
Resumen: El Espanyol disputará un amistoso a puerta cerrada ante el Ipswich Town el viernes 2 de octubre en Cornellà-El Prat para evitar que el largo parón de selecciones corte por completo el ritmo competitivo de la plantilla. El encuentro permitirá a Manolo González repartir minutos, hacer pruebas y trabajar con los futbolistas que no estén con sus selecciones. El rival, recién ascendido a la Premier League y con una plantilla de nivel, ofrecerá una prueba exigente justo una semana antes de volver a LaLiga frente al Málaga en La Rosaleda.
Puntos clave:
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- Espanyol e Ipswich Town jugarán el viernes 2 de octubre en Cornellà-El Prat, a puerta cerrada.
- El amistoso busca mantener el ritmo de competición durante las casi tres semanas sin Liga.
- Manolo González podrá dar oportunidades a futbolistas con menos minutos y posiblemente a jugadores de La21, mientras Roberto, Javi Hernández y Vanja Drkusic estén con sus selecciones.
- El Ipswich compite esta temporada en la Premier League y cuenta con futbolistas como Julio Enciso, Exequiel Palacios, Daizen Maeda, Florentino Luís o Abdul Fatawu.
- La prueba llegará una semana antes del Málaga – Espanyol del 9 de octubre, un partido de especial importancia tras la derrota ante el Elche.
Desde hace días venimos explicando en LaGrada que el Espanyol tenía previsto disputar un amistoso durante el larguísimo parón de selecciones. Ya hay rival y fecha: será el Ipswich Town, conjunto de la Premier League, el próximo viernes 2 de octubre, en Cornellà-El Prat, sin presencia de público, y servirá para que el equipo de Manolo González vuelva a tener sensaciones de partido una semana antes de regresar a la competición oficial, el viernes 9 de octubre ante el Málaga en La Rosaleda.
Un amistoso a puerta cerrada pensado únicamente para trabajar
La elección del formato tampoco parece casual. Será una prueba puramente deportiva, planteada para que ambos cuerpos técnicos puedan repartir minutos, probar cosas y mantener el ritmo de los futbolistas disponibles durante el parón. El Espanyol estará casi tres semanas sin Liga y una pausa tan larga puede convertirse en un pequeño problema si todo queda reducido a sesiones de entrenamiento. Medirse a un rival inglés de este nivel permitirá acercarse bastante más a las exigencias de un partido real.
Manolo podrá dar minutos a los jugadores que permanezcan en Barcelona
El Espanyol afrontará el amistoso condicionado por las convocatorias internacionales. Roberto Fernández estará con la selección española absoluta, Javi Hernández ha sido citado con la Sub-21 y Vanja Drkusic con Eslovenia. Eso abrirá espacio para jugadores con menos protagonismo y quien sabe si también para algún futbolista de La21, algo especialmente útil en un encuentro sin puntos ni público. Para Manolo será una ocasión para seguir ajustando mecanismos y comprobar alternativas antes del regreso de LaLiga, en un momento especialmente delicado a nivel deportivo.
El Ipswich Town no es un rival cualquiera: esta temporada juega en la Premier League
Para quien tenga algo perdido al Ipswich, conviene empezar por situarlo. Los Tractor Boys compiten esta temporada en la Premier League, después de conseguir el ascenso desde el Championship. El club inglés terminó segundo en la categoría de plata y aseguró el regreso a la élite después de haber descendido apenas un curso antes. Su trayectoria reciente es bastante curiosa: en muy pocos años ha pasado de League One a instalarse otra vez entre los grandes del fútbol inglés.
De League One a la Premier en una escalada espectacular
El recorrido del Ipswich durante los últimos años ha tenido muy poco de tranquilo. El club pasó por el tercer escalón inglés, consiguió regresar al Championship y después encadenó el salto a la Premier. Tras un descenso, volvió inmediatamente a la máxima categoría, confirmando que el crecimiento deportivo del proyecto no había sido únicamente cuestión de una temporada inspirada. Para el Espanyol será un rival con ritmo, físico y una plantilla acostumbrada a competir cada semana en uno de los campeonatos más exigentes del mundo.
