En el partido del lunes frente al Levante UD, se vio a un Espanyol con miedo en su juego, poco atrevido a filtrar balones o en hacer jugadas diferentes; todo eso casi le privó hasta del punto obtenido ayer. La confianza del equipo está por los suelos y eso se debe a que el aspecto mental está muy mermado; ahora se está viendo lo importante que es cuidar esa parte mental con psicólogos.

La parte mental es igual de importante que la futbolística
Cuando ves que las cosas no salen, ya no te atreves a tantas cosas por miedo a cometer un error en una situación mala del equipo; es algo que les ocurre a todos los futbolistas del mundo, independientemente de la categoría en la que jueguen. Si llevan el escudo del Espanyol, vienes de tocar el cielo y de que te salga todo rodado, pues aún es todo más difícil porque el escudo pesa mucho y algunos jugadores ya han pasado por ese sufrimiento y por ese final trágico. En estos momentos, los psicólogos del club deben estar trabajando día y noche con los jugadores y el staff para que estén en las condiciones más óptimas para el partido contra el Real Madrid, pese a la mochila que llevan.
Los jugadores llevan una mochila
Manolo González dijo ayer en la rueda de prensa del postpartido que los jugadores son humanos y que llevan una mochila muy pesada. Cuando haces una primera vuelta tan buena y de golpe y porrazo se cambian las tornas, no te sale ni el juego, ni los resultados; lo que es una mochila con goles, asistencias, paradas u ovaciones, se convierte en una mochila de piedras que hacen más difícil jugar bien y al máximo potencial. De hecho, al mismo Manolo González, estas últimas semanas se le está notando esa mochila de la que estamos hablando en muchas de sus intervenciones en las ruedas de prensa.
Como salir del bucle
El equipo debe seguir dando todo lo que tiene, ser una piña, jugadores y staff. Ahora mismo no da la sensación de que lo sean, pero es la única opción que hay para salir vivos de esta situación y de lo que puede ser una de las salvaciones más caras de los últimos años. El pensamiento debe ser de que no hay ni primera vuelta, ni las 33 jornadas anteriores; hay que tomarse los partidos uno a uno, sin que haya más allá del partido que toca afrontar. Puede parecer muy tópico, pero el «partido a partido» de Diego Pablo Simeone debe aplicarse a Manolo González y sus pupilos, sin ver otras temporadas, otros partidos y el destino de cada uno más allá del 30 de junio. Ahora mismo, Espanyol – Real Madrid, entrenar como lo que debe ver el equipo de Álvaro Arbeloa: aviones, en ritmo, en fuerza, ganas y actitud; independientemente de que tengas un buen día con el esférico o no, el Espanyol debe ganar sus partidos por convicción, por ir más que el rival y por respetar la historia de un club como es el Real Club Deportivo Espanyol de Barcelona.
5 finales, 15 puntos.
Al Espanyol le quedan 5 partidos; entre ellos, uno es contra un rival directo como es el Sevilla FC, que está en puestos de descenso y que no transmite ningún tipo de sensación de remontada; al revés, mala dinámica y un equipo que no juega bien en muchos aspectos. El orden de partidos es el siguiente: Real Madrid, domingo 3 de mayo a las 21 h; después hay que ir a la capital de Andalucía y jugar contra el ya mencionado Sevilla FC. En la jornada 36, el Espanyol se enfrentará al Athletic Club en el RCDE Stadium; en la penúltima jornada, hay que visitar el estadio siempre difícil El Sadar para enfrentarse a CA Osasuna y, para finalizar, el Espanyol acabará el campeonato liguero en casa contra la Real Sociedad. La afición perica espera no jugarse nada en esa última jornada; cuanto antes, mejor.







