deportivas, la inversión en fichajes y la gestión del banquillo ponen el foco también en los responsables del proyecto.
  • Roger Cassà señala la falta de oficio: el Espanyol no sabe cerrar los partidos, retrocede demasiado y depende excesivamente de Javi Hernández para generar fútbol.
  • Riedel, Urko y la portería, bajo la lupa: el debate aborda la falta de autocrítica del central alemán, los problemas del centro del campo y la oportunidad que se ha ganado Ángel Fortuño.
  • El Atlético de Madrid, una posible fecha decisiva: una derrota contundente y una reacción negativa de Cornellà podrían acelerar las decisiones sobre el futuro de Manolo.

El empate de Málaga dispara la preocupación: ¿ha llegado el momento de cambiar a Manolo González?

Tres semanas de parón para trabajar, corregir errores y recuperar sensaciones. Y cuando el Espanyol volvió a jugar, otra vez lo mismo. Esa es, seguramente, la sensación que mejor resume el estado de ánimo que se ha vivido este martes en la tertulia de La Grada Ràdio, dirigida por Francesc Via y con Àngel Bergadà, Ferran Granell, Héctor García y Toni Bermejo como protagonistas. El 1-1 ante el Málaga, con un nuevo gol recibido en los últimos instantes, ha reabierto con fuerza el debate sobre la continuidad de Manolo González. Ya no se trata únicamente de los resultados, sino de una imagen que preocupa, de errores que se repiten y de un equipo que parece incapaz de dar el paso adelante que todos esperaban después del parón.

boton whatsapp

Àngel Bergadà ha sido uno de los primeros en expresar abiertamente sus dudas, reconociendo que su postura respecto al entrenador está cambiando. “Estamos en un momento en el que los que priorizamos la entidad a cualquier persona estamos preocupados”, ha advertido, antes de señalar que “los números del 2026 son insostenibles”. Pero lo que más le inquieta no son solamente las cifras, sino comprobar que las tres semanas sin competición no parecen haber servido para cambiar el rumbo. “Me dejó tocado y sí, podemos estar ante un final de trayecto”, ha reconocido. Bergadà entiende que buena parte del espanyolismo empieza a inclinarse por un relevo y admite que él mismo se está acercando a esa posición. Eso sí, también ha planteado una cuestión incómoda para la propiedad: ¿con qué autoridad puede el club destituir al entrenador después de un mercado con tantas operaciones y tan poca inversión?

Héctor García pide un relevo inmediato y Ferran Granell apunta a Alan Pace

Mucho más contundente se ha mostrado Héctor García, que considera agotada la etapa de Manolo González. Su diagnóstico no deja demasiado espacio para las interpretaciones: “Manolo es un cadáver deportivo”. Héctor entiende que mantener al técnico solamente prolonga una situación perjudicial para todos, incluido el propio entrenador. “¿Por qué estás alargando esta agonía, Monchi, que no va ni a favor del técnico ni del equipo?”, ha preguntado. Aunque ha querido reconocer el papel de Manolo como representante del espanyolismo y todo lo que ha aportado al club, cree que es el momento de buscar un perfil diferente, capaz de romper una dinámica que ve muy peligrosa.

Ferran Granell también ha mostrado su decepción, especialmente por la falta de cambios después de tanto tiempo de preparación. “Ya hemos dicho todo para bien o mal, me supo mal el tema que hayan estado tres semanas buscando soluciones y no ha servido de nada, seguimos igual, no sé a qué jugamos, lo de Málaga es que seguimos igual y no pasa nada.” Para él, el problema va más allá del entrenador y apunta directamente a quienes tienen que tomar las decisiones. En su opinión, Alan Pace tiende a mantener a los técnicos hasta situaciones límite, y Monchi también tiene una responsabilidad evidente. Granell incluso ha situado el próximo parón como un posible momento para el relevo, aunque entiende que la mediocridad que percibe en el equipo justificaría actuar antes.

Toni Bermejo alerta de que el problema del Espanyol ya es también emocional

La preocupación de Toni Bermejo va un poco más allá del juego. El tertuliano considera que alrededor del Espanyol se ha instalado un estado de ánimo muy difícil de revertir y que el problema ya no se arreglaría necesariamente con una victoria puntual. “El gran público estaba expectante a ver qué pasaba esta temporada pero ahora es el momento del cambio”, ha afirmado. Su sensación es que el equipo arrastra una fragilidad que recuerda demasiado a la del curso anterior, cuando cualquier contratiempo parecía capaz de derrumbarlo todo. Bermejo ha advertido que “se ha generado un estado emocional alrededor del equipo que no se levanta ni ganando al Atlético”, insistiendo en que la continuidad del entrenador empieza a pesar sobre el propio ambiente que rodea al club.

