El nombre de Issiaka Kamate ha irrumpido con fuerza en la actualidad del Espanyol después de que varias informaciones llegadas desde Italia, en especial Matteo Moretto, situasen al futbolista muy cerca del RCDE. Incluso se ha hablado de una operación de tres millones de euros y de un porcentaje reservado para el Inter en una futura venta. La realidad, según ha podido saber LaGrada, es bastante más prudente: el Espanyol ha trabajado la posibilidad, pero el fichaje no está ni mucho menos decidido.
Los informes deportivos sobre Kamate son positivos
La dirección deportiva conoce al jugador y cuenta con buenas referencias sobre sus condiciones. Kamate acaba de cumplir 22 años, tiene un físico importante y puede ocupar varias posiciones. Ha jugado como centrocampista, interior, extremo e incluso carrilero derecho. Esa polivalencia llama la atención en un Espanyol que todavía busca recursos para completar su plantilla.
Aun así, la valoración no se limita a sus cualidades. Kamate todavía tiene muy poca experiencia en el fútbol de máximo nivel. Solo ha disputado un encuentro oficial con el primer equipo del Inter, aunque respondió con una asistencia en la Coppa Italia. El resto de su recorrido se ha desarrollado entre la cantera nerazzurra, el AVS portugués, el Módena y el Inter Sub-23 de la Serie C.
Una oportunidad creada por las restricciones sobre las cesiones
El interés se entiende dentro del contexto actual del mercado. Los grandes clubes europeos acumulan muchos jóvenes bajo contrato, pero las limitaciones sobre el número de cesiones complican la gestión de esas plantillas. Eso puede abrir operaciones que meses atrás habrían resultado mucho más caras.
El Espanyol observa a Kamate como una posible oportunidad de mercado, especialmente si el Inter necesita encontrarle una salida definitiva. No se trata de un futbolista por el que el club tenga previsto realizar una gran inversión inmediata, sino de una alternativa que puede ganar sentido si las condiciones económicas terminan siendo favorables.
La operación no alcanzaría los dos millones de euros
Las cifras que maneja el Espanyol se encuentran lejos de los tres millones publicados inicialmente. La posible operación sería sobre 1,5 millones de euros, siempre dentro de unas condiciones que permitan al club reducir el riesgo de apostar por un futbolista todavía sin experiencia estable en una primera categoría.
El Inter, por su parte, quiere protegerse ante la posibilidad de que Kamate termine explotando lejos de Milán. La intención del conjunto italiano sería incluir una fórmula de recompra que le permitiera recuperar al jugador en el futuro. Ese punto formaría parte de cualquier negociación real entre los dos clubes.
El Inter no quiere perder el control sobre el futuro de Kamate
La postura italiana tiene bastante lógica. Kamate llegó a la cantera del Inter con 16 años y en Milán consideran que todavía dispone de margen para crecer. Su rendimiento con el Sub-23 y el buen debut en la Coppa Italia han reforzado esa idea, aunque actualmente no tenga espacio en la primera plantilla.
El Inter estaría dispuesto a dejarlo salir, pero no a perder completamente el control sobre su futuro. De ahí la petición de una recompra, una condición habitual cuando un club grande traspasa a un joven que aún no ha terminado su proceso de formación.
El Espanyol lo tiene en la recámara de cara al cierre de mercado donde se esperan movimientos
En estos momentos, dentro del Espanyol no se da la operación por avanzada y se considera al jugador solo una más de las opciones que se contemplan. El club mantiene otras vías abiertas para reforzar la plantilla y Kamate no aparece como una prioridad inmediata.
Eso tampoco significa que su nombre haya quedado descartado. La dirección deportiva tiene su situación controlada por si se caen otras opciones durante las próximas semanas. El mercado cambia rápido, especialmente cuando se acerca el cierre y los clubes empiezan a rebajar exigencias para encontrar salida a los jugadores que no entran en sus planes.
Kamate queda como una alternativa, no como un fichaje cerrado
El Espanyol ha seguido al futbolista, dispone de buenos informes y conoce las condiciones que podrían permitir su llegada. Hasta ahí llega hoy la situación. No existe un acuerdo cerrado ni una operación en la fase final, pese al ruido generado durante las últimas horas.
Kamate debe entenderse ahora mismo como una alternativa de mercado. Si otras negociaciones no prosperan y el Inter acepta una fórmula asumible, su nombre podría volver a ganar fuerza. Por el momento, el Espanyol sigue trabajando en distintos frentes y no espera que el francés sea su próxima incorporación.








