
Resumen: Juan José Caseiro recurre a la película Los juegos del hambre para explicar la transformación del Espanyol en su victoria por 0-1 ante el Villarreal. Después de semanas de decepciones, el equipo recuperó algo que parecía haber perdido: el hambre de competir, correr, luchar cada balón y dejarse la piel por sus compañeros. El autor repasa las actuaciones individuales, desde la seguridad de Fortuño y la contundencia de Drkusic hasta la mejor versión de Edu Expósito, el gol de Cabrera y el descaro de Alejandro Santiago. También reivindica la aportación de los suplentes y evita cargar contra el técnico destituido, pese a reconocer que la diferencia en apenas tres días ha sido abismal. El cierre tiene un protagonista claro: Sergio García y su ‘faletazo’, símbolo de una noche que devolvió al Espanyol el orgullo y los tres puntos.
5 puntos clave
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- Vuelve el hambre. El Espanyol recupera la intensidad, el sacrificio y las ganas de ganar.
- Una defensa transformada. Fortuño, Omar, Drkusic y Cabrera sostienen al equipo.
- El centro del campo responde. Bauza permite brillar a Edu Expósito y Javi Hernández
- La21 reivindica su sitio. Alejandro Santiago demuestra que solo necesitaba una oportunidad.
- El ‘faletazo’ de Sergio García. Caseiro celebra una transformación espectacular en tres días, sin hacer leña del árbol caído.
Los Juegos del Hambre
En los Juegos del Hambre, veinticuatro jóvenes luchan por sobrevivir, en el fútbol, veintidós se enfrentan sabiendo que solo once podrán llevarse la victoria. A unos y otros los une el instinto de supervivencia, la necesidad de superar rivales en diferentes territorios. El hambre en el fútbol es correr cuando las piernas no responden, pelear un balón que parece perdido, levantarse tras cada caída y entregarte a tu equipo hasta el último aliento. Y todo esto, hacía tiempo que lo habíamos perdido.
La primera imbatibilidad de Fortuño llegó con altas dosis de seguridad y un nivel máximo de atención; la estabilidad de Omar se conjugó en ambos laterales, con la contundencia balcánica de Drkusic y un Hinojo que desarrollaba por dentro unas superioridades que se habían perdido. Olvidaré algún susto de Cabrera, que firmó un gol de ‘9’ puro.
Encajó de fábula Bauza en la función de coche escoba para conseguir la mejor imagen de Edu del año y Javi incorporó a su toque una disciplina espartana en ayudas.
Se va acercando Bryan a su mejor versión y por la otra banda, Santiago enseñó que la distancia entre 1ª y el filial es la oportunidad y Roberto, como el algodón, no engaña y volvió a vaciarse.
El ritmo de alto voltaje provocó los necesarios movimientos para no bajar la intensidad: papel de veteranos para Pol y Puado, José Ángel que se resarce del infausto día de Elche y el descaro de Peris. Moscardo ayudó a cerrar una victoria que no podía escaparse.
No haremos leña del árbol caído cuando la diferencia en tres días ha sido abismal. Cuando se tiene necesidad, el que tiene más hambre de balón, de gloria, de ganar, de pelear, se lleva el trozo de carne a la boca y arrasa con todo lo que encuentre por el camino. Y de La Cerámica, el equipo se regaló tres puntos y un tipo con más clase que un colegio, trae una baldosa que recuerda su debut, con una inscripción en grande que pone, FALETAZO.
Juan José Caseiro







