El RCD Espanyol ha identificado al abonado responsable del lanzamiento de líquido durante el encuentro ante el Getafe, un incidente que afectó directamente a José Bordalás, al colegiado Díaz de Mera y a su asistente. La respuesta del club ha sido inmediata: aplicación del régimen interno y retirada del carnet al infractor. Así lo explica Quique Iglesias.
Los hechos quedaron recogidos en el acta arbitral, donde se especifica que “se lanzó agua hacia su persona” en referencia al colegiado, además de lo sucedido previamente con el técnico visitante. La reiteración del comportamiento, tanto durante el partido como a su finalización, elevó la gravedad del caso y activó el procedimiento disciplinario.
Una actuación necesaria en un contexto de apercibimiento
El Espanyol llegaba a este episodio en una situación especialmente comprometida, tras varios avisos previos por incidentes en su estadio. Este nuevo caso ha derivado en la sanción del Comité de Disciplina: cierre parcial del RCDE Stadium y multa económica.
En este escenario, la identificación del responsable se convierte en un paso imprescindible. El club busca acreditar que ha actuado con diligencia y contundencia ante unos hechos que no pueden repetirse, especialmente en un momento en el que cualquier reincidencia puede tener consecuencias más severas.
Confianza en evitar el cierre del sector 100 ante el Levante
A partir de ahí, la entidad trabaja en paralelo para tratar de reducir el impacto de la sanción. Según el periodista de Esports COPE, existe en el club la expectativa de que finalmente no se ejecute el cierre del sector 100 en el próximo partido ante el Levante.
La estrategia pasa por demostrar que el Espanyol ha respondido con rapidez, identificando al autor y aplicando medidas disciplinarias internas. Un movimiento que podría ser valorado por los órganos competentes a la hora de concretar el alcance definitivo del castigo.
Un mensaje claro para proteger al club y a su afición
Más allá del caso concreto, lo sucedido deja una lectura evidente. El Espanyol no tiene margen para errores de este tipo, y así lo ha querido trasladar con su actuación.
En un tramo decisivo de la temporada, donde el equipo se juega objetivos importantes, la prioridad es evitar que situaciones extradeportivas condicionen el ambiente del RCDE Stadium. La línea marcada es firme: tolerancia cero ante comportamientos que perjudiquen al club y a su gente.







