El RCD Espanyol ha vuelto a salir a la calle en una fecha marcada en rojo, la Diada de Sant Jordi, con su campaña ‘Treu pit, perico’, una iniciativa que busca juntar al espanyolismo en pleno centro de la ciudad y recordarle a todo el mundo que el sentimiento blanquiazul sigue muy vivo. El club ha instalado su stand en la Rambla de Catalunya, en la esquina con la calle Mallorca, desde las 9.30 hasta las 20.00 horas, en un Sant Jordi de encuentro, libros y bastante color perico en una de las jornadas más especiales del año.
Durante la mañana, el espacio ha acogido la firma de libros pericos, con títulos como L’Espanyol en Femení, de David Tolo y Dolors Ribalta, y Leverkusen 88, de Marià Veloy. También estaba previsto un acto institucional con representación del club y la presencia del Perico y la Perica, una imagen simpática y muy de club de casa. En ese contexto, uno de los focos se ha ido directo a Javi Puado, capitán del Espanyol, que sigue al margen por su lesión de larga duración, pero que ha querido estar presente y dejar un mensaje muy claro.
👋🏼 Ja estan aquí el Javi i la Laura! Estaran signant i fent-se fotos amb vosaltres 🤍💙 #RCDE #SantJordiPerico pic.twitter.com/Ia7a9Kqm0R
— RCD Espanyol de Barcelona (@RCDEspanyol) April 23, 2026
Javi Puado vincula Sant Jordi con una noche grande para el Espanyol
Puado ha empezado con una frase sencilla, pero muy de día especial, muy de jornada que mezcla tradición, calle y fútbol. Cuando le han dicho que era un día importante y que tocaba ganar, el capitán no se ha ido por las ramas: “Qué mejor manera de acabar el Sant Jordi que con una victoria”. Una respuesta corta, sí, pero con ese punto de deseo compartido que ahora mismo resume bastante bien lo que piensa cualquier perico.
Porque la festividad estaba ahí, el ambiente también, pero el partido de Vallecas lo ocupaba todo. Y Puado, aunque no pueda ayudar sobre el césped, habló con esa mezcla de prudencia y urgencia que pide el momento. No escondió la mala racha, tampoco quiso dramatizar más de la cuenta, y dejó claro que el equipo sigue teniendo por delante siete partidos que pesan muchísimo.
El capitán del Espanyol pone el foco en la salvación y en la necesidad de sumar ya
Cuando le preguntaron por la situación clasificatoria y por ese descenso que se ha ido acercando tras los últimos resultados, Puado fue bastante directo y dejó un análisis largo, pausado y muy centrado en la importancia del partido del día: “Sí, bueno, es verdad que, como ya dije la última vez que hablamos, llevamos una mala racha, pero nos quedan 7 partidos muy importantes, el más importante es el de hoy, creo que una victoria nos daría estas ganas de conseguir la salvación cuanto antes, y la verdad es que para nosotros es un partido importantísimo hoy, intentar, pues, si no se puede ganar, sumar, importantísimo también sumar un punto, porque después podemos tener un partido en casa, con nuestra gente, con nuestra afición, donde sacar 3 puntos nos pondríamos ya con 42 puntos, que, bueno, es una buena cifra para mantener al descenso lejos así que es muy importante hoy el partido”.
Ahí hay varias ideas que explican bien cómo se vive esta recta final dentro del vestuario. Primero, que el equipo sabe perfectamente que no puede seguir aplazando la reacción. Segundo, que el famoso umbral de los 42 puntos sigue estando muy presente. Y tercero, que ahora mismo cualquier suma vale, aunque la victoria siga siendo la gran necesidad. Puado ha hablado como un capitán que sabe que el calendario aprieta y que el margen se va estrechando.
Javi Puado recuerda que la Liga está apretadísima y que el Espanyol sigue en tierra de nadie
El capitán también quiso remarcar algo que se viene comentando mucho en el entorno perico: lo extraña que está la clasificación y que estás a medio camino entre Europa y la zona roja. Puado lo explicó así: “Sí, sí, claro, es que yo creo que estamos ahora a 5 puntos del descenso, pero también creo que 6 o 7, no lo sé, de Europa, estamos ahí en medio, estamos en medio, pero es que necesitamos ganar, necesitamos puntuar después de esta mala racha, así que importantísimo hoy el partido”.
