El RCD Espanyol llega a una semana marcada en rojo y, justo antes de ese doble examen ante Rayo Vallecano y Levante UD, ha hablado uno de los futbolistas que mejor explica lo que pasa dentro. Edu Expósito atendió a L’Esportiu y dejó una radiografía bastante completa: su momento, el del equipo y, sobre todo, un respaldo total a su entrenador.
Porque en medio de todo el ruido en el entorno, el mensaje sobre Manolo González es directo y sin matices.
Respaldo total al técnico: “Se ha ganado todo el crédito”
Cuando se le pregunta por el banquillo y sobre qué confianza hay en Manolo, Expósito no duda: «Total. Se ha ganado todo el crédito. Fue el entrenador que nos devolvió a Primera y es la persona y el entrenador que necesita el Espanyol, y si pensamos en una destitución o que no ha de ser el entrenador del Espanyol el curso que viene, nos equivocamos».

Es una frase que pesa. Más aún ahora, con el equipo acumulando 14 jornadas sin ganar. Y no se queda ahí. Viene a decir que tocar al entrenador ahora sería un error.
Un rol consolidado tras la lesión: “Me siento muy importante”
El punto de partida es su situación personal, que explica bastante bien el momento que vive el equipo. “Desde que volví de la grave lesión en la rodilla, creo que tengo un papel bastante importante dentro del terreno de juego porque se está demostrando con minutos, continuidad y con alguna asistencia, que sobre todo en la primera vuelta ayudó mucho al equipo. Ahora se me están resistiendo un poquito, pero espero que en los siguientes partidos pueda dar algún pase de gol o marcar algún tanto que pueda ayudar al equipo a sumar tres puntos que necesitamos. Lo cierto es que me siento muy importante. La llegada también de Manolo González ha sido clave para mí, y estoy muy contento”.
Una frase larga, pero que lo explica todo: continuidad, responsabilidad y esa sensación de haber encontrado su sitio justo cuando más falta hace.
Asumir responsabilidad en un equipo tocado
Ese crecimiento también se traduce en asumir galones. No lo esconde. “A mí me gusta tener cierta responsabilidad. Además estoy rodeado de grandes compañeros que me ayudan a ofrecer mi mejor nivel”.

Y ahí introduce el colectivo, que también forma parte de su discurso: “Pol tiene una trayectoria muy buena. Se ha consolidado en primera con el Espanyol, y es una gran noticia. Por lo que respecta a Urko, su rendimiento ha sido inmediato y está siendo muy importante para nosotros”.
No es un mensaje individual, es de grupo. De vestuario que intenta sostenerse pese a la racha.
Un cambio de rol que le acerca al área
Sobre el césped, también hay matices importantes. “Ahora mismo estoy muy cómodo en la mediapunta. En la primera vuelta jugué mucho más de pívot. Pero al final me siento muy cómodo tanto en la base como en la mediapunta”.

Ese cambio tiene consecuencias directas… y él mismo las asume: “Todo el mundo me lo dice. Tengo que chutar más porque tanto con la pierna derecha como con la izquierda tengo un buen tiro. Cierto que a estas alturas de la temporada sólo un gol es muy poco”.
Autocrítica sin rodeos. Sabe que en este tramo final necesita traducir su juego en números.
De la irregularidad al protagonismo
Su recorrido en el club tampoco ha sido lineal, y lo recuerda con naturalidad: “Estoy muy contento y orgulloso, teniendo en cuenta cómo empezó todo. Empecé jugando el primer año, después del mundial perdí protagonismo, y en el siguiente llegó la lesión. Ahora me siento muy bien, con protagonismo y ritmo, que es lo más importante”.
Un proceso que también explica su evolución: “Posiblemente, en el ritmo de juego. Sobre todo, con la calma, que todavía no había logrado aquí. Venía de unos momentos muy importantes al Eibar y aún no había cogido ese ritmo de competición que a mí me gusta”.
La confianza de Manolo, clave en su crecimiento
En ese camino aparece una figura clave: el entrenador. “Manolo me da muchísima confianza, es un entrenador muy cercano. El principio, con Diego Martínez, fue muy bueno, en los primeros diez-doce partidos. Después del mundial perdí mucho protagonismo, pienso porque muchas veces no conseguíamos estas victorias. Ha habido momentos buenos, pero es difícil y muchas veces todo depende de los resultados. La siguiente temporada era muy ilusionante a nivel personal porque afrontaba una segunda temporada a pesar de estar en segunda división, pero venía con mucha ilusión. No fue como me hubiera gustado al principio con el míster. Luego llegó Ramis, y me dio mucha confianza y pude hacer cosas importantes hasta la lesión”.
Y aterriza en el presente con lo que le pide ahora el técnico: “Me pide que cuando esté en la base filtre los pases, que sea el jugador que inicia los ataques. Cuando estoy en la mediapunta, darme la vuelta rápida, hacer asistencias a los delanteros y, sobre todo, a la hora de las acciones de estrategia, ser importante”.
La lesión como punto de inflexión
Otro punto clave en su relato es la lesión, que marca un antes y un después: “He aprendido muchas cosas. La lesión me hizo madurar mucho, ver las cosas de forma diferente me ha ayudado a ser el jugador que soy ahora mismo”.