Francesc Via ha introducido otro elemento en la discusión. Para el director de La Grada Ràdio, las decisiones sobre un entrenador no siempre responden a la ambición o a la clasificación, sino a la necesidad de reaccionar cuando la situación deportiva empieza a deteriorarse. En ese sentido, ha recordado que los clubes toman decisiones precisamente en momentos como el actual, cuando todavía hay margen para cambiar las cosas y evitar problemas mayores.

Roger Cassà analiza el Málaga – Espanyol: un equipo que no sabe cerrar los partidos

La entrada por videollamada de Roger Cassà ha permitido pasar del debate sobre el banquillo a los problemas concretos que mostró el Espanyol en La Rosaleda. Su análisis ha partido de una idea clara: las tres semanas de parón no se tradujeron en una transformación real del juego. En la primera parte, el Espanyol fue superior gracias, principalmente, a la calidad individual de algunos futbolistas, pero volvió a cometer uno de sus errores habituales: no cerrar el partido cuando tenía la oportunidad. Y cuando el rival siguió vivo, aparecieron otra vez los nervios, las dudas y el retroceso progresivo.

roger cassa malaga espanyol

Para Cassà, el encuentro cambió especialmente cuando Javi Hernández tuvo que abandonar el campo por problemas físicos. El Espanyol perdió buena parte de su capacidad para generar juego en tres cuartos y comenzó a quedarse sin respuestas con el balón. Una dependencia especialmente preocupante porque se trata de un futbolista muy joven, sobre el que no debería recaer casi toda la responsabilidad creativa del equipo. Álex Calatrava, por características un jugador que podría ofrecer soluciones en esa zona, tampoco está consiguiendo convertirse en la alternativa que necesita el equipo.

Con el paso de los minutos, el Espanyol se fue metiendo cada vez más atrás, el Málaga ganó confianza y el empate terminó llegando. Cassà ha insistido en que no es un problema nuevo. A su juicio, el equipo arrastra desde hace años una incapacidad para gestionar las ventajas: no sabe controlar el ritmo, hacer correr al contrario, mantener el balón lejos de su portería ni jugar con los nervios del rival. Demasiadas veces deja el partido abierto cuando debería estar enfriándolo. Y hacerlo ante un Málaga que llegaba como colista resulta todavía más difícil de justificar. Al Espanyol le falta oficio, y esa carencia está costando puntos.

Urko, Pol Lozano y la falta de liderazgo: los problemas del centro del campo

Otro de los aspectos que ha señalado Roger Cassà ha sido el desorden en el centro del campo, particularmente después de los cambios de Manolo González. La entrada de Urko por Javi Hernández y los ajustes posteriores no consiguieron proteger mejor al equipo. Más bien al contrario: el Málaga encontró caminos para progresar por dentro, algo especialmente preocupante cuando el objetivo era asegurar el resultado.

Cassà ha expresado sus dudas sobre el momento del centrocampista: “Urko se ve perdido, parece que le hayan cambiado las directrices y no sepa qué hacer”. Una situación que invita a revisar la organización de la medular, donde considera que el Espanyol tiene futbolistas de características parecidas que permitirían probar otras combinaciones. En ese sentido, ha defendido el papel que podría asumir Pol Lozano, al que ve como un jugador disciplinado y capaz de aportar orden.

Ferran Granell ha insistido en que una de las principales responsabilidades del entrenador es saber colocar las piezas y explicar a cada futbolista qué debe hacer. Via, por su parte, ha recordado que tampoco se puede descargar toda la culpa sobre el banquillo. Los jugadores tienen obligaciones y deben responder. Cassà ha compartido esa preocupación y ha añadido otro elemento que considera fundamental: la falta de liderazgo dentro del terreno de juego. Cuando tantos futbolistas atraviesan un momento bajo al mismo tiempo, cuesta pensar que todo se explique por errores individuales.