Ese comentario refleja bastante bien el momento del Espanyol. Ni todo está roto ni hay permiso para relajarse. El equipo sigue metido en una zona intermedia que puede girar hacia un lado o hacia el otro según encadene dos resultados buenos o siga tropezando. Y por eso el mensaje vuelve a ser el mismo: ganar ya, puntuar ya, cortar de una vez la mala dinámica.
Puado defiende el nivel competitivo del equipo pese a la mala racha
Quizá el tramo más interesante de sus declaraciones fue cuando habló de cómo ve al equipo desde dentro. Porque ahí Puado no compró el relato de un Espanyol hundido o irreconocible. Al revés. Lo que vino a decir es que, aun faltando gol y resultados, él no está viendo a un conjunto superado o sin alma. Su reflexión fue esta: “Bueno, yo hablo con los compañeros también, y yo con el que he hablado también con amigos que hablmos de esta situación, es que, ostras, yo no estoy viendo partidos malos del Espanyol, partidos donde digas, no merecemos ganar, o sea, es verdad que a lo mejor estamos llegando poco a portería, pero estamos haciendo partidos serios que, por pequeñas decisiones pues no están cayendo del nuestro costado, pero yo creo que en cuanto al global del año, en cuanto a juego, competitividad del equipo en todos los partidos, yo creo que está siendo muy buena, falta, falta ganar, que es lo importante, hacer más goles que el rival y sacar los 3 puntos para conseguir esta permanencia y estar más tranquilos”.
Es una mirada interesante porque va bastante en línea con lo que piensa una parte del espanyolismo: el equipo no siempre está jugando mal, pero sí le está faltando concretar, resolver y traducir en puntos lo que compite. Puado pone el acento en esas “pequeñas decisiones” que terminan decantando partidos y en la falta de acierto arriba. Al final, todo se resume en eso tan simple y tan cruel del fútbol: meter una más que el rival.
El capitán reivindica el peso del Espanyol en Barcelona en pleno Sant Jordi
En una fecha como Sant Jordi también hubo espacio para hablar del papel del club en la ciudad. Y ahí Puado fue muy claro, recogiendo el guante de esa reivindicación que días atrás había hecho también Sara Monforte. Cuestionado por la presencia y la relevancia del Espanyol en Barcelona, el capitán respondió con orgullo y sin medias tintas: “Sí, por supuesto, el papel del Espanyol aquí es importantísimo, un club que se fundó aquí en Barcelona, en la Universidad de Barcelona, creo que más importante que eso no hay, nosotros hacemos nuestra tarea, nosotros estamos contentos de ser de aquí en Barcelona, el equipo de la ciudad, así que felices”.
Es una frase con bastante carga simbólica, sobre todo en un día como hoy, con el club plantado en plena Rambla de Catalunya, a pie de calle, enseñando escudo, libros, mascotas y sentimiento. No era solo una acción promocional. Era también una forma de recordarse y recordar a los demás que el Espanyol forma parte de la historia de Barcelona y que sigue defendiendo su sitio con naturalidad y orgullo.
Un Sant Jordi muy perico con Puado como una de las voces más reconocibles del club
La presencia de Javi Puado en esta jornada especial dejó precisamente eso: una mezcla de cercanía, responsabilidad y sentimiento de club. El capitán habló del partido que venía, del sufrimiento clasificatorio y también de lo que representa el Espanyol en su ciudad. Todo en un contexto distinto al habitual, lejos de la sala de prensa y más cerca de la calle, los libros y las rosas.
Y seguramente ahí está también la gracia de esta aparición. Puado no habló solo como futbolista lesionado o como capitán preocupado por la tabla; habló también como una de las caras visibles de un Espanyol que en Sant Jordi quiso dejar claro que sigue presente, vivo y orgulloso de lo que es. Ahora falta rematar la jornada como él mismo pidió: con una victoria que le dé algo de paz al vestuario y a una afición que ya va necesitando una alegría.







