El Espanyol B sigue avanzando en su preparación y, de momento, lo hace sin saber lo que es perder. El filial blanquiazul empató este miércoles 0-0 ante el CE Europa en la Ciudad Deportiva Dani Jarque, en un partido que tuvo bastante más contenido del que puede sugerir el marcador. Los de Sergio García se encontraron enfrente a un rival de categoría superior, pero no se limitaron a aguantar. Hubo momentos en los que fueron capaces de mandar, de llegar con peligro y de hacer trabajar al conjunto escapulado.
Mulle se topa muy pronto con el larguero
El inicio del Espanyol B fue bueno. Salió con intensidad, con ganas de tener la pelota y sin demasiado respeto por el rival. Mulle tuvo la primera ocasión seria después de una buena jugada colectiva, pero su remate acabó estrellándose contra el larguero. Una de esas acciones que, en pleno agosto, también sirven para comprobar que el equipo empieza a encontrarse y a asociarse con algo más de naturalidad.
El Europa trató de responder apretando arriba y complicando la salida del filial. Ahí tocó otra parte del examen: sufrir un poco, guardar las distancias y no regalar nada cerca del área. El Espanyol B consiguió mantener el orden y no perdió la intención de ir hacia delante, algo que Sergio García seguramente valorará bastante en esta fase de la preparación.
Londoño acaricia el 1-0 antes del descanso
Los blanquiazules volvieron a acercarse al gol antes del paso por vestuarios. Miguel Londoño estuvo muy cerca de marcar en un lanzamiento de falta que pasó rozando la escuadra, mientras que Ferran Gómez y Mullerat también encontraron situaciones para poner en problemas al Europa. Faltó el último toque, ese que normalmente tarda algo más en llegar durante una pretemporada.
El 0-0 al descanso no explicaba del todo lo que se había visto sobre el césped. El filial había tenido opciones claras, había aguantado bien los momentos de presión rival y, sobre todo, había demostrado que podía mirar a los ojos a un equipo con un punto más de recorrido competitivo.
El filial da otro paso tras el descanso
La segunda parte mantuvo una línea parecida. El Espanyol B salió otra vez con decisión y Ferran Gómez volvió a aparecer en ataque con una buena acción individual. El partido estaba abierto, con los dos conjuntos buscando el área contraria y sin demasiadas ganas de conformarse con un empate amistoso.
El Europa también tuvo su momento y estuvo cerca de romper el marcador. En una de las acciones más claras del encuentro, Xavi Rufo evitó el gol sacando la pelota prácticamente sobre la línea. Una intervención que acabó siendo decisiva para que el filial mantuviera su portería a cero.
Alejandro Santiago roza el tanto en el tramo final
Sergio García fue moviendo el equipo y los cambios dieron algo más de amplitud al Espanyol B. Lejos de bajar el ritmo, el filial siguió buscando el gol hasta el final. En una buena combinación colectiva apareció Alejandro Santiago, cuyo disparo se marchó rozando el palo cuando el partido ya entraba en su tramo decisivo.
No hubo manera. Ni para unos ni para otros. El marcador terminó como había empezado, aunque el empate dejó bastante más que un simple 0-0. El Espanyol B volvió a competir bien, tuvo ocasiones para llevarse el partido y fue capaz de responder cuando el Europa apretó.
Cinco partidos y el Espanyol B todavía no conoce la derrota
El dato empieza a tener cierto peso, aunque estemos todavía en agosto: el Espanyol B continúa invicto después de cinco encuentros de pretemporada. En un filial, los resultados durante estas semanas nunca lo explican todo, porque el objetivo pasa también por repartir minutos, probar jugadores y preparar a los jóvenes para lo que viene. Pero competir bien ayuda. Y hacerlo contra un rival de categoría superior, todavía más.
El equipo de Sergio García se lleva de este 0-0 otra prueba superada y bastantes minutos útiles en las piernas. Queda trabajo, claro, especialmente a la hora de convertir las ocasiones, pero la sensación que deja el filial es bastante clara: está llegando al inicio de curso con una base competitiva y sin perder el pulso ante rivales exigentes.