Las declaraciones de Riedel y la falta de autocrítica en el Espanyol

La tertulia también ha dedicado una parte del debate a Clemens Riedel, uno de los jugadores que quedaron señalados en la acción del gol del Málaga. Después de escuchar las declaraciones del central alemán, los participantes han criticado especialmente la ausencia de autocrítica, tanto a nivel individual como colectivo. Riedel ha transmitido su satisfacción por estar en el Espanyol pese a los momentos difíciles, pero sus palabras no han servido para disipar las dudas sobre su actuación y la fragilidad defensiva del equipo.

ferran granell grada radio 1

Toni Bermejo ha planteado que el Espanyol es un club en el que los jugadores pueden trabajar con una presión relativamente baja, algo que puede ayudar a recuperar futbolistas, pero que también tiene sus inconvenientes cuando el equipo atraviesa una mala dinámica. En ese contexto, ha echado en falta una reacción más contundente desde el banquillo durante el partido de Málaga. “Falta que el entrenador de un grito, se echó en falta en Málaga. ¿Quién no veía venir toda la segunda mitad lo que pasaría?”, ha lamentado.

Héctor García ha relacionado esa falta de reacción con un problema de fondo. “El futbol son dinámicas, y venimos de la del año pasado”, ha explicado, convencido de que la trayectoria reciente condiciona incluso las decisiones del propio Manolo, que sabe que cada cambio será examinado si después no llegan los resultados.

Ángel Fortuño abre el debate en la portería ante un Dmitrović que pierde su condición de indiscutible

No todo han sido críticas. La actuación de Ángel Fortuño en Málaga ha sido uno de los pocos asuntos que han generado valoraciones positivas, aunque tampoco ha habido unanimidad sobre qué debe ocurrir ante el Atlético de Madrid. Àngel Bergadà, que conoce bien al joven guardameta, cree que su rendimiento le ha hecho merecedor de otra oportunidad. La baja de Marko Dmitrović por problemas físicos abrió una puerta que, hasta ahora, parecía bastante cerrada por la escasa competencia real que había tenido el portero serbio.

Toni Bermejo ha sido más prudente. Aunque Fortuño todavía no le transmite toda la seguridad que espera de un portero, ha admitido que su actuación en La Rosaleda justificaría mantenerlo bajo palos frente al Atlético. También ha recordado que Dmitrović tiene un peso importante dentro del vestuario y que su experiencia juega a favor del serbio.

El debate ha servido para recordar la importancia de disponer de un guardameta decisivo, con la referencia de Joan García y sus actuaciones durante su etapa como blanquiazul. Héctor García, en cambio, ha relativizado la discusión: a su juicio, la portería no es ahora mismo el mayor problema del Espanyol. Mucho más le preocupa una defensa que ha definido como “un agujero negro” y un centro del campo incapaz de dar estabilidad al conjunto.

El Atlético de Madrid puede marcar el futuro de Manolo González

Con el Atlético de Madrid a punto de visitar el RCDE Stadium, la tertulia ha terminado mirando hacia el futuro inmediato. ¿Qué pasará si el Espanyol vuelve a perder? ¿Será suficiente para precipitar la destitución de Manolo González? Toni Bermejo cree que una derrota contundente, acompañada de una pitada importante de la grada, podría modificar el escenario. Hasta ahora, el público de Cornellà no ha expresado de forma masiva su rechazo al entrenador, pero una nueva decepción podría cambiar ese ambiente.

Ferran Granell considera que esperar a que se produzca una derrota especialmente dura supone buscar excusas para retrasar una decisión que, en su opinión, debería tomarse ya. Héctor García ha ido en la misma línea: “Pido coherencia, ¿qué sentido tiene esperar a otra parada si has de cesarlo? Quiero salvarme bien y estar tranquilo en Primera”.

Àngel Bergadà también ha advertido de que “Una derrota heavy traería una protesta heavy, y no podrá justificarse no tomar una decisión”. Granell, pese a todo, no cree que el relevo vaya a ser tan inmediato. Su pronóstico es que Manolo podría continuar después del Atlético y disponer todavía de los encuentros ante Racing y Deportivo, atendiendo a la manera de gestionar los entrenadores que atribuye a Alan Pace.

Alan Pace, los fichajes y la responsabilidad de Monchi: ¿quién tiene realmente la culpa?

Uno de los debates más intensos ha llegado al abordar la responsabilidad de la propiedad y de la dirección deportiva en la situación actual del Espanyol. Àngel Bergadà ha querido romper una lanza en favor de Monchi, recordando las dificultades con las que se encontró para reconstruir la plantilla y las limitaciones económicas del mercado de verano. Desde su punto de vista, resulta injusto cargar toda la responsabilidad sobre el director deportivo cuando tuvo que gestionar numerosas entradas y salidas, algunas especialmente complicadas, con una inversión muy reducida.

