
El interés griego ya se ha convertido en una negociación
Durante los últimos días se había informado desde Grecia de que el PAOK estaba intensificando los contactos y estudiando la fórmula para incorporar al canterano perico. Faltaba lo principal: poner una cantidad concreta encima de la mesa. Ese paso ya se habría producido. El primer intento no ha convencido al Espanyol, aunque la existencia de una oferta formal demuestra que el club de Salónica va en serio y que la operación puede tener recorrido.
El Espanyol quiere una cantidad cercana al millón de euros
El rechazo no significa que el Espanyol haya cerrado la puerta. Más bien lo contrario. La dirección deportiva está dispuesta a negociar la salida de Rubén, pero no quiere dejarlo marchar por una cifra testimonial. Las informaciones de los últimos días situaban la petición blanquiazul cerca del millón de euros, una cantidad que los clubes interesados todavía no habían aceptado. El precio era el principal obstáculo tanto para el PAOK como para el Elche.
El Espanyol entiende que el futbolista conserva mercado, tiene experiencia en Primera y Segunda y todavía cuenta con un año de contrato. Que no entre en los planes de Manolo González no significa que deba salir regalado. Ese es el equilibrio que Monchi intenta mantener.
Un cambio radical en la situación de Rubén Sánchez
El escenario ha cambiado bastante durante el verano. A finales de julio, el Espanyol comunicó a Rubén y a sus representantes que debía buscar un nuevo destino. El lateral había regresado tras su cesión en el Granada, pero apenas tuvo protagonismo durante la pretemporada y terminó claramente por detrás de otras opciones.
La transformación de su situación resulta llamativa porque, unas semanas antes, el club había llegado a rechazar propuestas que rondaban los tres millones de euros. Después cambió la planificación deportiva y Rubén fue declarado transferible. Torino, Venezia y Valencia aparecieron entonces entre los primeros interesados.
El fútbol cambia rápido. Un día eres una pieza con valor dentro del proyecto y poco después te invitan a buscar equipo. No es especialmente agradable, pero forma parte del mercado.
Rubén no entró en la convocatoria contra el Levante
La primera jornada confirmó su posición actual dentro de la plantilla. Rubén Sánchez no apareció en la convocatoria para el partido contra el Levante y Omar El Hilali ocupó el lateral derecho. La dirección deportiva también trabaja con la idea de incorporar otro futbolista para esa posición, una decisión que deja al canterano con muy pocas posibilidades de jugar si continúa en el RCDE Stadium.
Todas las partes saben que lo mejor es encontrar una salida. Rubén necesita minutos, Manolo quiere otro perfil y el Espanyol busca liberar espacio salarial mientras obtiene algún ingreso. El problema es cuadrar las condiciones.
Alessio Lisci puede acercar a Rubén Sánchez al PAOK
El PAOK cuenta con un elemento que puede ayudar mucho: Alessio Lisci. El entrenador italiano conoce perfectamente a Rubén porque ya lo dirigió durante su cesión en el Mirandés. Sabe lo que puede ofrecer como lateral, carrilero e incluso extremo, y conoce también su manera de trabajar.
Ese vínculo puede pesar en la decisión del jugador. Irse a Grecia siempre implica un cambio grande, pero hacerlo para reencontrarse con un técnico que confía en ti reduce bastante la incertidumbre. Rubén busca un proyecto donde pueda volver a sentirse importante y el PAOK parece dispuesto a ofrecérselo.
El Elche continúa esperando su oportunidad
La vía griega no es la única. El Elche lleva días negociando con el entorno del jugador y habría avanzado bastante en un posible acuerdo personal. El club ilicitano quiere reforzar el lateral derecho y considera que Rubén encaja en lo que busca.
El problema vuelve a estar en la negociación con el Espanyol. Llegar a un entendimiento con el futbolista no sirve de mucho si después no se paga lo que pide el club propietario de sus derechos. El PAOK ha sido el primero en presentar una oferta firme, aunque el Elche todavía puede mover ficha.
El contrato hasta 2027 mete presión al Espanyol
Rubén Sánchez tiene contrato hasta junio de 2027. Eso permite al Espanyol pedir un traspaso, pero también obliga a medir los tiempos. Si continúa en el club cuando se cierre el mercado, en enero podrá empezar a negociar su futuro para la siguiente temporada.
Los equipos interesados conocen perfectamente esa situación. Pueden elevar ahora sus propuestas para asegurarse al lateral o esperar unos meses y tratar de incorporarlo más adelante sin pagar traspaso. El paso del tiempo juega más a favor del PAOK y del Elche que del Espanyol.
Por eso el club necesita encontrar un punto medio. No regalar al jugador, pero tampoco apretar tanto que termine quedándose sin jugar y salga libre al final del curso.
Monchi ya avisó de qué pasará si Rubén se queda
El Espanyol ha dejado claro al lateral que no entra en la planificación actual, aunque Monchi también explicó que cualquier futbolista que siga en la plantilla después del cierre será tratado como uno más.
“Si llega el 31 o el 1 de septiembre y están aquí, pues serán respetados y serán jugadores más de la plantilla y a trabajar con ellos”, señaló el director general deportivo cuando fue preguntado por las posibles salidas.
Es el mensaje institucional lógico. Otra cosa es la realidad deportiva. Con Omar por delante y el club buscando otro lateral, las oportunidades de Rubén serían muy reducidas. Quedarse no parece la mejor solución para nadie.
La salida de Rubén puede abrir espacio para otro fichaje
El Espanyol no mira esta operación únicamente como una venta. La marcha del canterano liberaría una ficha y parte del límite salarial, dando algo más de margen a Monchi para cerrar uno de los refuerzos pendientes.
El club sigue buscando un jugador para el costado derecho y también quiere incorporar más talento ofensivo. Cada salida cuenta, sobre todo en una plantilla que todavía debe encajar varias piezas antes del cierre del mercado.
Vender a Rubén por una cantidad razonable permitiría solucionar un problema y ayudar a resolver otro. Esa es la idea. El PAOK sabe que el Espanyol quiere vender, pero también que no aceptará cualquier cifra en el primer intento.
El primer rechazo puede ser solo el inicio
Que el Espanyol haya rechazado la oferta no significa que las conversaciones estén rotas. Es bastante habitual que una negociación comience con una propuesta baja y una respuesta negativa. Ahora toca ver si el PAOK regresa con más dinero, incluye variables o plantea algún porcentaje sobre una futura venta.
Hace apenas unos días, desde Grecia se hablaba de contactos avanzados, pero todavía faltaba una oferta convincente. El PAOK ha sido finalmente el primero en dar ese paso. No ha llegado a la cifra esperada, pero la carpeta ya se ha movido.
Rubén Sánchez está más cerca de salir que hace una semana, aunque todavía no lo suficiente para preparar las maletas. El PAOK ha abierto la partida. El Espanyol espera ahora el segundo movimiento.