Kieran McKenna cambió la historia reciente del Ipswich
Buena parte de aquella reconstrucción tuvo un nombre propio: Kieran McKenna. El técnico norirlandés agarró un club que llevaba demasiado tiempo lejos del primer nivel y lo devolvió al escaparate grande del fútbol inglés. Bajo su dirección, el Ipswich recuperó una identidad ofensiva, escaló categorías y volvió a competir en Premier. Su etapa terminó este verano, cerrando uno de los ciclos más importantes de la historia moderna de los Tractor Boys.
Gary O’Neil abre una nueva etapa en Portman Road
El encargado de recoger el testigo ha sido Gary O’Neil, técnico con experiencia en el fútbol inglés de máximo nivel. El Ipswich ha introducido algunos cambios respecto al equipo de McKenna, aunque mantiene buena parte de esa idea de competir con intensidad, correr cuando aparecen espacios y no necesitar siempre largas posesiones para generar peligro. El 4-2-3-1 ha aparecido de forma habitual en este comienzo de curso, aunque O’Neil es un entrenador que no tiene demasiados problemas para adaptar su estructura dependiendo del rival.
Un rival muy útil para comprobar cómo responde el Espanyol sin balón
Ese perfil convierte el amistoso en una prueba interesante para Manolo. El Ipswich puede ofrecer un partido de ritmo alto, ataques rápidos y bastante exigencia física, aspectos que no siempre aparecen de la misma manera en LaLiga. Después de tantos días sin competición, enfrentarse a un equipo inglés obliga a volver a activar mecanismos que un entrenamiento difícilmente reproduce: disputas, transiciones, defensa de espacios y velocidad en las segundas jugadas.
El Ipswich está instalado en la zona media en este arranque de Premier
El comienzo del conjunto inglés en la Premier está teniendo movimiento, con victorias y derrotas y una buena cantidad de goles en sus encuentros. El Ipswich ha demostrado capacidad para competir y hacer daño arriba, aunque también concede ocasiones y todavía está ajustando su nueva etapa. Es precisamente el tipo de rival que puede venir bien al Espanyol: suficiente nivel para obligarte a trabajar de verdad, pero en un contexto amistoso donde el resultado será secundario.
La victoria ante el Crystal Palace dejó una muestra de su peligro
Aunque vienen de perder este fin de semana en el campo del Everton, uno de sus partidos más llamativos de este inicio llegó ante el Crystal Palace. El Ipswich consiguió imponerse 2-3 en Selhurst Park, aprovechando los espacios y mostrando esa capacidad para llegar rápido al área que caracteriza buena parte de su propuesta. Para el Espanyol puede ser un buen ensayo ante situaciones de pérdida y repliegue, dos aspectos que ya han dado algún disgusto durante este arranque de temporada.
El Arsenal también ha medido recientemente al conjunto inglés
El Ipswich viene compitiendo contra equipos de enorme nivel. En la Carabao Cup se cruzó recientemente con el Arsenal, que acabó imponiéndose por 2-4 en Portman Road. Más allá del marcador, partidos así sirven para explicar el tipo de exigencia semanal a la que están acostumbrados los Tractor Boys. El amistoso será a puerta cerrada y tendrá otro contexto completamente distinto, pero el Espanyol encontrará delante futbolistas acostumbrados a jugar a un ritmo muy alto.
Una plantilla con bastantes nombres conocidos
La plantilla del Ipswich cuenta con futbolistas con experiencia internacional y recorrido en grandes ligas. Dara O’Shea, Leif Davis, Issa Diop, Jacob Greaves, Florentino Luís, Saša Lukić, Julio Enciso, Exequiel Palacios, Daizen Maeda, Abdul Fatawu, Jaden Philogene, Jack Clarke, Chuba Akpom o Zian Flemming forman parte de un grupo construido para competir en Premier.