Bergadà ha señalado directamente al máximo responsable del club: “Si hay un culpable de toda esta mierda es Pace, que no le ha dado herramientas a Monchi para que pueda darle herramientas a Manolo”. Su argumento es que no se puede exigir una transformación completa de la plantilla sin proporcionar suficientes recursos, y después responsabilizar únicamente al entrenador de que el equipo no dé el nivel esperado.

angel bergada grada radio

Francesc Via ha respondido separando dos cuestiones que considera fundamentales: las condiciones en las que trabaja el técnico y los resultados que obtiene con los futbolistas que tiene. A su juicio, no hace falta disponer de una justificación moral para destituir a un entrenador cuando el equipo no funciona. “No necesitan una justificación moral sino deportiva, que la cosa no va bien, y si seguimos así habrá que cambiar al entrenador, no tengáis ninguna duda”, ha señalado.

¿Quién podría sustituir a Manolo? El debate sobre Sergio García y el perfil del próximo entrenador

La posibilidad de un relevo ha abierto inevitablemente otra pregunta: ¿quién se sentaría en el banquillo si Manolo González dejara de ser entrenador del Espanyol? Toni Bermejo ha reconocido sus dudas sobre si un cambio garantizaría una mejora inmediata. Y cree que esa incertidumbre puede explicar parte de la resistencia de Alan Pace a tomar decisiones drásticas. No basta con destituir al técnico: hay que estar convencido de que existe una alternativa mejor y encontrarla.

En ese debate ha aparecido el nombre de Sergio García, una posibilidad que Bermejo ha descartado como solución a la situación actual. Via ha coincidido en que apostar por un técnico todavía en fase de formación podría llevar al club a repetir algunos de los argumentos utilizados contra Manolo, especialmente los relacionados con la experiencia.

Héctor García, por su parte, ha defendido la llegada de un entrenador externo, sin vínculos previos con el entorno espanyolista, que pueda analizar la plantilla desde cero, sacar más rendimiento a los futbolistas disponibles y ayudar a detectar las necesidades del mercado de invierno. Su propuesta ha incluido críticas a la relación entre los entrenadores y determinados sectores de la prensa, algo que ha provocado una respuesta contundente de Francesc Via.

Francesc Via responde a las críticas a la prensa y defiende que el futuro de Manolo se decidirá por los resultados

El director de La Grada Ràdio ha rechazado que la prensa espanyolista tenga la capacidad de condicionar quién entrena al equipo. “No comiences con eso de la prensa, aquí no existe la prensa del Espanyol, somos cuatro gatos”, ha respondido a Héctor. Via ha defendido que mantener una relación cordial con los profesionales del club es normal y que eso no impide analizar o criticar su trabajo cuando corresponde.

via tertulia grada radio

También ha lamentado la facilidad con la que el entorno acaba personalizando las críticas y desacreditando a profesionales que poco tiempo antes eran recibidos con entusiasmo. El problema, según Via, es más profundo: el Espanyol lleva demasiado tiempo construyendo proyectos débiles y, cuando las cosas salen mal, el entrenador acaba convirtiéndose en el principal señalado porque no se puede cambiar a toda la plantilla.

Su reflexión final ha querido marcar una frontera clara entre la opinión de los medios y las decisiones de los responsables deportivos: “Manolo se va a la calle o se queda porque gane o pierda, la decisión será sobre todo de Monchi pero no por lo que se diga en redes o en programas, sino porque el equipo no gana.” Y ha insistido: “En los programas no se decide un entrenador, sólo se opina de las cosas sin condicionantes, no nos mezcléis con las decisiones que toma el club que cada vez además están más condensadas en pocas manos”.

Una manera de cerrar una tertulia intensa, con opiniones diferentes, pero con una preocupación que prácticamente todos comparten. El Espanyol sigue sin dar señales claras de recuperación y el margen de paciencia se está estrechando. Manolo González continúa al frente del equipo, pero cada partido se ha convertido en un nuevo examen. El siguiente, ante el Atlético de Madrid, llega con una exigencia que va mucho más allá de sumar tres puntos. Porque en Cornellà empieza a discutirse no solamente cómo juega el equipo, sino quién debe dirigirlo y qué responsabilidad tienen quienes construyeron este proyecto.