Y también el impacto mental: “Te hace cambiar mucho la perspectiva de las cosas. Además, tuve la lesión en el momento en que nos estábamos jugando el ascenso. Momentos de mucha tensión también viajaba con el equipo y, al final, fue muy complicado”.
Ahora, en cambio, se ve en su mejor versión: “Ahora mismo sí. Sobre todo, en primera división. Es cierto que en el Eibar estuve muy bien, pero en primera división es ahora cuando estoy ofreciendo mi mejor nivel”.
Las inercias del fútbol… y el momento actual
Expósito también deja una reflexión que encaja perfectamente con la situación del equipo: “Todo ha ido rodado. Empecé a jugar más y el equipo empezó a ganar, pero no fue tan rápido y fácil. También entré algunas veces y perdimos, y tuve que volver a pasar por el banquillo. Sin embargo, es cierto que el último tramo de la temporada pasada fue muy bueno, con una racha muy buena, y después otra vez negativa. Esta temporada, también. La primera vuelta fue muy buena. Las inercias, cuando vas ganando y todo va cara, es todo mucho más fácil”.
“Nos falta ese punto de suerte que teníamos antes”
Edu pone el foco en lo que está fallando ahora mismo a nivell colectivo: “Nos falta el punto de suerte que tuvimos en la primera vuelta. Si hubiésemos ganado dos partidos, estaríamos hablando de otra cosa y no sólo lucharíamos por la permanencia, sino que podríamos mirar más arriba”. Es una mezcla de frustración y sensación de oportunidad perdida, porque el equipo no está tan lejos… pero tampoco le da.

El vestuario no se esconde: “Tenemos muchas ganas de ganar”
Sobre cómo se vive la situación desde dentro, tampoco hay excusas, la respuesta es clara: «Tenemos muchas ganas de ganar y conseguir los tres puntos. A los jugadores nos gusta ganar, ya ver si podemos conseguir ese triunfo en Vallecas ante el Rayo. Sería muy importante para nosotros”. El mensaje es directo: hace falta ganar ya, y el duelo ante el Rayo Vallecano es clave.
El centrocampista no esconde su frustración por cómo ha ido torciéndose todo: «Nos da mucha rabia. Nos está costando muchísimo. A ver si podemos tener un partido tranquilo y llevarnos la victoria. Esto sería clave para nosotros para lo que queda de temporada”. Pura frustración, sin adornos.
“No estamos mal, pero nos faltan detalles”
Pese a todo, no ve al equipo hundido. “Una victoria que parece cerca por cómo ha ido mejorando el equipo. Nos falta un punto de suerte y controlar los pequeños detalles que no se caen a nuestro lado. Pero no estamos mal”. Ese “no estamos mal” suena a querer agarrarse a algo positivo.
Cuestionado por dónde radica el problema y si hace falta mayor contundencia en ambas áreas, es claro: «Sí, totalmente. Todo esto es lo que marca la diferencia, y es verdad que ahora en las áreas no nos están saliendo las cosas. Debemos mejorar esto. Son pequeños detalles, pero debemos cambiarlos y controlarlos lo antes posible”.
Aislar el ruido y pensar en lo que viene
Expósito es consciente de que hay intranquilidad en el entorno, pero intentan protegerse. «El ruido siempre estará ahí, pero nos mantenemos al margen. Son muchas temporadas y lo estamos afrontando con calma. La victoria llegará”. Confianza en que el momento cambiará.
Siete finales por delante
El calendario aprieta y lo saben; pese a ello, esquiva la presión y se muestra optimista en poder revertir la situación en breve: «El equipo puede pronto revertir la situación. Necesitamos una victoria lo antes posible. Si lo conseguimos contra Rayo además fuera de casa, nos dará mentalmente muchísimo y, seguramente, el partido del lunes ante el Levante ya será más fácil de jugar porque nos habremos sacado de encima un peso muy importante”. Ese “clic” mental es lo que buscan.
El mensaje es claro: “Tenemos muchas ganas de ganar y conseguir los tres puntos. A los jugadores nos gusta ganar, ya ver si podemos conseguir ese triunfo en Vallecas ante el Rayo. Sería muy importante para nosotros”.
Edu, desde dentro: intensidad con calma
A nivel personal, reconoce al ser cuestionado por cómo trata de gestionar situaciones como la actual tan complicadas que es «una persona y un jugador que lo vive muy intensamente; estoy centrado y pendiente de todo. Pero lo vivo con calma. Son situaciones que ocurren, todos los equipos tienen estas rachas. Quizás no tan largas como la que estamos viviendo ahora nosotros, pero debemos pasarla y, sobre todo, ser un equipo fuerte. Debemos ser un grupo muy duro para conseguir los objetivos”. Se nota que lo vive, pero intenta mantener la cabeza fría.

En ese sentido, al tratar sobre el liderazgo interno, destaca que en este momento de presión “lo ejercemos todos. Los más veteranos del equipo debemos tirar más el carro, y también deben hacerlo todos los que estamos jugando más. Quienes lo hacemos estamos más motivados, quienes no juegan siempre cuesta más. Los veteranos y capitanes del equipo debemos hacer esta fuerza»
Su futuro, a un año de acabar contrato
Finaliza la entrevista con una pregunta directa por lo que respecta a su situación contractual: tien firmado hasta el 30 de junio del 2027 y se le cuestiona si su intención es continuar más años ligado al Espanyol; el balón está ahora mismo en el tejado del club: «Sí, así es. Como he dicho en otras ocasiones, también depende del club. Tengo contrato un año más y estoy tranquilo”.
Una entrevista que refleja perfectamente el momento: dudas, rabia… pero también la sensación de que esto puede girar.