Enciso, Palacios o Maeda elevan el nivel de una plantilla muy física
Entre esos nombres hay perfiles especialmente interesantes. Julio Enciso aporta talento entre líneas, Exequiel Palacios llega con experiencia de Bundesliga y con un Mundial ganado con Argentina, mientras que Daizen Maeda ofrece velocidad y agresividad en los metros finales. Como ocurrirá con el Espanyol, el Ipswich también tendrá futbolistas fuera durante la ventana internacional, así que el once que aparezca el 2 de octubre estará condicionado por las selecciones.
Un campeón de Inglaterra con una historia bastante más grande de lo que parece
Mirar al Ipswich únicamente como un recién ascendido sería quedarse muy corto. El club fue campeón de Inglaterra en la temporada 1961-62, y lo hizo en su primera campaña en la máxima categoría bajo las órdenes de Alf Ramsey. Décadas después llegaría otra época dorada, esta vez con Bobby Robson en el banquillo.
De la FA Cup a conquistar Europa con Bobby Robson
Con Robson, el Ipswich ganó la FA Cup en 1978 derrotando al Arsenal y levantó la Copa de la UEFA en 1981 después de superar al AZ Alkmaar. El equipo llegó también a pelear por la Liga inglesa durante aquellos años y se convirtió en uno de los clubes más respetados del país. Su palmarés quizá sorprenda a quien solamente conozca al Ipswich por sus últimas apariciones en Premier.
Alf Ramsey y Bobby Robson, dos gigantes que pasaron por su banquillo
La historia del Ipswich está muy ligada a dos entrenadores fundamentales para el fútbol inglés. Alf Ramsey convirtió al club en campeón antes de dirigir a Inglaterra y ganar el Mundial de 1966, mientras que Bobby Robson construyó después otro de los grandes Ipswich de todos los tiempos antes de desarrollar una carrera enorme en clubes y en la propia selección inglesa. Para un club de una ciudad del tamaño de Ipswich, haber tenido a ambos explica bastante bien su peso histórico.
Portman Road y los Tractor Boys, una identidad muy marcada
El equipo juega sus partidos en Portman Road, un estadio con capacidad cercana a los 30.000 espectadores y una de las casas clásicas del fútbol británico. El apodo de Tractor Boys nació vinculado al carácter agrícola de Suffolk y terminó convertido en una seña de orgullo para su afición. El azul y el blanco dominan una identidad de club tradicional, muy arraigado a su territorio y con una hinchada que ha acompañado el regreso desde categorías inferiores.
Una curiosa conexión con John Lauridsen y la historia del Espanyol
Existe incluso una conexión curiosa entre los dos clubes. John Lauridsen estuvo muy cerca de fichar por el Ipswich Town en 1981 antes de acabar convirtiéndose en una leyenda del Espanyol. El danés debía viajar a Inglaterra para cerrar su incorporación, pero una tormenta impidió la salida del ferry entre Esbjerg y Harwich. Poco después apareció el Espanyol y el resto ya forma parte de la historia de Sarrià: Lauridsen acabaría siendo uno de los grandes referentes pericos de los años ochenta y disputando aquella inolvidable final de la UEFA de 1988.
Una semana después llegará lo que realmente cuenta: el Málaga – Espanyol
El resultado ante el Ipswich tendrá una importancia relativa. Lo que buscará Manolo será que los jugadores acumulen minutos, recuperar automatismos después del parón y llegar con ritmo a la reanudación. Siete días más tarde volverán los puntos de verdad, con la visita al Málaga en La Rosaleda, un partido que ha cobrado importancia capital tras el fiasco ante el Elche. El amistoso a puerta cerrada servirá como puente entre dos partidos oficiales separados por casi tres semanas, una anomalía del calendario que el Espanyol intentará gestionar con una prueba bastante más seria de lo habitual.







